viernes, 12 de junio de 2015

It don't mean a Swing if it ain't got that Sinatra

Fly me to the moon, es la última obra que se ha sumado a nuestra exposición Centenario de Frank Sinatra. Su autor es Juan Luis Borra
Si en la útlima entrada destacábamos una de las baladas otoñales más representativas de Frank Sinatra hoy repasaremos su fraseo en el swing, otro de los rasgos marca Sinatra en los que el cantante fue y será único. No es solo saber entrar en el momento justo. Es mantener el tempo correcto, durante toda la canción, teniendo en cuenta que Frank Sinatra siempre cantó acompañado por una orquesta, o por una formación de jazz, incluso en las grabaciones de estudio, algo que, en pleno siglo XXI, resulta inimaginable. Hoy se graba la voz por un lado, la guitarra por el otro y cuando se han grabado todos los sonidos, lo mezclan bien e incluyen el aditivo digital conveniente que suele incidir directamente en la sección rítmica, totalmente informatizada. ¿Resultado final? Juzguen ustedes mismos pero, bajo  mi punto de vista, es un resultado mucho menos auténtico, menos real. Podemos coger cualquier grabación de Sinatra. Sonará siempre más real que cualquiera que escojamos grabada en el siglo XXI Pero mi idea, como he dicho al principio, era hablar del tratamiento personal que Sinatra dio a sus temas de swing. Hoy vamos a inaugurar esta sección (It don't mean a swing if it ain't got that Sinatra) en la que comprobaremos cómo modernizaba las canciones Sinatra cada vez que las interpretaba. Pareciera que habiéndola grabado él ya no hacía falta que nadie más intentara crear nuevas versiones.
Sesión de grabación años cincuenta en estudios Capitol. Entre el público reconocemos a Lauren Bacall
Inauguramos la sección con un video que no habíamos compartido todavía en este blog. Se trata del tema Jeepers creepers. Es una canción de 1938 compuesta por Harry Warren con letra de Johnny Mercer que estrenaría el inimitable Louis Armstrong, aquel mismo año, en la película Going places (Ray Enright 1938) protagonizada por Dick Powell y Anita Louise que contaba en el reparto con Ronald Reagan, en su época como actor. En la divertida escena Satchmo interpreta la melodía para un caballo a que le gusta escuchar esa canción. De hecho el propio caballo se llama Jeepers Creepers. La canción fue nominada a los Oscar pero no fue premiada. La vemos:



Frank Sinatra eligió esta canción para el repertorio del álbum Swing easy, uno de los primeros que grabó con Capitol. Grabó Jeepers Creepers el 19 de abril de 1954 con un brillante arreglo de Nelson Riddle que convirtió este tema clásico en un muestra de swing fresco y moderno, divertido e incluso bailable, para esa década de los cincuenta que ya afrontaba el final de su primera mitad y poco a poco, tímidamente, intentaba desembarazarse de todos aquellos corsés que maniataban a la sociedad norteamericana. La actitud de Frank Sinatra, por cierto, fue un claro ejemplo de ruptura con el pasado en varios aspectos. Estamos en 1954 y Frank estrena Jeepers Creepers en su show televisivo.


Sin duda, es unabuena revisión del tema de 1938, ofreciendo un ritmo más fresco que ya aspiraba a la atemporalidad que ahora tienen todas las grabaciones de Sinatra. De hecho, Bing Crosby grabaría este tema dos años más tarde, en 1956 y aquella versión heredaba el ritmo que había establecido Riddle en la versión del 54, pero el efecto no fue el mismo. La diferencia radicaba en el estilo de Bing Crosby al cantar, un crooner (casi swooner) que procedía de una década anterior a la de Frank Sinatra. Podemos escuchar a continuación, la grabación original de aquel 19 de abril de 1954:


Portada original del LP Swing easy publicado en 1954

lunes, 1 de junio de 2015

Septiembre se escribe con "S" de Sinatra

Frank Sinatra en el andén (1957)
¡Cómo pasa el tiempo! Hace ya seis años que en este blog dediqué una entrada al LP September of my years (1965) con la que se inauguraba la sección Los mejores Lps de Sinatra. Podemos ver aquella entrada aquí. Desde entonces han pasado muchas cosas  y este blog ha sido motivo de alegría para este que escribe ya que compartir la pasión por la voz más recordada del siglo XX con otras personas afines a esta idea es una experiencia impagable. Numerosos han sido y serán los homenajes que hemos tributado a Frank Sinatra y variadas las iniciativas promovidas desde este blog, de manera más determinante, durante el presente año del centenario. 
Precisamente el paso del tiempo tiene un gran peso en la concepción de aquel legendario September of my years en el que, junto a la orquesta y los arreglos de Gordon Jenkins, Sinatra desgranaba las hojas de otoño, los vientos que anuncian un invierno cercano, la pérdida, el abandono y sobretodo, el insolente vanitas, el paso de los años, que con cierta ironía plasmaba a la perfección en, por ejemplo, It was a very good year. Si nos preguntamos sobre los orígenes de este álbum, es necesario referirnos, en un primer momento, al tema Why try to change me now, grabado para el álbum The voice un diecisiete de octubre de 1952 Frank Sinatra recoge en esta grabación temprana, por primera vez, la esencia del otoño unida a la incomprensión de la repentina ausencia y deja sentadas las bases para lo que supondrá una gran producción de grabaciones con este mismo ambiente cromático, esta misma tendencia, que obtendrá en el álbum September of my years, su punto más álgido y su mejor plasmación musical. Pero es necesario apuntar más referencias. En los años que comprenden la Época Capitol resulta imprescindible una revisión exaustiva de algunos discos que tienen su punto de partida en In the wee small hours of the morning y que continuarán con títulos tan explícitos como Only the lonely, No one cares o el brillantísimo Where are you?, antesala inmediata de September of my years con la mención especial para el tema Autumn leaves. No olvidaremos tampoco el último disco del periodo Capitol, que también debe estar incluido en esta serie temática, el injustamente olvidado Point of no return.

  












 










Pero concretamente hoy nos centraremos en un tema especialmente diseñado para el LP September of my years, especialmente compuesto para Frank Sinatra, por dos de sus músico preferidos: Jimmy Van Heusen y Sammy Cahn. Fue, de hecho, la canción que dio nombre al disco. Este tema estuvo nominado en los Grammy de 1966 como mejor canción del año. Por qué no consiguió el honor de ser premiada, finalmente, se escapa completamente a nuestra imaginación. Pero está claro que si hubo una canción compuesta para Sinatra, una canción que representara completamente su estilo y que solo él pudiera elevar a categoría de estándar del jazz, esa fue la excelente September of my years, probablemente, una de las "Canciones-Sinatra" por excelencia. Sammy Cahn y Van Heusen capturaron a la perfección la esencia del cantante con esta composición. Hoy vamos a ver un video cuyo visionado me impactó considerablemente anoche, ya que nunca había tenido constancia anteriormente de esta actuación. Se trata de un directo de 1965. Sin duda, el estreno televisivo del single September of my years que daba título al nuevo álbum que presentaba Frank Sinatra.

Precisamente el número de septiembre de 1965 de la revista Newsweek, estaba dedicada a Sinatra que, en su interior, hablaba de September of my yesars.

jueves, 28 de mayo de 2015

Frank Sinatra sigue siendo mediático

Frank Sinatra atiende a la prensa. Junio de 1962

Sí, sigue siendo mediático. En pleno siglo XXI el amigo Frank, sigue estando en boga y más durante el presente año 2015, centenario de su nacimiento. Y ahí están sus hijos sacando el máximo partido posible con recopilaciones, DVDs, exposiciones... Frank Sinatra supo dejar herederos de su legado, en sus hijos Nancy, Tina y Frank y en esa Barbara Sinatra que, según parece, sigue reclamando su lugar. Lo que no tengo ya tan seguro es que sus "herederos" gestionen uno de los mayores patrimonios musicales del siglo XX en la manera como hubiera hecho su padre. El caso es que Frank Sinatra suena estos días más que nunca y está presente un día sí y otro también, en los medios de comunicación más diversos. No es para menos. Setenta y seis años después de que sonara su voz por primera vez en las radios estadounidenses, sigue actualmente con la misma frescura y modernidad que entonces dejó perplejos a los oyentes norteamericanos.

El pasado domingo en el programa Cultura RCN de Radio Colombia estuvimos charlando sobre Frank Sinatra con el periodista Jorge Espinosa, al que agradeco desde aquí, que contara conmigo para tan especial ocasión. El programa cultural comenzó con la maravillosa I get a kick out of you, grabada por Sinatra donde se recordó aquella curiosidad en el cambio de la letra de la canción compuesta por Cole Porter. Mientras que en la versión original Sinatra alude directamente a la cocaína (como era la versión original) Años más tarde, víctima de la censura, la letra de la canción muta y "cocaine" pasa a ser "Spain". La broma la hizo Sinatra en 1974 cuando, al cantar en directo la canción dijo: "A algunos les gusta la cocaína de España pero estoy seguro de que, si tan solo esnifara un poco, me aburriría" Es una de las anécdotas que mejor reflejan esa personalidad "políticamente incorrecta" de la que hacía gala el cantante. Durante la entrevista también sonó la tierna canción If y posteriormente Fly me to the moon para terminar con "I've got you under my skin"
Con Espinosa repasamos los primeros tiempos en la carrera del cantante, su relación con Ava Gardner, el Frank Sinatra actor, la época de la decadencia, su resurgir, la amistad con Sammy Davis Jr. y algunas curiosidades más, alrededor de la figura de Sinatra. La verdad, una conversación muy agradable la que condujo Jorge Espinosa y un programa muy interesante que recomiendo sin paliativos. Programas como este fomentan que la cultura siga viva, Y en estos tiempos, es importante. Voy a dejar aquí el enlace al programa completo que comenzó con una interesante entrevista a Rafael Inglada, biógrafo de Pablo Picasso:

Cultura RCN dialogó con Rafael Inglada, biógrafo de Pablo Picasso y en el marco de una nueva conmemoración del fallecimiento de Frank Sinatra, Marcos Callau habló de la 'Voz' en RCN La Radio

Y por otro lado, agradezco también al periodista Fran Osambela su entrevista en El Periódico de Aragón con motivo de la llegada de la exposición del Centenario de Frank Sinatra a Zaragoza, a Espacio Ralo. Se publicó en el Cuaderno del domingo del pasado 17 de mayo. La dejo a continuación y tambén se puede leer en este enlace.

En pleno montaje de la exposición en Espacio Ralo
Agradecemos a todos los participantes en la inauguración de la exposición Centenario de Frank Sinatra en Zaragoza y especialmente a Raúl Herrero, por su magnífica acogida de la muestra en Espacio Ralo. Recordamos que mañana termina esta exposición, así que aún están a tiempo de visitarla.

jueves, 21 de mayo de 2015

Come swing with me: Frank Sinatra reinventa su magia negra

Frank Sinatra, en la década de los 40, atesoraba cierta "magia negra" que engatusaba al publico


Las clases más puritanas y conservadoras de Norteamérica, horrorizadas por ver a sus buenas y castas adolescentes gritar y patalear, sexualmente desbordadas por la atracción que despertaba en ellas ese nuevo huracán moreno, de aspecto latino, llamado Sinatra, llegaron a sugerir que el nuevo cantante de voz "malintencionada" (según ellos, la carga sexual en su voz era descarada, nada que ver con otras voces aterciopeladas de la época) hechizaba "literalmente" a las mujeres, despertando sus instintos más básicos y empleando para ello "magia negra". Incluso se apoyaban en la teoría de que Frank Sinatra estuvo obligado a cantar That old black magic, para cumplir un pacto misterioro con el diablo.

Aberrante exageración absurda la de esta sección conservadora, retrógrada y profundamente religiosa de la sociedad norteamericana. Pues That old black magic es un tema compuesto por Johnny Mercer y Harold Arlen en 1943 que Sinatra grabaría en 1946 como tantos otros artistas entre los que se encontraban Glenn Miller, Ella Fitzgerald o posteriormente, Kelly Smith y Louis Prima. Cierto es que la versión de Sinatra y el arreglo de Axel Stordahl, contiene una fuerte carga sexual (en lo respectivo a la voz) y misteriosa, en lo referente al acompañamiento musical y que la interpretación del "crooner de moda" dejó inservibles cualquiera de las otras versiones. Este "misterio" musical se acentúa aún más en la versión que grabó en 1951. Esta:

Frank Sinatra volvió a la carga con That old black magic en 1951 y en 1961 Tres grabaciones, en total, muy distintas entre sí
Haciendo caso omiso a cualquiera de esas tonterías sobre pactos diabólicos y sandeces por el estilo, lo cierto es que That old black magic es una obra maestra de la música popular de jazz, de la década de los cuarenta y Frank Sinatra exprimió todo su jugo con tres versiones distintas a lo largo de su carrera, virando de la balada al swing. Es esta última, la de 1961, la más explosiva y cercana al swing, con un contundente arreglo de Billy May, como realmente supone todo el disco en la que está incluido, el fabuloso Come swing with me. Será necesario detenerse en esta última versión y recurrir, una vez más, a nuestra sección Los mejores LPs de Frank Sinatra, porque Come swing with me, es uno de ellos.
Fotografía de las sesiones de grabación de Come swing with me
El secreto en la incontestable modernidad con la que suena, todavía hoy en día, la orquesta de Billy May en Come swing with me reside en un LP anterior, del mismo músico, titulado Billy May's Big Fat Brass. May recupera ese sonido y lo adapta a la voz de Sinatra. Como se explica en el indispensable libro El sonido de Sinatra (de Charles L. Granata), el arreglista y compositor basa toda la orquestación en "el efecto ping-pong estereofónico", fenómeno extendido durante finales de los cincuenta y los sesenta que se basaba en jugar con los dos canales de audición para conseguir una grabación dinámica, colorista, rica en texturas y atemporal, resultado que no siempre era conseguido. Pero sí, Billy May, lo conseguía y en este caso, auxiliado por su aprendiz Heinie Beau que, bajo supervisión de su mentor, escribió el arreglo para cinco canciones, entre ellas, la que hoy especialmente nos ocupa: That old black magic.
Ray Charles visitó a Sinatra durante las sesiones de grabación de Come swing with me


Y Marilyn Monroe, en la foto junto a Charles, también fue otra de las estrellas asistentes a aquellas mágicas sesiones







Al terminar una sesión. Ray Charles y Frank Sinatra tuvieron numerosos encuentros. Cada uno se preocupaba para visitar al otro cuando este tenía una sesión de grabación. Lamentablemente, a pesar de esa mútua admiración, nunca unieron sus voces en una canción.
Tres años más tarde, 1963, visita de Frank Sinatra a los estudios donde grababa Ray Charles.
Billy May quiso remarcar la separación de instrumentos y ese juego de ping pong estereofónico entre las diferentes secciones orquestales. Diez metales se agrupaban a izquierda y derecha del micrófono central y en el centro del estudio se situaba la sección rítmica y el cantante. En esa sección de veinte metales había ocho trompetas, seis trombones, cuatro trompas y dos trombones bajos, completando ocasionalmente el conjunto con  una tuba. La sección rítmica estaba formada por los instrumentos habituales (piano, bajo, batería, guitarra) y complementada con arpa y el destacado glockenspiel. Pero, como hemos dicho, la canción que nos ocupa es That old black magic, una en las que participó especialmente Heinie Beau, aunque en colaboración y bajo supervisión siempre de May. La orquesta comienza con un golpe rítmico y se inaugura esa pregunta/respuesta, de un lado al otro, entre las trompetas con sordina, sobre el fondo continuado de trombón. Llega la voz de Sinatra, haciendo swing como nunca y el glockenspiel acompaña a la voz, tímidamente. Siempre persistirá  sosteniendo el conjunto, el "balanceo" de unas suaves escobillas, sobre la batería. Comenzamos la sección central de la canción, los trombones parecen responder y juguetear con la voz de Sinatra y acompañar hasta la explosión de toda la orquesta, en ese cambio significativo y tonal de mitad de la canción, cuando Frank acomete la frase "I should stay away but what can I do?" Aquí la sección de viento se desnuda y resuena espléndida cuando Sinatra ha llegado al tono más alto de la canción y las trompetas reaparecen con descaro y sin sordina mientras el piano mantiene una divertida melodía de fondo. "That only a kiss....can put out the fire" los trombones han acompañado esta nueva bajada y explotan las trompetas efectuando un repunte tras el cual se detiene toda la orquesta. Tras ese pequeño silencio, es Frank el que juega con la letra y arrastra característicamente la "Y" del "Yyyyyou are the lover I have waited for..." Conscientemente separa, acentunado el swing, las palabras y el piano juguetea casi haciéndose protagonista bajo su voz. Vuelve a ondular la melodía, sube y baja y llega la frase en la que Frank se encuentra más cómodo y juega todavía más: "Ah baby...down/ and down I go/ Round and round I go/ In a spin/Loving the spin that I'm in/Under that old black/Magic called love". A esta última frase, anterior al interludio musical, han acompañado los trombones, explotando en lo alto y justo antes de terminar, el piano y glockenspiel. Llega el interludio musical donde Beau y May despliegan todo su ingenio. Inauguran la sección las espléndidas trompetas imitando y siguiendo el estribillo del conocido Almost like being in love, el tema de Frederick Loewe que también se incluirá en el LP. Esto nos hace pensar que quizá, en un primer momento, se valoró la idea de situar en el disco las dos canciones juntas y en el último momento se separaron ya que si That old black magic aparece en la cara B del LP, en novena posición, Almost like being in love, es la tercera de la cara A. En cualquier caso, el guiño a Almost like being in love al comenzar el pasaje musical, es claro. En segunda posición entran los trombones, que parecen querer mantener el estribillo original frente a las trompetas que continúan oponiéndose, chillonas, en la parte más alta del pentagrama. En el minuto 2,40, justo tras una aparición fugaz y en el fondo de la tuba, llega una sección auténticamente delicidosa, un pasaje de swing con el que, en esos momentos y quizá sin saberlo, Billy May y Heinie Beau hacían historia, Historia de la música, alternando uno y otro canal con trombones y trompetas, esta vez sí, unidos y perfectamente complementados para conseguir un resultado magnífico. Y vuelve Frank a completar una interpretación contenida en ese swing donde a él le gustaba mecerse, con comodidad, sensacional y una vez más, inimitable. De este LP dijo Nancy Sinatra que es donde se puede encontrar al Sinatra que, verdaderamente, se divertía con su trabajo. En Come swing with me Frank Sinatra se lo pasó en grande y cualquiera que lo escuche lo puede percibir. En definitiva, una obra maestra de grabación y en mi opinión, la mejor versión de esa vieja magia negra con que, en la década de los cuarenta, ya había conquistado a medio público norteamericano. La escuchamos: 


miércoles, 13 de mayo de 2015

Exposición itinerante: Centenario Frank Sinatra 1915-2015


Desde este blog, nuestra página en Facebook "Centenario de Frank Sinatra (1915-2015)" y la colaboración de la Asociación Cultural Ateneo Jaqués, gracias a la colaboración de escritores y artistas, se ha logrado crear una exposición multidisciplinar que tiene como objetivo celebrar el centenario del nacimiento del cantante, por toda España. En esta muestra, que está abierta a la participación y cada día, va recibiendo nuevas obras dedicadas a Sinatra, colaboran escritores, ilustradores, pintores, fotógrafos, completando la colección con objetos de memorabilia referidos al cantante.
"El silencio de una canción". Acuarela, obra de Javier Soto
Esta actividad itinerante se complementa con la proyección de un audiovisual con las mejores actuaciones del cantante en directo, acompañada por un coloquio/conferencia sobre la vida y obra de Frank Sinatra y con diversas propuestas tales como recitado de poemas dedicados a su figura o versiones musicales sobre sus temas. En  esta amplia oferta, Ateneo Jaqués, cuenta con la inestimable ayuda de los siguientes artistas, odenados por órden alafabético: Pilar Aguarón (con un retrato a óleo titulado A mi manera), Arantza Álvarez Lascurain (con su obra Llévame a la luna, en acrílico), Antonio Callau (con varios retratos del cantante a óleo y carboncillo, además de un paisaje urbano dedicado a Frank Sinatra), Pedro Sagasta (con un retrato titulado Tributo a Frank Sinatra en acrílico), Javier Soto (con un retrato en acuarela titulado El silencio de una canción), Miriam Stolisky (con una fotografía titulada Flan Sin nata) y Miquel Zueras (con su ilustración titulada Ol' blue eyes) Además, se completa la colección con una composición fotográfica creada por Lucía Pons Escrich y objetos curiosos de memorabilia.
Acrílico de Pedro Sagasta
Como hemos dicho, la muestra sigue abierta a la participación de diversos artistas que quieran homenajear a Frank Sinatra, habiendo confirmado ya la presencia y participación de El Yako, que está creando un lienzo dedicado al cantante. Además, también hemos recibido la colaboración de escritores que han querido dedicar algún texto a Sinatra y completamos la exposición con algunos poemas enmarcados que se podrán leer, entre obra y obra. De momento, contamos con la colaboración de Eva Antón, José Antonio Conde, Francisco Ferrer Lerín, Raúl Herrero, Juan José Parcero Aznar, Daniel Sancho, Miguel Ángel Yusta y hemos recapitulado algunos clásicos que decidieron también homenajear al cantante en alguno de sus textos, como es el caso del aragonés Miguel Labordeta, la escritora peruana Blanca Varela o el norteamericano Rod McKuen. De la misma manera, seguimos recibiendo textos y poemas dedicados a Sinatra, para formar parte de esta multidisciplinar exposición.
La ilustración de Miquel Zueras, rodeada por algunos elementos propios del recuerdo del cantante en el particular "Rincón Sinatra"
Ateneo Jaqués ha creado esta exposición con clara vocación itinerante. La muestra se estrenó en Hecho (Huesca), el mes de abril, con motivo de la proyección del audiovisual especialmente creado por la asociación para su centenario y de la película El hombre del brazo de oro. Actualmente y desde el pasado 27 de abril se encuentra ubicada en Jaca (Huesca) en el Café literario El Ateneo y el próximo sábado 16 de mayo, se estrenará en Zaragoza, donde estará expuesta hasta el 29 de mayo, en Espacio Ralo (C/ Reina Fabiola, 15) En el acto de ianuguración participarán algunos de los artistas, como Pilar Aguarón y Antonio Callau, además de los escritores José Antonio Conde, Raúl Herrero, Alfredo Moreno y Miguel Ángel Yusta.
La obra de Pilar Aguarón, actualmente en su ubicación del Café literario.
Llévame a la luna de Arantza Álvarez


De momento la de Miriam Stolisky, representa la única fotografía artística de la exposición


Frank Sinatra en los años 40. Uno de los retratos de Antonio Callau
La exposición viajará, como hemos dicho, por toda la península a falta de confirmar espacios para Canfranc, Barcelona, Huelva, Donosti, Eibar, Santoña... y terminará en Madrid, en la Biblioteca Manuel Alvar, durante el mes de diciembre, donde también realizaremos algún acto de homenaje para celebrar precisamente el día real de su centenario, el 12 de ese mes. Para acabar este artículo dejaremos uno de los poemas recibidos recientemente, el de Miguel Ángel Yusta y uno de los conciertos menos conocidos de Frank Sinatra, el que ofreció en la Casa Blanca un 17 de abril de 1973. Invitamos a todos a que visiten esta exposición en Espacio Ralo, de Zaragoza.

Oh sí, querido Frank,
llévanos a la luna.
Sácanos de aquí, Frank,
de estas butacas de cine de barrio
con olor a sudor y a pobreza
donde se acortan los domingos de los años grises.
Llévanos lejos, Frank,
aunque sea en blanco y negro,
porque aquí son muy duros
estos tiempos del miedo.
O, si no, vámonos a la playa,
soldado Angelo Maggio,
a ese lugar lejano donde se aman Deborah y Burt.
Quiero amar como ellos
sin miedo al pecado ni a la eternidad.
Podemos ir juntos, ¿sabes?,
yo y mi chica de la última fila,
que también te contempla asombrada
y se aprieta contra mí cuando la miras
desde esa ventana luminosa,
o bailamos cubiertos por tu voz.
Haz el milagro Frank, porque tú puedes,
y llévanos en un halo de luz
a la playa, a la luna,
allá donde florezca la esperanza.


(c) Miguel Ángel YUSTA
(En homenaje a los chicos y chicas de la “última fila” de los cines de barrio de la España de los 50 y 60...y al eterno Frank, que nos ayudó a sobrevivir...)


lunes, 4 de mayo de 2015

Frank Sinatra: The first 40 years


El día de su 64 cumpleaños, Frank Sinatra recibió un homenaje en conmemoración de sus 40 años cumplidos en el mundo del espectáculo. La cita tuvo lugar en Las Vegas, la verdadera ciudad de Sinatra, en el Caesar's Palace y al acto asistieron compañeros músicos como Sammy Cahn, Jimmy Van Heusen o Harry James y compañeros del cine como Cary Grant, Glenn Ford u Orson Welles. 
Frank, entre bambalinas
El primero en actuar y abrir el show fue Glenn Ford que recordó los comienzos del cantante en el teatro Paramount (habla de 1939) y en conversación con el propio Sinatra, da paso a Harry James, el legendario trompetista, el hombre que lideraba aquella primera orquesta de la que Frank fue vocalista. Es increíble la actuación de James, que demuestra la misma potencia que siempre con su trompeta en los clásicos de los años cuarenta. Harry James da paso al cómico Red Skelton. Tras la actuación de Skelton, sale a escena Lucille Ball que habla de las bobby soxers y de los días en que el cantante fue vocalista de la orquesta de Tommy Dorsey. Después llega la aparición estelar de Gene Kelly que recuerda sus películas musicales junto a Frank dando paso, seguidamente al barítono Robert Merrill que, musicalmente, realiza un repaso por la carrera cinematográfica del cantante. El comediante Rich Little realiza una imitación de Ernest Borgnine. Al llegar a este punto del show necesario destacar la actuación siguiente, de Tony Bennett. Con un particular medley repasa las ciudades de Nueva York, Chicago (Frank's kind of town, dice) y San Francisco, esta última con su clásico I left my heart in San Francisco como tributo a Pal Joey, película rodada precisamente en la ciudad del Golden Gate. La actuación del cantante italoamericano, es sucedida por el reputado Dj de la WNEW William B. Williams que, en una corta introducción, más como maestro de ceremonias que como otra cosa, da paso al cómico Pat Henry que, en esos momentos, cumplía quince años como telonero de Sinatra. Después del cómico, llega uno de los platos fuertes de la noche, la actuación de, probablemente, su mejor amigo: Sammy Davis Jr. Sammy inicia su intervención con un emotivo y personal discurso sobre la amistad que les une y termina con una fabulosa y enérgica The lady is a tramp, como tantas veces la cantó en los escenarios de Las Vegas. Continúa el comediante Milton Berle y después Paul Anka, con una personal introducción que sigue la melodía de My way, cambiando la letra. Continúa una actuación del cómico Don Rickles y de nuevo, otro de los grandes amigos de Frank, completando el clan de las ratas, Dean Martin. Dino realiza una introducción cómica, a su estilo, contando con la participación de Jule Styne y seguidamente hace salir al escenario a Frank para entregarle un reconocimiento de la escuela de Hoboken High. Acto seguido, Dean Martin pide a la orquesta un poco de música y en una secuencia ya muy conocida por todos, comienzan a bailar como si fueran una pareja bien avenida.
Dean y Frank también celebraban toda una vida juntos en el mundo del espectáculo
 Tras la comedia con Dean Martin, llega el momento más esperado de la noche. Frank Sinatra en el escenario interpreta una de las mejores versiones en directo que se recuerdan del buque insignia Theme from New York, New York (53'50''). A este gran comienzo le sigue la espléndida It was a very good year, en una versión tardía muy poco conocida en la que Frank canta en recuerdo a los buenos tiempos, a los buenos años que vivió en sus primeros tiempos en el mundo del espectáculo y en particular a su debut en Times Square, con la orquesta de Harry James (58'19''). Sigue The best is yet to come (1:03'09'') porque, a pesar de sus primeros 40 años de carrera en el espectáculo, piensa que lo mejor aún está por llegar. Tras esta estupenda versión del tema de Cy Coleman, Frank recuerda a todos los músicos que le han acompañado a lo largo de todos esos años, sin los que su voz no hubiera salido adelante y continúa con "su" clásico I've got you under my skin (1:07'40'') en una versión realmente poetente que termina con el consabido "bis" que repite el último estribillo y que se convirtió ya en una costumbre, en sus últimos conciertos. Tras los aplausos del público Frank agradece "tanta generosidad para un simple cantante de banda" y ataca con decisión y energía I've got the world on a string (1:12'06'') en un a versión espléndida para terminar este inolvidable mini-concierto.
Antes de terminar la celebración The first 40 years en el Caesar's Palace, tras el concierto, interviene Tina Sinatra que da paso a Sammy Cahn,  Jimmy Van Heusen y Cary Grant para cantar un emotivo feliz cumpleaños a Frank Sinatra.

Este acontecimiento del 12 de diciembre de 1979 en el Caesar's Palace de Las Vegas no había sido muy difundido hasta ahora pero actualmente está disponible en DVD. Del show destaca, por supuesto, la versión desconocida en directo de It was a very good year. En el video que veremos a continuación está el programa íntegro excepto la intervención de Orson Welles, que en alguno de los cortes, ha desaparecido. En cualquier caso, en el DVD, sí está incluida.
Veremos ahora este video de una hora y veinte minutos de duración que, sobretodo, merece la pena por ver las actuaciones musicales, no solo de Sinatra, sino también las de Harry James, Tony Bennett o Sammy Davis Jr. No deja de ser curioso que, en su intervención, Dean Martin no cante ninguna canción pero esto nos da una idea de la avanzada desconfianza en sí mismo que Dino adquirió en la última etapa de su vida, la misma que le hizo abandonar la gira del reencuentro del Rat Pack, a finales de los ochenta. En cualquier caso, su intervención es la más entrañable de todas. Disfrutemos de este evento. ¡Bienvenidos al Caesar's Palace! ¡Bienvenidos a Las Vegas!



lunes, 27 de abril de 2015

Don Quijote y Frank Sinatra: El ingenioso hidalgo de Wisconsin, Orson Welles

Orson Welles y Frank Sinatra comparten estudio y grabación en la radio (década de los cuarenta)
Parece ser que el presente año 2015 es prolijo en aniversarios, centenarios y efemérides. Es el año en que se cumple el cuarto centenario de la publicación de la segunda parte de El ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes). Precisamente, también se cumple el centenario del nacimiento de Orson Welles, además del ya sobradamente anunciado en esta página, el centenario del nacimiento de Frank Sinatra. En este post, circunstancialmente, estos tres centenarios se van a unir irremediablemente y como veremos, razones no faltan para estar relacionados. Conocida y aludida en numerosas ocasiones ha sido comentada en este blog la buena relación entre Welles y Sinatra, a lo largo de sus respectivas carreras. Los dos habían nacido en 1915 (Welles el 6 de mayo, Sinatra el 12 de diciembre) Los dos fueron unos perfeccionistas en sus respectivos trabajos, si bien Orson rozaba la manía como todo buen artista que no puede contener su genialidad. Porque Orson Welles fue un genio, tanto en la radio, como en el teatro, como en el cine y por su lado, la genialidad del cantante era más una cualidad natural y residía en su voz.
Ya en la década de los cuarenta, sus respectivas carreras unieron caminos. Ese primer encuentro, como demuestran las fotografías que encabezan este post, fue radiofónico y propiciado por la cadena CBS. Welles había rodado ya su opera prima, Ciudadano Kane y encumbrado recibía a Sinatra, el cantante de moda. La relación nunca fue interrumpida ni asidua. Más bien, se alegraban cuando coincidían y solían hacerlo mucho más en las fiestas que en los lugares de trabajo. Se admiraban mutuamente. Ya recordábamos la canción que el cantante le dedicó al director en 1975, con motivo del homenaje del American Film Institute. Fue en esta entrada.
Orson Welles se acerca a saludar al matrimonio Sinatra o al matrimonio Gardner. Década de los cincuenta.
Fue a mitad de la década de los cincuenta, algunos señalan el año 1955, otros el 1956, cuando ocurrió el hecho que nos ha llevado a escribir este artículo. Frank Sinatra había dado con una fórmula genial para impulsar su show televisivo en la cadena ABC, incluyendo actuaciones culturales, incluso música clásica, ópera y cortometrajes de directores de cine famosos. La llegada del rock and roll había propiciado que la popularidad del cantante se resintiera y en consecuencia, el show de televisión que llevaba su nombre. Pero quizá la sociedad norteamericana no estaba preparada para ese giro cultural que proponía Sinatra y el programa desapareció definitvamente en 1958. Sinatra volvería a mitad de la década de los sesenta al mundo de la televisión, ya para quedarse definitivamente. Pero en aquella mitad de la década de los cincuenta, una de las primeras propuestas de Frank Sinatra como productor fue para Orson Welles. Recordemos que Sinatra fundó su propia productora, de nombre Reprise, en 1960 En la década de los cincuenta todavía no era común que ejerciera como productor. Así que suponemos esta propuesta a su amigo Welles, uno de sus inicios como productor.
Frank Sinatra admiraba a Orson Welles desde sus primeros programas radiofónicos. Con Ciudadano Kane conquistó Hollywood y tan solo cinco años más tarde, fue tachado de comunista y acabó en Europa. Probablemente, otro de los rasgos que le unían con Sinatra, la simpatía por el comunismo y la antipatía que ambos despertaron en el senador McCarthy. Así que no es extraño que, si el cantante necesitaba a un director, acudiera a Orson Welles. Otra afición que unía al cantante y al director era la afición por la gran Literatura y el Teatro. Contrariamente a lo que pueda parecer, Frank Sinatra fue un gran lector y al igual que su amiga Marilyn Monroe, conocía sobradamente a los grandes clásicos. Si bien el sueño imposible de Orson Welles a lo largo de su carrera, fue terminar el rodaje de una versión cinematográfica de Don Quijote, sería su amigo Frank el primero en proponérselo. Frank Sinatra estaba dispuesto a producir una versión corta de la obra de Cervantes que Orson Welles tendría que dirigir para el show televisivo del cantante. La idea era introducir en su show de televisión un cortometraje de unos veinte minutos aludiendo a algunos pasajes de la novela y el cantante quería que el papel de Don Quijote recayera sobre Charlton Heston, actor que curiosamente estaba a punto de recomendar a Welles como director de Sed de mal (1958) Aprovechando que el director de cine se encontraba en Nueva York montando la obra El rey Lear, el cantante cierra el negocio y le paga 25000 dólares para llevar a cabo un corto sobre Don Quijote. Ya, en el comienzo, Welles desecha a Heston para el papel principal. Piensa en el actor español, republicano y exiliado, Francisco Reiguera para ser el protagonista y en Akim Tamiroff, para el escudero Sancho. Se rodaría en México. Pero, como siempre contaba Welles al hablar del Quijote, "mi intención era hacer un relato corto y como le ocurrió a Cervantes, los personajes se apoderaron de mí" De modo que el presupuesto de Sinatra fue gastado en los primeros días de rodaje, ipso facto, aunque bien detallado, con cada gasto relacionado, razón que probablemente fue determinante a la hora de que el cantante nunca interpusiera una demanda judicial. Pero Welles necesitaba mucho más presupuesto. Hizo de Don Quijote un proyecto propio y vital.
Francisco Reiguera como Don Quijote, en una sala de cine.
Como todo buen genio, Orson Welles no paraba de producir, aunque desprovisto de cualquier organización. Acostumbraba a trabajar en cinco proyectos a la vez, lo que propiciaba que no terminara ninguno. Y esto es lo que ocurrió con su Don Quijote. Fue el proyecto de su vida y no logró darlo por terminado. El montaje que realizó Jesús Franco con el material que dejó Welles es más que discutible y no se puede considerar una obra del director norteamericano, de ninguna manera. Es lógico, por otra parte. Si consideramos que en una película finalizada, como Sed de mal, el montaje es siempre discutible y no puede considerarse obra de Welles, imaginemos qué puede suceder con las secuencias de una obra incompleta como su Quijote, que nunca llegó a ser película.
Sinatra y Welles en 1975
A pesar de esta cuestión económica de la producción que nunca llegaron a solucionar, Frank Sinatra y Orson Welles continuaron siendo amigos y respetándose durante el resto de sus vidas. Don Quijote quedó allí en la nebulosa, quizá donde le corresponde, como el sueño imposible del director. Probablemente por esta razón, el cantante plasmó la novela de Cervantes y la imposibilidad de trasladarla al cine, grabando el tema The impossible dream para su álbum That's life! (1966) Al menos, así la recordaba el cantante.


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Gracias por los datos a Alfredo Moreno 

Todo quedó en un sueño imposible. Alonso Quijano lo hubiera querido así.