miércoles, 24 de diciembre de 2014

Happy Sinatra Christmas!


Un año más, desde este blog dedicado a Frank Sinatra, acudimos a sus canciones para desear a nuestros blogueros visitantes unos felices días. En algunos asuntos, todavía resulta interesante seguir las tradiciones. Y desde este rincón ya es una tradición acudir a aquel programa de 1957 en el que Frank Sinatra invitaba a Bing Crosby para, junto a él, felicitar musicalmente la navidad al público norteamericano.Era otro estilo, eran otros tiempos, pero eran dos voces inigualables:
Comienzo este artículo con el tema Have yourself a merry little Christmas interpretado en 1957 por Frank Sinatra para el LP A jolly Christmas with Frank Sinatra. Ahora veremos una versión en directo de la década de los ochenta:
Terminamos esta postal navideña musical con The Christmas waltz:

MERRY XMAS EVERY ONE!

viernes, 12 de diciembre de 2014

You make me feel so young, ¡felicidades Frank!


 99 años hace que tal día como hoy nació Frank Sinatra en el modesto, inmigrante y obrero barrio de Hoboken, New Jersey. Su voz, casi un siglo más tarde, sigue siendo una de las expresiones vocales más insuperables y modernas jamás alcanzada. El periodista, escritor y cantautor Joaquin Carbonell ha dejado hoy un emotivo texto celebrando este particular cumpleaños que, año tras año, Sinatristas de todo el mundo seguimos festejando como si Frank siguiera vivo porque, efectivamente, lo está y vive en nuestro día a día, cada vez que emerge de la nada una de sus canciones para llenar los momentos de vacío más insobornables. A continuación, las palabras de Joaquín Carbonell:


NACE SINATRA: 1915

Tal día como hoy asomó al mundo el que iba a convertirse en La Voz. Excelso intérprete, trajo formas modernas de cantar el swing, dotándole de apostura, elegancia, y una cierta chulería, que luego fue tan imitada. Un tipo único, Frank, con una vida agitada, atormentada a veces (sus relaciones con Ava Gardner son para una película), encharcado con la mafia, pero de una simpatía y gracia fuera de toda duda. Simpatizante de la República española, enemigo feroz de Franco (le envió una carta insultándole), con varios amigos españoles, entre ellos Perico Vidal (véase su libro, "Big Time, la gran vida de Perido Vidal". Insuperable. Irrepetible.

(Joaquin Carbonell)

Me apetece celebrar este día como se merece. Aquí tenemos una extraña versión del éxito de Frank Sinatra You make me feel so young, en su estreno televisivo:


Y desde la cima de su carrera, en la década de los sesenta, la cantaba así de exultante:
Frank Sinatra baila con Mia Farrow, en una fiesta de cumpleaños. Así parece que le gustaría pasar todos sus cumpleaños al amigo Frank. ¡Felicidades, amigo!

viernes, 5 de diciembre de 2014

From here to eternity: Angelo Maggio, el personaje de Frank Sinatra


Frank Sinatra había nacido para interpretar el papel de Maggio, en la obra De aquí a la eternidad. Demasiado mito rodea a la cuestión principal: cómo el cantante consiguió aquel papel. Supuso la puerta de salida y el regreso a la cumbre para su carrera que, en el comienzo de la década de los cincuenta, había sucumbido tanto musical como cinematográficamente, igual que su popularidad. Sobre todo esto hablo en el siguiente texto con el que participo en el "Especial bélico" del magazine La Caja de Pandora:
 

DE AQUÍ A LA ETERNIDAD: EL REGRESO A LA CUMBRE DE FRANK SINATRA


Cuando uno recuerda De aquí a la eternidad no aparece en la mente la idea de una película bélica. Al menos, no en los que se refiere al campo de batalla. La batalla que se libra en esta película es otra. Entre nuestros recuerdos destacará, inminentemente, uno de los besos más apasionados y uno de los momentos eróticos más recordados del cine, protagonizado por Deborah Kerr y Burt Lancaster que, azotados por la fuerza de las olas y de la pasión, envueltos en la sal del mar y la arena que lucha por ocultarlos de los ojos vigilantes de ese mundo que investiga las relaciones clandestinas, intentan adueñarse de todo el amor que les es posible en un arrebato desesperado por poseerse. Y aparecerá un perfecto y honrado, recto e insobornable, soldado Prewitt encarnado por el mejor Montgomery Clift en la cumbre de su carrera o por qué no, aparecerá también el bueno de Maggio, el entrañable italiano juerguista, en uno de los papeles más perfectos, redondos y creíbles que Frank Sinatra completó a lo largo de su carrera en el cine, el que le valió el Oscar de la Academia al mejor actor de reparto, un personaje para el que, según las propias palabras del cantante, él había nacido. Y es la película de la chica del club protagonizada por Donna Reed, del violento Sargento con tendencia al abuso de poder apodado Fatso, increíblemente bordado por Ernest Borgnine. De aquí a la eternidad nos muestra a unos personajes sin demasiada esperanza, algo tristes, intentándolo pasarlo en Hawaii lo mejor posible. Amando, bebiendo, riendo y en definitiva, exprimiendo quizá las últimas horas de su existencia, como si todos conocieran ya el inminente y trágico final que les esperaba en ese paradisíaco lugar llamado Pearl Harbour. Y en definitiva, también es la película que nos muestra la miseria humana, la injusticia a la que el ser humano somete al propio ser humano, en el Ejército y en la guerra. 

 En 1953 Harry Cohn decidió llevar al cine una exitosa novela escrita dos años antes por el veterano de la Segunda Guerra Mundial, James Jones y titulada De aquí a la eternidad (From here to eternity) que ambientaba una trama dramática y pasional en los días anteriores al bombardeo de Pearl Harbour. La obra literaria había recibido el prestigioso Premio Nacional de Literatura. Cohn adquirió los derechos para Columbia y contrató a Fred Zinemann para que la dirigiera. El proyecto había pasado anteriormente por dos estudios cinematográficos que habían terminado por rechazarlo. Se trataba de un texto de más de ochocientas páginas que debía ser pulido antes de llevarlo al cine. Para la mojigata sociedad norteamericana de los cincuenta, la obra literaria contenía temas muy sórdidos como la prostitución o el adulterio y otros que permanecían ocultos hasta la fecha, como los abusos de poder y la violencia de los altos cargos dentro del ejército (incluso el maltrato físico). El lenguaje de la novela era contundente y descriptivo. Y en esta época las películas debían ceñirse a un estricto Código de Producción que imponía criterios morales muy rígidos. El guionista Daniel Taradash realizó una gran labor al adaptar el texto al cine pues llegó a las salas una cinta que contenía toda la esencia y la crítica de la novela, suavizada de manera conveniente para pasar la censura, sobretodo en las escenas de violencia y sexo explícito. Como en otras ocasiones, la inteligencia ganó la partida a los censores y De aquí a la eternidad, estrenada en 1953, abrió los ojos de muchos espectadores norteamericanos y fue una película polémica a la par que premiada. Por otro lado, el productor y ex teniente coronel Buddy Adler, logró sortear todas las objeciones del Pentágono y recibir finalmente el apoyo necesario del Ejército a cambio de suavizar levemente el contenido violento que dejaba en mal lugar a las fuerzas armadas del ejército de los Estados Unidos. A pesar de ello, la crítica original del texto literario quedaba intacta y los espectadores seguían siendo testigos, en la película, de cómo, por ejemplo, el Sargento Fatso, encargado de la prisión militar, asesina a palos al soldado raso Maggio

Maggio sufre las primeras consecuencias de las palizas de Fatso
 La acción de la película comienza con la llegada al regimiento del soldado Prewitt, a la base militar de Pearl Harbour. Prewitt es un boxeador retirado y según sus principios, tras dejar ciego a su último contrincante, un desea volver a boxear. En cambio, el comandante Holmes parece empeñado en obligarle a entrar en combate para el equipo de competición del ejército. Pero Prewitt saldrá del paso, de la mejor manera posible, y logra calmar sus horas de soledad tocando la corneta o visitando a su amiga Lorene en el club de alterne. Montgomery Clift recibió clases de corneta y de desfile militar al prepararse para este personaje. Como ya hiciera el año anterior en Solo ante el peligro (High noon 1952) o posteriormente en Historia de una monja (The nun’s story 1959), Fred Zinnemann dirige en esta ocasión, con el personaje de Prewitt, a un individuo, fiel a sí mismo, cuyo entorno pretende hacer tambalear sus principios. La elección de que Montgomery Clift interpretara ese papel estaba clara para el director y así se lo hizo saber a Harry Cohn. Monty era un actor del método y bordó, probablemente, su mejor interpretación aquí. Es una actuación llena de matices, contenida y de una sensibilidad extrema. El soldado Prewitt es presionado y acosado por los mandos para que acepte la proposición de formar parte del equipo de boxeo y encontrará consuelo para los momentos más difíciles en los brazos de Lorene (Donna Reed, una prostituta que ejerce su profesión en el club al que suelen acudir todos los miembros del ejército) y en su fiel amigo Maggio (Frank Sinatra) con quien congeniará desde el primer momento. 

Donna Reed, Frank Sinatra y Montgomery Clift en una escena
Una vez más, Zinnemann destaca en De aquí a la eternidad como director de actores. Podemos ver su influencia también en el personaje del Sargento Warden, interpretado por Burt Lancaster, un papel muy alejado al que hasta la fecha acostumbraba a interpretar el actor. El Sargento Warden es un personaje con un sistema de principios muy peculiar. Aborrece y rechaza públicamente los abusos y la violencia a la que los altos cargos someten a los soldados, Defiende y protege al soldado Prewitt y alaba sus excelentes aptitudes. Pero, al mismo tiempo, se enamora de Karen Holmes (Deborah Kerr) la esposa de su superior, con la que mantendrá una tórrida aventura, a riesgo de acabar en prisión. Y precisamente, su compañera de romance, protagonizada por Deborah Kerr es otra actriz que, para esta película, abandonó radicalmente su registro. Sustituyó a la primera opción para el personaje de Karen Holmes que había sido Joan Crawford. Kerr recibió clases de dicción para perder su marcado acento británico y se convirtió ante el público en una mujer adúltera, incomprendida en el matrimonio que, a la vez, es capaz de despertar el deseo en otro hombre. Junto a la interpretación de Montgomery Clift, su particular manera de amar a Lorene y la interpretación de Frank Sinatra como Maggio, los encuentros furtivos entre el Sargento Warden y Karen Holmes es lo más recordado de este clásico imperecedero que nos deja para la historia del cine un buen puñado de escenas inolvidables. 
Monty Clift, Burt Lancaster y Frank Sinatra durante un descanso del rodaje.

Capítulo aparte merece la interpretación de Ernest Borgnine como el Sargento Fatso Judson. Quien lo viera tres años más tarde protagonizando un papel tan distinto como el de Marty se daría cuenta de lo camaleónico que podía ser este actor. La interpretación de Borgnine como el violento, estúpido y sádico Fatso es otro de los mejores puntos de esta película. Y no deja de ser irónico que su personaje fuera el encargado de asesinar, con una brutal paliza, al personaje que interpretaba Sinatra, pues Borgnine era un fan incondicional del cantante. De hecho, llegó a bautizar a su hija con el nombre de Nancy, por la canción que tantas veces interpretó Frank Sinatra. Y del mismo modo que hemos hablado de Borgnine, también merece un comentario, la participación de Frank Sinatra en De aquí a la eternidad
Momento del rodaje: Zinnemann y Borgnine. Detrás Clift y Sinatra

CÓMO SINATRA CONSIGUIÓ EL PAPEL DE MAGGIO


Muchas han sido las polémicas y muchos los comentarios que sitúan a La Mano Nera como intermediaria para que Sinatra consiguiera el papel de Maggio, el papel con el que a la postre iniciaría su regreso a la cima, su vuelta al éxito. La novela de Mario Puzo, respaldada por la película de Coppola, El Padrino, contribuyó a reforzar esa creencia. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Tales polémicas solo han contribuido a engrosar el mito “Sinatra, el intocable”. Pero, realmente, ningún miembro de la Mafia ayudó al cantante a conseguir el papel de Maggio para De aquí a la eternidad. Lo cierto es que en aquella época Sinatra estaba completamente hundido. Había sufrido una complicación en la laringe y durante un concierto había perdido la voz. Tuvo que trabajar duro, durante unos meses, para recuperar el instrumento con el que se ganaba la vida, si bien al hacerlo, sonó mejor que nunca. Además, sus canciones ya no se escuchaban. El rock and roll había nacido con demasiada fuerza y en aquel momento, parecía que el swing no podría combatir con él. Por otro lado, en el plano sentimental, la situación con su esposa Ava Gardner se agravaba más a cada momento. Ava había iniciado el rodaje de Mogambo y por aquel entonces, un Frank abandonado por la actriz ya había intentado suicidarse. En esos momentos tan turbios la famosa novela de James Jones cayó en manos del cantante. Al leerla, como recordaría años más tarde, exclamó “¡Dios, Ava. ¡Ese tipo soy yo! Yo he crecido donde él. Yo me he peleado, he jugado, he hablado con él. ¡Yo soy Maggio!” Estaba claro que Frank creía que era el único preparado para bordar el papel de Maggio en la película que Harry Cohn se proponía rodar sobre De aquí a la eternidad. Además, supondría su debut cinematográfico en un registro dramático ya que, hasta aquel momento, solo había interpretado algunos papeles musicales. Así que Sinatra se reunió con Harry Cohn y discutió con él la posibilidad de interpretar a Maggio en la película. Frank incluso se rebajó a cobrar mil dólares por semana con tal de conseguir el papel. Aún así, Cohn rechazó la oferta. Frank Sinatra no entraba en sus planes ya que tenía un firme candidato, Eli Wallach. Pero el cantante no se dio por vencido. Enviaba cada semana telegramas dirigidos a Harry Cohn y al director Fred Zinemann donde hablaba sobre De aquí a la eternidad. Todas las cartas estaban firmadas por Sinatra como Angelo Maggio. Lo que no sabía Sinatra es que sus esfuerzos eran en vano. Y lo que también desconocía era que su mujer, Ava Gardner, se reunía por segunda ocasión para cenar con el matrimonio Cohn. Después de la cena, Ava llamó aparte a Harry Cohn y le dijo: “Sabes quién es el actor perfecto para interpretar el papel de Maggio, ¿verdad?. El hijo de puta de mi marido. Ese es el actor perfecto. Déjame decirte una cosa. Como no le des ese papel, mi marido se matará” Así que la presión de Ava Gardner y su poder de persuasión acabó por ablandar al productor que, al día siguiente, escribió a Frank Sinatra, un telegrama donde le confirmaba sus intenciones de hacerle una prueba para la película. No era extraño que Ava Gardner se tomara tantas molestias en ayudar a su marido. Después de todo, si Frank volvía a la cumbre, su matrimonio podría salvarse. En esos días, el cantante grababa para Columbia dos interpretaciones inolvidables Why try to change me now y I’m a fool to want you. Su voz sonaba mejor que nunca. Finalmente Harry Cohn llamó a Frank para hacerle la prueba del personaje de Maggio. En esos momentos estaba en África con Ava, embarazada y en pleno rodaje de Mogambo. La situación financiera del cantante era tan desastrosa que Ava le tuvo que costear el billete a Hollywood. Y Sinatra abandonaba el continente africano, totalmente destrozado, con la autoestima por los suelos y con su mujer en contra de seguir adelante con un embarazo que él deseaba incluso más que el personaje de Maggio. Sin embargo, Ava aprovecharía esos días para viajar a Londres y abortar, en secreto, desobedeciendo los consejos de su director, John Ford y los deseos de su marido Y Sinatra, por otro lado, bordaba y rozaba la excelencia en su prueba interpretativa que realizó sin necesidad de leer el guión. Frank se había estudiado el personaje hasta la última coma y no necesitó leer una sola línea de la escena que representó en aquella prueba. Convenció a todos los presentes de que Maggio solo podía ser él. Y el resto es solo mitología.

Frank Sinatra, Montgomery Clift, Deborah Kerr, Burt Lancaster, James Jones y Fred Zinnemann
Así pues, De aquí a la eternidad no es solo una gran película que el tiempo ha tratado con el respeto necesario para seguir, a día de hoy, siendo actual y admirable. Es también una obra a cuyo alrededor giran grandes historias de la historia del cine. Porque está interpretada por unos actores, en la cumbre de su nivel artístico. Ya sea porque la desesperación hizo brillar a Sinatra. O porque, tanto Deborah Kerr como Burt Lancaster se tuvieron que reinventar y reciclar para la ocasión. O bien porque Montgomery Clift se empleó a fondo para dotar al soldado Prewitt de un personaje lleno de matices y porque la intensidad con la que vivió el rodaje se contagió en el resto del equipo que se esforzó para llegar al elevado nivel que Monty, casi sin saberlo, había impuesto. Desde ese rodaje de 1952 todos los actores inmortalizaron unos personajes atrapados en Pearl Harbor como nunca se ha vuelto a recrear. Y desde ese estreno de 1953 la cinta de Zinemann ganó el billete para la eternidad, con una obra inmortal.

Y Sinatra voló a la cumbre para ya nunca descender de ella


miércoles, 26 de noviembre de 2014

Joven de corazón-Young at heart


Los médicos deberían recetar la música de Frank Sinatra para renovar las ganas de vivir y ser joven de corazón. Tanto en las canciones de ritmo swing como en las baladas positivas, como es el tema Young at heart, su voz transmite optimismo. Y me ha parecido adecuado utilizar esta sensación transmitida por su voz para dedicar el que, aunque parezca mentira, se trata del primer artículo de este blog sobre una de las canciones más conocidas de Sinatra. Compuesta por Johnny Richards y Carolyn Leigh en 1953, la canción fue titulada en un principio Moonbeam. Frank Sinatra fue el primer cantante en interpretar este tema en 1954, para la película Young at heart, que interpretó junto a Doris Day. De esta manera, la canción fue retitulada como la película y el single de Sinatra se convirtió en un éxito que consiguió más de un millón de ventas. La canción fue grabada en estudio el nueve de diciembre de 1953 con la orquesta y el arreglo, una vez más, de Nelson Riddle.
Frank Sinatra & Nelson Riddle en el estudio
Grabó una versión más en 1963 para el álbum Sinatra's Sinatra pero la original es sensacional y transmite a la perfección el optimismo que comentábamos al comienzo del post. Vamos a ver varias versiones de esta canción. La primera es de un concierto en Nueva York, en la década de los sesenta. Hasta bromeando, Frank la canta impecable:

En un show televisivo de 1965 la cantaba así:



La letra es conmovedora y reconfortante. Realmente, se nota que la escribió una de las grandes letristas de Broadway, mujer, Carolyn Leigh que también fue autora de las letras de otras dos canciones popularizadas por Sinatra: Witchcraft y The best is yet to come. A continuación, la letra de Young at heart traducida:

Los cuentos de hadas pueden hacerse realidad, 
puede ocurrirte a ti,
si eres joven de corazón.
Y encontrarás difícil ser estrecho de miras
si eres joven de corazón.

Podrás llegar a los límites por cosas imposibles,
Podrás reir cuando tus sueños se desmoronen.
Y la vida se torna más emocionante a cada día que pasa
y el amor se encuentra en tu corazón o de camino.

No sabes que vale todos los tesoros de la Tierra
ser joven de corazón
Pues, por rico que seas es mucho mejor, de lejos,
ser joven de corazón.

Y si por casualidad sobrevivieras hasta los 105 años
¡Fíjate en todo lo que obtendrás por seguir vivo!
Y aquí viene la mejor parte.
Tienes una gran ventaja
si tú te encuentras entre los más jovenes de corazón.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Sinatra recording: Younger than springtime (1967)


No es sencillo encontrar videos captando a Frank Sinatra mientras grababa sus discos. Aún así existen excepciones, como es el tema It was a very good year o el LP L.A. is my lady, cuyas sesiones de grabación fueron grabadas íntegramente. Younger than springtime es otra de esas raras grabaciones que recogen a Frank Sinatra en acción, en el estudio de grabación. Cierto es que el video forma parte del programa televisivo de la NBC titulado Movin' with Nancy, que presentaba su hija, por lo que puede parecer que el documento está más editado. Aún así, Sinatra es filmado mientras graba el sonido que finalmente fue recogido en el disco definitivo. Evidentemente, los planos en los que aparece Nancy Sinatra poniéndole caritas a su padre están agregadas posteriormente.

 La grabación Younger than springtime pertenece a un ambicioso proyecto que Frank Sinatra emprendió con su discográfica, Reprise. Se trataba de reproducir las bandas sonoras de históricos musicales con artistas contemporáneos del sello propiedad del cantante. Así, este tema, perteneciente a la obra South Pacific, está incluido en el LP que se completa con canciones interpretadas por artistas de la talla de Dinah Shore, Bing Crosby, Kelly Smith, Debbie Reynolds, Sammy Davis Jr. o Jo Stafford. En este proyecto denominado Reprise musical repertory theatre se produjeron varios discos como Kiss me Kate, Guys and dolls (donde Sinatra interpretaba la mejor canción de la obra, la titulada Luck be a lady que Marlon Brando interpretara en el cine y tomándose así, por esta razón, su particular revancha) o Finian's rainbow. Otros proyectos quedaron en el olvido y fueron irrealizables como The King and I, aunque Frank Sinatra grabaría en varias ocasiones una buena selección de los temas contenidos en esta obra.

Veremos a continuación el video con la grabación de Younger than springtime (20 septiembre de 1967), del disco South Pacific y como colofón, el tema Old devil moon, una grabación poco conocida de Frank Sinatra para el LP Finian's rainbow, que data del 18 de julio de 1963 Sinatra sigue el arreglo que Nelson Riddle escribiera para la versión de 1956 que formaba parte del LP Songs for swinging lovers pero, en esta ocasión, todavía acomete la melodía con más convencimiento en su voz, mayor potencia y en definitiva, más suficiencia que en la versión anterior. Juzguen ustedes mismos.

Y ahora, Old devil moon en un video con imagenes de Betty Boop (no he encontrado otro):

lunes, 10 de noviembre de 2014

What now my love/New York, New York (Atlantic city 1987)

Frank Sinatra, década de los ochenta

Desde 1966 el actor Jerry Lewis presentó el maratón televisivo en beneficio de la Asociación de la Distrofia Muscular, lo que se llamó el MDA Telethon y fue considerado el padre de esta nueva forma de televisón solidaria. Después de 46 años presentando el Teletón, Jerry Lewis anunció, el 16 de mayo de 2011 que quel sería el último en que participaba, debido a su deterioro físico propio de la edad. La cita solidaria era anual y Frank Sinatra participó en numerosas ocasiones.
Jerry Lewis & Frank Sinatra
Sinatra, como a lo largo de toda su carrera, siempre intentó estar a la altura del acontecimiento con sus actuaciones. En 1980 estaba en plena forma y publicaba el álbum Trilogy con el célebre New York, New York. Cuatro años más tarde, su voz seguía estupenda y se publicaba el fresco y sorprendente L.A. is my lady afrontando en su promoción una gira mundial. Fue en la segunda mitad de la década de los ochenta cuando el estado físico de Frank Sinatra sumado a su avanzada edad, comenzó a dar los primeros síntomas de deterioro y los primeros problemas. Comenzó a dudar en las letras de las canciones, incluso a la hora de recordar quién había compuesto cada tema, durante las presentaciones, pero fue durante la década de los noventa cuando la situación se agravó y más concretamente, en marzo de 1994 cuando Sinatra cayó al suelo del escenario, fulminado como por un rayo, a causa del agotamiento. Acto seguido, en diciembre de ese mismo año, se retiró de los escenarios y publicó sus últimos trabajos Duets y Duets II en los que unía su voz con personalidades mundiales de la canción, un producto más comercial que artístico. Algunos aseguran que, de no haber fumado tanto, la impresionante voz de Frank Sinatra en su época más dorada, no hubiera sido tan profunda pero, lo cierto es que, por alguna razón, en la segunda mitad de la década de los ochenta fue perdiendo potencia, bajos y profundidad gradualmente, hasta llegar al extremo de las grabaciones de Duets donde apenas podemos reconocer ya al cantante. Durante este periodo y más intensamente en la citada segunda mitad de los ochenta, (cuando comienzan los problemas) Sinatra intentaba luchar sin cuartel contra su decadencia, contra los fallos y las malas pasadas que le gastaba su otrora privilegiada voz. Por otro lado, el olvido de algunas estrofas en las canciones, la falta de agudeza visual para leer las letras... eran demasiados factores  que provocaban que el cantante no tuviera el control de la situación, durante los conciertos. Todo esto irritaba profundamente a Sinatra sobre los escenarios y el enfado consigo mismo era demasiado palpable en según qué ocasiones. Bien es cierto que luchaba y no eran pocas las ocasiones que sacaba fuerzas de sus últimas reservas para seguir completando interpretaciones memorables que recordaban todo lo que Sinatra había sido. Es el caso de este 1987, año en que el cantante vuelve a actuar para el Telethon solidario de Jerry Lewis desde Atlantic city. Sinatra, algo ronco y pasado de peso, pero con fuerza suficiente, completa los temas What now my love y una versión muy improvisada en cuanto a la letra, muy juguetona (como le gustaba al Sinatra de siempre) y muy enérgica de su buque insignia: New York, New York. A sus 72 años, Frank Sinatra todavía podía hacer vibrar con su voz en directo


lunes, 3 de noviembre de 2014

Simpatía por el comunismo, parte tercera: The execution of Private Slovik, la película que Sinatra nunca dirigió


Frank Sinatra en 1960
El comienzo de la década de los sesenta fue vertiginoso tanto en la vida artística como en la vida social del cantante. Fue en 1960 cuando se estrenó la película por excelencia del Rat Pack, la discreta comedia Ocean's eleven, actualmente masacrada y reconvertida en una saga absurda por Steven Soderbergh con George Clooney a la cabeza paseando el palmito por la pantalla. También fue 1960 el año en que grabó algunos de sus  álbumes más brillantes como fueron Nice'n'easy, Sinatra's swingin' session y Ring a ding ding. Y por encima de todo 1960 fue el año en que Frank Sinatra apoyó sin condiciones la candidatura de JFK a la presidencia realizando una campaña con el Rat Pack, rebautizado como Jack Pack para la ocasión, en diferentes galas y mítines pre-electorales. Fue, precisamente, durante una de esas galas, la Convención Nacional de los Demócratas, que volvió a ocurrir un desafortunado acontecimiento de caracter racial que volvió a radicalizar la postura de Sinatra contra los fanáticos conservadores, los cazadores de brujas y los fascistas. Durante la actuación, algunos políticos de Missisippi abuchearon a Sammy David Jr, llamándole nigger y monstruo. El cantante, bailarín y actor, miembro del Rat Pack, estaba prometido por aquel entonces con una actriz blanca, May Britt. Se encontraba solo en el escenario ofreciendo un espectáculo de imitación y ante los abucheos lo abandonó bruscamente y visiblemente afectado. A continuación, el Rat Pack dejó también la convención. Con el tiempo, Frank Sinatra sería el padrino de boda de Sammy David Jr con May Britt, apoyando así un matrimonio interracial que para la todavía mojigata sociedad norteamericana era poco menos que un escándalo. 
Sammy Davis Jr. y Frank Sinatra
Quizá fuera la radicalización en la que volvió a posicionarse o bien una historia que rondaba hacía tiempo por su cabeza pero lo cierto es que Frank Sinatra anunció que iba a dirigir su primera película, The execution of Private Slovik, el único americano ejecutado por deserción por el ejército de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Y además, Sinatra contrató a Albert Maltz, uno de los Diez de Hollywood, para escribir el guión. Nuevamente el cantante se posicionaba cercano al comunismo. Albert Maltz, con quien ya había trabajado en el corto The house I live in, fue encarcelado durante la caza de brujas. Posteriormente fue multado e incluido en las célebres listas negras por negarse a responder ante el Comité de Actividades Antiamericanas. Al parecer, con esta decisión, Frank Sinatra tenía un solo objetivo: terminar con las listas negras. Albert Maltz, años después, declararía lo siguiente: "No había trabajado en una película en Hollywood desde 1948 y ni yo ni el resto de los que estaban en la lista negra perdíamos la esperanza de que todo aquello terminara, así que la llamada de Frank en 1960 fue algo muy emocionante para mí. Él sabía de antemano todos los problemas que iban a surgir, así como las protestas de los tipos de la Legión Americana, pero dijo que le daba igual. Quería acabar con la lista negra". Pero habría un problema más, con el que Frank no había contado.
Las críticas del ultrapatriotismo político y del catolicismo comenzaron a llover sobre Frank Sinatra, un hombre que se había convertido en una de las caras visibles para la campaña política de JFK y el actor John Wayne fue el primero en abrir fuego con estas declaraciones: "Me pregunto qué piensa el amiguito de Sinatra, el senador John Kennedy, acerca de que contrate a un tipo semejante (Maltz) Me gustaría saber su posición puesto que este hombre pretende gobernar nuestro país"  Tras las declaraciones de Wayne, Sinatra apostó por una campaña publicitaria en revistas y prensa hollywoodienses en la que defendía a Albert Maltz y a la libertad. En esta época, desde Washington, crearon un comité para investigar los intentos comunistas de infiltrarse en la industria cinematográfica y el cantante, volvió a ser investigado. Esto nos da una idea de la importancia social que llegó a tener el cine en Norteamérica. Sin duda, Frank Sinatra no eligió el mejor momento para proyectar su película. Sin embargo, no cedió y siguió adelante con su proyecto, a pesar de perder por ello un contrato publicitario por 250.000 dólares con la General Motors que le obligó a elegir entre ellos y Maltz. Sinatra eligió a Maltz.
Frank Sinatra y Dean Martin, previo a un concierto en 1960
 Pero Sinatra recibiría una llamada que cambiaría para siempre su percepción del mundo, de los ideales y de la sociedad norteamerciana, la primera amenaza seria para su ideología. Y fue el nacimiento del Sinatra contradictorio que perduró hasta el final de sus días. Ya nada volvería a ser Nice'n'easy. El padre de JFK, Joseph P. Kennedy, telefoneó al cantante y simplemente le dio a elegir "Maltz o nosotros. Contar con Maltz le costarán las elecciones a mi hijo". Aunque ahora suena totalmente anticuado y estúpiudo la relación con los Kennedy ya se haíba deteriorado porque Sinatra apoyó socialmente el matrimonio entre Sammy Davis Jr y May Britt. En este punto debemos aclarar que lo que más deseaba Frank Sinatra, en su voraz e interminable deseo de éxito, era la Casa Blanca. Y lo seguiría deseando a lo largo de su carrera. Tanto fue así que, por conseguirlo, estaba dispuesto a traicionar sus propios ideales. Cómo si no, podemos comprender el apoyo que prestó a Reagan en los ochenta. De ninguna otra manera. Y Sinatra comenzó a traicionar sus principios, su ideología, tras la llamada de Joseph P. Kennedy. Acto seguido, el cantate declaró lo siguiente: "En vista de la reacción de mi familia y mis amigos y del público americano, he dado instrucciones a mis abogados para que lleguen a un acuerdo con Albert Maltz y le informen de qu eno escribirá el guión de The execution of Private Slovik" Ni Albert Maltz ni nadie escribiría aquel guión para el Sinatra director. Un Sinatra director que, probablemente, murió ahí mismo, con sus ideales. El cantante abandonó el proyecto por completo. Ni siquiera tuvo el valor suficiente para telefonear a Maltz. Simplemente, se encerró en el Jack Daniel's y durante tres días estuvo bebiendo sin parar terminando por destrozar, por completo, su oficina de Bowmont House. "Estoy fuera de este negocio de mierda", dijo. Y sí, se quedó fuera y se desmarcó, definitivamente, del comunismo. Sin embargo, una parte del cantante se quedó ahí. Cinematográficamente Frank Sinatra no creó nada reseñable ni de interés como director. Tan solo dirigió la película bélica Todos eran valientes en 1965 y la cinta de ninguna manera cubrió el hueco que dejó The execution of Private Slovik. Este triste episodio en la vida de Frank Sinatra termina con otro aún más triste. En una gala benéfica celebrada en 1960, en el Moulin Rouge de Los Angeles, el cantante intenó provocar una pelea con John Wayne, por el asunto Maltz. Del hecho dieron buena cuenta los periodistas, aunque el protagonista de Centauros del desierto, restó importancia al asunto y años más tarde declararía que, según su opinión, Sinatra era un buen tipo.
Quién diría que, con el tiempo, John Wayne y Frank Sinatra, acabarían apoyando a Reagan y prácticamente, siendo colegas...


¡Qué amigos somos todos! Bob Hope no soporta a Frank Sinatra. Frank Sinatra trina cuando JFK decide hospedarse en casa del republicano Bing Crosby en lugar de su choza, donde el italoamericano le había construido hasta un helipuerto. Y con John Wayne, bueno...estuvieron a punto de llegar a los puños. Lo dicho, una fotografía de verdaderos amigos.
Con este artículo terminamos los coqueteos que Frank Sinatra tuvo con el Comunismo, más descarados en los comienzos de su carrera. A lo largo de su vida, Frank nunca volvió a acercarse al Comunismo, quizá su verdadera ideología política, entre otras cosas porque estaba siendo investigado por sus relaciones con presuntos miembros de la Mafia. Lo que nunca cambió en su ideología, sin embargo, fue la defensa de los Derechos Humanos, el rechazo activo de los fanatismos raciales y del fascismo en general. A este respecto, escribió una carta al LA Times en 1991, una ño después de la muerte de su amigo Sammy Davis Jr, en la que manifestaba lo siguiente:

"¡Somos creados iguales! ¡Ninguno de nosotros es mejor que los demás! Ésta es la divisa proclamada en 1776 e inscrita siglo tras siglo en la verdad de todos los tiempos. Estas acertadas palabras de la Declaración de Independencia acusan al fanatismo y al antisemitismo. Entonces, ¿por qué sigo viendo a los xenófobos y racistas escupir su veneno? ¿Por qué sigo encontrándome con insinuaciones ponzoñosas de desigualdad? ¿Por qué niños inocentes deben crecer siendo despreciados? ¿Por qué los chistes de aquellos que odian siguen provocando la risa, cuando se susurra de escoria a escoria? Saben a quién me refiero, a la escoria que dice 'Algunos de mis mejores amigos son judíos...' En lo que se refiere a los otros, a esos fanáticos que queman cruces y para los cuales la esclavitud mental sigue viva y coleando, no envidio sus juicios en el Más Allá, cuando uno sólo decidirá acerca de sus pensamientos, sus palabra sy sus acciones... Y cuando termine la música, piensen en las pelotas de Rosa Parks, que mediante un acto aislado en un momento aislado cambió el mundo y a todos los que en él vivían. No soy ningún santo. He tenido mis momentos. He hecho algunas cosas en mi vida de las que no me enorgullezco, pero nunca dejé de amar a un ser humano a causa de su raza, fe o color de piel."


Bibliografía: Frank Sinatra: El pasado rojo de la voz (Martin Smith. 2005)

AÑADIDO NECESARIO: A petición y sugerencia de José Antonio González, comentarista asiduo de este blog y ya que Sinatra, después del asunto Kennedy-Maltz, ya no volvió a ser el mismo, les dejamos con el temazo I'll never be the same del inolvidable álbum In the wee small hours of the morning:

 

viernes, 31 de octubre de 2014

Sinatra Halloween Special: Para una noche oscura, Stormy weather

Pueden elegir ustedes mismos cómo celebrar la noche de difuntos. Parece que Frank va a disfrutarla acompañado de un Jack Daniel's en Las Vegas. A sus espaldas resplandece el cartel del Sands
No suelo ser amigo de celebrar Halloween porque por nuestras tierras tenemos el Días de todos los Santos y la noche de difuntos y considero la celebración anglosajona una nueva opción de marketing colonizador que ya ha invadido nuestra sociedad como en muchos otros casos. Pero, sin duda, al tratar este blog de Frank Sinatra, un norteamericano que, al fin y al cabo, celebró Halloween, me ha parecido adecuado hacer una excepción este año dedicando un post a dicha celebración de orígen celta.
Frank Sinatra durante una celebración de Halloween. Eligió un disfraz de indio. Vuelve a ser protagonista, por cierto, el Jack Daniel's. Parece que difícilmente se separaba de él.
En cualquier caso, dedicaremos este post a la celebración de la noche de difuntos y lo haremos, como es costumbre por estos lares, con buena música. Al tratarse de una noche llena de misterio, dedicada a los muertos, a una fecha oscura y llena de sombras, me parece adecuado remitirnos a una canción oscura, sombría, negra...todo un clásico del jazz que Sinatra interpretó en varias ocasiones y en diferentes versiones. Porque sería apropiado para esta fecha una noche tormentosa, hoy dedicaremos el post a las distintas versiones que Frank Sinatra grabó del clásico Stormy weather.
Otra celebración de disfraces, más bien de máscaras, en este caso, junto a Mia Farrow
Harold Arlen y Ted Koehler compusieron esta tonada en 1933 y fue estrenada por Ethel Waters en el Cotton Club de Harlem ese mismo año, grabándola la semana siguiente, grabación que fue incluida en el Grammy Hall of Fame el año 2003 Posteriormente a Waters, el mismo año de 1933, Elisabeth Welch la cantó para el público londinense y la cantante Frances Langford la grabó en estudio. Además de la versión de Waters, una de las mejores propuestas fue la grabación que sobre ella hizo la famosa cantante Billie Holiday aunque, si he de quedarme con una versión de este clásico, sin duda elijo la que grabó la cantante y también miembro del Cotton Club de Harlem Lena Horne para el espectáculo titulado Stormy weather que en 1943 se llevó al cine con la cantante como protagonista y el director Andrew L. Stone. Sin duda, la versión de Horne es limpia, honesta y transmite el sentido y la letra de la canción como ninguna otra. 
Lena Horne en la película Stormy weather
Innumerables fueron las versiones que sucedieron a estas que hemos citado. Pero, de nuevo, las que sobre ella grabó Frank Sinatra, merecen un capítulo aparte.Cuatro fueron las versiones que a lo largo de su carrera grabó del clásico de Harold Arlen. Comenzaremos por el año 1944, primera versión que Frank Sinatra grabó, acompañado por la orquesta y el arreglo de Axel Stordahl, el 3 de diciembre de ese mismo año.
Intimista, acompañado por una pequeña orquesta y unos coros deliciosos, típicos de la década de los cuarenta. Tres años más tarde, el 3 de noviembre de 1947, Sinatra volvió a grabar Stormy weather, con idéntico arreglo de Axel Stordahl, pero esta vez, con mayor autoridad en la voz, sin coros y una sencilla base de blues. Lástima que, en internet, no he encontrado esta versión. Se encuentra entre las grabaciones más brillantes con Columbia pero, en cualquier caso, de esta época, me quedo con la que hemos escuchado de 1944
Fotografía casera, década de los cuarenta
Damos el salto a la época Capitol y la fructífera segunda mitad de la década de los cincuenta, probablemente uno de los mejores periodos vocales si no el mejor de Sinatra. El músico Gordon Jenkins relaizó los arreglos y todas las orquestaciones de los temas elegidos que compondrían el álbum conceptual No one cares, en el que Sinatra volvía a cantar sobre la pérdida, la desolación, el inexorable paso del tiempo e inevitablemente, el otoño. El 23 de marzo de 1959 Frank grabaría la que, en mi opinión, es una de las más brillantes interpretaciones que se han realizado sobre Stormy weather. Sinatra aborda el lentísimo ritmo impuesto por Jenkins, manteniendo la voz en una tonalidad ascendiente, de corte extremadamente clásico (casi operístico) y dramatizando todas y cada una de las palabras que se van desgranando en una plomiza parsimonia típica de los cielos tormentosos o la caída de loas hojas en otoño. Como resultado tenemos una de las interpretaciones más dramáticas que Frank Sinatra grabó a lo largo de su carrera. De nuevo, la marca de la casa queda patente: une todas las frases llevando hasta los límites la trabajada respiración, consiguiendo el clásico portamento. Lo escuchamos:

Y cuando ya creíamos que Sinatra había abordado todas las opciones que proporcionaba el clásico de Harold Arlen, el cantante nos sorprendió nuevamente, incluyendo una muy novedosa versión de Stormy weather, con una potente base de blues, esta vez, orquestada por el gran maestro Quincy Jones para el disco LA is my lady, acompañado por una orquesta de marcado corte jazzístico y afroamericano. La grabación es del 17 de mayo de 1984 y aunque ya la vimos en este blog el pasado mes de abril, no nos cansamos de ver este video de Sinatra en plena faena, en el estudio de grabación. Un nuevo Sinatra es el que se presentaba aquí supliendo las supuestas carencias vocales propias de la edad con un estilo fresco, dejando su voz a merced del blues y dejándose influir por él, en definitiva, interiorizando la canción, su letra, su sentido y expulsándola de nuevo al exterior, una vez elaborada y "pasada" por el filtro de su voz. El efecto conseguido es nuevamente brillante.



Hasta aquí nuestra particular gala de Halloween con Sinatra y con una de las más oscuras canciones que se han compuesto jamás. Frank y yo les deseamos tiempo tormentoso para la noche de difuntos.

domingo, 26 de octubre de 2014

Frank Sinatra: Simpatía por el comunismo; la caza de brujas y el Macarthismo (parte dos)

Años convulsos, la caza de brujas, escuchas telefónicas, ¿es usted comunista? 1947

En esta primera entrega vimos el apoyo que Frank Sinatra prestó a la camapaña de Roosevelt y posteriormente su radicalización y su posicionamiento decisivamente a la izquierda, con un caracter liberal, siempre abanderando la defensa de los derechos humanos y sus declaraciones de tinte comunista, siempre que tenía la oportunidad de encontrarse con los medios. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, el primer objetivo de la prensa y el Partido Republicano, era destruir definitivamente la izquierda. ¿Ha sido usted oe s miembro del Partido Comunista? era la cuestión maldita y sin embargo la más corriente en esa generación del miedo, de los cobardes y de los valientes, que comenzó en 1947 para terminar a finales de los años cincuenta: la caza de brujas. Miembros del Partido Comunista fueron encarcelados, miles de trabajadores perdieron sus puestos de trabajo por una cuestión ideológica y el mundo artístico pronto se vio afectado: a Charles Chaplin se le prohibió la entrada en el país y a Paul Robeson se le impidió que lo abandonara. La caza de brujas, la lista negra, el Comité de Actividades Antiamericanas (HUAC) y un nombre propio, McCarthy, ensombrecieron la libertad, el panorama artístico y cultural de una nación que, tras la Segunda Guerra Mundial, parecía ideológicamente desubicada.
Frank Sinatra en el estudio de grabación, 1947
En 1947 comenzaron los juicios públicos y la HUAC cayó sobre Hollywood convocando a 19 guionistas y directores, lo que supuso el final del Frente Cultural y provocó que se tamableara la alianza de los comunistas, simpatizantes y progresistas. Muchos cedieron a la presión de la HUAC pero algunos artistas resistieron y lucharon contra esta privación de libertad formando el Comité por la Primera Enmienda.

"Los abajo firmantes, como ciudadanos americanos que creen 
en el gobierno democrático constitucional, sentimos repugnancia
e indignación ante el intento reiterado del Comité de Actividades 
Antiamericanas de calumniar a la industria cinematográfica.
Sostenemos que estas audiencias son moralmente inaceptables
por los siguientes motivos:
Cualquier investigación de las creencias
políticas de un individuo contraviene los principios básicos
de la democracia.
Cualquier intento de contener la libertad
de expresión y de fijar referentes de Americanismo
es per se infiel al espíritu
y al texto de la Constitución"

Este apoyo a los 19 de Hollywood, plantando cara a la HUAC, fue firmado y secundado por más de trescientos intelectuales hollywoodienses entre los que destacaban Humphrey Bogart, John Huston, Gene Kelly, Katherine Hepburn, Burt Lancaster, Ava Gardner, Henry Fonda y Frank Sinatra. Posteriormente, el 25 de octubre de 1947, Humphrey Bogart, Lauren Bacall, Rita Hayworth, Groucho Marx, Gene Kelly y Frank Sinatra se reunieron en casa de Ira Gershwin para organizarse y crear una campaña anti-HUAC más contundente. Más tarde, Gershwin fue uno de los delatores y terminó proporcionando los nombres de aquellos que asistieron a esa reunión en su propia casa. Las actividades que contraatacaban a la caza de brujas se sucedieron a un ritmo casi incontrolable. Judy Garland y Frank Sinatra, junto a otros nombres de la cultura, participaron en un programa radiofónico organizado por Artie Shaw quien terminó diciendo: "El HUAC quiere supervisar las notas que tocamos y las palabras que decimos... Cuando desaparece la libertad, la mayor parte de las cosas buenas del estilo de vida americano desaparecen con ella. ¡Más vale que deje la batuta, Sr. Thomas; nadie está bailando!" (El Sr. Thomas al que alude el músico era un fanático de derechas que presidía el tribunal)


Precisamente esta canción compuesta por Ira Gershwin fue grabada por Frank Sinatra el cinco de noviembre de 1947 Aunque la producción del cantante seguía siendo exquisita su popularidad, inexplicable y sospechosamente, caería en picado. En Washington, en una reunión junto a Bogart, Bacall, Gene Kelly y Groucho Marx para apoyar a los citados por el comité, una de las más feroces condenas a la HUAC fue precisamente de Frank Sinatra que declaró lo siguiente:
"Una vez que consigan pisotear el mundo del cine
¿cuánto va a tardar el comité en ocuparse
de la libertad de las ondas?
¿Cuánto tiempo va a transcurrir antes de que se nos indique
qué podemos y qué no podemos decir o cantar ante un micrófono
de radio? Si uno hace una intervención
en una emisora nacional en favor de los desvalidos,
¿lo tacharán de comunista?
Me pregunto si van a conseguir asustarnos
para que estemos callados"



Como dijo Frank, muchos callaron y muchos otros hablaron, por miedo, delatando a sus amigos y compañeros de ideología. Algunos de los enjuiciados se acogieron a la Primera Enmienda pero fueron encarcelados, acusados de desacato. Fueron Alvah Bessie, Herbert Bibermann, Lester Cole, Edward Dmytryk, John Howard Lawson, Ring Lardner Jr, Albert Maltz, Samuel Ornitz, Adrian Scott y Dalton Trumbo. Los Diez de Hollywood
Lauren Bacall y Humphrey Bogart encabezan una marcha pacífica en protesta por la caza de brujas
El gobierno utilizaba los juicios a los artistas para mostrar al ciudadano de a pie el poder que tenía. El enemigo real de la HUAC era el trabajador organizado y militante de la clase obrera. Y este fue un modo de atemorizar al personal, a tacando a Hollywood.
Frank Sinatra en el estudio, junto a Axel Stordhal (1947)
Comenzó la edad oscura de Sinatra, el periodo comprendido entre 1947 y 1953. Su carrera y popularidad cayeron en picado. Louis B. Mayer rescindió su contrato cinematográfico con la MGM en 1950 y en 1952 Columbia Records hizo lo mismo con el contrato discográfico. Aunque la elección musical de Sinatra en aquella época no fue la más acertada, muchas veces debía cantar lo que imponía la discográfica. Además de su complicada relación con Ava Gardner (nada adecuada para su popularidad) y sus presuntas relaciones con personas vinculadas a la Mafia, el intento del FBI para etiquetarlo de comunista tuvieron un peso decisivo y crucial en este momento de su carrera. Sinatra se convirtió en un apestado. Jack Tenney, presidente de Investigación de Actividades Antiamericanas en el Estado de California, tachó a Sinatra de comunista, igual que hizo Gerald L. K. Smith (del partido de tintes racistas America First). Ante tales acusaciones, el cantante declaró al Daily Worker: "Alguien me dijo que hablo como un comunista. ¿Sabes?, También dicen que Shirley Temple es comunista. Bueno, le dije, pues supongo que ya somos dos, Shirley y yo."
Frank Sinatra y la actriz Jane Powell en 1947
Llegó la época de los panfletos. A finales de los cuarenta y principios de los cincuenta, se imprimieron una serie de artículos denunciando a los comunistas. Uno titulado Traición Roja de la Juventud fue dedicado por Kennedy Goff a Frank Sinatra y decía así:

"En los últmos tiempos este rojo jovenzuelo punk (Sinatra) ha estado de gira por el país haciendo desvanecerse a las Bobbysoxers con su voz de barítono mientras les dice a sus padres a quién deben votar. Hizo acto de presencia frente a 16.000 izquierdistas en el Madison Square Garden el año pasado durante la inauguración de una campaña nacional del Partido Comunista y los prorrusos del New Deal para hacerse con los votos de los veteranos de guerra. Frank Sinatra, desafiante con su pajarita, pedía libertad para los chinos, que se emprendiese una campaña contra el gobierno español y el reconocimiento público de las posibilidades políticas de los cantantes radiofónicos. Mientras que Sinatra y otros pedían que se derrocase a Franco, los Fascistas Rojos distribuían entre la muchedumbre octavillas que decían 'Veteranos, únanse al Partido Comunista...Nuestro partido defiende el control de la economía nacional por parte de los operarios y campesinos'. Cualquier persona con un mínimo de inteligencia podría darse cuenta, viendo esta intevención, de que 'Frankie le Rojo', con su voz gentil y susrrante, está seduciendo a la juventud americana para que se lance a los brazos del comunismo ateo"

A partir de entonces, el FBI tuvo a Sinatra bajo su investigación durante 40 años. Este panfleto que acabemos de leer de Kennedy Goff es casi cómico, hoy en día, pero en su momento, tuvo una repercusión devastadora. Si bien algunos aspectos son ciertos, como el apoyo de Frank Sinatra a los republicanos españoles exiliados o su rechazo a cualquier tipo de fascismo, incluido por supuesto el franquismo (de hecho, en esta época es necesario buscar sus diferencias con nuestro país) todo aquello que alude a los veteranos de guerra es fruto de la invención y el adorno del periodista. Una serie de informantes del FBI confirmaron que Frank Sinatra estaba realmente afiliado al Partido Comunista pero lo cierto es que nunca pudieron probar más que una afinidad de intereses y objetivos. Y realmente fue así. Sinatra era un acérrimo liberal, muy próximo a Albert Maltz o Henry Wallace,  candidato del Partido Progresista enfrentado a Truman y al Partido Demócrata, al que apoyó decididamente en 1947 El cantante abogaba restablecer la unidad entre liberales y progresistas y creía en Wallace para ofrecer este tipo de liderazgo. Sin embargo, la campaña de Wallace fracasó, el Partido Comunista fue aniquilado y Sinatra quedó más aislado que nunca.
Frank Sinatra "se corta la coleta" (1949)
A partir de 1950 Sinatra retira su apoyo a los movimientos más radicales e intenta restablecer su popularidad, fracasando en el intento. El ejército de los EEUU niega al cantante el permiso para actuar para las tropas de Corea durante la Navidad. Pero, a pesar de vivir un gran periodo de oscurantismo en esta época, Frank nunca dio nombres, nunca delató a sus compañeros de lucha contra la caza de brujas y muchos de los artistas incluidos en la Lista Negra le recuerdan como un amigo generoso, liberal, defensor de los derechos, alguien en quien se pudo confiar durante los negros años del macarthismo. Según la perseguida actriz Betsy Blair, Sinatra ayudó económicamente a algunos actores incluidos en la Lista Negra que pasaron por graves apuros económicos. "No quería saber nada ni hablar de ello, pero siempre dbaa algo", recuerda. Sinatra se divorció de Nancy y se casó con Ava Gardner en 1951, otro aspecto que influyó negativamente en su popularidad, ya que la prensa consideraba a la pareja como "destrozahogares". Todavía faltaba un par de años para que Frank Sinatra volviera  a la cima con la película De aquí a la eternidad y su nuevo contrato musical con Capitol Records. Sin embargo, alguna de las mejores grabaciones del cantante fueron durante este periodo oscuro, como este Hello young lover:


*Bibliografía consultada: "Frank Sinatra: El pasado rojo de La Voz" (Martin Smith. Redwords 2005)

jueves, 16 de octubre de 2014

Everything happens to me: Frank Sinatra sings close to you

Frank Sinatra y Félix Slatkin durante la grabación de Close to you

Era el prolífico año 1957 en el que Frank Sinatra publicaba el álbum Close to you, una delicia insólita en la que el cantante cambiaba sensiblemente de registro y se acercaba más a la música clásica, siendo acompañado en todas las canciones por una orquesta de cámara. Fue a principios de 1956 cuando, inspirado por la concepción semiclásica que el arreglista Nelson Riddle había dispuesto para el álbum minimalista In the wee small hour of the morning, Sinatra volvió a contar con él pidiéndole en esta ocasión arreglos musicales para un trabajo junto a la Hollywood String Quartet. La HSQ, a pesar de su nombre, poco tenía que ver con la música del cine, a pesar de sus frecuentes colaboraciones con los estudios. Lo cierto es que los cuatro músicos que formaban el cuarteto de cuerda vivían en Hollywood y ningún grupo que viviera allí había conseguido llegar muy lejos, así que decidieron llevar el nombre de la ciudad con una connotación distinta a la cinematográfica. El cuarteto fue el primer grupo estadounidense invitado al Festival de Edimburgo y llegó a cosechar fama mundial, a partir de la década de los cuarenta. El HSQ, sin embargo, no estrechaba miras y en lugar de dedicarse exclusivamente a la música llamada culta, trabajaban como músicos de estudio para la discográfica Capitol y eran muy solicitados, como grupo y por separado, para las bandas sonoras de series de televisión, cine, incluso para anuncios televisivos.
Frank Sinatra escuchó las grabaciones que la Hollywood String Quartet realizó sobre Ravel, Schubert, Beethoven, Borodin, o Schoenberg, algunos de los clásicos preferidos por el cantante. Además, había trabado amistad a lo largo de los años, con el matrimonio Slatkin, Félix y Eleanor, fundadores del HSQ, que acompañaban asiduamente a Sinatra como músicos individuales desde la época de Columbia, a comienzos de los años cincuenta. Frank no solía trabar relaciones con los músicos de estudio que le acompañaban durante las grabaciones más allá de alguna cena de celebración después de las sesiones, pero con Félix y Eleanor Slatkin sucedió algo distiinto. Solían cenar juntos cada dos o tres semanas. Bien el matrimonio Slatkin acudía a casa de Sinatra o era el cantante el que era recibido por los músicos. Leonard Slatkin, primer hijo del matrimonio Slatkin, recuerda a Frank como a un tío, alguien entrañable, cercano, simpático y generoso. Y como una anécdota habla en un libro autobiográfico de una ocasión en la que él y sus hermanos no podían dormir por la noche. Frank fue a su cuarto y cantó una canción de cuna a los niños. Durmieron en un abrir y cerrar de ojos.
De izda a dcha, arriba: Frank Sinatra, Danny Kaye, Gordon McRae, Nat King Cole. Abajo: Glenn Wallichs, Dean Martin y Stan Freberg. Eran los hombres más importantes para Capitol Records
Independientemente a la amistad y las anécdotas entre Frank Sinatra y el matrimonio Slatkin, realizar un disco tan solo acompañado por un cuarteto de cuerda era comercialmente arriesgado para la directiva de Capitol Records. No obstante, Frank Sinatra se había convertido junto a Nat King Cole en el músico más importante de la compañía y por ello se aceptó y avaló el proyecto tan ciegamente como se hiciera con álbumes más comerciales como Come fly with me. El resultado del álbum titulado Close to you es precisamente ese: Frank Sinatra cantando "close to you", es decir, susurrando al oído canciones románticas con el inigualable fondo de cuerda creado por la HSQ. A partir de este trabajo Frank Siantra nombró "concertino" a Félix Slatkin para todos sus trabajos futuros, tanto con Capitol Records como con Reprise hasta la repentina muerte de Félix en 1963. Close to you fue un trabajo más minimalista incluso que In the wee small hours of the morning, el más próximo a la música clásica que realizó Frank en toda su carrera, tan solo igualado quizá por The Concert Sinatra (1963), en el que también participó Eleanor Slatkin a petición del cantante pues la chelista acababa de perder a su marido. En definitiva, es un álbum musicalmente exquisito, perfecto. Comercialmente, quizá supuso el mayor batacazo de Frank en la época Capitol pero careció de importancia pues fue compensado contundentemente en ese mismo año por la banda sonora de la película Pal Joey y el exitoso single The lady is a tramp, por su dinámico trabajo A swingin' affair y por el álbum otoñal Where are you?.

El cuarteto que acompaña a Frank Sinatra en el LP Close to you, La HSQ está formada por Félix Slatkin (violín), Eleanor Slatkin (chelo), Alvin Dinkin (viola) y Paul C. Schure (violín) Uno de los clásicos que interpretan en el álbum es Everything happens to me, compuesta por Hoagy Carmichael y Johnny Mercer. Este clásico fue versionado por Sinatra en cuatro ocasiones pero nunca sonó tan franco como en la grabación para este álbum, del 6 de abril de 1956 En el siguiente video vemos a Sinatra, ya en 1957, acompañado por el Hollywood String Quartet y estamos en el estreno promocional del álbum Close to you. En esta versión televisiva, al cuarteto de cuerda se suma el pianista Bill Miller y un clarinete solista.