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jueves, 31 de julio de 2014

Strangers in the night y un poema de José Antonio Conde

Crepuscular encuentro entre Ava Gardner y Frank Sinatra que, según dicen, nunca dejaron de ser amantes
Hoy me despido de este blog hasta septiembre. Durante el mes de agosto permanecerá "cerrado por vacaciones" y así retomaremos en el mes de Sinatra por excelencia (September of my years) la actividad bloguera-sinatrófila. Y como despedida, para dejar un buen sabor de boca, invito a mi amigo el poeta José Antonio Conde a que participe en este blog con uno de sus numerosos poemas. Este, en concreto, pertenece a su libro titulado Discanto (Quadrivium 2013) y está precedido por una curiosa cita de Ava Gardner a Frank Sinatra. El poema está dedicado al tema Strangers in the night, interpretado por Frank Sinatra. Pero yo tambien quiero interpretar en el poema tintes de la tormentosa relación que llevaron a lo largo de los años Ava Gardner y Frank Sinatra. A continuación en poema y después el tema Strangers in the night interpretado en directo, en 1982.



Estás desconocido
(Ava Gardner a Frank Sinatra)
Roto el timbre,
somos cadencia en la ofrenda,
dos extraños que se buscan,
dos hogueras sin nombre.

Anónimo fulgor.

(©José Antonio Conde)



Numerosos puristas del sonido aseguran que las mejores grabaciones de Sinatra (en cuanto a la calidad del sonido) se hiciern con Capitol Records. En la posterior época Reprise, aunque son magníficas, muy pocas grabaciones alcanzan la excelencia porque no fueron muchas las que se mezclaron directamente a dos pistas. Pero el álbum Strangers in the night se encuentra entre los pocos agraciados que captura el mejor sonido del cantante. Del éxito de este tema, el joven porductor Jimmy Bowen en quien Sinatra confió, tuvo mucha culpa. Bowen era el enacargado de hacer regresar a La Voz a los 40 principales cuando los melenudos Beatles arrasaban en las listas. Con Bowen se hicieron trabajos realmente interesantes pero poco comerciales o no todo lo comerciales que se necesitaba en los años sesenta. En aquella época se grabaron auténticas maravillas que, sin embargo, pasaron sin pena ni gloria como es el LP Moonlight Sinatra. Y con Bowen se grabó el "diferente" That's life o el dispar The world we knew que contenía el acierto comercial Somethin' stupid y la exquisita Drinking again que puede ser considerada un magnífica revisión del One for my baby y las saloon songs en general. Frank Sinatra confió por entero en el instinto comercial de Bowen. Strangers in the night nace de una partitura que Bert Kaempfert compuso para la película A man could get killed (Ronald Neame. 1966) protagonizada por James Garner. El editor fue a ver a Jimmy Bowen con la partitura y este dijo: "ponle letra y la grabaré con Sinatra" Algo muy osado por parte de Bowen, ya que, hasta el último momento, no se sabía la opinión del cantante. Si algo no le gustaba, directamente, no lo grababa. Bowen recibió tres letras y eligió la última, todo un acierto de Charles Singleton y Eddie Snyder. Parte del éxito de esta balada está en la letra, que nos vuelve a remitir a aquellas tiernas tonadas de los años cuarenta. La canción Strangers in the night iba a ser estrenada por Jack Jones para Kapp Records, que la había grabado antes que Sinatra. Pero Jimmy Bowen se esforzó de manera sobrehumana para que las emisoras de radio recibieran antes la versión grabada por Frank Sinatra. Incluso llegó a enviar mensajeros, en vuelos nocturnos y recompensados económicamente, para que llegaran rápidamente a las principales emisoras del país.Cuando la canción ya sonaba en todos los estados, se utilizó para encabezar el próximo álbum de estudio Sinatra-Riddle que se reabautizó también con el mismo nombre del single. Para la ocasión Nelson Riddle hizo predominar la presencia del órgano de jazz y dio un giro a la sección rítmica, virando más hacia el pop. Estos cambios realizado por Riddle dio al disco un aire mucho más moderno y fresco. El micrófono que recoge la voz de Sinatra en todo el álbum Strangers in the night es  el Senheiser 405 que se caracterizaba por un sonido brioso y nítido. Este álbum grabado en 1966 también incluía canciones de la actualidad pop de los sesenta como Downtown, y temas que se hicieron inolvidables dentro de la discografía de Sinatra como Summer wind, Call me, Yes sir, that's my baby!, My baby just cares for me, la versión swing de All or nothing at all, o novedades como You're driving me crazy! y On a clear day.
Petula Clark visitó en el estudio a Frank Sinatra durante la grabación de Downtown, canción que hizo famosa la cantante. En la fotografía Frank Sinatra, Petula Clark y Nelson Riddle.

Frank y el micrófono Senheiser 405 con el que grabó todo el LP Strangers in the night

A continuación y para terminar, en este video podemos ver los títulos iniciales de A man could get killed donde a partir del minuto 1:27 podemos escuchar la partitura de Bert Kaempfert donde suena por primera vez la melodía que acabó siendo el exitoso Strangers in the night.

Feliz verano, Nos vemos en september...of his years

viernes, 24 de febrero de 2012

Los mejores LPs de Frank Sinatra: Strangers in the night (1966)

Portada original Strangers in the night (1966) donde se puede apreciar el micrófono Senheiser 405, nítido y brioso, más direccional que el resto, empleado en la grabación del LP El resultado fue impecable y Strangers in the night es uno de los Lps con mejor sonido de la época en que Sinatra grabó con Reprise.
 En los años sesenta, la irrupción del rock and roll y grupos como los Beatles, provocaron que parte de la industria discográfica quisiera relegar la música de Frank Sinatra a "música de adultos". Frank, evidentemente, rechazaba este calificativo y como un guiño a los nuevos tiempos grabó el LP Strangers in the night, algo que ya intentaría con menor fortuna en su anterior Sinatra'65. En palabras del propio cantante, entrevistado ese mismo año de 1966: "La música compuesta hoy no es ni de lejos tan buena como la que se hacía hace diez o veinte años. Pero este es un mundo nuevo. No tengo quejas de los jóvenes y su tipo de música; debemos pararnos apensar que, hace 25 años, también nosotros hacíamos la música de nuestra época. Nos gustaba cierto tipo de música y esa es la que componían y cantaban para nosotros. Los chicos quieren una identidad y encuentran su propia identidad. Como mi hija Tina, que tiene 16 años: aprecia lo que yo hago pero prefiere lo otro y nunca le voy a criticar por ello. Claro que los chicos escuchan algunas malas canciones: tienen letras pobres y carecen de melodía, pero es otro tipo de música y no hace daño a nadie" Sinatra habla de su hija Tina pero el ejemplo más cercano de que los tiempos estaban cambiando estaba en su hija Nancy y ese éxito de 1966 titulado These boots are made for walkin' Y precisamente, consciente de este hecho, Frank contrató como productor a Jimmy Bowen para un nuevo álbum todavía sin título. Al parecer, Bowen, conocía un éxito nada más escucharlo y de hecho fue él el responsable del Everybody loves somebody de Dean Martin. Y fue el mismo Bowen quien escuchó la partitura que el músico Burt Kaempfert había compuesto para la película A man could get killed. Entre la banda sonora se encontraba esa sección musical que más tarde se convertiría en la melodía de Strangers in the night que, además, dio título al nuevo trabajo de Frank Sinatra, un éxito rotundo.

 Lo que Frank Sinatra intentó y consigió con Strangers in the night fue modernizar su estilo, más acorde con la década de los sesenta, sin perder ni un ápice de su identidad. Para ello, se introdujeron baterías imperiosas de gran potencia y un órgano electrónico, interpretado por Michael Melvoin (también presente en el siguiente álbum, That's life!) omnipresente en todo el álbum, otorgando a todas las grabaciones el sonido limpio y fresco característico de la época. De hecho, el órgano electrónico, ya fue introducido en el jazz por Count Basie y ya lo había utilizado con sus grabaciones junto a Sinatra, pocos años antes. El resultado final fue un LP que conservaba la identidad de Sinatra, una vez más con la orquesta de Nelson Riddle, y concedía una oportunidad a los nuevos tiempos, una renovación que también había afectado al cantante de Hoboken, que había cumplido recientemente sus cincuenta años. Strangers in the night se convirtió en su primer número uno en once años y resulta la canción más "Sinatra" de todo el disco junto a Summer wind. El vocalista Jack Jones la había grabado tres días antes y tuvo lugar una carrera para llegar primero a las emisoras de radio. Pero al llegar la versión de Sinatra se olvidó el resto. Como curiosidad, al final de Strangers in the night Frank entona un du-bi-du-bi-du que fue el orígen de los dibujos animados Scooby Doo.

  Summer wind es un swing relajado, una nueva canción para todos los que admiraban al Sinatra de siempre, un título que nunca pasará de moda. Como curiosidad, Bob Dylan pinchó Summer wind en su primera hora de radio el 3 de mayo de 2006. El tecer tema del álbum es un sorprendente All or nothing at all. La balada que hiciera famoso a Frank Sinatra en 1939 se convertía ahora en un swing poderoso y fresco que conquistó a todo el público. Call me era la cuarta canción del LP. Se trataba de la primera canción pop o canción moderna de Strangers in the night. Petula Clark popularizó este éxito y Sinatra la convierte aquí en un blues estupendo, muy acorde con su estilo. Sin embargo, You're driving me crazy!, la siguiente canción del álbum, estaba compuesta por Walter Donaldson para el musical Smiles de 1930. Resulta sorprendente que Sinatra incluyera en su repertorio temas de un compositor que tuvo su época más popular entre los años diez y los años veinte cuando, realmente, intentaba agradar también al público más joven. Pero el sonido de You're drving me crazy! no puede ser más moderno y dinámico; con un ritmo pegadizo y una batería muy poderosa se convertiría en una de las mejores grabaciones del LP. On a clear day, es una canción compuesta por Burton Lane, con letra de Alan Jay Lerner, en 1965 para el musical homónimo. Nelson Riddle realiza en este tema un estilo Count Basie que permite a Sinatra jugar con la melodía. el séptimo tema es el que fuera inmortalizado por Nina Simone, My baby just cares for me, compuesto también por Walter Donaldson en 1930 y que Sinatra interpreta de manera relajada y juguetona. Otro guiño a los nuevos tiempos es el tema Downtown, también popularizado por Petula Clark y uno de los éxitos más incombustibles que originó la decada de los sesenta. Nancy Sinatra también ofreciería su versón de este tema. Frank Sinatra canta este tema urbano con firmeza, sobre un fondo de bossa nova, con un amplio espectro de swing en la sección de viento. (En esta entrada antigua del blog podemos ver a Nancy y a Frank cantando Downtown y Yes sir, that's my baby) La novena canción del LP es Yes sir, that's my baby, también de Walter Donaldson, estrenada en 1925. Canción representativa de la época de los veinte a la que Sinatra, una vez más, impone su sello. Y para cerrar Strangers in the night una nueva versión de The most beautiful girl in the world. Del mismo modo que ocurrió con All or nothing at all, The most beautiful girl in the world deja aquí de ser una balada para convertirse en un frenético y enérgico swing como podemos comprobar aquí:


Frank Sinatra - The Most Beautiful girl in the... por yo_-rself
El año 1966 para Frank Sinatra fue realmente frenético. A sus cincuenta años el cantante vuelve a Las Vegas (si es que alguna vez las había abandonado) y graba más de diez conciertos en el Sands junto a la orquesta de Count Basie. El uno de febrero aparece en el programa emitido por la ABC titulado Sammy and his friends, junto a Sammy Davis Jr. El 19 de marzo se estrena Cast a giant shadow, protagonizada por Sinatra, Kirk Douglas, John Wayne y Yul Brinner. El once de abril de 1966 graba la mítica Strangers in the night, que recibió cuatro premios Grammy y es elegido mejor vocalista masculino en la encuesta anual de jazz de Playboy. Del once al dieciséis de mayo se graban nueve canciones en dos sesiones para el álbum Strangers in the night. El 5 y 6 de junio graba el programa televisivo A man and his music, part II para NBC El 5 de julio comienza a rodar la película The naked runner. El 19 de julio contrae matrimonio con Mia Farrow. El 27 de julio se estrena Assault on a Queen. En agosto, septiembre y octubre Frank Sinatra realiza campaña para recolectar fondos para el gobernador de California Edmund G. Pat Brown, enfrentado a Ronald Reagan. En noviembre, vuelve al Sands de Las Vegas.El diecisiete y dieciocho de noviembre comienza a grabar el álbum That's life!. El 20 de noviembre ofrece un concierto benéfico para el St Jude's Children Research Center. El 27 de noviembre, Mia Farrow y Frank Sinatra son invitados al programa televisivo That's my line. El uno de diciembre frank Sinatra es el invitado estelar en el Dean Martin Show y el siete de diciembre es emitido el A man and his music, part II. Así termina el año 1966 para Sinatra. Un año excelente en el que los resultados del álbum Strangers in the night resultan de todo punto de vista apabullantes. Aquí está la lista de éxitos de aquel 1966. Sinatra desbancó a los Rolling y a los Beatles, nada menos:

1.- Strangers in the night (Frank Sinatra)
2.- Paint in black (Rolling Stones)
3.- Paperback writer (Beatles)
4.- I am a rock (Simon & Garfunkel)
5.- Did you ever have to make up your mind? (Lovin' Spoonful)
6.- When a man loves a woman (Percy Sledge)

El LP Strangers in the night se mantuvo en las listas 73 semanas.
En 1966 Frank Sinatra no tenía tiempo ni de afeitarse

domingo, 22 de mayo de 2011

Beatriz Clemente (Clementine) nos habla sobre Sinatra: "Strangers in the night"

Single de "Extraños en la noche" editado en España

El siguiente texto nos lo envía la escritora y cinéfila Beatriz Clemente (Clementine). Nos confiesa cómo adquirió su afición a la voz de Sinatra y su fascinación por el conocido tema "Strangers in the night" que tuvo una fama especial en nuestro país. Beatriz es la creadora de los blogs La gran pantalla , Thank you, Mr. Fonda , The natural Redford y la autora del Diccionario de las estrellas cinematográficas españolas de los noventa . A continuación les dejo su texto:

Cuando era niña, mis hermanos y yo nos entreteníamos a menudo poniendo una serie de singles en nuestro tocadiscos. Singles que, evidentemente, pertenecían todos ellos a mis padres. Y, como buenos hermanos que éramos, nos íbamos turnando pacientemente en la selección del disco que nos tocaba disfrutar. Entre esa colección de singles se encontraba uno de Frank Sinatra que, curiosamente, sólo seleccionaba yo. Eso sí, una y otra vez, una y otra vez…

El single en cuestión traía cuatro grandes temas de Sinatra: “Call me”, “Downtown”, “Summer wind”... y “Strangers in the night”. Esta última canción era la que más veces elegía yo para escuchar, aunque las otras tres también sonaban a menudo en nuestras fraternales reuniones musicales. Con el tiempo, mi madre se fue dando cuenta de un hecho cada vez más evidente… A mí me gustaba Frank Sinatra.

Desde el feliz día en que me lo regaló mi madre, sigo guardando como un tesoro ese mismo single que yo ponía en el tocadiscos una y otra vez.  Y junto a mi creciente afición por Frank Sinatra fue aumentando también mi colección de sus discos, primero en LP y más tarde en CD, hasta lo que es hoy, una buena muestra de por qué este cantante forma una parte tan importante de la historia de la música. Y de mi vida.

Mi admiración por Frank Sinatra me llevó además a descubrir  a otra serie de inigualables cantantes de la época. Dean Martin, Bing Crosby y Sammy Davis Jr. formaron también enseguida parte importante de mi discografía. Cantantes todos ellos que añadían su voz a una serie de maravillosas melodías firmadas por compositores de un altísimo nivel musical. Irving Berlin, Cole Porter, George e Ira Gershwin… y un larguísimo y extraordinario etcétera.

Estos compositores, estos intérpretes y estas canciones conforman hoy mi música preferida, la que más escucho, la que más me gusta, con la que más me identifico. Y ahora, cuando oigo “Strangers in the night”, me invaden un montón de sentimientos a la vez. Ese primer contacto, esas primeras y maravillosas sensaciones… Y el  feliz descubrimiento de una grandiosa voz. Porque nadie cantará nunca “Strangers in the night” como Frank Sinatra…

(Beatriz Clemente)