miércoles, 29 de julio de 2015

Frank Sinatra Duets



Una de las primeras publicaciones que salieron a la luz a comienzos de 2015, celebrando ya el centenario de Frank Sinatra, fue la recopilación de Duets, en conmemoración del vigésimo aniversario del Duets original. En realidad Duets fue grabado y publicado en 1993 A este le siguió Duets II en 1994 y finalmente, en 1995 el disco Sinatra 80th que, además de incluir un nuevo dueto junto a Luciano Pavarotti, contenía un último directo del cantante y cerraba el círculo de estas, las últimas publicaciones de Sinatra en vida. Frank inauguró de esta manera la costumbre que otros cantantes continuaron a partir de aquel momento. Después de los Duets de Frank Sinatra numerosos han sido los cantantes que terminaron sus carreras musicales organizando álbumes de duetos junto a las estrellas musicales del momento, aunque sus estilos poco o nada tengan que ver. Resulta interesane, desde luego, unir a dos cantantes de distintos estilos y comprobar que, finalmente, todos estos artistas se mueven en una misma expresión: la música. Pero no siempre los resultados han sido buenos. Ni siquiera dignos, en algunos casos. La inevitable referencia actual de estos álbumes de duetos ha sido curiosamente Tony Bennett que, en el disco Duets de Frank Sinatra, compartía con él la histórica "(Theme from) New York, New York". Actualmente, Tony Bennett ha publicado cuatro discos de duetos y uno, especialmente, realizado en exclusiva con Lady Gaga. Pues bien, toda esta moda de los duetos, de cantantes maduros con cantantes jovenes, la comenzó Sinatra con Duets, en 1992 y hoy analizaremos precisamente esta obra crepuscular.

Sinatra en directo, en una de sus últimas actuaciones
El último LP de estudio que Frank Sinatra había publicado fue L.A. is my lady de 1984 Las malas lenguas comentan que sus hijos (Frank, Nancy y Tina) y su esposa (Barbara) por una vez se pusieron de acuerdo para apoyar y presionar a Frank en su regreso al estudio de grabación. Desde luego, Frank deseaba volver y sentirse activo pero, sobretodo, deseaba ofrecer conciertos, organizar giras y seguir trabajando, como hizo, en los escenarios de Las Vegas. No estamos muy seguros de cuál fue el orígen de la idea a la hora de proyectar un disco de duetos con estrellas musicales de los noventa. Sinatra no había grabado muchas colaboraciones a lo largo de su carrera. Su más famosa fue Somethin' stupid junto a su hija Nancy Sinatra. Además, podemos escuchar compartir estudio junto a Kelly Smith (en dos ocasiones), Tom Jobim, Bing Crosby, Sammy Davis Jr, Doris Day, Pearl Bailey o Johnny Mercer. Tampoco sabemos muy bien quién eligió los cantantes con los que Sinatra debía grabar los duetos pero, desde luego, quedó claro que había algunos impuestos por la discográfica (Capitol Records, del grupo Universal) y otros elegidos directamente por Frank Sinatra.
Frank Sinatra con el ingeniero de sonido de Capitol Records, Al Schmitt
Por ejemplo, la incorporación al disco de cantantes como Lena Horne, Antonio Carlos Jobim, Charles Aznavour, Tony Bennett, Barbra Streisand o Liza Minelli es, digamos, al gusto de Frank Sinatra. Más que colegas de profesión o compañeros, eran amigos y a cantantes como Horne o Bennett, Sinatra les profesaba gran admiración. Otra cosa es la inclusión de duetos más efectistas que eficaces y desde luego, alejados por completo de la marca Sinatra. A este respecto tenemos la extraña participación de Bono, de U2, masacrando I've got you under my skin junto al pobre Frank que poco podía hacer para mantener el pabellón tan alto como había acostumbrado a lo largo de su carrera. Bono canta a su estilo, claro. Pero lo que tenemos aquí, el resultado final, nada tiene que ver con las grandes versiones que Sinatra había perpetrado del clásico de Cole Porter. Es más un insulto que el éxito que se pretendió. No a tan baja escala pero "en el mismo saco" podríamos incluir el dúo junto a Jon Secada, Kenny G o Luis Miguel. Pero también existieron aquellos ejemplos en los que el maridaje futuro-pasado que se pretendía tuvo un resultado inmejorable como la Come rain or come shine junto a Gloria Estéfan. Teniendo en cuenta esta circunstancia, así como la aparición estelar, por ejemplo, de Barbra Streisand o de Willie Nelson, podemos concluir, definitivamente, que fueron más los aciertos que los errores en estos Duets de Sinatra aunque, desde la ventaja que proporciona el paso del tiempo a nuestra mirada, no comprendemos la ausencia de algunos cantantes indispensables históricamente como Ray Charles o de algunos duetos que hubieran resultado más interesantes que el de Bono, por ejemplo, una canción junto a Harry Connick Jr., el eterno sucesor de Sinatra.
Lo cierto es que, pasadas dos décadas, podemos acceder a las grabaciones que Frank Sinatra realizó de cada tema en solitario, grabaciones a las que posteriormente se añadiría la voz del cantante en cuestión. Sí, para grabar estos duetos Frank no se vio con ninguno de los cantantes en el estudio. De este modo, se traicionaba también una de las señas de identidad de Sinatra que fueron, precisamente, las grabaciones auténticas. A lo largo de su carrera, Frank grababa las canciones en el estudio de grabación, al mismo tiempo que la orquesta, lo que dotaba a cada registro de una autenticidad especial que, según creo, siguen convirtiendo al cantante en un fenómeno único en la historia de la música. No por ser el único en emplear este método de grabación sino por ser el que lo utilizó de una manera más efectiva y con los resultados más impecables. Por todo esto Duets es más un producto comerial que un nuevo disco de Sinatra. Y también por esta razón, preferimos rescatar aquí las sesiones que el cantante grabó en estudio y en solitario para este álbum.


FRANK SINATRA: SOLOS - THE UNEDITED "DUETS" (1993) por shanebrown1974

Por último y aunque la calidad del sonido no sea espectacular, queremos incluir aquí el video del dueto entre Frank Sinatra y Antonio Carlos Jobim interpretando Fly me to the moon, una de las canciones más destacables de Duets.



Frank Sinatra & Tom Jobim - Fly Me To The Moon por grupomusica

Esta ha sido nuestra visión de Duets. Espero, lo hayan disfrutado.

Bono, de U2 parece admirar la forma en que Sinatra enciende su cigarrillo

miércoles, 1 de julio de 2015

Frank Sinatra & Dean Martin cantando para la Mafia; Westchester Theare (1977)

Frank Sinatra & Dean Martin circa 1975
Sinatra y la Mafia: otro capítulo más

No fueron pocos los shows que compartieron estos dos amigos, Dean Martin y Frank Sinatra, trabajando, mano a mano, en estudios de grabación, en películas y por supuesto, en míticos conciertos alrededor de Estados Unidos. Los fragmentos que traemos hoy aquí pertenecen a un concierto nunca televisado, en el Westchester Theatre de Nueva York, en 1977
Como ya hemos dicho en numerosas ocasiones, la elección de compañías no era una cualidad de la que Frank Sinatra pudiera presumir. Más bien, todo lo contrario. Erraba a la hora de mantener la distancia precisa con algunas amistades peligrosas cuyos orígenes hay que buscar en su juventud: amistades familiares, de barrio, de aluvión, procedentes de una hastiada comunidad marginada en little Italy. Una de esas amistades (probablemente Joe Fischetti, vecino de Hoboken y cuñado de Al Capone) le llevó hasta Carlo Gambino, capo huído de Italia, escapando de la represión de Benito Mussolini, que recaló en Estados Unidos y formó una importante red de tráfico de alcohol y armas donde no había lugar para el narcotráfico pero sí para los asesinatos. La familia Gambino liderada por Carlo, lo controlaba todo en Nueva York. Uno de los esbirros de la familia Gambino fue Gregory DePalma, condenado por fraude y por infiltrar a un agente de la familia Gambino en el FBI. En la década de los setenta, DePalma construyó el teatro Westchester, en Tarrytown, NY. Una buena manera de limpiar su imagen, sin duda, era ofreciendo espectáculos de calidad incontestable para la sociedad norteamericana. Y como siempre, ahí aparece Frank Sinatra, que solía actuar, desde sus comienzos, en clubs nocturnos cuyos dueños no se caracterizaban precisamente por la buena reputación. Carlo Gambino, que conoció a Sinatra a través de Fischetti, propuso al cantante actuar en ese teatro nuevo y espléndido que un amigo suyo había abierto en la ciudad de Nueva York. El teatro Westchester de DePalma. ¿Cómo negarse? Y Sinatra no solo aceptó encantado sino que arrastró con él al bueno de Dean Martin que, dicho sea de paso, entre sus primeros trabajos de juventud se encontraba el de transportista de alcohol de contrabando durante la Ley Seca. Tampoco le resultaba novedoso al viejo Dino aliarse, de vez en cuando, con la mano negra. Pero Dean Martin, era más listo que Sinatra en este sentido. Por supuesto actuaba, como el que más y lo hacía genial. Si hacía falta, incluso, se quedaba a cenar o a beber pero, al cabo de dos o tres horas, era el primero en marcharse a casa o a cualquier tugurio a tomar un Dry Martini en soledad, con tal de no aguantar la fiesta de los mafiosos. Dean era un hombre solitario y esto le hizo salvar el pellejo en alguna ocasión. Al menos, nunca se dejó fotografiar con los mafiosos de turno. Caso contrario a Frank Sinatra que por esta fotografía que veremos a continuación, tuvo que dar numerosas explicaciones en su día.
Después del concierto (de izda. a dcha.) Paul Castellano, Gregory DePalma, Frank Sinatra, Frank Marson, Carlo Gambino, Jimmy "the weasel" Fratianno y un individuo sin identificar. Sentado, a la izquierda, está Richard "nerves" Fusco. Son todos, escepto Sinatra, miembros de la familia Gambino y es una fotografía tomada después del concierto que veremos a continuación en el mismo teatro Westchester.

Como siempre, de una historia oscura rescataremos la música, como aliciente más importante y al fin y al cabo, razón suficient epor la que debe ser recordado y de hecho es recordado, Frank Sinatra. En el siguiente pasaje veremos al cantante interpretando de una manera muy íntima y personal, el clásico My way. Quizá la versión más íntima que cantó, la más personal y en la que más se permitió jugar, tanto con la letra como con la melodía. Tras el buque insignia por excelencia del cantante, veremos un diálogo cómico entre Sinatra y Martin para acabar en un medley que tiene un broche de oro: When you're smilin'







Acto seguido y aunque lo hayamos dejado para el final veremos el comienzo del show. En esta primera media hora de concierto Dean Martin abre con When you're smilin' (en versión de Dino reconvertida en When you're drinkin'), para seguir con Pennies from heaven (reconvertido en Bourbon from heaven) Después Dino hace swing con Bad, bad Leroy Brown y tiene una muy divertida conversación con una espontánea del público. Después de este surrealista momento, Dean vuelve a cantar y lo hace con Welcome to my world (interrumpida levemente por comentarios de Sinatra, entre bambalinas) para seguir con sabor italiano, la romántica y elevada a mito por él mismo, That's amore y terminar su intervención. Al salir, Frank Sinatra presenta una explosiva For once in my life para seguir con un estreno, el de la balada I love my wife, dedicada a Barbara Sinatra que se encuentra entre el público. Acto seguido, Frank interpreta una insólita It was a very good year, cantando suavemente al otoño y al transcurrir ineludible del tiempo, de la vida. One for my baby, es la que cierra la actuación de Sinatra. Disfrutemos de este concierto casi inédito hasta ahora.

miércoles, 24 de junio de 2015

Spectacular Mack's Sinatra is back in town


Pocas palabras tenemos para definir correctamente lo que vamos a ver a continuación. Mejor dicho, cualquier palabra es inservible, porque el visionado de la próxima actuación de Sinatra resulta suficiente.  Nos remitiremos a 1984, año en que el cantante decide recuperar el que, probablemente, es el clásico o estándar de jazz que más le entusiasma y que, extrañamente, nunca ha grabado: Mack the knife. Adora la versión que, a finales de los cincuenta, grabó Bobby Darin. Adora cualquier versión anterior de Ella Fitzgerald e idolatra la del maestro Louis Armstrong pero, como confesará durante su grabación, ya mítica, para el LP L.A. is my lady, "el viejo ojos azules poco puede añadir más". Sinatra grabará dos versiones distintas para este disco con la orquesta de Quincy Jones y una queda inédita. Afortunadamente, hoy conocemos las dos y realmente, no sabemos cuál es mejor. Pero, a pesar de grabar esas dos versiones, parece que Frank no acabó contento con el resultado final. Es por eso que, en cada directo que ofrecía, la interpretaba, intentando rayar la perfección en sus interpretaciones. De estas grabaciones, merece la pena rescatar la de Japón, en 1985 y curiosamente (a pesar de la edad) la de 1992 en Barcelona.

Pero el año 1986 Frank Sinatra interpretó Mack the knife con una reducida formación de jazz, para un programa musical de televisión. Creemos que el resultado es la mejor versión que el cantante ha registrado de este clásico de Kurt Weill y Bertolt Brecht. Esta formación más pequeña de jazz favorece la improvisación y el juego de Sinatra con la melodía, la extrordinaria explosión de su voz mecida en el ritmo creciente de swing y las virguerías del saxofón solista que realiza una interpretación brillante, acoplándose a la perfección a la voz, se complementa con un George Benson memorable con su guitarra. Repito, que es una actuación memorable de Frank Sinatra y que merece la pena su tranquila degustación. Lo vemos y posteriormente, transcribiremos la letra de esta versión concreta (que no es la original, por supuesto)

Mack the knife (1986)

Oh, the shark has
pretty teeth, dear
And he shows'em, shows'em pearly white.
Just the jack knife has Macheath, dear
and he kkeps it, keeps it way out of sight.

When the shark bites, with his teeth, dear
Scarlett billows, they start to spread
Fancy white gloves though has Macheath, dear
and there's never, never one trace of red.

On a sidewalk, one sunday mornin'
lies a body oozin' life
Somebody's sneakin' 'round the corner
Could that someone perchance, perhaps, be Mack the Knife?

From a tugboat, on the river goin' slow
a cement bag, it is drapping down
Hey the cement is just for the weight, dear
You can make a large bet that Mack is back in town

My man Louie Miller, he split the scene, babe
After drawin' out all the bread from his stash
Now Macheath spends just like a drunkin sailor
Do you know that our boy did somethin' rash?

Hey old Satchmo, Louis Armstrong, Bobby Darin,
They did this song nice
Lady Ella too
Thay all sang it with so much feelin'
That Old Blue eyes, he ain't gonna do nothing new

But with this Big Band, rockin' behind me
Swingin' hard, Jack, I know I can't lose
When I tell you all about Mack the Knife, dear
It's an offer, you can never refuse

We got George Benson, Newman & Foster
We got the Brecker Brothers, Hampton brigin' up the rear
All this bad cats, they're in the band now
with the greatest sounds you will ever hear

Oh, Sookie Taudry, Jenny Diver, Polly Peachum, Ol' Lulu Brown
Hey, the line forms here on the right, dear
Now that Macheath, I mean Macheath, babe
I mean he's much better than old Leroy Brown
You better lock your door and call the law
beacuase Macheath, that bum,
is back in town!



Cuentan que en el año 1984, en Nueva York, una noche de abril de las tres sesiones que dedicaron a la grabación de L.A. is my lady, Frank interpretó emocionado Mack the knife. Como hemos dicho, dos veces, dos versiones. Apenas terminó de grabar la versión que finalmente se incluyó en el LP, señaló a Phil Ramone que estaba en la cabina y ordenó "¡Ponla inmediatamente!", visiblemente entusiasmado. Posteriormente a esa grabación se celebró una fiesta muy divertida con Sinatra y el resto de la banda, entre los que se encontraban Lionel Hampton, George Benson, Frank Foster, The Brecker Brothers, Quincy Jones... Sinatra estaba en plena forma, pletórico tras la que creía una gran grabación de Mack the knife. Sin embargo, pasado el tiempo y tras las repetidas audiciones, el cantante parecía haber perdido ese entusiasmo y se desencantó con los resultados finales, tanto en ese tema en concreto como en el resto del disco. Y volvieron a grabar algunas tomas complementarias para corregir algunos errores, en los estudios Los Ángeles. En esas nuevas grabaciones estaba incluida una nueva versión de Body and soul que finalmente no salió a la luz. Lo que no sabemos es, si en esas sesiones, volvió a grabar Mack the knife. Pero, seguramente, en caso de  que la grabara, sonaría muy parecida a la que acabamos de ver. Para más información sobre el LP L.A. is my lady pueden consultar la página 420 del libro El sonido de Sinatra (Charles L Granata) y la reseña que se publicó en este blog hace cinco meses: aquí

Cheers, Frank! Por una gran versión de Mack the knife


viernes, 12 de junio de 2015

It don't mean a Swing if it ain't got that Sinatra

Fly me to the moon, es la última obra que se ha sumado a nuestra exposición Centenario de Frank Sinatra. Su autor es Juan Luis Borra
Si en la útlima entrada destacábamos una de las baladas otoñales más representativas de Frank Sinatra hoy repasaremos su fraseo en el swing, otro de los rasgos marca Sinatra en los que el cantante fue y será único. No es solo saber entrar en el momento justo. Es mantener el tempo correcto, durante toda la canción, teniendo en cuenta que Frank Sinatra siempre cantó acompañado por una orquesta, o por una formación de jazz, incluso en las grabaciones de estudio, algo que, en pleno siglo XXI, resulta inimaginable. Hoy se graba la voz por un lado, la guitarra por el otro y cuando se han grabado todos los sonidos, lo mezclan bien e incluyen el aditivo digital conveniente que suele incidir directamente en la sección rítmica, totalmente informatizada. ¿Resultado final? Juzguen ustedes mismos pero, bajo  mi punto de vista, es un resultado mucho menos auténtico, menos real. Podemos coger cualquier grabación de Sinatra. Sonará siempre más real que cualquiera que escojamos grabada en el siglo XXI Pero mi idea, como he dicho al principio, era hablar del tratamiento personal que Sinatra dio a sus temas de swing. Hoy vamos a inaugurar esta sección (It don't mean a swing if it ain't got that Sinatra) en la que comprobaremos cómo modernizaba las canciones Sinatra cada vez que las interpretaba. Pareciera que habiéndola grabado él ya no hacía falta que nadie más intentara crear nuevas versiones.
Sesión de grabación años cincuenta en estudios Capitol. Entre el público reconocemos a Lauren Bacall
Inauguramos la sección con un video que no habíamos compartido todavía en este blog. Se trata del tema Jeepers creepers. Es una canción de 1938 compuesta por Harry Warren con letra de Johnny Mercer que estrenaría el inimitable Louis Armstrong, aquel mismo año, en la película Going places (Ray Enright 1938) protagonizada por Dick Powell y Anita Louise que contaba en el reparto con Ronald Reagan, en su época como actor. En la divertida escena Satchmo interpreta la melodía para un caballo a que le gusta escuchar esa canción. De hecho el propio caballo se llama Jeepers Creepers. La canción fue nominada a los Oscar pero no fue premiada. La vemos:



Frank Sinatra eligió esta canción para el repertorio del álbum Swing easy, uno de los primeros que grabó con Capitol. Grabó Jeepers Creepers el 19 de abril de 1954 con un brillante arreglo de Nelson Riddle que convirtió este tema clásico en un muestra de swing fresco y moderno, divertido e incluso bailable, para esa década de los cincuenta que ya afrontaba el final de su primera mitad y poco a poco, tímidamente, intentaba desembarazarse de todos aquellos corsés que maniataban a la sociedad norteamericana. La actitud de Frank Sinatra, por cierto, fue un claro ejemplo de ruptura con el pasado en varios aspectos. Estamos en 1954 y Frank estrena Jeepers Creepers en su show televisivo.


Sin duda, es unabuena revisión del tema de 1938, ofreciendo un ritmo más fresco que ya aspiraba a la atemporalidad que ahora tienen todas las grabaciones de Sinatra. De hecho, Bing Crosby grabaría este tema dos años más tarde, en 1956 y aquella versión heredaba el ritmo que había establecido Riddle en la versión del 54, pero el efecto no fue el mismo. La diferencia radicaba en el estilo de Bing Crosby al cantar, un crooner (casi swooner) que procedía de una década anterior a la de Frank Sinatra. Podemos escuchar a continuación, la grabación original de aquel 19 de abril de 1954:


Portada original del LP Swing easy publicado en 1954

lunes, 1 de junio de 2015

Septiembre se escribe con "S" de Sinatra

Frank Sinatra en el andén (1957)
¡Cómo pasa el tiempo! Hace ya seis años que en este blog dediqué una entrada al LP September of my years (1965) con la que se inauguraba la sección Los mejores Lps de Sinatra. Podemos ver aquella entrada aquí. Desde entonces han pasado muchas cosas  y este blog ha sido motivo de alegría para este que escribe ya que compartir la pasión por la voz más recordada del siglo XX con otras personas afines a esta idea es una experiencia impagable. Numerosos han sido y serán los homenajes que hemos tributado a Frank Sinatra y variadas las iniciativas promovidas desde este blog, de manera más determinante, durante el presente año del centenario. 
Precisamente el paso del tiempo tiene un gran peso en la concepción de aquel legendario September of my years en el que, junto a la orquesta y los arreglos de Gordon Jenkins, Sinatra desgranaba las hojas de otoño, los vientos que anuncian un invierno cercano, la pérdida, el abandono y sobretodo, el insolente vanitas, el paso de los años, que con cierta ironía plasmaba a la perfección en, por ejemplo, It was a very good year. Si nos preguntamos sobre los orígenes de este álbum, es necesario referirnos, en un primer momento, al tema Why try to change me now, grabado para el álbum The voice un diecisiete de octubre de 1952 Frank Sinatra recoge en esta grabación temprana, por primera vez, la esencia del otoño unida a la incomprensión de la repentina ausencia y deja sentadas las bases para lo que supondrá una gran producción de grabaciones con este mismo ambiente cromático, esta misma tendencia, que obtendrá en el álbum September of my years, su punto más álgido y su mejor plasmación musical. Pero es necesario apuntar más referencias. En los años que comprenden la Época Capitol resulta imprescindible una revisión exaustiva de algunos discos que tienen su punto de partida en In the wee small hours of the morning y que continuarán con títulos tan explícitos como Only the lonely, No one cares o el brillantísimo Where are you?, antesala inmediata de September of my years con la mención especial para el tema Autumn leaves. No olvidaremos tampoco el último disco del periodo Capitol, que también debe estar incluido en esta serie temática, el injustamente olvidado Point of no return.

  












 










Pero concretamente hoy nos centraremos en un tema especialmente diseñado para el LP September of my years, especialmente compuesto para Frank Sinatra, por dos de sus músico preferidos: Jimmy Van Heusen y Sammy Cahn. Fue, de hecho, la canción que dio nombre al disco. Este tema estuvo nominado en los Grammy de 1966 como mejor canción del año. Por qué no consiguió el honor de ser premiada, finalmente, se escapa completamente a nuestra imaginación. Pero está claro que si hubo una canción compuesta para Sinatra, una canción que representara completamente su estilo y que solo él pudiera elevar a categoría de estándar del jazz, esa fue la excelente September of my years, probablemente, una de las "Canciones-Sinatra" por excelencia. Sammy Cahn y Van Heusen capturaron a la perfección la esencia del cantante con esta composición. Hoy vamos a ver un video cuyo visionado me impactó considerablemente anoche, ya que nunca había tenido constancia anteriormente de esta actuación. Se trata de un directo de 1965. Sin duda, el estreno televisivo del single September of my years que daba título al nuevo álbum que presentaba Frank Sinatra.

Precisamente el número de septiembre de 1965 de la revista Newsweek, estaba dedicada a Sinatra que, en su interior, hablaba de September of my yesars.

jueves, 28 de mayo de 2015

Frank Sinatra sigue siendo mediático

Frank Sinatra atiende a la prensa. Junio de 1962

Sí, sigue siendo mediático. En pleno siglo XXI el amigo Frank, sigue estando en boga y más durante el presente año 2015, centenario de su nacimiento. Y ahí están sus hijos sacando el máximo partido posible con recopilaciones, DVDs, exposiciones... Frank Sinatra supo dejar herederos de su legado, en sus hijos Nancy, Tina y Frank y en esa Barbara Sinatra que, según parece, sigue reclamando su lugar. Lo que no tengo ya tan seguro es que sus "herederos" gestionen uno de los mayores patrimonios musicales del siglo XX en la manera como hubiera hecho su padre. El caso es que Frank Sinatra suena estos días más que nunca y está presente un día sí y otro también, en los medios de comunicación más diversos. No es para menos. Setenta y seis años después de que sonara su voz por primera vez en las radios estadounidenses, sigue actualmente con la misma frescura y modernidad que entonces dejó perplejos a los oyentes norteamericanos.

El pasado domingo en el programa Cultura RCN de Radio Colombia estuvimos charlando sobre Frank Sinatra con el periodista Jorge Espinosa, al que agradeco desde aquí, que contara conmigo para tan especial ocasión. El programa cultural comenzó con la maravillosa I get a kick out of you, grabada por Sinatra donde se recordó aquella curiosidad en el cambio de la letra de la canción compuesta por Cole Porter. Mientras que en la versión original Sinatra alude directamente a la cocaína (como era la versión original) Años más tarde, víctima de la censura, la letra de la canción muta y "cocaine" pasa a ser "Spain". La broma la hizo Sinatra en 1974 cuando, al cantar en directo la canción dijo: "A algunos les gusta la cocaína de España pero estoy seguro de que, si tan solo esnifara un poco, me aburriría" Es una de las anécdotas que mejor reflejan esa personalidad "políticamente incorrecta" de la que hacía gala el cantante. Durante la entrevista también sonó la tierna canción If y posteriormente Fly me to the moon para terminar con "I've got you under my skin"
Con Espinosa repasamos los primeros tiempos en la carrera del cantante, su relación con Ava Gardner, el Frank Sinatra actor, la época de la decadencia, su resurgir, la amistad con Sammy Davis Jr. y algunas curiosidades más, alrededor de la figura de Sinatra. La verdad, una conversación muy agradable la que condujo Jorge Espinosa y un programa muy interesante que recomiendo sin paliativos. Programas como este fomentan que la cultura siga viva, Y en estos tiempos, es importante. Voy a dejar aquí el enlace al programa completo que comenzó con una interesante entrevista a Rafael Inglada, biógrafo de Pablo Picasso:

Cultura RCN dialogó con Rafael Inglada, biógrafo de Pablo Picasso y en el marco de una nueva conmemoración del fallecimiento de Frank Sinatra, Marcos Callau habló de la 'Voz' en RCN La Radio

Y por otro lado, agradezco también al periodista Fran Osambela su entrevista en El Periódico de Aragón con motivo de la llegada de la exposición del Centenario de Frank Sinatra a Zaragoza, a Espacio Ralo. Se publicó en el Cuaderno del domingo del pasado 17 de mayo. La dejo a continuación y tambén se puede leer en este enlace.

En pleno montaje de la exposición en Espacio Ralo
Agradecemos a todos los participantes en la inauguración de la exposición Centenario de Frank Sinatra en Zaragoza y especialmente a Raúl Herrero, por su magnífica acogida de la muestra en Espacio Ralo. Recordamos que mañana termina esta exposición, así que aún están a tiempo de visitarla.

jueves, 21 de mayo de 2015

Come swing with me: Frank Sinatra reinventa su magia negra

Frank Sinatra, en la década de los 40, atesoraba cierta "magia negra" que engatusaba al publico


Las clases más puritanas y conservadoras de Norteamérica, horrorizadas por ver a sus buenas y castas adolescentes gritar y patalear, sexualmente desbordadas por la atracción que despertaba en ellas ese nuevo huracán moreno, de aspecto latino, llamado Sinatra, llegaron a sugerir que el nuevo cantante de voz "malintencionada" (según ellos, la carga sexual en su voz era descarada, nada que ver con otras voces aterciopeladas de la época) hechizaba "literalmente" a las mujeres, despertando sus instintos más básicos y empleando para ello "magia negra". Incluso se apoyaban en la teoría de que Frank Sinatra estuvo obligado a cantar That old black magic, para cumplir un pacto misterioro con el diablo.

Aberrante exageración absurda la de esta sección conservadora, retrógrada y profundamente religiosa de la sociedad norteamericana. Pues That old black magic es un tema compuesto por Johnny Mercer y Harold Arlen en 1943 que Sinatra grabaría en 1946 como tantos otros artistas entre los que se encontraban Glenn Miller, Ella Fitzgerald o posteriormente, Kelly Smith y Louis Prima. Cierto es que la versión de Sinatra y el arreglo de Axel Stordahl, contiene una fuerte carga sexual (en lo respectivo a la voz) y misteriosa, en lo referente al acompañamiento musical y que la interpretación del "crooner de moda" dejó inservibles cualquiera de las otras versiones. Este "misterio" musical se acentúa aún más en la versión que grabó en 1951. Esta:

Frank Sinatra volvió a la carga con That old black magic en 1951 y en 1961 Tres grabaciones, en total, muy distintas entre sí
Haciendo caso omiso a cualquiera de esas tonterías sobre pactos diabólicos y sandeces por el estilo, lo cierto es que That old black magic es una obra maestra de la música popular de jazz, de la década de los cuarenta y Frank Sinatra exprimió todo su jugo con tres versiones distintas a lo largo de su carrera, virando de la balada al swing. Es esta última, la de 1961, la más explosiva y cercana al swing, con un contundente arreglo de Billy May, como realmente supone todo el disco en la que está incluido, el fabuloso Come swing with me. Será necesario detenerse en esta última versión y recurrir, una vez más, a nuestra sección Los mejores LPs de Frank Sinatra, porque Come swing with me, es uno de ellos.
Fotografía de las sesiones de grabación de Come swing with me
El secreto en la incontestable modernidad con la que suena, todavía hoy en día, la orquesta de Billy May en Come swing with me reside en un LP anterior, del mismo músico, titulado Billy May's Big Fat Brass. May recupera ese sonido y lo adapta a la voz de Sinatra. Como se explica en el indispensable libro El sonido de Sinatra (de Charles L. Granata), el arreglista y compositor basa toda la orquestación en "el efecto ping-pong estereofónico", fenómeno extendido durante finales de los cincuenta y los sesenta que se basaba en jugar con los dos canales de audición para conseguir una grabación dinámica, colorista, rica en texturas y atemporal, resultado que no siempre era conseguido. Pero sí, Billy May, lo conseguía y en este caso, auxiliado por su aprendiz Heinie Beau que, bajo supervisión de su mentor, escribió el arreglo para cinco canciones, entre ellas, la que hoy especialmente nos ocupa: That old black magic.
Ray Charles visitó a Sinatra durante las sesiones de grabación de Come swing with me


Y Marilyn Monroe, en la foto junto a Charles, también fue otra de las estrellas asistentes a aquellas mágicas sesiones







Al terminar una sesión. Ray Charles y Frank Sinatra tuvieron numerosos encuentros. Cada uno se preocupaba para visitar al otro cuando este tenía una sesión de grabación. Lamentablemente, a pesar de esa mútua admiración, nunca unieron sus voces en una canción.
Tres años más tarde, 1963, visita de Frank Sinatra a los estudios donde grababa Ray Charles.
Billy May quiso remarcar la separación de instrumentos y ese juego de ping pong estereofónico entre las diferentes secciones orquestales. Diez metales se agrupaban a izquierda y derecha del micrófono central y en el centro del estudio se situaba la sección rítmica y el cantante. En esa sección de veinte metales había ocho trompetas, seis trombones, cuatro trompas y dos trombones bajos, completando ocasionalmente el conjunto con  una tuba. La sección rítmica estaba formada por los instrumentos habituales (piano, bajo, batería, guitarra) y complementada con arpa y el destacado glockenspiel. Pero, como hemos dicho, la canción que nos ocupa es That old black magic, una en las que participó especialmente Heinie Beau, aunque en colaboración y bajo supervisión siempre de May. La orquesta comienza con un golpe rítmico y se inaugura esa pregunta/respuesta, de un lado al otro, entre las trompetas con sordina, sobre el fondo continuado de trombón. Llega la voz de Sinatra, haciendo swing como nunca y el glockenspiel acompaña a la voz, tímidamente. Siempre persistirá  sosteniendo el conjunto, el "balanceo" de unas suaves escobillas, sobre la batería. Comenzamos la sección central de la canción, los trombones parecen responder y juguetear con la voz de Sinatra y acompañar hasta la explosión de toda la orquesta, en ese cambio significativo y tonal de mitad de la canción, cuando Frank acomete la frase "I should stay away but what can I do?" Aquí la sección de viento se desnuda y resuena espléndida cuando Sinatra ha llegado al tono más alto de la canción y las trompetas reaparecen con descaro y sin sordina mientras el piano mantiene una divertida melodía de fondo. "That only a kiss....can put out the fire" los trombones han acompañado esta nueva bajada y explotan las trompetas efectuando un repunte tras el cual se detiene toda la orquesta. Tras ese pequeño silencio, es Frank el que juega con la letra y arrastra característicamente la "Y" del "Yyyyyou are the lover I have waited for..." Conscientemente separa, acentunado el swing, las palabras y el piano juguetea casi haciéndose protagonista bajo su voz. Vuelve a ondular la melodía, sube y baja y llega la frase en la que Frank se encuentra más cómodo y juega todavía más: "Ah baby...down/ and down I go/ Round and round I go/ In a spin/Loving the spin that I'm in/Under that old black/Magic called love". A esta última frase, anterior al interludio musical, han acompañado los trombones, explotando en lo alto y justo antes de terminar, el piano y glockenspiel. Llega el interludio musical donde Beau y May despliegan todo su ingenio. Inauguran la sección las espléndidas trompetas imitando y siguiendo el estribillo del conocido Almost like being in love, el tema de Frederick Loewe que también se incluirá en el LP. Esto nos hace pensar que quizá, en un primer momento, se valoró la idea de situar en el disco las dos canciones juntas y en el último momento se separaron ya que si That old black magic aparece en la cara B del LP, en novena posición, Almost like being in love, es la tercera de la cara A. En cualquier caso, el guiño a Almost like being in love al comenzar el pasaje musical, es claro. En segunda posición entran los trombones, que parecen querer mantener el estribillo original frente a las trompetas que continúan oponiéndose, chillonas, en la parte más alta del pentagrama. En el minuto 2,40, justo tras una aparición fugaz y en el fondo de la tuba, llega una sección auténticamente delicidosa, un pasaje de swing con el que, en esos momentos y quizá sin saberlo, Billy May y Heinie Beau hacían historia, Historia de la música, alternando uno y otro canal con trombones y trompetas, esta vez sí, unidos y perfectamente complementados para conseguir un resultado magnífico. Y vuelve Frank a completar una interpretación contenida en ese swing donde a él le gustaba mecerse, con comodidad, sensacional y una vez más, inimitable. De este LP dijo Nancy Sinatra que es donde se puede encontrar al Sinatra que, verdaderamente, se divertía con su trabajo. En Come swing with me Frank Sinatra se lo pasó en grande y cualquiera que lo escuche lo puede percibir. En definitiva, una obra maestra de grabación y en mi opinión, la mejor versión de esa vieja magia negra con que, en la década de los cuarenta, ya había conquistado a medio público norteamericano. La escuchamos: