domingo, 5 de febrero de 2017

Algunas curiosidades de Sinatra

Frank Sinatra en el neoyorquino Friar's Club, año 1962

Inauguramos algo tarde este nuevo ejercicio 2017 con la primera entrada del año. Antes de querer reaccionar estábamos celebrando el 101 cumpleaños de Sinatra y estrenábamos estupefactos 365 nuevos días. Continuando la imparable deriva del siglo XXI, la actualidad musical y su discutible evolución, engrandece cada día más el recuerdo y la añoranza de Frank Sinatra. Como hemos podido escuchar en numerosas reuniones, congresos y cumbres mundiales a lo largo y ancho del mundo conocido, cada año que pasa, Sinatra canta mejor. El nuevo Premio Nobel de Literatura, Bob Dylan parece pensar igual que nosotros y en su, indudablemente, desencantada visión del mundo actual vuelve a tributar la figura de Frank Sinatra con un nuevo disco dedicado al italoamericano y al cancionero clásico norteamericano que titulará "Triplicate" y constará, obviamente, de tres discos. La influencia e inspiración en el "Trilogy" de Sinatra es indudable. Más información: aquí

Sinatra actuando en el Teatro Lido de París (1962)
Inagotable la fuente de inspiración de Sinatra queremos rescatar, para inaugurar convenientemente el año 2017 en este blog, algunas rarezas poco conocidas. Comenzamos, como ya se puede intuir en las fotografías ilustrativas, por el año 1962 y su nueva visita a Italia en un concierto que sería retrasmitido por RAI. El inconveniente de la realización que ofrece la televisión italiana radica en los continuos primeros planos que brindan al espectador del director del programa y actor Ernesto Calindri, que estaba visiblemente orgulloso por haber traído de nuevo a Italia a la estrella norteamericana. Pero queremos centrarnos en esta grabación ya que los cortes que normalmente hemos podido ver no incluían el tema "They can't take that away from me" y al fin hemos encontrado su filmación, eso sí, precedida por la ya conocidísima grabación de "Goody, goody" donde Sinatra yerra el verso, aunque disimula el pequeño fallo, alejándose del micrófono y esto convierte el error en casi imperceptible para el gran público. En todo caso, rescatamos el video por el mencionado tema de George y Ira Gershwin con el que Sinatra obsequia al público italiano, una canción que adquiere un interés y brillo especial cantada junto a una reducida composición de jazz, como es el caso, junto al quinteto de Red Norvo (en este video ampliado a sexteto, sin la participación de Norvo pero con Bill Miller -piano-, Al Viola -guitarra-, Ralph Peña -contrabajo-, Irv Cottler -batería-, Emil Richards -vibráfono- y Harry Klee -saxofón-). El video concluye con la también conocida "Moonlight in Vermont"


Seguimos con el meteórico 1962 año en que Sinatra visitó y cantó en Europa, Japón, Australia realizando la gira mundial benéfica All of God's Children. Precisamente viajamos hasta el Hibiya Park de Tokio para ver un corte poco conocido de uno de esos conciertos que ofreció en abril de aquel mítico año. La canción es el clásico de Cole Porter "I get  kick out of you" Es interesante observar cómo el exigente Sinatra, tras la intro de la canción, pide al reducido grupo de jazz que aumente el volumen de su acompañamiento con evidentes aspavientos de su mano izquierda. Llama la atención, de la realización japonesa, los abundantes primeros planos y la inmensa cantidad de fotógrafos, focos y cámaras que rodean al cantante durante la interpretación que, por otro lado, es una de las más contenidas e impecables que Sinatra ofreció sobre este tema:

Sinatra, también en 1962 instantes antes de comenzar el concierto en el Royal Albert Hall de Londres
Para terminar avanzamos ocho años y nos plantamos en 1970 Aquel año, Sinatra participó en la serie televisiva norteamericana Make room for Granddaddy, un catastrófico revival de The Danny Thomas Show que recabó éxito en la ABC de 1953 a 1957 En el capítulo en cuestión, Frank convierte su clásico "All the way" en una canción de cuna, en una graciosa escena junto al niño protagonista de la serie.  No sabemos si esta actuación tuvo algo que ver en su decisión al retirarse en 1971

sábado, 24 de diciembre de 2016

Breve reflexión navideña con Sinatra

Portada de un disco que reunía los primeros éxitos navideños de Sinatra, de la década de los cuarenta
Puede que el siguiente texto sea demasiado personal pero así es, al fin y al cabo, la manera de sentir y recibir los días que se avecinan, unas fechas que parecen elegidas al azar en el deslavazado y loco ritmo del calendario; para algunos, solo un número, para otros, el solsticio de invierno, la Navidad para aquellos, el final del año para muchos (otro número más) y en mitad de esta manía que el ser humano tiene por clasificar y enumerarlo todo, la vorágine del consumo, cada vez más presente, cada vez más descarnada, en la sinrazón de la globalización.  No es descabellado, entonces, acudir a la experiencia personal, a la interiorización, para explicarse uno mismo estas fechas. A menudo, una meditación que nos transportará a la tradición familiar y casi irremisiblemente, a la infancia. Aparecen, entre nuestros recuerdos, aquellas personas que ya no están con nosotros. Van desfilando ante nuestros ojos algunos sueños rotos de infancia o simplemente, aspectos del mundo que cambian o se esfuman cuando llega la mayoría de edad. Dijo Mel Tormé, "la Navidad es para los niños". Yo añadiría, para todo aquel que aún conserva un rastro de ilusión. No es extraño que muchas personas caigan en la tristeza durante estos días. Tampoco creo que esté fuera de lo normal, la sonrisa sincera y la ilusión de un niño, o de unos padres con ese niño. En cualquier caso y sea cual sea nuestra situación, siempre es conveniente añadir una banda sonora a estos días. A cada año que transcurre compruebo con más certeza que las canciones navideñas más bellas también son las más tristes. No creo necesario recordar el dramático momento de la película "Cita en St. Louise" cuando Judy Garland entra directamente en la Historia de la música interpretando "Have yourself a merry little Christmas" ante una niña llorosa. También la interpretación de "White Christmas" de Bing Crosby en la película homónima, es un canto a la paz en mitad del campo de batalla. Crosby canta para unos soldados que añoran el hogar, en medio de la guerra. La añoranza, sin duda, es el sentimiento más difundido en estas "Christmas songs" más populares que se alejan del sentido religioso de la Navidad para explorar en un drama más  humano que, irónicamente, conduce a la deshumanización.
Bing Crosby y Frank Sinatra en un especial navideño para televisión

Confieso que una de mis canciones favoritas para escuchar estos días es "I'll be home for Christmas" por Sinatra. Resulta paradójica la tristeza con la que el cantante interpreta este tema y choca antagónicamente con la esperanza que derrocha el título: "Estaré en casa por Navidad". ¿Por qué? ¿Es acaso una ilusión ese hogar? ¿Es más un deseo que una realidad? ¿Qué es el hogar? ¿Un lugar?, ¿una persona? Rápidamente se nos revela el sentido esencial de este tema. Canta Sinatra en el último verso: "Estaré en casa está Navidad, aunque sea solo en mis sueños". Es un "Only the lonely" navideño. Canta para aquellos que conocen el hogar pero es inaccesible. Cuántas personas, en la actualidad, carecen de hogar e incluso, terminan su búsqueda de manera trágica. ¿Estas fechas podrían despertar conciencias? Sería esta una buena meditación para pasar estas fechas que, contrariamente a lo que predican, están dedicadas al derroche y desprovistas de solidaridad.

Por supuesto, aunque en menor número, Sinatra también interpretó temas navideños de ambiente festivo como "Jingle bells", "Let it snow!" o "Santa Claus is comin' to town" y estrictamente religiosos, como "Silent night", "Ave Maria" o "Little town of Bethlehem" pero, en todo caso, brilló en los populares como "Whatever happened to Christmas", "Old fashioned Christmas", "The Christmas song", la mencionada "I'll be home for Christmas" o la legendaria "Have yourself a merry little Christmas". Otro ejemplo de canto a la añoranza. Uno de los versos de este clásico de Hugh Martin y Ralph Blane reza, como un deseo irrealizable: "Algún día, pronto, todos volveremos a estar juntos". En un especial televisivo navideño protagonizado por Dean Martin y Frank Sinatra, junto a sus respectivas familias, un 21 de diciembre de 1967, sonó así este tema:




Pasen estos días lo mejor posible

sábado, 17 de diciembre de 2016

Frank Sinatra en archivo Luce

Ava Gardner y Frank Sinatra fotografiados el 22 de mayo de 1953, en Roma
Unas pocas semanas han transcurrido desde que analizábamos en este blog, de manera exhaustiva, el nuevo recopilatorio titulado "World on a string". Nos deteníamos, con deleite, en el magnífico archivo que rescata la grabación sonora de la visita que Frank Sinatra realizó a Italia, en mayo de 1953 y a mitad de un Tour europeo solidario, con el breve recital ofrecido en la radio RAI. DE aquella visita, también hemos conseguido rescatar, tras minucioso rastreo, algunas bonitas fotografías, como la que encabeza esta entrada.
La prensa italiana rodea a la pareja del año
Frank y Ava protagonistas en la portada de la revista "Tempo"
Efectivamente, Ava Gardner no se separó del cantante en la visita a Italia. Las malas lenguas dicen que no se fiaba del atractivo que podía suscitar la mujer italiana, en su marido. Gracias al completo archivo Luce Cinecittà podemos acceder a una breve grabación audiovisual de aquella actuación que Sinatra ofreció para RAI el 20 de mayo de 1953 En ella, vemos algún fragmento de "September song" o la esperada e íntima "Night and day" ("Notte e giorno", presentada así por el locutor italiano) Vemos este documento:




Profundizando en el Archivo Luce podemos comprobar cómo la televisión italiana siempre ha estado atenta a los avatares que sucedían a la familia Sinatra y encontramos, por ejemplo, un completo reportaje sobre el secuestro de Frank Sinatra Jr. en 1963 Como hemos dicho anteriormente, Sinatra recorrió Europa en 1953 Aquel año actuó seis veces en Italia (Roma, Florencia, Florencia, Génova, Turín, Turín), ofreció veintiséis conciertos en Reino Unido (entre junio y agosto de 1953, conciertos que incluyeron visitas a Escocia. Este año 1953 Reino Unido fue el país donde más conciertos ofreció, por encima de Estados Unidos), cuatro conciertos en Suecia (Estocolmo, Gävle, Linköping y Motala), tres en Bélgica (los tres en el Casino Knokke) y un concierto en Copenague (Dinamarca). Sin duda, vertiginosa actividad europea entre mayo y agosto. Rescatamos algunas fotografías más de aquella gira:

Frank Sinatra con el cantante italiano Claudio Villa.
En Estocolmo
En el Casino Knokke de Bélgica
Actuando en Linköping
Frank y Ava de nuevo fotografiados en Roma.

sábado, 26 de noviembre de 2016

domingo, 13 de noviembre de 2016

One for my baby (Sinatra/Barýshnikov) Singing and dance

Sinatra y Baryshnikov, después de One for my baby
Nunca antes One for my baby había sido tan poética, hasta el momento en que encontró a su cantante, hasta el momento en que la interpretó Frank Sinatra. La canción creada por Harold Arlen y Johnny Mercer requería un "saloon singer", alguien que pudiera asumir la piel de un perdedor, alguien que también hubiera probado el sabor del fracaso. Tal y como declara Sinatra, antes de la siguiente actuación: "Yo siempre he sido un saloon singer". Es el 20 de enero de 1981, la Gala inaugural del Presidente de los Estados Unidos: Ronald Reagan. Sinatra prepara algo especial para aquella noche. Nunca "One for my baby" fue tan poética como en aquel momento. En el escenario, el cantante será acompañado por el bailarín letón Mijaíl Barýshnikov que, mientras Sinatra interpreta One for my baby, ejecuta un baile donde escenifica, cada palabra del cantante, cada estrofa, con unos movimientos llenos de blues, jazz, desencanto, abandono. Realmente, el bailarín parece ese perdedor acodado en la barra del bar que, a la hora de cierre, abandona el local, tambaleándose, por el alcohol ingerido y el desamor mal digerido. El momento es sensacional y creo que sobran más palabras. Simplemente, es necesario paladear este video como se prueba el vino añejo. Sinatra, sentado al borde del escenario, apurando un cigarrillo y un vaso de Jack Daniel's, deja el protagonismo a Mijaíl Barýsnikov que embellece, todavía más, el momento en que Sinatra desgrana el clásico por antonomasia. Disfruten:

martes, 8 de noviembre de 2016

New box set World on a string. Análisis

Frank Sinatra experience
Celebramos con entusiasmo y el delirio que merece la aparición del nuevo set "World on a string" que incluye cuatro CDs con conciertos de Frank Sinatra y un DVD con actuaciones inéditas del cantante. En los CDs podremos escuchar los conciertos "Sporting Club, Montecarlo (14 junio 1958)" (con los bonus tracks procedentes de la actuación radiofónica para RAI Radio Club, en Italia (20 mayo 1953), "Sidney Stadium (2 diciembre 1961)", "The Pyramids (Egipto, 27 septiembre 1979)" y "Altos de Chavón/Concert for the Americas (República Dominicana, 20 agosto 1982)". El apasionante material del DVD recoge íntegro el concierto en el Hibya Park de Japón (21 abril 1962), "Sinatra in Israel" (1962), "Frank Sinatra with all God's children (1962, gira solidaria en beneficio a los niños desfavorecidos)" y algunos anuncios televisivos.
Frank Sinatra en el Sporting Club de Montecarlo (14 junio 1958)
FRANK SINATRA en el Sporting Club de MONTECARLO (14 junio 1958)

Tras una introducción/presentación llevada a cabo por el actor y dramaturgo Noël Coward, la banda interpreta, a modo de fanfarria/bienvenida la canción Clarke Street y Frank Sinatra, pletórico (estamos en 1958), aparece en el lujoso escenario del Sporting Club ante las flor y nata de la sociedad monegasca mientras comienzan los famosos primeros acordes de Come fly with me. Llegan los primeros chasquidos en los dedos de Frank que va acometiendo enérgicamente este reciente éxito de su carrera musical. La banda remarca el swing a la perfección mientras vuela la voz de Sinatra, relajada, cuasi gamberra y se aproxima al clímax final, siempre acompañándose con ese genuino chasquido digital que marca perfecto y acompasado el ritmo del swing. Al final, suena más duro que nunca, más enérgico que en el estudio, con la voz rasgada, ese ya mítico "Pack up, let's fly away!". Rápidamente, misteriosos violines dan paso a otro gran éxito de la etapa "Capitol", esta vez, de su primer disco, el enorme "Songs for young lovers". Suena Cole Porter en Montecarlo. Es "I get a kick... out of you", donde Frank ejecuta perfecta la misma introducción que en el LP. Maravilloso compás acentuado por la sección rítmica de la banda (batería y guitarra de jazz). Imagino al público marcando ellos mismos el swing con sus dedos, sus pies...Lo cierto es que, cualquier persona que goce de un mínimo de sensibilidad, notará cómo el cuerpo demanda la urgencia del baile al escuchar esta versión. Sinatra marca, como hacia en directo en aquella época, el estribillo, dejando en suspense las palabras "out...of...you". Otra marca de la casa . El cantante bromea al llegar a la palabra "Spain". "Oh, Spain...", exclama divertido, no recordando únicamente a Ava Gardner. Resulta necesario aclarar aquí que, en aquel año, Sinatra ya había sido declarado "persona non grata" por el General Franco y que tenía prohibido pisar suelo español. Necesario también comentar, que en el patio de butacas y disfrutando el concierto, se encontraban los, por aquel entonces, príncipes de España, Juan Carlos y Sofía. Yo que Juan Carlos, hubiera aprovechado la ocasión para disculparme ante Sinatra y de paso, proponerle un concierto en España, cuando muriera el General. Pero, sigamos con la canción. "I get a kick out of you" resulta uno de los mejores ejemplos que podemos encontrar en aquella época del clásico fraseo, cualidad especial e insólita del cantante. Es muy similar al LP esta versión, incluso en ese final donde se alarga la palabra "you" jugando entre muy distintas tonalidades.
Momentos antes del concierto, Sinatra saluda a las autoridades, donde vemos a la princesa Grace y a Juan Carlos y Sofía, entre otros.

Como no es cuestión de abandonar a Cole Porter, así como así, llega en tercer lugar otro clasicazo, recién grabado: "I've got you under my skin", cantada "con sorna", de manera exultante. Aunque eliminada la sección del solo de trombón, cuenta esta versión con un final memorable y sensiblemente diferente a lo acostumbrado. La cuarta canción de la noche es la primera balada del recital. Maravillosa, legendaria y espléndida, "Where or when" (Rodgers and hart), tan solo con un fondo de piano. Deliciosa. Antes del gran final, acuden las cuerdas a apoyar a ese solitario piano. Decimos gran final y es que Sinatra echa el resto en la última nota, con un crescendo apoteósico. Sigue a esta otra balada/joya: "Moonligh in Vermont". Clásica interpretación de otro de los temas grabados, tan solo, cinco meses atrás, para el álbum "Come fly with me". De nuevo podemos escuchar el ejemplo del control de la respiración durante la balada, otra de las marcas de la casa de Sinatra. Une las palabas "lovely" y "evening" sin pausa. Merece un capítulo aparte el siguiente tema. "On the road to Mandalay" suena aquí con toda su magia y su rabioso swing. Acompaña a la altura el cantante, con entera energía. De nuevo acude su voz más rasgada, sobretodo y especialmente dura, al exclamar "Ahhhh come you back to Mandalay!". Necesario puntualizar, en una canción especialmente complicada, la perfección de la orquesta en la ejecución. Al terminar la canción, un suspicaz Sinatra, recuerda que este tema ha sido censurado en Gran Bretaña, por alterar los versos del poema original de Rudyard Kipling que dio lugar a la canción. Añade además, con esa ironía negra que lo caracterizaba: "si hubiera bebido un poco más, seguro que lo hubiera escrito así".
Otro momento del concierto en Montecarlo. Parece portar en su mano diestra un pañuelo como Pavarotti.
Todo se detiene. Llega la desolada "When your lover has gone". Con el recogimiento y el intimismo de la grabación original, la voz de Sinatra se eleva por encima de los violines cuando asegura que "la vida no puede significar nada" para terminar "cuando tu amor se ha marchado" De nuevo, espléndidos los violines. Estamos en Montecarlo, en Mónaco. Era obligada la interpretación de "April in Paris". Atención a la última palabra "heart" que es alargada por Sinatra mas allá aun que la propia música. Cuando los músicos han terminado de tocar sus instrumentos, el cantante termina la palabra última de este romance hecho canción. Una vez más, pequeños detalles que hacen insólito e irrepetible a Frank Sinatra. Antes de interpretar la siguiente balada, "All the way" el cantante se dirige al público asegurando socarrón que, cuando no está borracho, no habla bien el Francés. Continúa diciendo que, le gustaría poder explicar en Francés lo que significa esta canción que está a punto de interpretar, pero lo hace finalmente en Inglés "en su mal Inglés", comenta. Recuerda que procede la película "The joker is wild". Esta "All the way" es especialmente intima, solo con el acompañamiento de Bill Miller al piano, durante toda la canción. Carraspea Sinatra antes de ejecutar el final que, en esta ocasión, es susurrado, a diferencia de la versión del LP o de otros directos que hemos podido escuchar. Volvemos con otro toque francés y en esta ocasión se trata de un estreno, una canción que hasta entonces no había interpretado en directo y que había grabado en estudio tan solo unos días antes, concretamente, el 26 de mayo. Se trata de la balada francesa "Monique". Nada tiene que envidiar esta versión a la del estudio. "Monique" es poética, dulce y perite a Sinatra jugar con la melodía y exponer su voz, a su versión más lírica. Presenta Sinatra a continuación la embriagadora "Bewitched" recordando "Pal Joey" y bromeando sobre su gran amiga y compañera de reparto (y de otros menesteres) Kim Novak, precisamente la bruja que hechiza en la película "Me enamoré de una bruja".  Pues bien, la voz de Sinatra en esta "Bewitched" hechiza del mismo modo. Es exquisita su interpretación. Volvemos aquí a disfrutar de un prodigioso final, sacando el máximo poder de su voz, en la frase final, con otro registro imposible. Nota alta, de nuevo. Y no abandonamos "Pal Joey" llega la inimitable y esperada "The lady is a tramp". Tremendo swing el de la orquesta aquí como tremendo el fraseo, el tempo contenido de Frank. El acierto de Sinatra en este tema, es la contención. Como en tantas otras canciones. En la parte final de "The lady..." tenemos al mejor Frank de los cincuenta, exultante, pletórico, juguetón con la letra y la entonación. Simplemente genial y muy semejante a la versión de la película. Llega un breve interludio musical con la tonada de "The lady is a tramp" y probablemente llegamos a la mayor explosión de swing de la noche: "You make me feel so young". Escuchar esta canción en directo, durante la década de los cincuenta, es escuchar al más puro Sinatra. En interpretaciones posteriores, la canción mutó, se hizo madura y fue afectada por el fenómeno Basie. Ni mejor ni peor. Solo, diferente.. Pero en esta ocasión, "You make me feel..." está fresca, original, recién salida del horno, con el puro swing que la bendijo para siempre en la grabación del LP "Songs for swingin' lovers". Nuevamente genial, Frank. Es la última canción del concierto. Un broche de oro para un recital memorable que brindará al gran público la posibilidad de acceder al directo del que muchos consideramos, el mejor momento de Frank Sinatra. Esto es puro Capitol. Pero puro Capitol en directo. Nada más que decir. Es suficiente.
Ensayando en el Sporting Club.
FRANK SINATRA en concierto para RAI Radio Club (20 mayo 1953)

Tras la introducción, Frank Sinatra agradece la oportunidad de poder cantar para el país que atesora sus raíces, para Italia. La conversación con el interlocutor y presentador radiofónico del programa es fluida, amigable en todo momento. Como dato curioso, comentar que también intervienen en el micrófono aficionados italianos que se han acercado a ver a Sinatra a los estudios de RAI desde distintos puntos de la geografía italiana. El programa completo está dotado de un cierto aire sentimental, de regreso del hijo pródigo a la "mamma patria", el regreso de Sinatra a sus ancestros, a sus raíces. Ayuda a este ambiente el carácter íntimo de cada interpretación. Y los italianos lo reciben como un hijo pródigo que ha triunfado en l'America. Son agradecidas por el público as intervenciones de Sinatra en idioma italiano.  Comienza el cantante este elegante concierto diciendo "Buona sera, amici italiani. I'm very glad to be with you tonight" Recuerda después que sus padres nacieron en Italia ("mi madre es de Génova y mi padre de Sicilia" -dice-)y rápidamente comienza este recital para la radio que supuso todo un acontecimiento internacional. Recordemos que era el año 1953 y Sinatra no se había prodigado mucho todavía por Europa. Por todo suenan los primeros acordes de la excepcional pero íntima "September song", solo con acompañamiento de piano. Sinatra tiene la oportunidad de susurrar la preciosa letra de esta memorable composición de Maxwell Anderson. Deliciosa. Uno de los momentos más memorables de este nuevo box/set "World on a string" llega con la interpretación de "Laura", canción que no solía cantar en directo pero que adquiere aquí un aire misterioso, oscuro, con el que no cuenta en la grabación de estudio para el LP "Where are you?" pero que, desde luego, plasma a la perfección el ambiente recreado por Otto Preminger en la película homónima que atesora la genial banda sonora de David Raskin. A continuación somos testigos de un momento muy curioso pues el presentador del programa de radio italiano, presenta al reputado cantante Domenico Modugno que interpreta para Sinatra la canción de cuna "Ninna Nanna". Tras la canción de Modugno, Sinatra agradece al cantante polignaneso su participación en el programa radiofónico y pasa a cerrar su actuación con otra íntima y alternativa versión del cásico de Porter "Night and day". Otra más y ya tenemos unas cuántas versiones del cantante sobre este estándar. Todavía no sabes con cual quedarnos. Así termina el programa radiofónico italiano. Toda una curiosidad para los Sinatrólogos.
Frank Sinatra, 1953
FRANK SINATRA at SIDNEY STADIUM (2 diciembre 1961)

Frank Sinatra, a su llegada a Sidney.
Al contrario que en 1959, Frank Sinatra visita Australia en 1961 para cantar con toda la orquesta y el concierto, íntegramente, es filmado. Sin embargo, en esta recopilación solo se rescata el audio. Es un concierto muy extenso, donde la mayoría de canciones están dotadas el rabioso swing que Sinatra impuso en su primera época con Reprise. Comienza este alarde de swing con la siempre fresca "I've got the world on a string". "Life's a ring-a-ding thing, as long as I hold the swing" canta, bromeando, en la segunda estrofa de la canción, precediendo a un final muy semejante al grabado en estudio, pletórico de nuevo. Damos paso así a una genial "I concentrate on you", con un ritmo frenético de la orquesta, una ejecución perfecta. En más de una ocasión hemos disfrutado aquí de esta verisón en video.   Sigue el swing y lo hace con "Night and day",filmación que también hemos recordado con frecuencia en este blog, por el alarde vocal de Sinatra. Es una de las mejores versiones swing del clásico de Porter con un final portentoso, alargando hasta la saciedad la palabra "day". Continúa el repertorio Sinatra con una sublime "Moonlight in Vermont" sensiblemente diferente a versiones anteriores. Aquí, cobra protagonismo el acompañamiento principal de una guitarra de jazz y la sección de viento como contrapunto, en el fondo, dramatizando y alargando sus notas.  
Un instante del concierto en el Sidney Stadium
Ahora Sinatra interpreta "In the still of the night". Es una versión esta cuyo video hemos publicado recientemente en este blog. Es un momento recordado porque Sinatra obliga a la orquesta a comenzar desde el principio la canción ya que, a su criterio, no ejecutan el ritmo deseado. Rescatada también en este CD la anécdota. Por lo demás, tenemos al Sinatra más pletórico de su carrera. Es 1961 y la voz ha alcanzado su cénit. El legendario swing de este concierto se completa con la jovial "I'll be seeing you" y enérgicamente, la potente "Day in-day out". En mitad de tanto swing, el cantante decide establecer un poquito de calma en su repertorio y suena, con castañuelas y  aires españoles, "The moon was yellow". Un breve interludio de balada pues, tras ella, Frank ataca otro top del swing: "You're nobody till somebody loves you". Un monólogo de cinco minutos y medio da paso a la segunda parte del show que se inaugura con "Come fly with me", en una versión más juguetona que la anterior de Montecarlo, con un final sorprendente y genial. "Let's go to Paris!" exclama después Frank y efectivamente, comienza la balada "April in Paris". Continúa el cantante con  una versión alternativa de "A foggy day (in London town)" con un arreglo nuevo, obra de Johnny Mandel, que no llegó a registrar en estudio y que resulta estupendo. De nuevo Sintra invita a viajar al público australiano. Y de paso, presenta su próxima novedad discográfica: "I remember Tommy". "Pertenece al catálogo de Reprise, mi nueva discográfica,que cuenta con este nombre tan polémico" -anuncia orgulloso y socarrón-. Canta "Without a song", que imitando a la orquesta finaliza con un espectacular "Pow!, Pow!" y después, "Imagination".
Frank en Sidney (1961)
Para presentar la balada "The second time around" Frank bromea sobre Bing Crosby, porque la canción procede de una película protagonizada por el crooner norteamericano de orígenes irlandeses: "High time". Sinatra, con un sonrisa irónica en el rostro y de pie ante el micrófono dice: "¿Qué será de Bingo? Dicen que está muy ocupado ahora...pero no sé en que" aludiendo a la falta de éxito del crooner en aquel momento. Puede que Sinatra todavía guardara rencor a Crosby por el asunto Kennedy. En cualquier caso, los dos cantantes se reconciliaron muy pronto. Continúa el repertorio Sinatra con la espléndida "Young at heart", con una certera interpretación que pareciera grabada en estudio, si no fuera por las risas del público y las continuas bromas del cantante. La recta final del concierto está compuesta por grandes estándares que comienzan con la versión acortada de "Witchcraft", de nuevo terminando con "...you dirty old witch", y continuando con la tierna balada "Embraceable you", más dulce, íntima y romántica que nunca en esta versión que pasea, suave, sobre una cama de delicados violines. Sinatra susurrando, de nuevo, crea un paisaje embriagador con su voz, con acertadas variaciones, en las notas y en la letra, sobre la original. Para quitarse el sombrero. Continúa el divertido swing "The one I love (belongs to somebody else)" que proporciona un también divertido Sinatra, al que escuchamos acompañar a la orquesta, durante la parte musical. Esta versión es incluso mejor que el conocido directo de Las Vegas de época similar. El concierto sigue con la canción procedente de la banda sonora de "Pal Joey", "My funny Valentine", que es recibida con un desgarrador grito femenino desde el público y la consiguiente broma de Frank. Versión, de nuevo, esmerada y con ese toque de suavidad que ya hemos escuchado en "Embraceable you", por ejemplo. Gran papel el del saxo alto, en sus intervenciones de fondo. Sonido y ejecución orquestal muy semejante al registrado en los estudios Capitol. Soberbia versión. Sorprende, poco antes de la conclusión, la elección de "My blue heaven" , en una interpretación dotada ya con el arreglo que Nelson Riddle escribió para su inclusión en el LP "Sinatra's swingin' session". Al fin llega, por primera vez en los que llevamos de recopilatorio, el momento "saloon songs". Sinatra canta e interioriza "Angel eyes" solo acompañado por el sempiterno piano de Bill Miller. Hay variaciones en algunas notas, haciéndolas graves, para mantener el tono intimista de las baladas en todo este concierto de Sidney que, aquí, alcanza su momento más culminante. Como no podía ser de otra manera, continúa "One for my baby" que, en su presentación, Sinatra la equipara a la anterior. Versión contenida de la clásica "song for losers" por excelencia. De nuevo, solo acompañado por el pianista. El broche final de este concierto en el Sidney Stadium es "The lady is a tramp" y el cantante la presenta diciendo: "Es una gran canción, nena. ¡Todo el mundo al bar!" Versión esta con especial protagonismo del piano y orquesta que aplica un crescendo, contenida al comienzo y explosiva al final. Sinatra también explota el final con energía, fraseo y swing, desde unas notas más graves que lo acostumbrado pero igualmente efectivas en la última frase. La sorpresa está cuando, en mitad de la ovación de cierre, Sinatra vuelve a retomar el final de la canción y esta vez sí la acaba arriba y potente. Nuevamente genial y un final digno del legendario concierto que fue este ofrecido en Sidney y que podría resumirse en dos palabras: "puro swing"


 SINATRA Live at THE PYRAMIDS (Egipto 27 septiembre 1979)
Dos instantáneas del concierto de 1979

Tras una presentación donde la primera dama egipcia  Mrs. Sadat (esposa del Presidente Anwar el-Sadat) habla de la paz en el planeta, la solidaridad (que es el fin que mueve este concierto) y la preocupación por los niños más desfavorecidos en el mundo, agradece su participación y da paso a Frank Sinatra que canta junto a las pirámides egipcias, lo que dota a este concierto de un aire legendario, casi místico y único. También fue filmado y ha sido reproducido en este blog en varias ocasiones. Incluso, el DVD pirata que recorre el mundo, incluye entrevistas a Sinatra, anteriores al concierto donde expresa su fascinación por el escenario, por el paisaje en el que va a cantar y por ls obras de arte arquitectónicas que rodearán su voz. Apoteósico comienzo de este concierto con la explosión swing de "The song is you", versión calcada a la del estudio, grabada para el álbum "Trilogy". La segunda canción del concierto es una "Where or when" que recuerda intensamente a la que años después grabaría para Duets. Es sensiblemente distinta a la que cantaba en la década de los sesenta por continuar un crescendo pausado desde el comienzo hasta la explosión final, aunque sí conserva intacta la influencia Basie. Emergen entre las pirámides los primeros acordes del arreglo que Billy Byers escribió para la versión de "The lady is a tramp" inaugurada en el legendario concierto del Main event, cinco años antes. Es palpable la diversión de Sinatra mientras inventa o cambia la letra de esta canción a medida que la va cantando. Había dado comienzo el concierto con un swing imparable y es hora ya de disfrutar de una pausa. Por ello, Sinatra interpreta la siempre delicada "Someone to watch over me" sobre una tímida pero constante cama de violines. Llama la atención de esta versión las notas graves escogidas y acentuadas por el cantante. El recital tiene su continuación en otra canción escogida del repertorio de "Trilogy": "Something", de George Harrison. Similar a la versión de estudio con el arreglo que escribió para ella Nelson Riddle (mucho más adecuado que el anterior de Lennie Hayton) incluso incluye Sinatra el chasquido de sus dedos, en cada pausa estrófica, como hiciera también en el estudio.
Sinatra durante el concierto de Egipto
"My kind of town" sonará ahora con todo su swing original. Pletórico Sinatra, al entonar con seguridad este himno para Chicago y dotarlo de un final explosivo que posteriormente incorporará en Duets II su hijo, Frank Sinatra Jr. Hasta ahora, la mejor canción del recital egipcio. Continúa con "All the way". El único acompañamiento del piano en esta versión acortada hace de nuevo brillar la voz de Sinatra, potente y autoritaria. Otro momento legendario en la noche de las Pirámides. Continúa la sección íntima de la noche y Frank interpreta ahora "Bewitched". Es en estos clásicos íntimos y relajados donde más brilla el cantante que en este concierto ya contaba con 64 años. "I've got you under my skin", tan exultante como en Main event, propone un regreso al swing. "Under my skin, under my skin, under my skin..." canta Frank antes del pasaje musical donde somos testigos de un comedido pero espléndido solo de trombón. Regresa la voz para rematar esta versión atómica del clásico de Porter. Agradecemos ahora la inclusión en el concierto del medley con aire de saloon song "The gal that got away/It never entered my mind". Muy buena interpretación equiparable a la grabada en el Carnegie hall, un año después. Después de un monólogo, comienza la segunda parte del concierto con la espléndida "Try a Little tenderness" que Sinatra canta solo con el acompañamiento del guitarrista Al Viola. En esta versión el cantante incorpora la intro clásica que no estaba, sin embargo, en la versión de estudio para el álbum "Nice'n'easy". Antes de comenzar dedica la canción a la primera dama Mrs. Sadat, con el permiso -dice- de su esposo, el presidente egipcio. Pero termina la frase dedicando también el tema a su esposa Barbara, "ya que no quiera problemas familiares" y finalmente, a todas las mujeres presentes en el concierto. Este "Try a Little tenderness" resulta memorable por su ambiente íntimo y también por el acompañamiento de Viola. Sorprendentemente suave comienza a continuación el consabido "Strangers in the night" en una versión insólita a ritmo de bossa nova y que cuenta con un acompañamiento de piano único de esta versión. Aunque más corta, preferible esta a todas las que registró en directo, en mi opinión, a lo largo de su carrera. Al menos, diferente. Y esto ya merece un reconocimiento para una canción que era demandada por el público en cada concierto. Tras el encanto de "Strangers..." regresan los instrumentos de viento para inaugurar "Street of dreams", que suena espléndida, como ya lo hacía en Las Vegas en la década de los sesenta, aunque aquí el cantante elige la nota grave para terminar y no la nota más alta. Continúa con "April in Paris" y llega el momentazo de la noche con "Theme from New York, New York". Versión brillante ya que Sinatra acababa de grabar el tema en estudio. Un final de canción espléndido, muy similar al del álbum aunque con algunas pequeñas variaciones. El broche del concierto de las Pirámides es, como era de esperar, "My way". En definitiva, este concierto de Egipto resulta muy interesante por el repertorio, la cercanía de la grabación de "Trilogy" que empapa todo el recital y porque vemos a Sinatra luchar con una voz dubitativa que a sus 64 años, ya le traicionaba alguna vez pero que, para la inmensa mayoría del público, resulta imperceptible.

FRANK SINATRA: Concert for the AMERCIAS (ALTOS DE CHAVÓN 20 agosto 1982)

Al ser este el concierto mas conocido por estar anteriormente ya disponible en formato DVD diremos simplemente que se trata del registro audio del sensacional concierto que Frank Sinatra ofreció en República Dominicana en el año 1982, en el Anfiteatro de Altos de Chavón. Noche inolvidable que en su audio podemos destacar como momentos sublimes, la bossa nova "Corcovado/Quiet nights of quiet stars" o la intimísima "Send in the clowns", dos canciones donde es notable la participación a la guitarra del virtuoso Tony Mottola. Momentos destacables son la asombrosa versión de "I won't dance" (parece que no ha pasado el tiempo desde la década de los sesenta), el swing de "All or nothing at all" o la brillante "Come rain or come shine". Aunque este concierto es posterior al ofrecido en Egipto, su voz está mucho más segura y de esta manera, Sinatra vuelve a sus registros más altos. Un concierto legendario pero que, como ya hemos dicho, ya conocíamos en DVD.

Frank Sinatra en República Dominicana (1982)

Antes del concierto en el Sporting Club de Montecarlo, Sinatra comparte unas copas con la princesa Grace y Peter Lawford.

Para terminar este análisis del nuevo recopilatorio "World on a string" destacamos, sin duda, el concierto de Montecarlo, la intervención en la RAI Radio Club y el extenso concierto en el Sidney Stadium, como lo más atractivo de este lote, en su apartado de audio. El DVD deparará muchas sorpresas para los aficionados de Sinatra y recoge algunas actuaciones imprescindibles. Además, podremos admirar completo el mítico concierto en el Hybia Park de Japón, del año 1962. De este magnífico DVD vamos a rescatar ahora uno de los videos inéditos con el que daremos por finalizada esta extensa entrada, deseando que haya sido de utilidad para Sinatrólogos y Sinatrsitas de todo el mundo así como para todo melómano que esté dispuesto a adquirir esta joya titulada "World on a string". Veremos una versión inédita hasta ahora de "The lady is a tramp" y "At long last love" procedente del mismo concierto:

martes, 1 de noviembre de 2016

"Sinatra, la voz del siglo", en el Espacio METAmorfosis

"Broadway Street", de Juan Luis Borra. Nueva obra de la exposición

Pintura, fotografía, arte digital, ilustración, poesía. Todo ello configura la exposición itinerante “Sinatra, la voz del siglo” continuadora en 2016 de aquella que el año pasado se titulaba “Centenario de Frank Sinatra (1915-2015)” y que estuvo presente en Jaca, Hecho, Zaragoza, Canfranc, Sant Carles de la Ràpita, Barcelona, Éibar, Santoña y Madrid. Muestra organizada por el Ateneo Jaqués que, durante el presente año, ha pasado el verano en Villanúa y ahora se prepara para desembarcar en el Espacio METAmorfosis de Zaragoza (C/ don Juan de Aragón, 18) El acto de inauguración, mañana miércoles 2 de noviembre a las 20 horas, consistirá en una breve charla sobre la vida y la obra de Frank Sinatra y un recital de poesía dedicado al cantante y actor italoamericano, con la participación de varios autores. A lo largo del mes de noviembre se irán organizando algunas actividades más alrededor de esta exposición que, en el espacio META, estrena la nueva obra de Juan Luis Borra que encabeza esta entrada y que se titula “Broadway Street”. En esta obra, vemos una calle de Broadway y si con detenimiento nos situamos ante el lienzo, observaremos que en una marquesina se anuncia un concierto de Frank Sinatra, en neones azules como las pupilas del cantante y con el sugerente título “Come fly away”. ¡Let’s fly, let’s fly away, entonces! Y no nos perdamos esta nueva ocasión de ver “la voz” entre lienzos.