sábado, 28 de febrero de 2015

La celebración del Centenario de Frank Sinatra en el resto del mundo



El pasado viernes, celebramos en Jaca el Centenario del nacimiento de Frank Sinatra con la proyección de El hombre del brazo de oro en una actividad coordinada con Ateneo Jaqués y la Biblioteca Municipal de Jaca que supuso nuestra modesta aportación a una ola de celebraciones que se está extendiendo ya por todo el planeta. No la última aportación, ya que, con motivo del Club de Jazz de Jaca, también hemos proyectado un nuevo homenaje con los mejores momentos del cantante en directo. Pero lo cierto es que, desde Nueva York a Londres las actividades en honor a Sinatra están siendo imparables. 
Sinatra: An American Icon es una exposición que abrirá sus puertas el próximo miércoles 4 de marzo en la Biblioteca Pública de Nueva York dentro del Performing Arts del Lincoln Center (más info. aquí) Se trata de una muestra con fotografías inéditas del cantante (entre ellas se encuentran las que ilustran este artículo), prendas de vestir que utilizó en diferentes momentos de su vida, discos de colección y algunas obras pictóricas del artista Peter Max referidas a Sinatra. Cuando termine esta exposición (4 de septiembre), viajará al Museo de los Grammy en Los Ángeles.

Algunas de estas fotografía curiosas e inéditas hasta el momento también podrán ser vistas durante el Festival Nacional de las Artes y las Ideas celebrado en New Haven, Connecticut. La verdad es que la colección es muy sorprendente porque conocemos a Frank Sinatra como nunca antes lo habíamos visto. Una de las más comentadas, a buen seguro, será esta imagen que mostramos a continuación y que revela cómo el cantante también fue pionero en la moda de los selfies (en este caso, muy adelantado a su tiempo. La fotografía data de 1938) Esta fotografía formará parte de la colección exibida en el Morrison Hotel Gallery del Soho, titulada The Sinatra Experience (una vez titulé así una recopilación de cancioens en CD)
Selfie de Frank Sinatra. Eso sí, algo movido. Frank se hace una fotografía ante el espejo del cuarto de baño de casa de sus padres

Por otro lado, comentar que el artista Peter Max desvelará sus nuevas 27 pinturas sobre Frank Sinatra en su estudio de Manhattan, el lunes 2 de marzo, en un encuentro al que se espera acuda Nancy Sinatra. Y por último decir que una nueva producción teatral titulada Sinatra será estrenada en el London Palladium de Londres en Julio y que, por el momento, se erige como la iniciativa más sólida en Europa como homenaje a Frank Sinatra.
Contento debe estar el cantante desde donde nos vea con tanto revuelo que se arma en el mundo celebrando el centenario de su nacimiento. Él dijo una vez que Tú no eres nadie hasta que alguien te ama. Pues ya ves cuántos te aman y te recuerdan, Frank:



Una de las obras ya conocidas que Peter Max ha pintado sobre el cantante. Este lunes descubrirá 27 trabajos más sobre el cantante

miércoles, 25 de febrero de 2015

Celebrando el centenario: Proyección de "El hombre del brazo de oro" con Ateneo Jaqués

Frank Sinatra con las baquetas del batería Frankie Machine, personaje que interpreta en El hombre del brazo de oro. Una fotografía muy rara y curiosa ya que es en color y la película en blanco y negro.
En colaboración con este blog y con el espacio en Facebook Centenario de Frank Sinatra ((1915-2015)) la asociación cultural Ateneo Jaqués ha programado la proyección de El hombre del brazo de oro, como tercera sesión de su Cine Club, en conmemoración del centenario del nacimiento del cantante. La cita será en Jaca (Huesca), este viernes 27 de febrero, a las 19 horas, en la Sala de Cine de la Biblioteca Municipal de Jaca (C/ Levante, 4) Tras la proyección se celebrará un coloquio con Fernando García de Leániz.

Como ya comentamos alguna vez por este blog, la sobresaliente actuación de Frank Sinatra en la piel del heroinómano Frankie Machine representa le mejor de su carrera y si en la ceremonia de los Oscar de 1955, no se alzó con la estatuilla como mejor actor protagonista del año, fue sencillamente porque aquella edición tuvo el más duro competidor en Ernest Borgnine por su también espectacular interpretación en Marty. Pero el director austriaco Otto Preminger contó con la mejor cara del Sinatra-actor para su película, si bien, en la escena más complicada (aquella en la que Frankie Machine pasa por un grave periodo de abstinencia), no confiaba completamente en que Frank fuera capaz de efectuarla con toda la credibilidad que demandaba la película. Sin embargo, el cantante/actor, pidió que dejaran las cámaras funcionando mientras él improvisaba completamente la escena. Así quedó plasmada la desesperación de Frankie Machine para la cinta definitiva de El hombre del brazo de oro. Como Preminger recordaría más adelante, es muy difícil realizar esa escena tan solo en una toma y más aún, cuando se trata de pura improvisación. Podemos ver esta escena en el siguiente trailer:

Para terminar y abrir boca, veremos algunas fotografías del rodaje de The man with the golden arm y les esperamos a todos para este viernes disfrutar del mejor cine con el Cine Club del Ateneo Jaqués.

Otto Preminger (izquierda, junto a la cámara) y Sinatra entre rejas.

Otto Preminger "explica" la interpretación de una escena a Frank Sinatra, ante Kim Novak.
Frank y Otto, algo más relajados.

jueves, 12 de febrero de 2015

Sinatra el perfeccionista: In the still of the night

Frank bromea con los músicos de la banda (Fotografía de los estudios Capitol circa 1958)
Plenamente consciente fue Frank Sinatra de la importancia que los músicos tuvieron en el éxito de su carrera. La exigencia a la que el propio cantante se sometía era contagiada al resto de la banda con la que grababa en un estudio y así, los buenos resultados de Frank Sinatra no deberían ser separados nunca de aquellos músicos que crearon su sonido como Axel Stordahl, Nelson Riddle, Gordon Jenkins, Billy May o posteriormente, Don Costa, Count Basie, George Siravo o Quincy Jones
Si Sinatra se exigía el máximo en sus grabaciones, este perfeccionismo aumentaba en las actuaciones con público, en directo. Se esforzaba por dejar claro el buen hacer de los músicos pero, del mismo modo, cuando había un problema o alguien no ejecutaba la nota como él quería, era capaz de parar a los músicos, fulminarlos con su mirada azul y volver a comenzar la canción desde el principio. El espectáculo que deseaba ofrecer en directo a su público solo podía entenderse de una manera: perfecto. Tenemos un ejemplo ilustrativo de esta actitud. In the still of the night fue una canción particularmente difícil en sus conciertos. Creo que la mejor versión existente y la más efectiva es la grabada en directo desde Paris en 1962, con el sexteto de Bill Miller, Al Viola, Harry Klee, Ralph Peña, Irv Cottler y Emil Richards. En la correcta ejecución de In the still of th night (canción compuesta por Cole Porter en 1937) la banda comienza marcando el ritmo swing de manera muy suave, piano y Sinatra, prácticamente, susurra la letra de la canción. Al llegar al final de la letra, Sinatra canta "still of the night..." y sostiene la palabra "night" como si fuera a terminar a la vez que la banda, va apagando el sonido poco a poco. Pero antes de cesar completamente la música, de repente e inesperadamente, el batería suelta un golpe seco y brusco que marca la mitad de la canción y da comienzo a la explosión de la banda que empieza a tocar forte un swing dinámico y rítmico dando paso a la última estrofa que Sinatra canta muy, muy fuerte. De esta manera, la ejecución debe ser perfecta para conseguir el efecto deseado y esa sorpresa al público, justo en la mitad de la canción. En 1961, el 2 de diciembre, en Sidney, hubo un problema con esa canción. Veremos a Sinatra, captando el inconveniente desde el comienzo. Advierte, avisa pero, finalmente, tiene que parar la canción y ordenar a los músicos que comiencen de nuevo. La segunda vez que lo intentas, el resultado es perfecto y cuando la banda sonaba impecable, Sinatra estaba exultante y esta circunstancia es más que palpable en la interpretación del cantante. Lo vemos: 


Sin embargo, en el mismo concierto, en el tema Day in-day out, la banda está perfecta. Y vemos la sensación que Frank Sinatra transmite cuando esto sucede:

Day In, Day Out - S. 61. por Franklyjoy22

lunes, 2 de febrero de 2015

Autumn leaves, otro video desconocido de Sinatra

Frank Sinatra "cazado" saliendo al escenario, década de los sesenta
Las hojas muertas (Les feuilles mortes) es una de las composiciones musicales más bellas del siglo XX, sin hacer distinciones entre géneros o estilos musicales a los que fue adaptada, aunque bien es cierto que el jazz le sentó como anillo al dedo. Canción francesa compuesta en 1945 por el franco-húngaro Joseph Kosma, con letra de Jacques Prévert. El cantante franco-italiano Yves Montand (nació en la Toscana italiana bajo el nombre de Ivo Livi, pero su familia emigró a Marsella cuando él era solo un niño) la estrenó en la película Les portes de la nuit (Marcel Carné 1946) y su versión quedó para la historia de la música. 




El reputado compositor norteamericano Johnny Mercer fue el encargado de traducir el éxito francés a la lengua inglesa y creó el texto de la canción que tomaría el título de Autumn leaves, en un genial giro que significa, o bien El otoño se marcha o Las hojas de otoño. Desde luego, Las hojas muertas, en Francés, ya era un título contundente. Pero Autumn leaves capta perfectamente el sentido de la canción, lo que en este blog llamamos, su ambiente. Es otoño, final de otoño. Sentimiento de finitud, vanitas, todo acaba. Y el/la cantante, que va desgranando una letra poética y desgarradora, recuerda en esas hojas de otoño, los recuerdos que mueren y se van como ellas, los amantes pasajeros, el amor caduco. La primera cantante que la interpretó en Inglés fue Jo Stafford y muy temprano le siguió Bing Crosby con una gran versión. No pasaría mucho tiempo hasta que la interpretara Nat King Cole que, curiosamente, se atrevió a cantarla también en Japonés. Aquí. Tendremos que esperar al diez de abril de 1957 para que Frank Sinatra pusiera en el listón más alto el ya clásico de Kosma y Prévert. En este blog, vimos una versión algo desenfadada y cómica en la que Sinatra cantaba mientras Bob Hope simulaba tocar el piano y grandes hojas secas llovían desde el techo, cubriéndolos por completo y arrancando las risas del público. Aquí la podemos ver. Pero, verdaderamente, la Autumn leaves de Frank Sinatra no tiene nada de chiste. Es la versión más desgarradora y honda que existe de este tema, en Inglés. Sin lugar a dudas. Está grabada para el disco otoñal Where are you? y arreglada musicalmente con maestría por el músico Gordon Jenkins, experto en crear este tipo de atmósferas. Esta versión de Sinatra aporta el viento, siempre persistente, como un fondo bajo la voz. Escuchemos la canción aquí. Veamos. Todo comienza con las tubas y los fagots creando una atmósfera apagada, embotada, como de un cielo de atardecer rojizo, tras un día ventoso, como un manto de hojas secas cubriendo la senda del parque o del bosque. Estos vientos del comienzo nos preparan para el estallido de la cuerda en un sublime principio con harpa, ayudada también por suaves trombones, clarinete, oboe y de nuevo los fagot, que Gordon Jenkins utiliza para recibir la llegada de la voz de Sinatra diciendo "Las hojas cayendo..." Ya estamos en otoño. Es imposible otra estación. Ahora Jenkins crea un fondo que simula el viento persistente para la voz de Sinatra. Son clarinetes, haciendo las veces de una racha modearada pero insistente, imprescindible para mecer las hojas muertas de los árboles. "I see your lips...the summer kisses..." ("Veo tus labios...los besos de verano..."), vuelve a cobrar importancia la cuerda que decisivamente desarrolla un acompañamiento genial. "Since you went away..." ("Desde que te has marchado...") Comienza la parte central y traumática de la canción. Ahora se turnan la cuerda y el viento para crear una atmósfera confusa. Y poco a poco los instrumentos van decayendo para dirigirnos al final, donde prácticamente la voz de Sinatra, sola, sentencia "When autumn leaves start to fall" ("Cuando las hojas de otoño comienzan a caer") y terminan los violínes en lo que parece, casi, un llanto. Esta canción cantada por Sinatra la mejor definición del otoño que podemos encontrar.Y una predecesora de lo que posteriormente será el LP September of my years.
Y cómo no, la red de redes me sigue sorprendiendo gratamente cuando de Sinatra se trata. De nuevo acabo de encontrae un video que es muy poco visto, muy poco conocido y que demuestra que la atmósfera que Frank consigue con Autumn leaves, no solo obedece al buen hacer de los músicos y de los arreglos de Gordon Jenkins. Aquí lo veremos acompañado por tres músicos (Harry Klee a la flauta travesera, Bill Miller al piano, suavemente y Al Viola a la guitarra), en 1962, cantando el mismo tema y consiguiendo una atmósfera única.  Es un video muy valioso, con buena calidad de audio pero no de video. Aún así, son poco más de dos minutos para disfrutar.


Traducción de la letra inglesa:

Las hojas que caen
a la deriva por la ventana
Las hojas de otoño
de rojo y dorado.

Veo tus labios
Los besos del verano
Las manos tostadas por el sol
que yo tomaba

Desde que te fuiste
los días han crecido alargándose
y pronto escucharé
la vieja canción de invierno

Pero te echo de menos, más que a nada
cariño
cuando las hojas de otoño
comienzan a caer.

jueves, 29 de enero de 2015

Frank Sinatra sings Everything happens to me, una versión poco conocida

Frank Sinatra, comienzos de los cincuenta

La canción Everything happens to me fue estrenada en 1940 por la prestigiosa orquesta de Tommy Dorsey. Era una composición de Tom Adair y Matt Dennis que fue versionada en numerosas ocasiones, destacando las de Chet Baker, Rosemary Clooney, Nat King Cole y Ella Fitzgerald. Como ya vimos aquí, en este blog,, Frank Sinatra la grabó en 1957 con la Hollywood String Quartet para el álbum Close to you. Pero la versión que veíamos ahí era muy diferente a la que publicamos a continuación. Mientras el acompañamiento de 1957 es esencialmente de cuerda, en esta versión que se encuentra dentro de los videos de Sinatra menos vistos de la red y más desconocidos, el arreglo es básicamente con una orquesta donde predominan los instrumentos de viento, muy adecuados para crear la atmósfera que necesita el tema Everything happens to me. Se trata de una rareza de comienzos de los años cincuenta. ¡Y cómo canta Frank! Para disfrutar.


Frank Sinatra-Everything's happen to me por glauciadicarvalho

lunes, 26 de enero de 2015

Hace 35 años Sinatra conquistó Maracaná

Una fotografía muy representativa de la visita de Frank Sinatra a Rio de Janeiro y a Maracaná, la catedral del fútbol. A su llegada, lo recibió Pelé. (1980)
Hace solo 35 años pero desde este siglo XXI ya nos cuesta imaginarlo. Es necesario viajar al pasado, justo a un día como hoy, pero a comienzos de la década de los ochenta. El veintiséis de enero de 1980, Frank Sinatra ofreció el concierto con mayor audiencia de su carrera y fue en el magnífico estadio de Maracaná donde conregó a 170.000 personas que quedaron asombradas ante el recital ofrecido por el cantante, batiendo el récord del concierto más multitudinario celebrado en un estadio al aire libre. Estuvo como nunca se le había visto antes, siempre bromeando con el público e interactuando constantemente. "Saltó" al escenario y fue corriendo de un lado a otro, exultante, saludando a los asistentes, de una manera mucho más cercana a lo que acostumbraba. ¿Frank Sinatra homenajeaba al fútbol y emulaba a los jugadores saltando al terreno de juego? Probablemente la respuesta está en el propio país de Brasil. Frank Sinatra parecía captar la esencia de sus gentes y contagiarse de ellas antes de ofrecer un concierto. Y no solo en la actitud. También en su repertorio. El cantante abrió el show de manera trepidante y contundente, con una canción especialmente dedicada a Brasil, con el tema The coffee song (They've got an awful lot of coffee in Brazil) que él mismo estrenara el año 1946, canción que no solía ofrecer nunca en directo, una rareza, todo un regalo para el público de Rio de Janeiro. Continuó con I've got the world on a string, At long last love y The lady is a tramp (que canta sosteniendo un ramo de flores lanzado por el público). La primera balada fue Someone to watch over me (Frank la canta, bajando del escenario, en un pasillo preparado para tal efecto y parece que la está interpretando entre el público) seguida de Something y The best is yet to come. Otra sorpresa para continuar el show, cantendo la canción incluida en la banda sonora de Pal Joey, Bewitched. Después atacó la magnífica Where or when y llegó My way. Durante el transcurso del "buque insignia" de Sinatra, como podremos ver en el video, un espontáneo salió al escenario para abrazarlo y este logró separarse a empujones, momentos en los que recordó su pasado como boxeador. Al final, todo quedó en anécdota aunque, según recuerda el guitarrista Al Viola, llegaron a temer por la integridad de Sinatra. Tras un speach, volvió a su repertorio con Strangers in the night, Let me try again, I've got you under my skin y The song is you (la misma versión, con el mismo arreglo que utilizó en el álbum Trilogy). En los bises, volvemos a la concesión para el público brasileño. Comenzó con la maravillosa Corcovado (Quiet nights of quiet stars) composición de Antonio Carlos Jobim que el publicó acogió de manera delirante (es destacable la parte del solo de un suave trombón). Continuó con un pletórica My kind of town (con una bonita introducción de piano acompañando a Sinatra), la balada April in Paris (tampoco muy corriente en directo), para terminar con New York, New York. Realmente el ánimo de Sinatra durante el concierto está muy condicionado por lo multitudinario de la audiencia y esto se deja notar con una actuación pletórica, con el cantante que, en ocasiones, parece desbordado por el entusiasmo y la emoción, pero esto le da un aspecto más fresco e improvisado a cada canción. Disfrutemos del concierto completo: 26 de enero de 1980. Rio de Janeiro. Maracaná.


Sinatra fue un hito en Brasil. Gracias a Globo TV hemos podido disfrutar el concierto complet, un recital que hizo historia.  
Entrada

Sinatra entregado a Maracaná o al revés...
Frank Sinatra también coincidió con el cantante brasileño Roberto Carlos, declarado admirador profundo del cantante italoamericano.
Frank Sinatra y Roberto Carlos
En 1980 Frank Sinatra había cumplido 40 años en el mundo del espectáculo y lo celebró actuando en Italia, Argentina y Brasil. Además, la gala de celebración de los cuarenta años en el espectáculo se celebró en el Caesars Palace de Las Vegas con una  fiesta filmada por la NBC que supuso una de las pocas apariciones en público de Cary Grant, actor admirado por el cantante. 
Cary Grant, Barbara Sinatra, Frank Sinatra y Dean Martin en la celebración
Aquí Cary Grant y Frank Sinatra, casi cuarenta años antes.
Frank Sinatra estuvo muy agradecido a Cary Grant por el gesto de acudir a la celebración de sus cuarenta años en el mundo del espectáculo y se lo hizo saber en esta carta. Así terminamos este repaso por el 1980 en la vida de Frank Sinatra.
Carta de Frank Sinatra a Cary Grant, del libro Frank Sinatra: El álbum (Global Rythm Press)

viernes, 23 de enero de 2015

Sobre L.A. is my lady (1984)




Esta entrada complementa y completa una anterior y deficiente reseña sobre este LP que publiqué en este mismo blog en 2010
En 1984 Frank Sinatra no había alcanzado muy buenos resultados con sus dos últimos trabajos, She shot me down y Trilogy. Aunque son dos LPs de una calidad incontestable no habían llegado al corazón del público ochentero, quizá por ser demasiado introspectivos. Después de tener que desechar un álbum de duetos junto a Lena Horne que no se pudo llevar a cabo por una enfermedad de la cantante, dos años más tarde, el cantante, deseando volver a esa cima que en pocas ocasiones abandonó, concibió un LP junto a Quincy Jones que trataba de recuperar todo el espíritu de las grabaciones con la orquesta de Count Basie en la década de los sesenta, el swing más puro y con más energía que siempre le ha caracterizado. Y además de contar con ese sonido, L.A. is my lady consigue un estilo muy moderno, acorde con la década de los ochenta, que terminó, esta vez sí, por cuajar perfectamente entre el público actual. El propio single que dio nombre al disco (composición de Quincy Jones creada especialmente para este LP) es una canción moderna que, sin embargo, no abandonaba el estilo Sinatra. Y hasta tal punto llegó la ambición de conectar con la década de los ochenta que, de aquel primer single, se grabó un video-clip, primera incursión de Sinatra en ese nuevo mundo del video. La grabación del disco fue filmada íntegramente con una pequeña audiencia de público en un documental titulado Frank Sinatra: Portrait of an álbum.

Vía Quincy Jones, Michael Jackson visitó a Frank Sinatra en Nueva York, en el estudio de grabación
La clave de L.A. is my lady está, en buena parte, en el buen hacer de Quincy Jones y en el efecto que el sonido realizado específicamente para este LP tiene en Sinatra. Después de todo, el sonido más característico que encumbró en lo más alto al cantante fue el que tuvo junto a la orquesta de Count Basie y en esa orquesta, estaba ya presente un joven Quincy Jones. Jones recupera el sonido Basie y lo actualiza a los años ochenta. El resultado es perfecto. Y el efecto conseguido en Sinatra es inmejorable. Frank se suelta, más que en cualquiera de los álbumes predecesores, incluso más que en muchas épocas de su carrera y sintiéndose libre, consigue unas nuevas versiones de los clásicos que nada tienen que envidar a las originales. De esta manera, graba su mejor versión del clásico Stormy weather, esta vez, en clave de blues, con mucha alma. Y repasa algunos clásicos que se había dejado en el camino como Teach me tonight, la espléndida balada How do you keep the music playing o la simpar Mack the knife, cuya versión incluida en el LP definitivo no dejó muy convencido a Frank. De hecho, la versión alternativa, incluida posteriormente en el disco recopilatorio My way: The best of Frank Sinatra fue la que más gustó al cantante. Si se escucha con atención vemos que, incluso en la letra, es sustancialmente diferente. Con L.A. is my lady Frank Sinatra se rencontró con el gran público. Merece la pena escuchar de nuevo el álbum, detenidamente. La orquesta de Quincy Jones que acompaña a Sinatra, está llena de maestros consolidados del jazz como George Benson, Lionel Hampton, Hank Jones, Buddy Collette, Frank Foster o John JR Robinson y esto provoca que podamos disfrutar el lado más jazzístico del cantante, como ya ocurriera en las grabaciones junto a Count Basie. Esta joya fue grabada en Nueva York, en abril de 1984

Quincy Jones y Frank Sinatra en el estudio
Veremos la primera incursión de Sinatra en el mundo del videoclip con el tema L.A. is my lady:


Y al fin, el documental Portrait of an album donde podemos disfrutar del trabajo en estudio de Frank Sinatra: