viernes, 12 de diciembre de 2014

You make me feel so young, ¡felicidades Frank!


 99 años hace que tal día como hoy nació Frank Sinatra en el modesto, inmigrante y obrero barrio de Hoboken, New Jersey. Su voz, casi un siglo más tarde, sigue siendo una de las expresiones vocales más insuperables y modernas jamás alcanzada. El periodista, escritor y cantautor Joaquin Carbonell ha dejado hoy un emotivo texto celebrando este particular cumpleaños que, año tras año, Sinatristas de todo el mundo seguimos festejando como si Frank siguiera vivo porque, efectivamente, lo está y vive en nuestro día a día, cada vez que emerge de la nada una de sus canciones para llenar los momentos de vacío más insobornables. A continuación, las palabras de Joaquín Carbonell:


NACE SINATRA: 1915

Tal día como hoy asomó al mundo el que iba a convertirse en La Voz. Excelso intérprete, trajo formas modernas de cantar el swing, dotándole de apostura, elegancia, y una cierta chulería, que luego fue tan imitada. Un tipo único, Frank, con una vida agitada, atormentada a veces (sus relaciones con Ava Gardner son para una película), encharcado con la mafia, pero de una simpatía y gracia fuera de toda duda. Simpatizante de la República española, enemigo feroz de Franco (le envió una carta insultándole), con varios amigos españoles, entre ellos Perico Vidal (véase su libro, "Big Time, la gran vida de Perido Vidal". Insuperable. Irrepetible.

(Joaquin Carbonell)

Me apetece celebrar este día como se merece. Aquí tenemos una extraña versión del éxito de Frank Sinatra You make me feel so young, en su estreno televisivo:


Y desde la cima de su carrera, en la década de los sesenta, la cantaba así de exultante:
Frank Sinatra baila con Mia Farrow, en una fiesta de cumpleaños. Así parece que le gustaría pasar todos sus cumpleaños al amigo Frank. ¡Felicidades, amigo!

viernes, 5 de diciembre de 2014

From here to eternity: Angelo Maggio, el personaje de Frank Sinatra


Frank Sinatra había nacido para interpretar el papel de Maggio, en la obra De aquí a la eternidad. Demasiado mito rodea a la cuestión principal: cómo el cantante consiguió aquel papel. Supuso la puerta de salida y el regreso a la cumbre para su carrera que, en el comienzo de la década de los cincuenta, había sucumbido tanto musical como cinematográficamente, igual que su popularidad. Sobre todo esto hablo en el siguiente texto con el que participo en el "Especial bélico" del magazine La Caja de Pandora:
 

DE AQUÍ A LA ETERNIDAD: EL REGRESO A LA CUMBRE DE FRANK SINATRA


Cuando uno recuerda De aquí a la eternidad no aparece en la mente la idea de una película bélica. Al menos, no en los que se refiere al campo de batalla. La batalla que se libra en esta película es otra. Entre nuestros recuerdos destacará, inminentemente, uno de los besos más apasionados y uno de los momentos eróticos más recordados del cine, protagonizado por Deborah Kerr y Burt Lancaster que, azotados por la fuerza de las olas y de la pasión, envueltos en la sal del mar y la arena que lucha por ocultarlos de los ojos vigilantes de ese mundo que investiga las relaciones clandestinas, intentan adueñarse de todo el amor que les es posible en un arrebato desesperado por poseerse. Y aparecerá un perfecto y honrado, recto e insobornable, soldado Prewitt encarnado por el mejor Montgomery Clift en la cumbre de su carrera o por qué no, aparecerá también el bueno de Maggio, el entrañable italiano juerguista, en uno de los papeles más perfectos, redondos y creíbles que Frank Sinatra completó a lo largo de su carrera en el cine, el que le valió el Oscar de la Academia al mejor actor de reparto, un personaje para el que, según las propias palabras del cantante, él había nacido. Y es la película de la chica del club protagonizada por Donna Reed, del violento Sargento con tendencia al abuso de poder apodado Fatso, increíblemente bordado por Ernest Borgnine. De aquí a la eternidad nos muestra a unos personajes sin demasiada esperanza, algo tristes, intentándolo pasarlo en Hawaii lo mejor posible. Amando, bebiendo, riendo y en definitiva, exprimiendo quizá las últimas horas de su existencia, como si todos conocieran ya el inminente y trágico final que les esperaba en ese paradisíaco lugar llamado Pearl Harbour. Y en definitiva, también es la película que nos muestra la miseria humana, la injusticia a la que el ser humano somete al propio ser humano, en el Ejército y en la guerra. 

 En 1953 Harry Cohn decidió llevar al cine una exitosa novela escrita dos años antes por el veterano de la Segunda Guerra Mundial, James Jones y titulada De aquí a la eternidad (From here to eternity) que ambientaba una trama dramática y pasional en los días anteriores al bombardeo de Pearl Harbour. La obra literaria había recibido el prestigioso Premio Nacional de Literatura. Cohn adquirió los derechos para Columbia y contrató a Fred Zinemann para que la dirigiera. El proyecto había pasado anteriormente por dos estudios cinematográficos que habían terminado por rechazarlo. Se trataba de un texto de más de ochocientas páginas que debía ser pulido antes de llevarlo al cine. Para la mojigata sociedad norteamericana de los cincuenta, la obra literaria contenía temas muy sórdidos como la prostitución o el adulterio y otros que permanecían ocultos hasta la fecha, como los abusos de poder y la violencia de los altos cargos dentro del ejército (incluso el maltrato físico). El lenguaje de la novela era contundente y descriptivo. Y en esta época las películas debían ceñirse a un estricto Código de Producción que imponía criterios morales muy rígidos. El guionista Daniel Taradash realizó una gran labor al adaptar el texto al cine pues llegó a las salas una cinta que contenía toda la esencia y la crítica de la novela, suavizada de manera conveniente para pasar la censura, sobretodo en las escenas de violencia y sexo explícito. Como en otras ocasiones, la inteligencia ganó la partida a los censores y De aquí a la eternidad, estrenada en 1953, abrió los ojos de muchos espectadores norteamericanos y fue una película polémica a la par que premiada. Por otro lado, el productor y ex teniente coronel Buddy Adler, logró sortear todas las objeciones del Pentágono y recibir finalmente el apoyo necesario del Ejército a cambio de suavizar levemente el contenido violento que dejaba en mal lugar a las fuerzas armadas del ejército de los Estados Unidos. A pesar de ello, la crítica original del texto literario quedaba intacta y los espectadores seguían siendo testigos, en la película, de cómo, por ejemplo, el Sargento Fatso, encargado de la prisión militar, asesina a palos al soldado raso Maggio

Maggio sufre las primeras consecuencias de las palizas de Fatso
 La acción de la película comienza con la llegada al regimiento del soldado Prewitt, a la base militar de Pearl Harbour. Prewitt es un boxeador retirado y según sus principios, tras dejar ciego a su último contrincante, un desea volver a boxear. En cambio, el comandante Holmes parece empeñado en obligarle a entrar en combate para el equipo de competición del ejército. Pero Prewitt saldrá del paso, de la mejor manera posible, y logra calmar sus horas de soledad tocando la corneta o visitando a su amiga Lorene en el club de alterne. Montgomery Clift recibió clases de corneta y de desfile militar al prepararse para este personaje. Como ya hiciera el año anterior en Solo ante el peligro (High noon 1952) o posteriormente en Historia de una monja (The nun’s story 1959), Fred Zinnemann dirige en esta ocasión, con el personaje de Prewitt, a un individuo, fiel a sí mismo, cuyo entorno pretende hacer tambalear sus principios. La elección de que Montgomery Clift interpretara ese papel estaba clara para el director y así se lo hizo saber a Harry Cohn. Monty era un actor del método y bordó, probablemente, su mejor interpretación aquí. Es una actuación llena de matices, contenida y de una sensibilidad extrema. El soldado Prewitt es presionado y acosado por los mandos para que acepte la proposición de formar parte del equipo de boxeo y encontrará consuelo para los momentos más difíciles en los brazos de Lorene (Donna Reed, una prostituta que ejerce su profesión en el club al que suelen acudir todos los miembros del ejército) y en su fiel amigo Maggio (Frank Sinatra) con quien congeniará desde el primer momento. 

Donna Reed, Frank Sinatra y Montgomery Clift en una escena
Una vez más, Zinnemann destaca en De aquí a la eternidad como director de actores. Podemos ver su influencia también en el personaje del Sargento Warden, interpretado por Burt Lancaster, un papel muy alejado al que hasta la fecha acostumbraba a interpretar el actor. El Sargento Warden es un personaje con un sistema de principios muy peculiar. Aborrece y rechaza públicamente los abusos y la violencia a la que los altos cargos someten a los soldados, Defiende y protege al soldado Prewitt y alaba sus excelentes aptitudes. Pero, al mismo tiempo, se enamora de Karen Holmes (Deborah Kerr) la esposa de su superior, con la que mantendrá una tórrida aventura, a riesgo de acabar en prisión. Y precisamente, su compañera de romance, protagonizada por Deborah Kerr es otra actriz que, para esta película, abandonó radicalmente su registro. Sustituyó a la primera opción para el personaje de Karen Holmes que había sido Joan Crawford. Kerr recibió clases de dicción para perder su marcado acento británico y se convirtió ante el público en una mujer adúltera, incomprendida en el matrimonio que, a la vez, es capaz de despertar el deseo en otro hombre. Junto a la interpretación de Montgomery Clift, su particular manera de amar a Lorene y la interpretación de Frank Sinatra como Maggio, los encuentros furtivos entre el Sargento Warden y Karen Holmes es lo más recordado de este clásico imperecedero que nos deja para la historia del cine un buen puñado de escenas inolvidables. 
Monty Clift, Burt Lancaster y Frank Sinatra durante un descanso del rodaje.

Capítulo aparte merece la interpretación de Ernest Borgnine como el Sargento Fatso Judson. Quien lo viera tres años más tarde protagonizando un papel tan distinto como el de Marty se daría cuenta de lo camaleónico que podía ser este actor. La interpretación de Borgnine como el violento, estúpido y sádico Fatso es otro de los mejores puntos de esta película. Y no deja de ser irónico que su personaje fuera el encargado de asesinar, con una brutal paliza, al personaje que interpretaba Sinatra, pues Borgnine era un fan incondicional del cantante. De hecho, llegó a bautizar a su hija con el nombre de Nancy, por la canción que tantas veces interpretó Frank Sinatra. Y del mismo modo que hemos hablado de Borgnine, también merece un comentario, la participación de Frank Sinatra en De aquí a la eternidad
Momento del rodaje: Zinnemann y Borgnine. Detrás Clift y Sinatra

CÓMO SINATRA CONSIGUIÓ EL PAPEL DE MAGGIO


Muchas han sido las polémicas y muchos los comentarios que sitúan a La Mano Nera como intermediaria para que Sinatra consiguiera el papel de Maggio, el papel con el que a la postre iniciaría su regreso a la cima, su vuelta al éxito. La novela de Mario Puzo, respaldada por la película de Coppola, El Padrino, contribuyó a reforzar esa creencia. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Tales polémicas solo han contribuido a engrosar el mito “Sinatra, el intocable”. Pero, realmente, ningún miembro de la Mafia ayudó al cantante a conseguir el papel de Maggio para De aquí a la eternidad. Lo cierto es que en aquella época Sinatra estaba completamente hundido. Había sufrido una complicación en la laringe y durante un concierto había perdido la voz. Tuvo que trabajar duro, durante unos meses, para recuperar el instrumento con el que se ganaba la vida, si bien al hacerlo, sonó mejor que nunca. Además, sus canciones ya no se escuchaban. El rock and roll había nacido con demasiada fuerza y en aquel momento, parecía que el swing no podría combatir con él. Por otro lado, en el plano sentimental, la situación con su esposa Ava Gardner se agravaba más a cada momento. Ava había iniciado el rodaje de Mogambo y por aquel entonces, un Frank abandonado por la actriz ya había intentado suicidarse. En esos momentos tan turbios la famosa novela de James Jones cayó en manos del cantante. Al leerla, como recordaría años más tarde, exclamó “¡Dios, Ava. ¡Ese tipo soy yo! Yo he crecido donde él. Yo me he peleado, he jugado, he hablado con él. ¡Yo soy Maggio!” Estaba claro que Frank creía que era el único preparado para bordar el papel de Maggio en la película que Harry Cohn se proponía rodar sobre De aquí a la eternidad. Además, supondría su debut cinematográfico en un registro dramático ya que, hasta aquel momento, solo había interpretado algunos papeles musicales. Así que Sinatra se reunió con Harry Cohn y discutió con él la posibilidad de interpretar a Maggio en la película. Frank incluso se rebajó a cobrar mil dólares por semana con tal de conseguir el papel. Aún así, Cohn rechazó la oferta. Frank Sinatra no entraba en sus planes ya que tenía un firme candidato, Eli Wallach. Pero el cantante no se dio por vencido. Enviaba cada semana telegramas dirigidos a Harry Cohn y al director Fred Zinemann donde hablaba sobre De aquí a la eternidad. Todas las cartas estaban firmadas por Sinatra como Angelo Maggio. Lo que no sabía Sinatra es que sus esfuerzos eran en vano. Y lo que también desconocía era que su mujer, Ava Gardner, se reunía por segunda ocasión para cenar con el matrimonio Cohn. Después de la cena, Ava llamó aparte a Harry Cohn y le dijo: “Sabes quién es el actor perfecto para interpretar el papel de Maggio, ¿verdad?. El hijo de puta de mi marido. Ese es el actor perfecto. Déjame decirte una cosa. Como no le des ese papel, mi marido se matará” Así que la presión de Ava Gardner y su poder de persuasión acabó por ablandar al productor que, al día siguiente, escribió a Frank Sinatra, un telegrama donde le confirmaba sus intenciones de hacerle una prueba para la película. No era extraño que Ava Gardner se tomara tantas molestias en ayudar a su marido. Después de todo, si Frank volvía a la cumbre, su matrimonio podría salvarse. En esos días, el cantante grababa para Columbia dos interpretaciones inolvidables Why try to change me now y I’m a fool to want you. Su voz sonaba mejor que nunca. Finalmente Harry Cohn llamó a Frank para hacerle la prueba del personaje de Maggio. En esos momentos estaba en África con Ava, embarazada y en pleno rodaje de Mogambo. La situación financiera del cantante era tan desastrosa que Ava le tuvo que costear el billete a Hollywood. Y Sinatra abandonaba el continente africano, totalmente destrozado, con la autoestima por los suelos y con su mujer en contra de seguir adelante con un embarazo que él deseaba incluso más que el personaje de Maggio. Sin embargo, Ava aprovecharía esos días para viajar a Londres y abortar, en secreto, desobedeciendo los consejos de su director, John Ford y los deseos de su marido Y Sinatra, por otro lado, bordaba y rozaba la excelencia en su prueba interpretativa que realizó sin necesidad de leer el guión. Frank se había estudiado el personaje hasta la última coma y no necesitó leer una sola línea de la escena que representó en aquella prueba. Convenció a todos los presentes de que Maggio solo podía ser él. Y el resto es solo mitología.

Frank Sinatra, Montgomery Clift, Deborah Kerr, Burt Lancaster, James Jones y Fred Zinnemann
Así pues, De aquí a la eternidad no es solo una gran película que el tiempo ha tratado con el respeto necesario para seguir, a día de hoy, siendo actual y admirable. Es también una obra a cuyo alrededor giran grandes historias de la historia del cine. Porque está interpretada por unos actores, en la cumbre de su nivel artístico. Ya sea porque la desesperación hizo brillar a Sinatra. O porque, tanto Deborah Kerr como Burt Lancaster se tuvieron que reinventar y reciclar para la ocasión. O bien porque Montgomery Clift se empleó a fondo para dotar al soldado Prewitt de un personaje lleno de matices y porque la intensidad con la que vivió el rodaje se contagió en el resto del equipo que se esforzó para llegar al elevado nivel que Monty, casi sin saberlo, había impuesto. Desde ese rodaje de 1952 todos los actores inmortalizaron unos personajes atrapados en Pearl Harbor como nunca se ha vuelto a recrear. Y desde ese estreno de 1953 la cinta de Zinemann ganó el billete para la eternidad, con una obra inmortal.

Y Sinatra voló a la cumbre para ya nunca descender de ella


miércoles, 26 de noviembre de 2014

Joven de corazón-Young at heart


Los médicos deberían recetar la música de Frank Sinatra para renovar las ganas de vivir y ser joven de corazón. Tanto en las canciones de ritmo swing como en las baladas positivas, como es el tema Young at heart, su voz transmite optimismo. Y me ha parecido adecuado utilizar esta sensación transmitida por su voz para dedicar el que, aunque parezca mentira, se trata del primer artículo de este blog sobre una de las canciones más conocidas de Sinatra. Compuesta por Johnny Richards y Carolyn Leigh en 1953, la canción fue titulada en un principio Moonbeam. Frank Sinatra fue el primer cantante en interpretar este tema en 1954, para la película Young at heart, que interpretó junto a Doris Day. De esta manera, la canción fue retitulada como la película y el single de Sinatra se convirtió en un éxito que consiguió más de un millón de ventas. La canción fue grabada en estudio el nueve de diciembre de 1953 con la orquesta y el arreglo, una vez más, de Nelson Riddle.
Frank Sinatra & Nelson Riddle en el estudio
Grabó una versión más en 1963 para el álbum Sinatra's Sinatra pero la original es sensacional y transmite a la perfección el optimismo que comentábamos al comienzo del post. Vamos a ver varias versiones de esta canción. La primera es de un concierto en Nueva York, en la década de los sesenta. Hasta bromeando, Frank la canta impecable:

En un show televisivo de 1965 la cantaba así:



La letra es conmovedora y reconfortante. Realmente, se nota que la escribió una de las grandes letristas de Broadway, mujer, Carolyn Leigh que también fue autora de las letras de otras dos canciones popularizadas por Sinatra: Witchcraft y The best is yet to come. A continuación, la letra de Young at heart traducida:

Los cuentos de hadas pueden hacerse realidad, 
puede ocurrirte a ti,
si eres joven de corazón.
Y encontrarás difícil ser estrecho de miras
si eres joven de corazón.

Podrás llegar a los límites por cosas imposibles,
Podrás reir cuando tus sueños se desmoronen.
Y la vida se torna más emocionante a cada día que pasa
y el amor se encuentra en tu corazón o de camino.

No sabes que vale todos los tesoros de la Tierra
ser joven de corazón
Pues, por rico que seas es mucho mejor, de lejos,
ser joven de corazón.

Y si por casualidad sobrevivieras hasta los 105 años
¡Fíjate en todo lo que obtendrás por seguir vivo!
Y aquí viene la mejor parte.
Tienes una gran ventaja
si tú te encuentras entre los más jovenes de corazón.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Sinatra recording: Younger than springtime (1967)


No es sencillo encontrar videos captando a Frank Sinatra mientras grababa sus discos. Aún así existen excepciones, como es el tema It was a very good year o el LP L.A. is my lady, cuyas sesiones de grabación fueron grabadas íntegramente. Younger than springtime es otra de esas raras grabaciones que recogen a Frank Sinatra en acción, en el estudio de grabación. Cierto es que el video forma parte del programa televisivo de la NBC titulado Movin' with Nancy, que presentaba su hija, por lo que puede parecer que el documento está más editado. Aún así, Sinatra es filmado mientras graba el sonido que finalmente fue recogido en el disco definitivo. Evidentemente, los planos en los que aparece Nancy Sinatra poniéndole caritas a su padre están agregadas posteriormente.

 La grabación Younger than springtime pertenece a un ambicioso proyecto que Frank Sinatra emprendió con su discográfica, Reprise. Se trataba de reproducir las bandas sonoras de históricos musicales con artistas contemporáneos del sello propiedad del cantante. Así, este tema, perteneciente a la obra South Pacific, está incluido en el LP que se completa con canciones interpretadas por artistas de la talla de Dinah Shore, Bing Crosby, Kelly Smith, Debbie Reynolds, Sammy Davis Jr. o Jo Stafford. En este proyecto denominado Reprise musical repertory theatre se produjeron varios discos como Kiss me Kate, Guys and dolls (donde Sinatra interpretaba la mejor canción de la obra, la titulada Luck be a lady que Marlon Brando interpretara en el cine y tomándose así, por esta razón, su particular revancha) o Finian's rainbow. Otros proyectos quedaron en el olvido y fueron irrealizables como The King and I, aunque Frank Sinatra grabaría en varias ocasiones una buena selección de los temas contenidos en esta obra.

Veremos a continuación el video con la grabación de Younger than springtime (20 septiembre de 1967), del disco South Pacific y como colofón, el tema Old devil moon, una grabación poco conocida de Frank Sinatra para el LP Finian's rainbow, que data del 18 de julio de 1963 Sinatra sigue el arreglo que Nelson Riddle escribiera para la versión de 1956 que formaba parte del LP Songs for swinging lovers pero, en esta ocasión, todavía acomete la melodía con más convencimiento en su voz, mayor potencia y en definitiva, más suficiencia que en la versión anterior. Juzguen ustedes mismos.

Y ahora, Old devil moon en un video con imagenes de Betty Boop (no he encontrado otro):

lunes, 10 de noviembre de 2014

What now my love/New York, New York (Atlantic city 1987)

Frank Sinatra, década de los ochenta

Desde 1966 el actor Jerry Lewis presentó el maratón televisivo en beneficio de la Asociación de la Distrofia Muscular, lo que se llamó el MDA Telethon y fue considerado el padre de esta nueva forma de televisón solidaria. Después de 46 años presentando el Teletón, Jerry Lewis anunció, el 16 de mayo de 2011 que quel sería el último en que participaba, debido a su deterioro físico propio de la edad. La cita solidaria era anual y Frank Sinatra participó en numerosas ocasiones.
Jerry Lewis & Frank Sinatra
Sinatra, como a lo largo de toda su carrera, siempre intentó estar a la altura del acontecimiento con sus actuaciones. En 1980 estaba en plena forma y publicaba el álbum Trilogy con el célebre New York, New York. Cuatro años más tarde, su voz seguía estupenda y se publicaba el fresco y sorprendente L.A. is my lady afrontando en su promoción una gira mundial. Fue en la segunda mitad de la década de los ochenta cuando el estado físico de Frank Sinatra sumado a su avanzada edad, comenzó a dar los primeros síntomas de deterioro y los primeros problemas. Comenzó a dudar en las letras de las canciones, incluso a la hora de recordar quién había compuesto cada tema, durante las presentaciones, pero fue durante la década de los noventa cuando la situación se agravó y más concretamente, en marzo de 1994 cuando Sinatra cayó al suelo del escenario, fulminado como por un rayo, a causa del agotamiento. Acto seguido, en diciembre de ese mismo año, se retiró de los escenarios y publicó sus últimos trabajos Duets y Duets II en los que unía su voz con personalidades mundiales de la canción, un producto más comercial que artístico. Algunos aseguran que, de no haber fumado tanto, la impresionante voz de Frank Sinatra en su época más dorada, no hubiera sido tan profunda pero, lo cierto es que, por alguna razón, en la segunda mitad de la década de los ochenta fue perdiendo potencia, bajos y profundidad gradualmente, hasta llegar al extremo de las grabaciones de Duets donde apenas podemos reconocer ya al cantante. Durante este periodo y más intensamente en la citada segunda mitad de los ochenta, (cuando comienzan los problemas) Sinatra intentaba luchar sin cuartel contra su decadencia, contra los fallos y las malas pasadas que le gastaba su otrora privilegiada voz. Por otro lado, el olvido de algunas estrofas en las canciones, la falta de agudeza visual para leer las letras... eran demasiados factores  que provocaban que el cantante no tuviera el control de la situación, durante los conciertos. Todo esto irritaba profundamente a Sinatra sobre los escenarios y el enfado consigo mismo era demasiado palpable en según qué ocasiones. Bien es cierto que luchaba y no eran pocas las ocasiones que sacaba fuerzas de sus últimas reservas para seguir completando interpretaciones memorables que recordaban todo lo que Sinatra había sido. Es el caso de este 1987, año en que el cantante vuelve a actuar para el Telethon solidario de Jerry Lewis desde Atlantic city. Sinatra, algo ronco y pasado de peso, pero con fuerza suficiente, completa los temas What now my love y una versión muy improvisada en cuanto a la letra, muy juguetona (como le gustaba al Sinatra de siempre) y muy enérgica de su buque insignia: New York, New York. A sus 72 años, Frank Sinatra todavía podía hacer vibrar con su voz en directo


lunes, 3 de noviembre de 2014

Simpatía por el comunismo, parte tercera: The execution of Private Slovik, la película que Sinatra nunca dirigió


Frank Sinatra en 1960
El comienzo de la década de los sesenta fue vertiginoso tanto en la vida artística como en la vida social del cantante. Fue en 1960 cuando se estrenó la película por excelencia del Rat Pack, la discreta comedia Ocean's eleven, actualmente masacrada y reconvertida en una saga absurda por Steven Soderbergh con George Clooney a la cabeza paseando el palmito por la pantalla. También fue 1960 el año en que grabó algunos de sus  álbumes más brillantes como fueron Nice'n'easy, Sinatra's swingin' session y Ring a ding ding. Y por encima de todo 1960 fue el año en que Frank Sinatra apoyó sin condiciones la candidatura de JFK a la presidencia realizando una campaña con el Rat Pack, rebautizado como Jack Pack para la ocasión, en diferentes galas y mítines pre-electorales. Fue, precisamente, durante una de esas galas, la Convención Nacional de los Demócratas, que volvió a ocurrir un desafortunado acontecimiento de caracter racial que volvió a radicalizar la postura de Sinatra contra los fanáticos conservadores, los cazadores de brujas y los fascistas. Durante la actuación, algunos políticos de Missisippi abuchearon a Sammy David Jr, llamándole nigger y monstruo. El cantante, bailarín y actor, miembro del Rat Pack, estaba prometido por aquel entonces con una actriz blanca, May Britt. Se encontraba solo en el escenario ofreciendo un espectáculo de imitación y ante los abucheos lo abandonó bruscamente y visiblemente afectado. A continuación, el Rat Pack dejó también la convención. Con el tiempo, Frank Sinatra sería el padrino de boda de Sammy David Jr con May Britt, apoyando así un matrimonio interracial que para la todavía mojigata sociedad norteamericana era poco menos que un escándalo. 
Sammy Davis Jr. y Frank Sinatra
Quizá fuera la radicalización en la que volvió a posicionarse o bien una historia que rondaba hacía tiempo por su cabeza pero lo cierto es que Frank Sinatra anunció que iba a dirigir su primera película, The execution of Private Slovik, el único americano ejecutado por deserción por el ejército de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Y además, Sinatra contrató a Albert Maltz, uno de los Diez de Hollywood, para escribir el guión. Nuevamente el cantante se posicionaba cercano al comunismo. Albert Maltz, con quien ya había trabajado en el corto The house I live in, fue encarcelado durante la caza de brujas. Posteriormente fue multado e incluido en las célebres listas negras por negarse a responder ante el Comité de Actividades Antiamericanas. Al parecer, con esta decisión, Frank Sinatra tenía un solo objetivo: terminar con las listas negras. Albert Maltz, años después, declararía lo siguiente: "No había trabajado en una película en Hollywood desde 1948 y ni yo ni el resto de los que estaban en la lista negra perdíamos la esperanza de que todo aquello terminara, así que la llamada de Frank en 1960 fue algo muy emocionante para mí. Él sabía de antemano todos los problemas que iban a surgir, así como las protestas de los tipos de la Legión Americana, pero dijo que le daba igual. Quería acabar con la lista negra". Pero habría un problema más, con el que Frank no había contado.
Las críticas del ultrapatriotismo político y del catolicismo comenzaron a llover sobre Frank Sinatra, un hombre que se había convertido en una de las caras visibles para la campaña política de JFK y el actor John Wayne fue el primero en abrir fuego con estas declaraciones: "Me pregunto qué piensa el amiguito de Sinatra, el senador John Kennedy, acerca de que contrate a un tipo semejante (Maltz) Me gustaría saber su posición puesto que este hombre pretende gobernar nuestro país"  Tras las declaraciones de Wayne, Sinatra apostó por una campaña publicitaria en revistas y prensa hollywoodienses en la que defendía a Albert Maltz y a la libertad. En esta época, desde Washington, crearon un comité para investigar los intentos comunistas de infiltrarse en la industria cinematográfica y el cantante, volvió a ser investigado. Esto nos da una idea de la importancia social que llegó a tener el cine en Norteamérica. Sin duda, Frank Sinatra no eligió el mejor momento para proyectar su película. Sin embargo, no cedió y siguió adelante con su proyecto, a pesar de perder por ello un contrato publicitario por 250.000 dólares con la General Motors que le obligó a elegir entre ellos y Maltz. Sinatra eligió a Maltz.
Frank Sinatra y Dean Martin, previo a un concierto en 1960
 Pero Sinatra recibiría una llamada que cambiaría para siempre su percepción del mundo, de los ideales y de la sociedad norteamerciana, la primera amenaza seria para su ideología. Y fue el nacimiento del Sinatra contradictorio que perduró hasta el final de sus días. Ya nada volvería a ser Nice'n'easy. El padre de JFK, Joseph P. Kennedy, telefoneó al cantante y simplemente le dio a elegir "Maltz o nosotros. Contar con Maltz le costarán las elecciones a mi hijo". Aunque ahora suena totalmente anticuado y estúpiudo la relación con los Kennedy ya se haíba deteriorado porque Sinatra apoyó socialmente el matrimonio entre Sammy Davis Jr y May Britt. En este punto debemos aclarar que lo que más deseaba Frank Sinatra, en su voraz e interminable deseo de éxito, era la Casa Blanca. Y lo seguiría deseando a lo largo de su carrera. Tanto fue así que, por conseguirlo, estaba dispuesto a traicionar sus propios ideales. Cómo si no, podemos comprender el apoyo que prestó a Reagan en los ochenta. De ninguna otra manera. Y Sinatra comenzó a traicionar sus principios, su ideología, tras la llamada de Joseph P. Kennedy. Acto seguido, el cantate declaró lo siguiente: "En vista de la reacción de mi familia y mis amigos y del público americano, he dado instrucciones a mis abogados para que lleguen a un acuerdo con Albert Maltz y le informen de qu eno escribirá el guión de The execution of Private Slovik" Ni Albert Maltz ni nadie escribiría aquel guión para el Sinatra director. Un Sinatra director que, probablemente, murió ahí mismo, con sus ideales. El cantante abandonó el proyecto por completo. Ni siquiera tuvo el valor suficiente para telefonear a Maltz. Simplemente, se encerró en el Jack Daniel's y durante tres días estuvo bebiendo sin parar terminando por destrozar, por completo, su oficina de Bowmont House. "Estoy fuera de este negocio de mierda", dijo. Y sí, se quedó fuera y se desmarcó, definitivamente, del comunismo. Sin embargo, una parte del cantante se quedó ahí. Cinematográficamente Frank Sinatra no creó nada reseñable ni de interés como director. Tan solo dirigió la película bélica Todos eran valientes en 1965 y la cinta de ninguna manera cubrió el hueco que dejó The execution of Private Slovik. Este triste episodio en la vida de Frank Sinatra termina con otro aún más triste. En una gala benéfica celebrada en 1960, en el Moulin Rouge de Los Angeles, el cantante intenó provocar una pelea con John Wayne, por el asunto Maltz. Del hecho dieron buena cuenta los periodistas, aunque el protagonista de Centauros del desierto, restó importancia al asunto y años más tarde declararía que, según su opinión, Sinatra era un buen tipo.
Quién diría que, con el tiempo, John Wayne y Frank Sinatra, acabarían apoyando a Reagan y prácticamente, siendo colegas...


¡Qué amigos somos todos! Bob Hope no soporta a Frank Sinatra. Frank Sinatra trina cuando JFK decide hospedarse en casa del republicano Bing Crosby en lugar de su choza, donde el italoamericano le había construido hasta un helipuerto. Y con John Wayne, bueno...estuvieron a punto de llegar a los puños. Lo dicho, una fotografía de verdaderos amigos.
Con este artículo terminamos los coqueteos que Frank Sinatra tuvo con el Comunismo, más descarados en los comienzos de su carrera. A lo largo de su vida, Frank nunca volvió a acercarse al Comunismo, quizá su verdadera ideología política, entre otras cosas porque estaba siendo investigado por sus relaciones con presuntos miembros de la Mafia. Lo que nunca cambió en su ideología, sin embargo, fue la defensa de los Derechos Humanos, el rechazo activo de los fanatismos raciales y del fascismo en general. A este respecto, escribió una carta al LA Times en 1991, una ño después de la muerte de su amigo Sammy Davis Jr, en la que manifestaba lo siguiente:

"¡Somos creados iguales! ¡Ninguno de nosotros es mejor que los demás! Ésta es la divisa proclamada en 1776 e inscrita siglo tras siglo en la verdad de todos los tiempos. Estas acertadas palabras de la Declaración de Independencia acusan al fanatismo y al antisemitismo. Entonces, ¿por qué sigo viendo a los xenófobos y racistas escupir su veneno? ¿Por qué sigo encontrándome con insinuaciones ponzoñosas de desigualdad? ¿Por qué niños inocentes deben crecer siendo despreciados? ¿Por qué los chistes de aquellos que odian siguen provocando la risa, cuando se susurra de escoria a escoria? Saben a quién me refiero, a la escoria que dice 'Algunos de mis mejores amigos son judíos...' En lo que se refiere a los otros, a esos fanáticos que queman cruces y para los cuales la esclavitud mental sigue viva y coleando, no envidio sus juicios en el Más Allá, cuando uno sólo decidirá acerca de sus pensamientos, sus palabra sy sus acciones... Y cuando termine la música, piensen en las pelotas de Rosa Parks, que mediante un acto aislado en un momento aislado cambió el mundo y a todos los que en él vivían. No soy ningún santo. He tenido mis momentos. He hecho algunas cosas en mi vida de las que no me enorgullezco, pero nunca dejé de amar a un ser humano a causa de su raza, fe o color de piel."


Bibliografía: Frank Sinatra: El pasado rojo de la voz (Martin Smith. 2005)

AÑADIDO NECESARIO: A petición y sugerencia de José Antonio González, comentarista asiduo de este blog y ya que Sinatra, después del asunto Kennedy-Maltz, ya no volvió a ser el mismo, les dejamos con el temazo I'll never be the same del inolvidable álbum In the wee small hours of the morning:

 

viernes, 31 de octubre de 2014

Sinatra Halloween Special: Para una noche oscura, Stormy weather

Pueden elegir ustedes mismos cómo celebrar la noche de difuntos. Parece que Frank va a disfrutarla acompañado de un Jack Daniel's en Las Vegas. A sus espaldas resplandece el cartel del Sands
No suelo ser amigo de celebrar Halloween porque por nuestras tierras tenemos el Días de todos los Santos y la noche de difuntos y considero la celebración anglosajona una nueva opción de marketing colonizador que ya ha invadido nuestra sociedad como en muchos otros casos. Pero, sin duda, al tratar este blog de Frank Sinatra, un norteamericano que, al fin y al cabo, celebró Halloween, me ha parecido adecuado hacer una excepción este año dedicando un post a dicha celebración de orígen celta.
Frank Sinatra durante una celebración de Halloween. Eligió un disfraz de indio. Vuelve a ser protagonista, por cierto, el Jack Daniel's. Parece que difícilmente se separaba de él.
En cualquier caso, dedicaremos este post a la celebración de la noche de difuntos y lo haremos, como es costumbre por estos lares, con buena música. Al tratarse de una noche llena de misterio, dedicada a los muertos, a una fecha oscura y llena de sombras, me parece adecuado remitirnos a una canción oscura, sombría, negra...todo un clásico del jazz que Sinatra interpretó en varias ocasiones y en diferentes versiones. Porque sería apropiado para esta fecha una noche tormentosa, hoy dedicaremos el post a las distintas versiones que Frank Sinatra grabó del clásico Stormy weather.
Otra celebración de disfraces, más bien de máscaras, en este caso, junto a Mia Farrow
Harold Arlen y Ted Koehler compusieron esta tonada en 1933 y fue estrenada por Ethel Waters en el Cotton Club de Harlem ese mismo año, grabándola la semana siguiente, grabación que fue incluida en el Grammy Hall of Fame el año 2003 Posteriormente a Waters, el mismo año de 1933, Elisabeth Welch la cantó para el público londinense y la cantante Frances Langford la grabó en estudio. Además de la versión de Waters, una de las mejores propuestas fue la grabación que sobre ella hizo la famosa cantante Billie Holiday aunque, si he de quedarme con una versión de este clásico, sin duda elijo la que grabó la cantante y también miembro del Cotton Club de Harlem Lena Horne para el espectáculo titulado Stormy weather que en 1943 se llevó al cine con la cantante como protagonista y el director Andrew L. Stone. Sin duda, la versión de Horne es limpia, honesta y transmite el sentido y la letra de la canción como ninguna otra. 
Lena Horne en la película Stormy weather
Innumerables fueron las versiones que sucedieron a estas que hemos citado. Pero, de nuevo, las que sobre ella grabó Frank Sinatra, merecen un capítulo aparte.Cuatro fueron las versiones que a lo largo de su carrera grabó del clásico de Harold Arlen. Comenzaremos por el año 1944, primera versión que Frank Sinatra grabó, acompañado por la orquesta y el arreglo de Axel Stordahl, el 3 de diciembre de ese mismo año.
Intimista, acompañado por una pequeña orquesta y unos coros deliciosos, típicos de la década de los cuarenta. Tres años más tarde, el 3 de noviembre de 1947, Sinatra volvió a grabar Stormy weather, con idéntico arreglo de Axel Stordahl, pero esta vez, con mayor autoridad en la voz, sin coros y una sencilla base de blues. Lástima que, en internet, no he encontrado esta versión. Se encuentra entre las grabaciones más brillantes con Columbia pero, en cualquier caso, de esta época, me quedo con la que hemos escuchado de 1944
Fotografía casera, década de los cuarenta
Damos el salto a la época Capitol y la fructífera segunda mitad de la década de los cincuenta, probablemente uno de los mejores periodos vocales si no el mejor de Sinatra. El músico Gordon Jenkins relaizó los arreglos y todas las orquestaciones de los temas elegidos que compondrían el álbum conceptual No one cares, en el que Sinatra volvía a cantar sobre la pérdida, la desolación, el inexorable paso del tiempo e inevitablemente, el otoño. El 23 de marzo de 1959 Frank grabaría la que, en mi opinión, es una de las más brillantes interpretaciones que se han realizado sobre Stormy weather. Sinatra aborda el lentísimo ritmo impuesto por Jenkins, manteniendo la voz en una tonalidad ascendiente, de corte extremadamente clásico (casi operístico) y dramatizando todas y cada una de las palabras que se van desgranando en una plomiza parsimonia típica de los cielos tormentosos o la caída de loas hojas en otoño. Como resultado tenemos una de las interpretaciones más dramáticas que Frank Sinatra grabó a lo largo de su carrera. De nuevo, la marca de la casa queda patente: une todas las frases llevando hasta los límites la trabajada respiración, consiguiendo el clásico portamento. Lo escuchamos:

Y cuando ya creíamos que Sinatra había abordado todas las opciones que proporcionaba el clásico de Harold Arlen, el cantante nos sorprendió nuevamente, incluyendo una muy novedosa versión de Stormy weather, con una potente base de blues, esta vez, orquestada por el gran maestro Quincy Jones para el disco LA is my lady, acompañado por una orquesta de marcado corte jazzístico y afroamericano. La grabación es del 17 de mayo de 1984 y aunque ya la vimos en este blog el pasado mes de abril, no nos cansamos de ver este video de Sinatra en plena faena, en el estudio de grabación. Un nuevo Sinatra es el que se presentaba aquí supliendo las supuestas carencias vocales propias de la edad con un estilo fresco, dejando su voz a merced del blues y dejándose influir por él, en definitiva, interiorizando la canción, su letra, su sentido y expulsándola de nuevo al exterior, una vez elaborada y "pasada" por el filtro de su voz. El efecto conseguido es nuevamente brillante.



Hasta aquí nuestra particular gala de Halloween con Sinatra y con una de las más oscuras canciones que se han compuesto jamás. Frank y yo les deseamos tiempo tormentoso para la noche de difuntos.