jueves, 29 de enero de 2015

Frank Sinatra sings Everything happens to me, una versión poco conocida

Frank Sinatra, comienzos de los cincuenta

La canción Everything happens to me fue estrenada en 1940 por la prestigiosa orquesta de Tommy Dorsey. Era una composición de Tom Adair y Matt Dennis que fue versionada en numerosas ocasiones, destacando las de Chet Baker, Rosemary Clooney, Nat King Cole y Ella Fitzgerald. Como ya vimos aquí, en este blog,, Frank Sinatra la grabó en 1957 con la Hollywood String Quartet para el álbum Close to you. Pero la versión que veíamos ahí era muy diferente a la que publicamos a continuación. Mientras el acompañamiento de 1957 es esencialmente de cuerda, en esta versión que se encuentra dentro de los videos de Sinatra menos vistos de la red y más desconocidos, el arreglo es básicamente con una orquesta donde predominan los instrumentos de viento, muy adecuados para crear la atmósfera que necesita el tema Everything happens to me. Se trata de una rareza de comienzos de los años cincuenta. ¡Y cómo canta Frank! Para disfrutar.


Frank Sinatra-Everything's happen to me por glauciadicarvalho

lunes, 26 de enero de 2015

Hace 35 años Sinatra conquistó Maracaná

Una fotografía muy representativa de la visita de Frank Sinatra a Rio de Janeiro y a Maracaná, la catedral del fútbol. A su llegada, lo recibió Pelé. (1980)
Hace solo 35 años pero desde este siglo XXI ya nos cuesta imaginarlo. Es necesario viajar al pasado, justo a un día como hoy, pero a comienzos de la década de los ochenta. El veintiséis de enero de 1980, Frank Sinatra ofreció el concierto con mayor audiencia de su carrera y fue en el magnífico estadio de Maracaná donde conregó a 170.000 personas que quedaron asombradas ante el recital ofrecido por el cantante, batiendo el récord del concierto más multitudinario celebrado en un estadio al aire libre. Estuvo como nunca se le había visto antes, siempre bromeando con el público e interactuando constantemente. "Saltó" al escenario y fue corriendo de un lado a otro, exultante, saludando a los asistentes, de una manera mucho más cercana a lo que acostumbraba. ¿Frank Sinatra homenajeaba al fútbol y emulaba a los jugadores saltando al terreno de juego? Probablemente la respuesta está en el propio país de Brasil. Frank Sinatra parecía captar la esencia de sus gentes y contagiarse de ellas antes de ofrecer un concierto. Y no solo en la actitud. También en su repertorio. El cantante abrió el show de manera trepidante y contundente, con una canción especialmente dedicada a Brasil, con el tema The coffee song (They've got an awful lot of coffee in Brazil) que él mismo estrenara el año 1946, canción que no solía ofrecer nunca en directo, una rareza, todo un regalo para el público de Rio de Janeiro. Continuó con I've got the world on a string, At long last love y The lady is a tramp (que canta sosteniendo un ramo de flores lanzado por el público). La primera balada fue Someone to watch over me (Frank la canta, bajando del escenario, en un pasillo preparado para tal efecto y parece que la está interpretando entre el público) seguida de Something y The best is yet to come. Otra sorpresa para continuar el show, cantendo la canción incluida en la banda sonora de Pal Joey, Bewitched. Después atacó la magnífica Where or when y llegó My way. Durante el transcurso del "buque insignia" de Sinatra, como podremos ver en el video, un espontáneo salió al escenario para abrazarlo y este logró separarse a empujones, momentos en los que recordó su pasado como boxeador. Al final, todo quedó en anécdota aunque, según recuerda el guitarrista Al Viola, llegaron a temer por la integridad de Sinatra. Tras un speach, volvió a su repertorio con Strangers in the night, Let me try again, I've got you under my skin y The song is you (la misma versión, con el mismo arreglo que utilizó en el álbum Trilogy). En los bises, volvemos a la concesión para el público brasileño. Comenzó con la maravillosa Corcovado (Quiet nights of quiet stars) composición de Antonio Carlos Jobim que el publicó acogió de manera delirante (es destacable la parte del solo de un suave trombón). Continuó con un pletórica My kind of town (con una bonita introducción de piano acompañando a Sinatra), la balada April in Paris (tampoco muy corriente en directo), para terminar con New York, New York. Realmente el ánimo de Sinatra durante el concierto está muy condicionado por lo multitudinario de la audiencia y esto se deja notar con una actuación pletórica, con el cantante que, en ocasiones, parece desbordado por el entusiasmo y la emoción, pero esto le da un aspecto más fresco e improvisado a cada canción. Disfrutemos del concierto completo: 26 de enero de 1980. Rio de Janeiro. Maracaná.


Sinatra fue un hito en Brasil. Gracias a Globo TV hemos podido disfrutar el concierto complet, un recital que hizo historia.  
Entrada

Sinatra entregado a Maracaná o al revés...
Frank Sinatra también coincidió con el cantante brasileño Roberto Carlos, declarado admirador profundo del cantante italoamericano.
Frank Sinatra y Roberto Carlos
En 1980 Frank Sinatra había cumplido 40 años en el mundo del espectáculo y lo celebró actuando en Italia, Argentina y Brasil. Además, la gala de celebración de los cuarenta años en el espectáculo se celebró en el Caesars Palace de Las Vegas con una  fiesta filmada por la NBC que supuso una de las pocas apariciones en público de Cary Grant, actor admirado por el cantante. 
Cary Grant, Barbara Sinatra, Frank Sinatra y Dean Martin en la celebración
Aquí Cary Grant y Frank Sinatra, casi cuarenta años antes.
Frank Sinatra estuvo muy agradecido a Cary Grant por el gesto de acudir a la celebración de sus cuarenta años en el mundo del espectáculo y se lo hizo saber en esta carta. Así terminamos este repaso por el 1980 en la vida de Frank Sinatra.
Carta de Frank Sinatra a Cary Grant, del libro Frank Sinatra: El álbum (Global Rythm Press)

viernes, 23 de enero de 2015

Sobre L.A. is my lady (1984)




Esta entrada complementa y completa una anterior y deficiente reseña sobre este LP que publiqué en este mismo blog en 2010
En 1984 Frank Sinatra no había alcanzado muy buenos resultados con sus dos últimos trabajos, She shot me down y Trilogy. Aunque son dos LPs de una calidad incontestable no habían llegado al corazón del público ochentero, quizá por ser demasiado introspectivos. Después de tener que desechar un álbum de duetos junto a Lena Horne que no se pudo llevar a cabo por una enfermedad de la cantante, dos años más tarde, el cantante, deseando volver a esa cima que en pocas ocasiones abandonó, concibió un LP junto a Quincy Jones que trataba de recuperar todo el espíritu de las grabaciones con la orquesta de Count Basie en la década de los sesenta, el swing más puro y con más energía que siempre le ha caracterizado. Y además de contar con ese sonido, L.A. is my lady consigue un estilo muy moderno, acorde con la década de los ochenta, que terminó, esta vez sí, por cuajar perfectamente entre el público actual. El propio single que dio nombre al disco (composición de Quincy Jones creada especialmente para este LP) es una canción moderna que, sin embargo, no abandonaba el estilo Sinatra. Y hasta tal punto llegó la ambición de conectar con la década de los ochenta que, de aquel primer single, se grabó un video-clip, primera incursión de Sinatra en ese nuevo mundo del video. La grabación del disco fue filmada íntegramente con una pequeña audiencia de público en un documental titulado Frank Sinatra: Portrait of an álbum.

Vía Quincy Jones, Michael Jackson visitó a Frank Sinatra en Nueva York, en el estudio de grabación
La clave de L.A. is my lady está, en buena parte, en el buen hacer de Quincy Jones y en el efecto que el sonido realizado específicamente para este LP tiene en Sinatra. Después de todo, el sonido más característico que encumbró en lo más alto al cantante fue el que tuvo junto a la orquesta de Count Basie y en esa orquesta, estaba ya presente un joven Quincy Jones. Jones recupera el sonido Basie y lo actualiza a los años ochenta. El resultado es perfecto. Y el efecto conseguido en Sinatra es inmejorable. Frank se suelta, más que en cualquiera de los álbumes predecesores, incluso más que en muchas épocas de su carrera y sintiéndose libre, consigue unas nuevas versiones de los clásicos que nada tienen que envidar a las originales. De esta manera, graba su mejor versión del clásico Stormy weather, esta vez, en clave de blues, con mucha alma. Y repasa algunos clásicos que se había dejado en el camino como Teach me tonight, la espléndida balada How do you keep the music playing o la simpar Mack the knife, cuya versión incluida en el LP definitivo no dejó muy convencido a Frank. De hecho, la versión alternativa, incluida posteriormente en el disco recopilatorio My way: The best of Frank Sinatra fue la que más gustó al cantante. Si se escucha con atención vemos que, incluso en la letra, es sustancialmente diferente. Con L.A. is my lady Frank Sinatra se rencontró con el gran público. Merece la pena escuchar de nuevo el álbum, detenidamente. La orquesta de Quincy Jones que acompaña a Sinatra, está llena de maestros consolidados del jazz como George Benson, Lionel Hampton, Hank Jones, Buddy Collette, Frank Foster o John JR Robinson y esto provoca que podamos disfrutar el lado más jazzístico del cantante, como ya ocurriera en las grabaciones junto a Count Basie. Esta joya fue grabada en Nueva York, en abril de 1984

Quincy Jones y Frank Sinatra en el estudio
Veremos la primera incursión de Sinatra en el mundo del videoclip con el tema L.A. is my lady:


Y al fin, el documental Portrait of an album donde podemos disfrutar del trabajo en estudio de Frank Sinatra:

miércoles, 21 de enero de 2015

Day in-day out para comenzar el día

Day in day out es una canción compuesta por Rube Bloom y Johnny Mercer, nada menos que en 1939 Cuando uno escucha la canción versionada por Sinatra, desde luego, no da la impresión de que se trata de una canción de finales de la década de los treinta. Hoy, desde la página en Facebook del Centenario de Frank Sinatra hemos decidido comenzar con este tema el día. Pero aquí vamos a dejar una versión exclusiva para el blog, una rareza. Se trata de una versión mucho más relajada que la más conocida (la de 1967) Aunque sigue siendo un swing, el tempo se relaja, para dejar frasear a gusto al cantante y recrearse con las pausas. Además, en cuanto a la actuación, se trata de un experimento, predececesor del videoclip. Con los juegos de luces, van representando la letra. Explosión de luz cuando Frank dice "Day in" y apagón total en el "Day out". Merece la pena su visionado. Disfruten:



lunes, 19 de enero de 2015

Frank Sinatra en Facebook y una rareza: "Never gonna fall in love again"

Frank nos invita a unirnos a su página en Facebook

Si habláramos en términos musicales esta entrada de hoy sería algo así como un medley o un popurri de los que el señor Sinatra, por cierto, era muy amigo en sus especiales para la televisión, mezclando canciones de la misma temática, en la mayoría de los casos, con baladas de blues, saloon songs y canciones para perdedores, como él solía calificarlas. En esta entrada vamos a tocar varios temas. En primer lugar,señalar que tal día como hoy y dentro del marco de actividades que ponemos en marcha para celebrar el Centenario del nacimiento de Sinatra se ha creado su página en Facebook a la que podemos acceder pinchando aquí. En ella iremos señalando las fechas más importante del año en la carrera del cantante dejando videos musicales periódicamente y enlazando las actividades de este blog.
Por otro lado, hoy traemos hasta aquí, una rareza en el repertorio de Frank Sinatra. Basándose en el tercer movimiento de la Segunda Sinfonía de Sergei Rachmaninoff, el cantante Eric Carmen adaptó la melodía y creó su primer éxito Never gonna fall in love again en 1976, con el que se mantuvo en la lista de las 40 cancuiones más vendidas durante diez semanas en Estados Unidos. El éxito de la canción fue discreto pero lo suficiente para ser versionada por la cantante británica Dana y en Australia, por Mark Holden. Más tarde, en la década de los ochenta, la versionaría John Travolta, aunque previamente y para sorpresa de propios y extraños, el cantante español Miguel Bosé la versionó en Castellano, titulándola Linda. El motivo que empujó a Frank Sinatra a versionar esta canción no está muy claro pero sí que podemos asegurar que entra dentro de esa ambición que obsesionó al cantante de modernizar su estilo, virar ligeramente al country y de aquella manera, no quedarse atrás con la llegada de los nuevos sonidos. Era la década de los setenta y se instalaba definitivamente el sonido Bacharach (Burt Bacharach), el mismo que mantenía el existoso grupo Carpenters, lo que podía ser considerado una evolución lógica del sonido Henry Mancini (en auge, una década anterior) y lo hacía con baladas soul acompañadas por una leve sección de viento muy reconocible y un acompañamiento de piano casi protagonista, por debajo de la voz, que llevaba el ritmo de la canción. En la Never gonna fall in love again de Eric Carmen en mi opinión, está presente este sonido Bacharach que fue el sonido de temas tan famosos como Close to you, The look of love, Never fall in love again (título curiosamente muy parecido al de Carmen)  o Walk on by y según creo, este es el sonido que cautivó a Frank Sinatra.
De hecho, el cantante italoamericano ya había versionado Close to you y el sonido setentero de Never gonna fall in love es cercano a Bacharach pero más aún, versionado por Sinatra ya que el arreglo musical es obra de Don Costa, el mismo que arreglaba ya para el cantante el tema Close to you en 1971 Never gonna fall in love again es, cantada por Sinatra, una delicada balada representativa de ese sonido de la década de los setenta. Sin embargo, nunca la grabó en estudio aunque sí estuvo presente en varios de sus conciertos, sobretodo, durante esa década de los setenta. Este video que vemos a continuación es de 1976 Sabemos que volvió a cantarla en directo en 1978 en un rarísimo concierto titulado See the show again en el Caesar's Palace de Las Vegas donde también cantaba otras rarezas como, por ejemplo, Sorry seems to be the hardest word, de Elton John. Aquí voy a dejar el enlace para ver esta rareza titulada Never gonna fall in love again cantada por Frank Sinatra.

La razón de no incluir el video en el blog es que Youtube no deja. Es necesario visitar el portal para poder ver el video y así obligan a acceder a su página y no permiten verlo más cómodamente desde el blog. En cualquier caso, como compensación, voy a publicar otro video de Frank Sinatra. En esta ocasión es un concierto de 1965 junto a la orquesta de Count Basie. Aunque dura cerca de una hora, Sinatra comienza el show con I've got the world on a tring y ya no vuelve a cantar hasta el minuto 39 Eso sí, merece la pena ver este potente final del show con la banda de Basie dándole duro al swing. Aunqeu ya tuvimos la oportunidad de verlo en este blog, como hace ya un tiempo y el video se habñia desactivado, aquí vuelve de nuevo el mejor Sinatra:

lunes, 12 de enero de 2015

El 12 de enero en la vida de Frank Sinatra: Old time radio

Frank Sinatra y Dorothy Kirsten, graban el programa de radio Light up time de la NBC
Durante este año del centenario del nacimiento de Frank Sinatra, uno de los objetivos es destacar aquellos días del año que fueron especialmente fructíferos para el cantante. Uno de ellos, es el día de hoy, 12 de enero. Viajaremos en el tiempo a aquella época en que la radio era el electrodoméstico más valioso del hogar y los cigarrillos un artículo de lujo que proporcionaba elegancia y buen estilo al que los utilizaba. O no se sabía o no ineresaba que se supiera el poder devastador del tabaco. Por cierto, ¿era tan malo aquel tabaco como el de hoy? Bueno, digamos que será siempre una incógnita. Sea como fuere, el año de 1949 Frank Sinatra firmó un contrato para protagonizar en la radio NBC un programa de swing titulado Light up time! esponsorizado por la famosa marca de cigarrillos Lucky Strike. Programa en el que también participaba la cantante "pseudo-operística" Dorothy Kirsten, la orquesta de Jeff Alexander y que duró en antena hasta mayo de 1950, con más de 176 programas emitidos.
A lo largo de su carrera, Frank Sinatra prestaría su imagen en numerosas ocasiones a la marca Lucky Strike, a pesar de que él fumaba Camel, sin filtro. El caso es que uno de esos programas memorables de Light up time! fue precisamente el grabado el 12 de enero de 1950, en el que Sinatra interpreta Bye, bye, baby (que había grabado con una versión muy enérgica en julio de 1949), la balada Sorry (el cantante recuerda que la había grabado hacía muy poco tiempo, el 8 de noviembre de 1949), la divertida My blue heaven y la balada My romance junto a Dorothy Kirsten, que había grabado en solitario, en dos ocasiones, los años 1946 y 1947 Además, es necesario señalar, que ese mismo 12 de enero de 1950, por la mañana, Frank había grabado en el estudio de Columbia Records cuatro temas, God's Country, la magnífica Chattanoogie Shoe Shine Boy y dos versiones distintas de Sheila. Por la tarde, grababa el programa de radio para NBC.Podemos escuchar el programa radiofónico íntegro (duraba un cuarto de hora) pinchando sobre este enlace.
Sinatra y Kirsten compartieron varios programas Light up time!
A continuación podemos escuchar Chattanoogie Shoe Shine Boy, grabada ese mismo 12 de enero de 1950:

Pero vamos con otro 12 de enero histórico en la carrera de Frank Sinatra. Más concretamente, seis años más tarde, el 12 de enero de 1956 Frank Sinatra ingresaba en los estudios Capitol y engendraba una de las grabaciones más irrepetibles e históricas. Junto a la orquesta de Nelson Riddle inmortalizaba I've got you under my skin además de los temas Swingin' down the lane o It happened in Monterey para el LP Songs for swinging lovers!
Para terminar este repaso por los 12 de enero más célebres en la carrera de Frank Sinatra veremos el estreno televisivo del famoso tema de Cole Porter, I've got you under my skin. Posteriormente Sinatra la grabó más potente pero esta primera versión tiene una perfección que ya no se volverá a superar.


lunes, 5 de enero de 2015

Frank Sinatra Jazzístico: London excellence

Como dijimos en la entrada anterior, para esta ocasión veremos otras dos nuevas filmaciones que hasta ahora eran inéditas y que demuestran la excelencia del concierto que Frank Sinatra ofreció en el Royal Albert Hall de Londres en 1962. Se trata del tema swing compuesto por Johnny Mercer en 1937 titulado Too marvelous for words y en segundo lugar, el blues hecho relajación con la saloon song por excelencia en el repertorio de Sinatra, el tema compuesto por Harold Arlen y Johnny Mercer de nuevo, esta vez en 1943, titulado One for my baby (and one more for the road) 
Durante 1962 Frank Sinatra estuvo acompañado en sus conciertos por un sexteto que otorgaba un caracter más jazzístico a las interpretciones. En los videos que veremos a continuación, en el escenario acompañan al cantante Bill Miller al piano, Al Viola a la guitarra, Ralph Peña al contrabajo, Irv Cottler a la batería, Emil Richards al vibráfono y Harry Klee al saxo alto o a la flauta indistintamente. Además, aunque nadie lo sabía, se trataba de parte de una gira benéfica que emprendió Sinatra. Según el músico Buddy Rich: "Sinatra tomó a seis de los mejores músicos de Los Ángeles, fletó un avión, viajó a Japón, a Londres, a Italia, pagó de su bolsillo el transporte de los músicos, los técnicos y los animadores, la comida y el salario habitual de todos ellos y el beneficio íntegro de toda la gira fue destinado a orfanatos norteamericanos. Sinatra nunca dijo nada de ello a la prensa ni al resto de los medios de comunicación. Muchas personas desconocen este rasgo caritativo del cantante y solo es comprensible si se conoce su buen corazón. Estaba hecho de una pasta diferente".

El acompañamiento en One for my baby es únicamente el del pianista Bill Miller quien también acompañara a Sinatra en las célebres grabaciones de estudio que se hizo de este tema, el 24 y 26 de junio de 1958 y en directo, en París en 1962 y en Las Vegas en 1966 La actuación en este caso (entendiendo actuación como una interpretación dramática, actoral, en la que Frank asume el papel de un abandonado, perdedor, algo pasado de tragos) es de una excelencia exquisita. Y es notable la variación en el final de la canción, en el verso "But this torch that I found it better be drawned" con la palabra better y justo en las últimas palabras, cuando ya se aleja del micrófono y recuerda que el camino es largo, cantando "Mighty long" Disfrutemos de este momento:
Frank Sinatra, a la salida del concierto del Royal Albert Hall en 1962, atiende a los admiradores