jueves, 20 de noviembre de 2014

Sinatra recording: Younger than springtime (1967)


No es sencillo encontrar videos captando a Frank Sinatra mientras grababa sus discos. Aún así existen excepciones, como es el tema It was a very good year o el LP L.A. is my lady, cuyas sesiones de grabación fueron grabadas íntegramente. Younger than springtime es otra de esas raras grabaciones que recogen a Frank Sinatra en acción, en el estudio de grabación. Cierto es que el video forma parte del programa televisivo de la NBC titulado Movin' with Nancy, que presentaba su hija, por lo que puede parecer que el documento está más editado. Aún así, Sinatra es filmado mientras graba el sonido que finalmente fue recogido en el disco definitivo. Evidentemente, los planos en los que aparece Nancy Sinatra poniéndole caritas a su padre están agregadas posteriormente.

 La grabación Younger than springtime pertenece a un ambicioso proyecto que Frank Sinatra emprendió con su discográfica, Reprise. Se trataba de reproducir las bandas sonoras de históricos musicales con artistas contemporáneos del sello propiedad del cantante. Así, este tema, perteneciente a la obra South Pacific, está incluido en el LP que se completa con canciones interpretadas por artistas de la talla de Dinah Shore, Bing Crosby, Kelly Smith, Debbie Reynolds, Sammy Davis Jr. o Jo Stafford. En este proyecto denominado Reprise musical repertory theatre se produjeron varios discos como Kiss me Kate, Guys and dolls (donde Sinatra interpretaba la mejor canción de la obra, la titulada Luck be a lady que Marlon Brando interpretara en el cine y tomándose así, por esta razón, su particular revancha) o Finian's rainbow. Otros proyectos quedaron en el olvido y fueron irrealizables como The King and I, aunque Frank Sinatra grabaría en varias ocasiones una buena selección de los temas contenidos en esta obra.

Veremos a continuación el video con la grabación de Younger than springtime (20 septiembre de 1967), del disco South Pacific y como colofón, el tema Old devil moon, una grabación poco conocida de Frank Sinatra para el LP Finian's rainbow, que data del 18 de julio de 1963 Sinatra sigue el arreglo que Nelson Riddle escribiera para la versión de 1956 que formaba parte del LP Songs for swinging lovers pero, en esta ocasión, todavía acomete la melodía con más convencimiento en su voz, mayor potencia y en definitiva, más suficiencia que en la versión anterior. Juzguen ustedes mismos.

Y ahora, Old devil moon en un video con imagenes de Betty Boop (no he encontrado otro):

lunes, 10 de noviembre de 2014

What now my love/New York, New York (Atlantic city 1987)

Frank Sinatra, década de los ochenta

Desde 1966 el actor Jerry Lewis presentó el maratón televisivo en beneficio de la Asociación de la Distrofia Muscular, lo que se llamó el MDA Telethon y fue considerado el padre de esta nueva forma de televisón solidaria. Después de 46 años presentando el Teletón, Jerry Lewis anunció, el 16 de mayo de 2011 que quel sería el último en que participaba, debido a su deterioro físico propio de la edad. La cita solidaria era anual y Frank Sinatra participó en numerosas ocasiones.
Jerry Lewis & Frank Sinatra
Sinatra, como a lo largo de toda su carrera, siempre intentó estar a la altura del acontecimiento con sus actuaciones. En 1980 estaba en plena forma y publicaba el álbum Trilogy con el célebre New York, New York. Cuatro años más tarde, su voz seguía estupenda y se publicaba el fresco y sorprendente L.A. is my lady afrontando en su promoción una gira mundial. Fue en la segunda mitad de la década de los ochenta cuando el estado físico de Frank Sinatra sumado a su avanzada edad, comenzó a dar los primeros síntomas de deterioro y los primeros problemas. Comenzó a dudar en las letras de las canciones, incluso a la hora de recordar quién había compuesto cada tema, durante las presentaciones, pero fue durante la década de los noventa cuando la situación se agravó y más concretamente, en marzo de 1994 cuando Sinatra cayó al suelo del escenario, fulminado como por un rayo, a causa del agotamiento. Acto seguido, en diciembre de ese mismo año, se retiró de los escenarios y publicó sus últimos trabajos Duets y Duets II en los que unía su voz con personalidades mundiales de la canción, un producto más comercial que artístico. Algunos aseguran que, de no haber fumado tanto, la impresionante voz de Frank Sinatra en su época más dorada, no hubiera sido tan profunda pero, lo cierto es que, por alguna razón, en la segunda mitad de la década de los ochenta fue perdiendo potencia, bajos y profundidad gradualmente, hasta llegar al extremo de las grabaciones de Duets donde apenas podemos reconocer ya al cantante. Durante este periodo y más intensamente en la citada segunda mitad de los ochenta, (cuando comienzan los problemas) Sinatra intentaba luchar sin cuartel contra su decadencia, contra los fallos y las malas pasadas que le gastaba su otrora privilegiada voz. Por otro lado, el olvido de algunas estrofas en las canciones, la falta de agudeza visual para leer las letras... eran demasiados factores  que provocaban que el cantante no tuviera el control de la situación, durante los conciertos. Todo esto irritaba profundamente a Sinatra sobre los escenarios y el enfado consigo mismo era demasiado palpable en según qué ocasiones. Bien es cierto que luchaba y no eran pocas las ocasiones que sacaba fuerzas de sus últimas reservas para seguir completando interpretaciones memorables que recordaban todo lo que Sinatra había sido. Es el caso de este 1987, año en que el cantante vuelve a actuar para el Telethon solidario de Jerry Lewis desde Atlantic city. Sinatra, algo ronco y pasado de peso, pero con fuerza suficiente, completa los temas What now my love y una versión muy improvisada en cuanto a la letra, muy juguetona (como le gustaba al Sinatra de siempre) y muy enérgica de su buque insignia: New York, New York. A sus 72 años, Frank Sinatra todavía podía hacer vibrar con su voz en directo


lunes, 3 de noviembre de 2014

Simpatía por el comunismo, parte tercera: The execution of Private Slovik, la película que Sinatra nunca dirigió


Frank Sinatra en 1960
El comienzo de la década de los sesenta fue vertiginoso tanto en la vida artística como en la vida social del cantante. Fue en 1960 cuando se estrenó la película por excelencia del Rat Pack, la discreta comedia Ocean's eleven, actualmente masacrada y reconvertida en una saga absurda por Steven Soderbergh con George Clooney a la cabeza paseando el palmito por la pantalla. También fue 1960 el año en que grabó algunos de sus  álbumes más brillantes como fueron Nice'n'easy, Sinatra's swingin' session y Ring a ding ding. Y por encima de todo 1960 fue el año en que Frank Sinatra apoyó sin condiciones la candidatura de JFK a la presidencia realizando una campaña con el Rat Pack, rebautizado como Jack Pack para la ocasión, en diferentes galas y mítines pre-electorales. Fue, precisamente, durante una de esas galas, la Convención Nacional de los Demócratas, que volvió a ocurrir un desafortunado acontecimiento de caracter racial que volvió a radicalizar la postura de Sinatra contra los fanáticos conservadores, los cazadores de brujas y los fascistas. Durante la actuación, algunos políticos de Missisippi abuchearon a Sammy David Jr, llamándole nigger y monstruo. El cantante, bailarín y actor, miembro del Rat Pack, estaba prometido por aquel entonces con una actriz blanca, May Britt. Se encontraba solo en el escenario ofreciendo un espectáculo de imitación y ante los abucheos lo abandonó bruscamente y visiblemente afectado. A continuación, el Rat Pack dejó también la convención. Con el tiempo, Frank Sinatra sería el padrino de boda de Sammy David Jr con May Britt, apoyando así un matrimonio interracial que para la todavía mojigata sociedad norteamericana era poco menos que un escándalo. 
Sammy Davis Jr. y Frank Sinatra
Quizá fuera la radicalización en la que volvió a posicionarse o bien una historia que rondaba hacía tiempo por su cabeza pero lo cierto es que Frank Sinatra anunció que iba a dirigir su primera película, The execution of Private Slovik, el único americano ejecutado por deserción por el ejército de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Y además, Sinatra contrató a Albert Maltz, uno de los Diez de Hollywood, para escribir el guión. Nuevamente el cantante se posicionaba cercano al comunismo. Albert Maltz, con quien ya había trabajado en el corto The house I live in, fue encarcelado durante la caza de brujas. Posteriormente fue multado e incluido en las célebres listas negras por negarse a responder ante el Comité de Actividades Antiamericanas. Al parecer, con esta decisión, Frank Sinatra tenía un solo objetivo: terminar con las listas negras. Albert Maltz, años después, declararía lo siguiente: "No había trabajado en una película en Hollywood desde 1948 y ni yo ni el resto de los que estaban en la lista negra perdíamos la esperanza de que todo aquello terminara, así que la llamada de Frank en 1960 fue algo muy emocionante para mí. Él sabía de antemano todos los problemas que iban a surgir, así como las protestas de los tipos de la Legión Americana, pero dijo que le daba igual. Quería acabar con la lista negra". Pero habría un problema más, con el que Frank no había contado.
Las críticas del ultrapatriotismo político y del catolicismo comenzaron a llover sobre Frank Sinatra, un hombre que se había convertido en una de las caras visibles para la campaña política de JFK y el actor John Wayne fue el primero en abrir fuego con estas declaraciones: "Me pregunto qué piensa el amiguito de Sinatra, el senador John Kennedy, acerca de que contrate a un tipo semejante (Maltz) Me gustaría saber su posición puesto que este hombre pretende gobernar nuestro país"  Tras las declaraciones de Wayne, Sinatra apostó por una campaña publicitaria en revistas y prensa hollywoodienses en la que defendía a Albert Maltz y a la libertad. En esta época, desde Washington, crearon un comité para investigar los intentos comunistas de infiltrarse en la industria cinematográfica y el cantante, volvió a ser investigado. Esto nos da una idea de la importancia social que llegó a tener el cine en Norteamérica. Sin duda, Frank Sinatra no eligió el mejor momento para proyectar su película. Sin embargo, no cedió y siguió adelante con su proyecto, a pesar de perder por ello un contrato publicitario por 250.000 dólares con la General Motors que le obligó a elegir entre ellos y Maltz. Sinatra eligió a Maltz.
Frank Sinatra y Dean Martin, previo a un concierto en 1960
 Pero Sinatra recibiría una llamada que cambiaría para siempre su percepción del mundo, de los ideales y de la sociedad norteamerciana, la primera amenaza seria para su ideología. Y fue el nacimiento del Sinatra contradictorio que perduró hasta el final de sus días. Ya nada volvería a ser Nice'n'easy. El padre de JFK, Joseph P. Kennedy, telefoneó al cantante y simplemente le dio a elegir "Maltz o nosotros. Contar con Maltz le costarán las elecciones a mi hijo". Aunque ahora suena totalmente anticuado y estúpiudo la relación con los Kennedy ya se haíba deteriorado porque Sinatra apoyó socialmente el matrimonio entre Sammy Davis Jr y May Britt. En este punto debemos aclarar que lo que más deseaba Frank Sinatra, en su voraz e interminable deseo de éxito, era la Casa Blanca. Y lo seguiría deseando a lo largo de su carrera. Tanto fue así que, por conseguirlo, estaba dispuesto a traicionar sus propios ideales. Cómo si no, podemos comprender el apoyo que prestó a Reagan en los ochenta. De ninguna otra manera. Y Sinatra comenzó a traicionar sus principios, su ideología, tras la llamada de Joseph P. Kennedy. Acto seguido, el cantate declaró lo siguiente: "En vista de la reacción de mi familia y mis amigos y del público americano, he dado instrucciones a mis abogados para que lleguen a un acuerdo con Albert Maltz y le informen de qu eno escribirá el guión de The execution of Private Slovik" Ni Albert Maltz ni nadie escribiría aquel guión para el Sinatra director. Un Sinatra director que, probablemente, murió ahí mismo, con sus ideales. El cantante abandonó el proyecto por completo. Ni siquiera tuvo el valor suficiente para telefonear a Maltz. Simplemente, se encerró en el Jack Daniel's y durante tres días estuvo bebiendo sin parar terminando por destrozar, por completo, su oficina de Bowmont House. "Estoy fuera de este negocio de mierda", dijo. Y sí, se quedó fuera y se desmarcó, definitivamente, del comunismo. Sin embargo, una parte del cantante se quedó ahí. Cinematográficamente Frank Sinatra no creó nada reseñable ni de interés como director. Tan solo dirigió la película bélica Todos eran valientes en 1965 y la cinta de ninguna manera cubrió el hueco que dejó The execution of Private Slovik. Este triste episodio en la vida de Frank Sinatra termina con otro aún más triste. En una gala benéfica celebrada en 1960, en el Moulin Rouge de Los Angeles, el cantante intenó provocar una pelea con John Wayne, por el asunto Maltz. Del hecho dieron buena cuenta los periodistas, aunque el protagonista de Centauros del desierto, restó importancia al asunto y años más tarde declararía que, según su opinión, Sinatra era un buen tipo.
Quién diría que, con el tiempo, John Wayne y Frank Sinatra, acabarían apoyando a Reagan y prácticamente, siendo colegas...


¡Qué amigos somos todos! Bob Hope no soporta a Frank Sinatra. Frank Sinatra trina cuando JFK decide hospedarse en casa del republicano Bing Crosby en lugar de su choza, donde el italoamericano le había construido hasta un helipuerto. Y con John Wayne, bueno...estuvieron a punto de llegar a los puños. Lo dicho, una fotografía de verdaderos amigos.
Con este artículo terminamos los coqueteos que Frank Sinatra tuvo con el Comunismo, más descarados en los comienzos de su carrera. A lo largo de su vida, Frank nunca volvió a acercarse al Comunismo, quizá su verdadera ideología política, entre otras cosas porque estaba siendo investigado por sus relaciones con presuntos miembros de la Mafia. Lo que nunca cambió en su ideología, sin embargo, fue la defensa de los Derechos Humanos, el rechazo activo de los fanatismos raciales y del fascismo en general. A este respecto, escribió una carta al LA Times en 1991, una ño después de la muerte de su amigo Sammy Davis Jr, en la que manifestaba lo siguiente:

"¡Somos creados iguales! ¡Ninguno de nosotros es mejor que los demás! Ésta es la divisa proclamada en 1776 e inscrita siglo tras siglo en la verdad de todos los tiempos. Estas acertadas palabras de la Declaración de Independencia acusan al fanatismo y al antisemitismo. Entonces, ¿por qué sigo viendo a los xenófobos y racistas escupir su veneno? ¿Por qué sigo encontrándome con insinuaciones ponzoñosas de desigualdad? ¿Por qué niños inocentes deben crecer siendo despreciados? ¿Por qué los chistes de aquellos que odian siguen provocando la risa, cuando se susurra de escoria a escoria? Saben a quién me refiero, a la escoria que dice 'Algunos de mis mejores amigos son judíos...' En lo que se refiere a los otros, a esos fanáticos que queman cruces y para los cuales la esclavitud mental sigue viva y coleando, no envidio sus juicios en el Más Allá, cuando uno sólo decidirá acerca de sus pensamientos, sus palabra sy sus acciones... Y cuando termine la música, piensen en las pelotas de Rosa Parks, que mediante un acto aislado en un momento aislado cambió el mundo y a todos los que en él vivían. No soy ningún santo. He tenido mis momentos. He hecho algunas cosas en mi vida de las que no me enorgullezco, pero nunca dejé de amar a un ser humano a causa de su raza, fe o color de piel."


Bibliografía: Frank Sinatra: El pasado rojo de la voz (Martin Smith. 2005)

AÑADIDO NECESARIO: A petición y sugerencia de José Antonio González, comentarista asiduo de este blog y ya que Sinatra, después del asunto Kennedy-Maltz, ya no volvió a ser el mismo, les dejamos con el temazo I'll never be the same del inolvidable álbum In the wee small hours of the morning:

 

viernes, 31 de octubre de 2014

Sinatra Halloween Special: Para una noche oscura, Stormy weather

Pueden elegir ustedes mismos cómo celebrar la noche de difuntos. Parece que Frank va a disfrutarla acompañado de un Jack Daniel's en Las Vegas. A sus espaldas resplandece el cartel del Sands
No suelo ser amigo de celebrar Halloween porque por nuestras tierras tenemos el Días de todos los Santos y la noche de difuntos y considero la celebración anglosajona una nueva opción de marketing colonizador que ya ha invadido nuestra sociedad como en muchos otros casos. Pero, sin duda, al tratar este blog de Frank Sinatra, un norteamericano que, al fin y al cabo, celebró Halloween, me ha parecido adecuado hacer una excepción este año dedicando un post a dicha celebración de orígen celta.
Frank Sinatra durante una celebración de Halloween. Eligió un disfraz de indio. Vuelve a ser protagonista, por cierto, el Jack Daniel's. Parece que difícilmente se separaba de él.
En cualquier caso, dedicaremos este post a la celebración de la noche de difuntos y lo haremos, como es costumbre por estos lares, con buena música. Al tratarse de una noche llena de misterio, dedicada a los muertos, a una fecha oscura y llena de sombras, me parece adecuado remitirnos a una canción oscura, sombría, negra...todo un clásico del jazz que Sinatra interpretó en varias ocasiones y en diferentes versiones. Porque sería apropiado para esta fecha una noche tormentosa, hoy dedicaremos el post a las distintas versiones que Frank Sinatra grabó del clásico Stormy weather.
Otra celebración de disfraces, más bien de máscaras, en este caso, junto a Mia Farrow
Harold Arlen y Ted Koehler compusieron esta tonada en 1933 y fue estrenada por Ethel Waters en el Cotton Club de Harlem ese mismo año, grabándola la semana siguiente, grabación que fue incluida en el Grammy Hall of Fame el año 2003 Posteriormente a Waters, el mismo año de 1933, Elisabeth Welch la cantó para el público londinense y la cantante Frances Langford la grabó en estudio. Además de la versión de Waters, una de las mejores propuestas fue la grabación que sobre ella hizo la famosa cantante Billie Holiday aunque, si he de quedarme con una versión de este clásico, sin duda elijo la que grabó la cantante y también miembro del Cotton Club de Harlem Lena Horne para el espectáculo titulado Stormy weather que en 1943 se llevó al cine con la cantante como protagonista y el director Andrew L. Stone. Sin duda, la versión de Horne es limpia, honesta y transmite el sentido y la letra de la canción como ninguna otra. 
Lena Horne en la película Stormy weather
Innumerables fueron las versiones que sucedieron a estas que hemos citado. Pero, de nuevo, las que sobre ella grabó Frank Sinatra, merecen un capítulo aparte.Cuatro fueron las versiones que a lo largo de su carrera grabó del clásico de Harold Arlen. Comenzaremos por el año 1944, primera versión que Frank Sinatra grabó, acompañado por la orquesta y el arreglo de Axel Stordahl, el 3 de diciembre de ese mismo año.
Intimista, acompañado por una pequeña orquesta y unos coros deliciosos, típicos de la década de los cuarenta. Tres años más tarde, el 3 de noviembre de 1947, Sinatra volvió a grabar Stormy weather, con idéntico arreglo de Axel Stordahl, pero esta vez, con mayor autoridad en la voz, sin coros y una sencilla base de blues. Lástima que, en internet, no he encontrado esta versión. Se encuentra entre las grabaciones más brillantes con Columbia pero, en cualquier caso, de esta época, me quedo con la que hemos escuchado de 1944
Fotografía casera, década de los cuarenta
Damos el salto a la época Capitol y la fructífera segunda mitad de la década de los cincuenta, probablemente uno de los mejores periodos vocales si no el mejor de Sinatra. El músico Gordon Jenkins relaizó los arreglos y todas las orquestaciones de los temas elegidos que compondrían el álbum conceptual No one cares, en el que Sinatra volvía a cantar sobre la pérdida, la desolación, el inexorable paso del tiempo e inevitablemente, el otoño. El 23 de marzo de 1959 Frank grabaría la que, en mi opinión, es una de las más brillantes interpretaciones que se han realizado sobre Stormy weather. Sinatra aborda el lentísimo ritmo impuesto por Jenkins, manteniendo la voz en una tonalidad ascendiente, de corte extremadamente clásico (casi operístico) y dramatizando todas y cada una de las palabras que se van desgranando en una plomiza parsimonia típica de los cielos tormentosos o la caída de loas hojas en otoño. Como resultado tenemos una de las interpretaciones más dramáticas que Frank Sinatra grabó a lo largo de su carrera. De nuevo, la marca de la casa queda patente: une todas las frases llevando hasta los límites la trabajada respiración, consiguiendo el clásico portamento. Lo escuchamos:

Y cuando ya creíamos que Sinatra había abordado todas las opciones que proporcionaba el clásico de Harold Arlen, el cantante nos sorprendió nuevamente, incluyendo una muy novedosa versión de Stormy weather, con una potente base de blues, esta vez, orquestada por el gran maestro Quincy Jones para el disco LA is my lady, acompañado por una orquesta de marcado corte jazzístico y afroamericano. La grabación es del 17 de mayo de 1984 y aunque ya la vimos en este blog el pasado mes de abril, no nos cansamos de ver este video de Sinatra en plena faena, en el estudio de grabación. Un nuevo Sinatra es el que se presentaba aquí supliendo las supuestas carencias vocales propias de la edad con un estilo fresco, dejando su voz a merced del blues y dejándose influir por él, en definitiva, interiorizando la canción, su letra, su sentido y expulsándola de nuevo al exterior, una vez elaborada y "pasada" por el filtro de su voz. El efecto conseguido es nuevamente brillante.



Hasta aquí nuestra particular gala de Halloween con Sinatra y con una de las más oscuras canciones que se han compuesto jamás. Frank y yo les deseamos tiempo tormentoso para la noche de difuntos.

domingo, 26 de octubre de 2014

Frank Sinatra: Simpatía por el comunismo; la caza de brujas y el Macarthismo (parte dos)

Años convulsos, la caza de brujas, escuchas telefónicas, ¿es usted comunista? 1947

En esta primera entrega vimos el apoyo que Frank Sinatra prestó a la camapaña de Roosevelt y posteriormente su radicalización y su posicionamiento decisivamente a la izquierda, con un caracter liberal, siempre abanderando la defensa de los derechos humanos y sus declaraciones de tinte comunista, siempre que tenía la oportunidad de encontrarse con los medios. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, el primer objetivo de la prensa y el Partido Republicano, era destruir definitivamente la izquierda. ¿Ha sido usted oe s miembro del Partido Comunista? era la cuestión maldita y sin embargo la más corriente en esa generación del miedo, de los cobardes y de los valientes, que comenzó en 1947 para terminar a finales de los años cincuenta: la caza de brujas. Miembros del Partido Comunista fueron encarcelados, miles de trabajadores perdieron sus puestos de trabajo por una cuestión ideológica y el mundo artístico pronto se vio afectado: a Charles Chaplin se le prohibió la entrada en el país y a Paul Robeson se le impidió que lo abandonara. La caza de brujas, la lista negra, el Comité de Actividades Antiamericanas (HUAC) y un nombre propio, McCarthy, ensombrecieron la libertad, el panorama artístico y cultural de una nación que, tras la Segunda Guerra Mundial, parecía ideológicamente desubicada.
Frank Sinatra en el estudio de grabación, 1947
En 1947 comenzaron los juicios públicos y la HUAC cayó sobre Hollywood convocando a 19 guionistas y directores, lo que supuso el final del Frente Cultural y provocó que se tamableara la alianza de los comunistas, simpatizantes y progresistas. Muchos cedieron a la presión de la HUAC pero algunos artistas resistieron y lucharon contra esta privación de libertad formando el Comité por la Primera Enmienda.

"Los abajo firmantes, como ciudadanos americanos que creen 
en el gobierno democrático constitucional, sentimos repugnancia
e indignación ante el intento reiterado del Comité de Actividades 
Antiamericanas de calumniar a la industria cinematográfica.
Sostenemos que estas audiencias son moralmente inaceptables
por los siguientes motivos:
Cualquier investigación de las creencias
políticas de un individuo contraviene los principios básicos
de la democracia.
Cualquier intento de contener la libertad
de expresión y de fijar referentes de Americanismo
es per se infiel al espíritu
y al texto de la Constitución"

Este apoyo a los 19 de Hollywood, plantando cara a la HUAC, fue firmado y secundado por más de trescientos intelectuales hollywoodienses entre los que destacaban Humphrey Bogart, John Huston, Gene Kelly, Katherine Hepburn, Burt Lancaster, Ava Gardner, Henry Fonda y Frank Sinatra. Posteriormente, el 25 de octubre de 1947, Humphrey Bogart, Lauren Bacall, Rita Hayworth, Groucho Marx, Gene Kelly y Frank Sinatra se reunieron en casa de Ira Gershwin para organizarse y crear una campaña anti-HUAC más contundente. Más tarde, Gershwin fue uno de los delatores y terminó proporcionando los nombres de aquellos que asistieron a esa reunión en su propia casa. Las actividades que contraatacaban a la caza de brujas se sucedieron a un ritmo casi incontrolable. Judy Garland y Frank Sinatra, junto a otros nombres de la cultura, participaron en un programa radiofónico organizado por Artie Shaw quien terminó diciendo: "El HUAC quiere supervisar las notas que tocamos y las palabras que decimos... Cuando desaparece la libertad, la mayor parte de las cosas buenas del estilo de vida americano desaparecen con ella. ¡Más vale que deje la batuta, Sr. Thomas; nadie está bailando!" (El Sr. Thomas al que alude el músico era un fanático de derechas que presidía el tribunal)


Precisamente esta canción compuesta por Ira Gershwin fue grabada por Frank Sinatra el cinco de noviembre de 1947 Aunque la producción del cantante seguía siendo exquisita su popularidad, inexplicable y sospechosamente, caería en picado. En Washington, en una reunión junto a Bogart, Bacall, Gene Kelly y Groucho Marx para apoyar a los citados por el comité, una de las más feroces condenas a la HUAC fue precisamente de Frank Sinatra que declaró lo siguiente:
"Una vez que consigan pisotear el mundo del cine
¿cuánto va a tardar el comité en ocuparse
de la libertad de las ondas?
¿Cuánto tiempo va a transcurrir antes de que se nos indique
qué podemos y qué no podemos decir o cantar ante un micrófono
de radio? Si uno hace una intervención
en una emisora nacional en favor de los desvalidos,
¿lo tacharán de comunista?
Me pregunto si van a conseguir asustarnos
para que estemos callados"



Como dijo Frank, muchos callaron y muchos otros hablaron, por miedo, delatando a sus amigos y compañeros de ideología. Algunos de los enjuiciados se acogieron a la Primera Enmienda pero fueron encarcelados, acusados de desacato. Fueron Alvah Bessie, Herbert Bibermann, Lester Cole, Edward Dmytryk, John Howard Lawson, Ring Lardner Jr, Albert Maltz, Samuel Ornitz, Adrian Scott y Dalton Trumbo. Los Diez de Hollywood
Lauren Bacall y Humphrey Bogart encabezan una marcha pacífica en protesta por la caza de brujas
El gobierno utilizaba los juicios a los artistas para mostrar al ciudadano de a pie el poder que tenía. El enemigo real de la HUAC era el trabajador organizado y militante de la clase obrera. Y este fue un modo de atemorizar al personal, a tacando a Hollywood.
Frank Sinatra en el estudio, junto a Axel Stordhal (1947)
Comenzó la edad oscura de Sinatra, el periodo comprendido entre 1947 y 1953. Su carrera y popularidad cayeron en picado. Louis B. Mayer rescindió su contrato cinematográfico con la MGM en 1950 y en 1952 Columbia Records hizo lo mismo con el contrato discográfico. Aunque la elección musical de Sinatra en aquella época no fue la más acertada, muchas veces debía cantar lo que imponía la discográfica. Además de su complicada relación con Ava Gardner (nada adecuada para su popularidad) y sus presuntas relaciones con personas vinculadas a la Mafia, el intento del FBI para etiquetarlo de comunista tuvieron un peso decisivo y crucial en este momento de su carrera. Sinatra se convirtió en un apestado. Jack Tenney, presidente de Investigación de Actividades Antiamericanas en el Estado de California, tachó a Sinatra de comunista, igual que hizo Gerald L. K. Smith (del partido de tintes racistas America First). Ante tales acusaciones, el cantante declaró al Daily Worker: "Alguien me dijo que hablo como un comunista. ¿Sabes?, También dicen que Shirley Temple es comunista. Bueno, le dije, pues supongo que ya somos dos, Shirley y yo."
Frank Sinatra y la actriz Jane Powell en 1947
Llegó la época de los panfletos. A finales de los cuarenta y principios de los cincuenta, se imprimieron una serie de artículos denunciando a los comunistas. Uno titulado Traición Roja de la Juventud fue dedicado por Kennedy Goff a Frank Sinatra y decía así:

"En los últmos tiempos este rojo jovenzuelo punk (Sinatra) ha estado de gira por el país haciendo desvanecerse a las Bobbysoxers con su voz de barítono mientras les dice a sus padres a quién deben votar. Hizo acto de presencia frente a 16.000 izquierdistas en el Madison Square Garden el año pasado durante la inauguración de una campaña nacional del Partido Comunista y los prorrusos del New Deal para hacerse con los votos de los veteranos de guerra. Frank Sinatra, desafiante con su pajarita, pedía libertad para los chinos, que se emprendiese una campaña contra el gobierno español y el reconocimiento público de las posibilidades políticas de los cantantes radiofónicos. Mientras que Sinatra y otros pedían que se derrocase a Franco, los Fascistas Rojos distribuían entre la muchedumbre octavillas que decían 'Veteranos, únanse al Partido Comunista...Nuestro partido defiende el control de la economía nacional por parte de los operarios y campesinos'. Cualquier persona con un mínimo de inteligencia podría darse cuenta, viendo esta intevención, de que 'Frankie le Rojo', con su voz gentil y susrrante, está seduciendo a la juventud americana para que se lance a los brazos del comunismo ateo"

A partir de entonces, el FBI tuvo a Sinatra bajo su investigación durante 40 años. Este panfleto que acabemos de leer de Kennedy Goff es casi cómico, hoy en día, pero en su momento, tuvo una repercusión devastadora. Si bien algunos aspectos son ciertos, como el apoyo de Frank Sinatra a los republicanos españoles exiliados o su rechazo a cualquier tipo de fascismo, incluido por supuesto el franquismo (de hecho, en esta época es necesario buscar sus diferencias con nuestro país) todo aquello que alude a los veteranos de guerra es fruto de la invención y el adorno del periodista. Una serie de informantes del FBI confirmaron que Frank Sinatra estaba realmente afiliado al Partido Comunista pero lo cierto es que nunca pudieron probar más que una afinidad de intereses y objetivos. Y realmente fue así. Sinatra era un acérrimo liberal, muy próximo a Albert Maltz o Henry Wallace,  candidato del Partido Progresista enfrentado a Truman y al Partido Demócrata, al que apoyó decididamente en 1947 El cantante abogaba restablecer la unidad entre liberales y progresistas y creía en Wallace para ofrecer este tipo de liderazgo. Sin embargo, la campaña de Wallace fracasó, el Partido Comunista fue aniquilado y Sinatra quedó más aislado que nunca.
Frank Sinatra "se corta la coleta" (1949)
A partir de 1950 Sinatra retira su apoyo a los movimientos más radicales e intenta restablecer su popularidad, fracasando en el intento. El ejército de los EEUU niega al cantante el permiso para actuar para las tropas de Corea durante la Navidad. Pero, a pesar de vivir un gran periodo de oscurantismo en esta época, Frank nunca dio nombres, nunca delató a sus compañeros de lucha contra la caza de brujas y muchos de los artistas incluidos en la Lista Negra le recuerdan como un amigo generoso, liberal, defensor de los derechos, alguien en quien se pudo confiar durante los negros años del macarthismo. Según la perseguida actriz Betsy Blair, Sinatra ayudó económicamente a algunos actores incluidos en la Lista Negra que pasaron por graves apuros económicos. "No quería saber nada ni hablar de ello, pero siempre dbaa algo", recuerda. Sinatra se divorció de Nancy y se casó con Ava Gardner en 1951, otro aspecto que influyó negativamente en su popularidad, ya que la prensa consideraba a la pareja como "destrozahogares". Todavía faltaba un par de años para que Frank Sinatra volviera  a la cima con la película De aquí a la eternidad y su nuevo contrato musical con Capitol Records. Sin embargo, alguna de las mejores grabaciones del cantante fueron durante este periodo oscuro, como este Hello young lover:


*Bibliografía consultada: "Frank Sinatra: El pasado rojo de La Voz" (Martin Smith. Redwords 2005)

jueves, 16 de octubre de 2014

Everything happens to me: Frank Sinatra sings close to you

Frank Sinatra y Félix Slatkin durante la grabación de Close to you

Era el prolífico año 1957 en el que Frank Sinatra publicaba el álbum Close to you, una delicia insólita en la que el cantante cambiaba sensiblemente de registro y se acercaba más a la música clásica, siendo acompañado en todas las canciones por una orquesta de cámara. Fue a principios de 1956 cuando, inspirado por la concepción semiclásica que el arreglista Nelson Riddle había dispuesto para el álbum minimalista In the wee small hour of the morning, Sinatra volvió a contar con él pidiéndole en esta ocasión arreglos musicales para un trabajo junto a la Hollywood String Quartet. La HSQ, a pesar de su nombre, poco tenía que ver con la música del cine, a pesar de sus frecuentes colaboraciones con los estudios. Lo cierto es que los cuatro músicos que formaban el cuarteto de cuerda vivían en Hollywood y ningún grupo que viviera allí había conseguido llegar muy lejos, así que decidieron llevar el nombre de la ciudad con una connotación distinta a la cinematográfica. El cuarteto fue el primer grupo estadounidense invitado al Festival de Edimburgo y llegó a cosechar fama mundial, a partir de la década de los cuarenta. El HSQ, sin embargo, no estrechaba miras y en lugar de dedicarse exclusivamente a la música llamada culta, trabajaban como músicos de estudio para la discográfica Capitol y eran muy solicitados, como grupo y por separado, para las bandas sonoras de series de televisión, cine, incluso para anuncios televisivos.
Frank Sinatra escuchó las grabaciones que la Hollywood String Quartet realizó sobre Ravel, Schubert, Beethoven, Borodin, o Schoenberg, algunos de los clásicos preferidos por el cantante. Además, había trabado amistad a lo largo de los años, con el matrimonio Slatkin, Félix y Eleanor, fundadores del HSQ, que acompañaban asiduamente a Sinatra como músicos individuales desde la época de Columbia, a comienzos de los años cincuenta. Frank no solía trabar relaciones con los músicos de estudio que le acompañaban durante las grabaciones más allá de alguna cena de celebración después de las sesiones, pero con Félix y Eleanor Slatkin sucedió algo distiinto. Solían cenar juntos cada dos o tres semanas. Bien el matrimonio Slatkin acudía a casa de Sinatra o era el cantante el que era recibido por los músicos. Leonard Slatkin, primer hijo del matrimonio Slatkin, recuerda a Frank como a un tío, alguien entrañable, cercano, simpático y generoso. Y como una anécdota habla en un libro autobiográfico de una ocasión en la que él y sus hermanos no podían dormir por la noche. Frank fue a su cuarto y cantó una canción de cuna a los niños. Durmieron en un abrir y cerrar de ojos.
De izda a dcha, arriba: Frank Sinatra, Danny Kaye, Gordon McRae, Nat King Cole. Abajo: Glenn Wallichs, Dean Martin y Stan Freberg. Eran los hombres más importantes para Capitol Records
Independientemente a la amistad y las anécdotas entre Frank Sinatra y el matrimonio Slatkin, realizar un disco tan solo acompañado por un cuarteto de cuerda era comercialmente arriesgado para la directiva de Capitol Records. No obstante, Frank Sinatra se había convertido junto a Nat King Cole en el músico más importante de la compañía y por ello se aceptó y avaló el proyecto tan ciegamente como se hiciera con álbumes más comerciales como Come fly with me. El resultado del álbum titulado Close to you es precisamente ese: Frank Sinatra cantando "close to you", es decir, susurrando al oído canciones románticas con el inigualable fondo de cuerda creado por la HSQ. A partir de este trabajo Frank Siantra nombró "concertino" a Félix Slatkin para todos sus trabajos futuros, tanto con Capitol Records como con Reprise hasta la repentina muerte de Félix en 1963. Close to you fue un trabajo más minimalista incluso que In the wee small hours of the morning, el más próximo a la música clásica que realizó Frank en toda su carrera, tan solo igualado quizá por The Concert Sinatra (1963), en el que también participó Eleanor Slatkin a petición del cantante pues la chelista acababa de perder a su marido. En definitiva, es un álbum musicalmente exquisito, perfecto. Comercialmente, quizá supuso el mayor batacazo de Frank en la época Capitol pero careció de importancia pues fue compensado contundentemente en ese mismo año por la banda sonora de la película Pal Joey y el exitoso single The lady is a tramp, por su dinámico trabajo A swingin' affair y por el álbum otoñal Where are you?.

El cuarteto que acompaña a Frank Sinatra en el LP Close to you, La HSQ está formada por Félix Slatkin (violín), Eleanor Slatkin (chelo), Alvin Dinkin (viola) y Paul C. Schure (violín) Uno de los clásicos que interpretan en el álbum es Everything happens to me, compuesta por Hoagy Carmichael y Johnny Mercer. Este clásico fue versionado por Sinatra en cuatro ocasiones pero nunca sonó tan franco como en la grabación para este álbum, del 6 de abril de 1956 En el siguiente video vemos a Sinatra, ya en 1957, acompañado por el Hollywood String Quartet y estamos en el estreno promocional del álbum Close to you. En esta versión televisiva, al cuarteto de cuerda se suma el pianista Bill Miller y un clarinete solista.

sábado, 4 de octubre de 2014

Frank Sinatra, simpatía por el comunismo (Parte uno)



Corría el año 1946 cuando Frank Sinatra interpretaba este clásico de Jerome Kern y Oscar Hammerstein II y no es casualidad inaugurar con ella esta nueva sección del blog en la que intentamos explicar los abiertos coqueteos que el cantante mantuvo con el comunismo, en los comienzos de su carrera. Y es que Old man river fue la canción que Frank Sinatra eligió para cantar en la Froebel High School de Gary, tras su discurso en favor de los derechos civiles, en 1945, una escuela especialmente polémica en la que 270 alumnos blancos se habían declarado en huelga porque su director intentaba aplicar una nueva política anti-racista. Pero para entender la implicación política del cantante en la década de los cuarenta es necesario, una vez más, conocer sus raíces e incluso lo que sus antepasados vivieron al llegar desde Italia.
Frank Sinatra y Eleanor Roosevelt, 1946
 En los años ochenta del siglo XIX los abuelos de Sinatra llegaron a Hoboken y se establecieron en una ciudad dividida en barrios étnicos donde los únicos que tenían calidad de vida eran los alemanes, que habían llegado mucho antes. Después iban los irlandeses y por último, los italianos, ocupaban el estrato más bajo de aquella sociedad. Estos eran llamados WOP (without papers), un mote peyorativo que se hizo popular para una ciudad fundamentalmente racista donde los linchamientos estaban a la orden del día. Las personas de raza negra fueron los más perseguidos por este tipo de grupos asesinos pero, probablemente, los italianos ocupaban el segundo lugar en este patético escalafón. Hecho que se reafirmó tras la ejecución de dos anarquistas italianos en 1927 por un presunto asesinato a un empleado y un guarda en Baintree, Massachussets. En la realidad, Bartolomeo Banzetti y Nicola Sacco fueron juzgados por unas pruebas circunstanciales y la acusación se centró, durante el juicio, en sus creencias religiosas, sus estatus de inmigrantes y su negativa al inscribirse al servicio militar. Así pues, para compreder la ideología con la que creció el joven Frank es necesario entender que el pueblo italiano fue un pueblo oprimido en su llegada a Estados Unidos.
Frank Sinatra (1945)
La madre de Sinatra, Dolly, era una mujer fuerte y con carácter, una de las pocas personas en Hoboken que hablaba perfectamente el Inglés, además de dominar todos los dialectos de Little Italy. Dolly no tardó en verse implicada en la política. Porque los políticos irlandeses, cuando necesitaban votos italianos, acudían a ella y así Dolly se convirtió en la líder demócrata del tercer distrito electoral del noveno distrito de Hoboken. La mamá Sinatra era capaz de mover 600 votos en favor del Partido Demócrata, lo que nunca antes había conseguido ningún italoamericano y ninguna mujer. Además de eso, Dolly era comadrona, practicaba abortos ilegales (algo que influyó decididamente en su hijo, quien siempre defendió el derecho de la mujer a elegir) y poco a poco se fue alejando de la iglesia pero acercándose al pueblo. Si además tenemos en cuenta que, en los locos años veinte de la Ley Seca, los Sinatra tenían su propio bar, el Marty O'Brien (el nombre que el padre utilizaba cuando se dedicaba al boxeo), donde seguían vendiendo alcohol, tenemos una buena idea de qué ambiente respiró Frank Sinatra en su infancia y adolescencia. Frank empezó a cantar para los clientes del Marty O'Brien canciones que escuchaba en la radio, interpretadas por Rudy Valee, Russ Columbo o Bing Crosby. Dolly le había comprado el mejor aparato de radio del mercado. Pronto los Sinatra dejaron Little Italy para acomodarse en un barrio residencial.
Frank Sinatra fue boxeador como su padre, antes que cantante.
Frank Sinatra debutó en 1939 con la orquesta de Harry James y probablemente, entre sus planes, no figuraba implicarse políticamente con ningún partido político pero, ante todo, Frank era Frank, había vivido las circunstancias que todo italiano vivía en su barrio y ya cosechaba su propia ideología que no vacilaba a dar a conocer en cualquier momento que pusieran un micrófono frente a él. Así ocurrió cuando un periodista le preguntó cuál consideraba el mayor problema al que se enfrentaba su país. Su respuesta fue clara: "La pobreza, esa es la peor espina...Todos los niños del mundo deberían tener su ración diaria de leche", dijo. Pero fue en 1944 cuando Frank Sinatra se posicionó políticamente por primera vez. Apoyó abiertamente la candidatura de Franklin D. Roosevelt y se implicó a fondo en la lucha contra el racismo.
Sinatra participó en la March of dimes de Roosevelt
Frank Sinatra se entrevistó con Franklin D. Roosevelt en la Casa Blanca, se unió al Comité de Acción Política (PAC) y salió frecuentemente en defensa de los oprimidos, los trabajadores y los pobres. Donó 5000 dólares a los demócratas, patrocinó unas chapas con su rostro donde se podía leer "Frankie está con Roosevelt y nosotros también" e intervino en un gran mítin del Partido Demócrata en el Madison Square Garden. Cuando Roosevelt ganó las elecciones Frank Sinatra y Orson Welles lo celebraron de gira por los bares de Nueva York y acabaron la noche en las oficinas centrales del sindicato de trabajadores del textil donde, curiosamente, estaba la sede del Partido Comunista. La actitud de Sinatra fue valiente, siendo una de las primeras estrellas que declararon abiertamente su filiación política.
Frank Sinatra, 1944
Después de las elecciones, Frank Sinatra se radicalizó más hacia la izquierda. Participó activamente y habló en varios mítines de izquierdas, mostró su total oposición al fascismo y apoyó activamente la lucha contra el racismo en favor de los derechos civiles. Para entender este viraje a la izquierda es necesario comprender la radicalización política que vivió Estados Unidos en los 30 y principios de los 40 Las posturas radicales tuvieron una consecuencia en el florecimiento de la cultura y Frank Sinatra fue hijo de este movimiento llamado Frente Cultural. Su contribución política y musical, a pesar de ser un recién llegado, dio forma a este movimiento. Incluso antes de que el país entrara en la Segunda Guerra Mundial, se enfrentaba a la ideología nazi estadounidense. Justo después de las elecciones de 1944 declaraba ante los periodistas que estaba leyendo vorazmente libros de ideología comunista con estas palabras: "Empecé por los libros más prolíficos, quiero decir, los que son más fáciles de entender para alguien como yo que está descubriendo una nueva vocación. He leído The History of Bigotry in the United States de Gustavus Myers, The American Dilemma, de Gunnar Myrdal y Freedom Road de Howard Fast. Ahora estoy sumergido en Marx"
Muchas asociaciones radicales asociadas al Frente Popular fueron apoyadas por Sinatra, como el Committee for the First Amendment, (que pretendía recabar apoyos para guionistas y directores citados por el Comité de Actividades Antiamericanas), el Joint Anti-Fascist Refugee Committee (al que también financió), la American Crusade to end Lynching además de ser vicepresidente del Independent Citizens Committee of the Arts, Sciences and Profesions. En 1945 Sinatra intervino en varias huelgas en escuelas en las que los padres y maestros se oponían a la integración. El antirracismo era realmente el gran interés de Sinatra, porque probablemente afectaba a un problema que él mismo había sufrido. Y luchó para acabar con la discriminación también en la industria cinematográfica y discográfica. Frank hacía lo posible para cantar con una orquesta donde siempre hubiera músicos negros. Sinatra también fue muy criticado por dejarse fotografíar junto a la cantante negra Hazle Scout, en actitud cariñosa, que además era miembro activo del Partido Comunista. Pero Frank terminó por posicionarse cuando grabó el corto The house I live in con la RKO Los diez minutos de cinta rápidamente se convirtieron en el clásico de la era del Frente Popular. El corto está dirigido por Mervyn LeRoy y se grabó poco después de la repentina muerte del presidente Rossevelt, en mayo de 1945. Tanto Sinatra como LeRoy fueron galardonados con un Oscar al año siguiente. Abel Meeropol compuso la letra de la canción. El guionista fue otra figura del comunismo, Robert Maltz y la melodía de The house I Live in fue compuesta por Earl Robinson. Con este corto, Sinatra se posicionó políticamente y consolidó su lucha contra el racismo. El dinero obtenido por el film fue donado por el cantante a la California Labor School, escuela con departamentos destinados a la organización sindical, la escritura creativa, las ciencias sociales y las artes aplicadas. Uno de los profesores fue Orson Welles. 
Junto con The House I live in, Sinatra grabó otras dos canciones antirracistas, Ol' man river que encabeza esta entrada y Lost in the stars, compuesta por el comunista Kurt Weill. Este programa de canciones las repitió el cantante cuando actuó en la década de los sesenta ante Martin Luther King en favor de los derechos civiles. Según Martin Smith, autor del libro Frank Sinatra: el pasado rojo de la voz: "Exceptuando a Paul Robeson, ningún artista mainstream se afirmó nunca de ese modo. Sinatra dejó atrás las políticas elegidas por Roosevelt y los New Deal Democrats. Él estuvo dispuesto a trabajar con la izquierda comunista y utilizó su talento para desafiar al sistema, haciendo una contribución única a la lucha contra el racismo" Por supuesto que esta simpatía por el comunismo no pasó desapercibido a la derecha norteamericana, ni a los buitres del Partido Republicano. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, el objetivo era destrozar a la izquierda y Sinatra estaba en su punto de mira. Causalmente, en esta época llegarían los peores años de Frank Sinatra en que su popularidad caería en picado. Pero esto lo veremos, en el próximo capítulo de "Frank Sinatra, simpatía por el comunismo". Para terminar este primer bloque veremos íntegramente el corto The House I live in y dejo un fragmento en traducido, a continuación, sobre lo que habla Sinatra al grupo de chavales a los que se dirige: "Mirad, colegas, la religión no significa nada, a no ser que seas un nazi o un pringado. No dejéis que os conviertan en imbéciles. Dios no nos creó a unos mejores que a otros. Vuestra sangre es igual que la mía, y la mía es igual que la suya. ¿Sabéis qué es este país? Está hecho de cien tipos diferentes de personas, y todas son americanas...Utilicemos estos cerebros americanos que tenemos y no nos enfrentemos entre nosotros"



The House I Live In (1945) por Lost_Shangri_La_Horizon