viernes, 31 de octubre de 2014

Sinatra Halloween Special: Para una noche oscura, Stormy weather

Pueden elegir ustedes mismos cómo celebrar la noche de difuntos. Parece que Frank va a disfrutarla acompañado de un Jack Daniel's en Las Vegas. A sus espaldas resplandece el cartel del Sands
No suelo ser amigo de celebrar Halloween porque por nuestras tierras tenemos el Días de todos los Santos y la noche de difuntos y considero la celebración anglosajona una nueva opción de marketing colonizador que ya ha invadido nuestra sociedad como en muchos otros casos. Pero, sin duda, al tratar este blog de Frank Sinatra, un norteamericano que, al fin y al cabo, celebró Halloween, me ha parecido adecuado hacer una excepción este año dedicando un post a dicha celebración de orígen celta.
Frank Sinatra durante una celebración de Halloween. Eligió un disfraz de indio. Vuelve a ser protagonista, por cierto, el Jack Daniel's. Parece que difícilmente se separaba de él.
En cualquier caso, dedicaremos este post a la celebración de la noche de difuntos y lo haremos, como es costumbre por estos lares, con buena música. Al tratarse de una noche llena de misterio, dedicada a los muertos, a una fecha oscura y llena de sombras, me parece adecuado remitirnos a una canción oscura, sombría, negra...todo un clásico del jazz que Sinatra interpretó en varias ocasiones y en diferentes versiones. Porque sería apropiado para esta fecha una noche tormentosa, hoy dedicaremos el post a las distintas versiones que Frank Sinatra grabó del clásico Stormy weather.
Otra celebración de disfraces, más bien de máscaras, en este caso, junto a Mia Farrow
Harold Arlen y Ted Koehler compusieron esta tonada en 1933 y fue estrenada por Ethel Waters en el Cotton Club de Harlem ese mismo año, grabándola la semana siguiente, grabación que fue incluida en el Grammy Hall of Fame el año 2003 Posteriormente a Waters, el mismo año de 1933, Elisabeth Welch la cantó para el público londinense y la cantante Frances Langford la grabó en estudio. Además de la versión de Waters, una de las mejores propuestas fue la grabación que sobre ella hizo la famosa cantante Billie Holiday aunque, si he de quedarme con una versión de este clásico, sin duda elijo la que grabó la cantante y también miembro del Cotton Club de Harlem Lena Horne para el espectáculo titulado Stormy weather que en 1943 se llevó al cine con la cantante como protagonista y el director Andrew L. Stone. Sin duda, la versión de Horne es limpia, honesta y transmite el sentido y la letra de la canción como ninguna otra. 
Lena Horne en la película Stormy weather
Innumerables fueron las versiones que sucedieron a estas que hemos citado. Pero, de nuevo, las que sobre ella grabó Frank Sinatra, merecen un capítulo aparte.Cuatro fueron las versiones que a lo largo de su carrera grabó del clásico de Harold Arlen. Comenzaremos por el año 1944, primera versión que Frank Sinatra grabó, acompañado por la orquesta y el arreglo de Axel Stordahl, el 3 de diciembre de ese mismo año.
Intimista, acompañado por una pequeña orquesta y unos coros deliciosos, típicos de la década de los cuarenta. Tres años más tarde, el 3 de noviembre de 1947, Sinatra volvió a grabar Stormy weather, con idéntico arreglo de Axel Stordahl, pero esta vez, con mayor autoridad en la voz, sin coros y una sencilla base de blues. Lástima que, en internet, no he encontrado esta versión. Se encuentra entre las grabaciones más brillantes con Columbia pero, en cualquier caso, de esta época, me quedo con la que hemos escuchado de 1944
Fotografía casera, década de los cuarenta
Damos el salto a la época Capitol y la fructífera segunda mitad de la década de los cincuenta, probablemente uno de los mejores periodos vocales si no el mejor de Sinatra. El músico Gordon Jenkins relaizó los arreglos y todas las orquestaciones de los temas elegidos que compondrían el álbum conceptual No one cares, en el que Sinatra volvía a cantar sobre la pérdida, la desolación, el inexorable paso del tiempo e inevitablemente, el otoño. El 23 de marzo de 1959 Frank grabaría la que, en mi opinión, es una de las más brillantes interpretaciones que se han realizado sobre Stormy weather. Sinatra aborda el lentísimo ritmo impuesto por Jenkins, manteniendo la voz en una tonalidad ascendiente, de corte extremadamente clásico (casi operístico) y dramatizando todas y cada una de las palabras que se van desgranando en una plomiza parsimonia típica de los cielos tormentosos o la caída de loas hojas en otoño. Como resultado tenemos una de las interpretaciones más dramáticas que Frank Sinatra grabó a lo largo de su carrera. De nuevo, la marca de la casa queda patente: une todas las frases llevando hasta los límites la trabajada respiración, consiguiendo el clásico portamento. Lo escuchamos:

Y cuando ya creíamos que Sinatra había abordado todas las opciones que proporcionaba el clásico de Harold Arlen, el cantante nos sorprendió nuevamente, incluyendo una muy novedosa versión de Stormy weather, con una potente base de blues, esta vez, orquestada por el gran maestro Quincy Jones para el disco LA is my lady, acompañado por una orquesta de marcado corte jazzístico y afroamericano. La grabación es del 17 de mayo de 1984 y aunque ya la vimos en este blog el pasado mes de abril, no nos cansamos de ver este video de Sinatra en plena faena, en el estudio de grabación. Un nuevo Sinatra es el que se presentaba aquí supliendo las supuestas carencias vocales propias de la edad con un estilo fresco, dejando su voz a merced del blues y dejándose influir por él, en definitiva, interiorizando la canción, su letra, su sentido y expulsándola de nuevo al exterior, una vez elaborada y "pasada" por el filtro de su voz. El efecto conseguido es nuevamente brillante.



Hasta aquí nuestra particular gala de Halloween con Sinatra y con una de las más oscuras canciones que se han compuesto jamás. Frank y yo les deseamos tiempo tormentoso para la noche de difuntos.

domingo, 26 de octubre de 2014

Frank Sinatra: Simpatía por el comunismo; la caza de brujas y el Macarthismo (parte dos)

Años convulsos, la caza de brujas, escuchas telefónicas, ¿es usted comunista? 1947

En esta primera entrega vimos el apoyo que Frank Sinatra prestó a la camapaña de Roosevelt y posteriormente su radicalización y su posicionamiento decisivamente a la izquierda, con un caracter liberal, siempre abanderando la defensa de los derechos humanos y sus declaraciones de tinte comunista, siempre que tenía la oportunidad de encontrarse con los medios. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, el primer objetivo de la prensa y el Partido Republicano, era destruir definitivamente la izquierda. ¿Ha sido usted oe s miembro del Partido Comunista? era la cuestión maldita y sin embargo la más corriente en esa generación del miedo, de los cobardes y de los valientes, que comenzó en 1947 para terminar a finales de los años cincuenta: la caza de brujas. Miembros del Partido Comunista fueron encarcelados, miles de trabajadores perdieron sus puestos de trabajo por una cuestión ideológica y el mundo artístico pronto se vio afectado: a Charles Chaplin se le prohibió la entrada en el país y a Paul Robeson se le impidió que lo abandonara. La caza de brujas, la lista negra, el Comité de Actividades Antiamericanas (HUAC) y un nombre propio, McCarthy, ensombrecieron la libertad, el panorama artístico y cultural de una nación que, tras la Segunda Guerra Mundial, parecía ideológicamente desubicada.
Frank Sinatra en el estudio de grabación, 1947
En 1947 comenzaron los juicios públicos y la HUAC cayó sobre Hollywood convocando a 19 guionistas y directores, lo que supuso el final del Frente Cultural y provocó que se tamableara la alianza de los comunistas, simpatizantes y progresistas. Muchos cedieron a la presión de la HUAC pero algunos artistas resistieron y lucharon contra esta privación de libertad formando el Comité por la Primera Enmienda.

"Los abajo firmantes, como ciudadanos americanos que creen 
en el gobierno democrático constitucional, sentimos repugnancia
e indignación ante el intento reiterado del Comité de Actividades 
Antiamericanas de calumniar a la industria cinematográfica.
Sostenemos que estas audiencias son moralmente inaceptables
por los siguientes motivos:
Cualquier investigación de las creencias
políticas de un individuo contraviene los principios básicos
de la democracia.
Cualquier intento de contener la libertad
de expresión y de fijar referentes de Americanismo
es per se infiel al espíritu
y al texto de la Constitución"

Este apoyo a los 19 de Hollywood, plantando cara a la HUAC, fue firmado y secundado por más de trescientos intelectuales hollywoodienses entre los que destacaban Humphrey Bogart, John Huston, Gene Kelly, Katherine Hepburn, Burt Lancaster, Ava Gardner, Henry Fonda y Frank Sinatra. Posteriormente, el 25 de octubre de 1947, Humphrey Bogart, Lauren Bacall, Rita Hayworth, Groucho Marx, Gene Kelly y Frank Sinatra se reunieron en casa de Ira Gershwin para organizarse y crear una campaña anti-HUAC más contundente. Más tarde, Gershwin fue uno de los delatores y terminó proporcionando los nombres de aquellos que asistieron a esa reunión en su propia casa. Las actividades que contraatacaban a la caza de brujas se sucedieron a un ritmo casi incontrolable. Judy Garland y Frank Sinatra, junto a otros nombres de la cultura, participaron en un programa radiofónico organizado por Artie Shaw quien terminó diciendo: "El HUAC quiere supervisar las notas que tocamos y las palabras que decimos... Cuando desaparece la libertad, la mayor parte de las cosas buenas del estilo de vida americano desaparecen con ella. ¡Más vale que deje la batuta, Sr. Thomas; nadie está bailando!" (El Sr. Thomas al que alude el músico era un fanático de derechas que presidía el tribunal)


Precisamente esta canción compuesta por Ira Gershwin fue grabada por Frank Sinatra el cinco de noviembre de 1947 Aunque la producción del cantante seguía siendo exquisita su popularidad, inexplicable y sospechosamente, caería en picado. En Washington, en una reunión junto a Bogart, Bacall, Gene Kelly y Groucho Marx para apoyar a los citados por el comité, una de las más feroces condenas a la HUAC fue precisamente de Frank Sinatra que declaró lo siguiente:
"Una vez que consigan pisotear el mundo del cine
¿cuánto va a tardar el comité en ocuparse
de la libertad de las ondas?
¿Cuánto tiempo va a transcurrir antes de que se nos indique
qué podemos y qué no podemos decir o cantar ante un micrófono
de radio? Si uno hace una intervención
en una emisora nacional en favor de los desvalidos,
¿lo tacharán de comunista?
Me pregunto si van a conseguir asustarnos
para que estemos callados"



Como dijo Frank, muchos callaron y muchos otros hablaron, por miedo, delatando a sus amigos y compañeros de ideología. Algunos de los enjuiciados se acogieron a la Primera Enmienda pero fueron encarcelados, acusados de desacato. Fueron Alvah Bessie, Herbert Bibermann, Lester Cole, Edward Dmytryk, John Howard Lawson, Ring Lardner Jr, Albert Maltz, Samuel Ornitz, Adrian Scott y Dalton Trumbo. Los Diez de Hollywood
Lauren Bacall y Humphrey Bogart encabezan una marcha pacífica en protesta por la caza de brujas
El gobierno utilizaba los juicios a los artistas para mostrar al ciudadano de a pie el poder que tenía. El enemigo real de la HUAC era el trabajador organizado y militante de la clase obrera. Y este fue un modo de atemorizar al personal, a tacando a Hollywood.
Frank Sinatra en el estudio, junto a Axel Stordhal (1947)
Comenzó la edad oscura de Sinatra, el periodo comprendido entre 1947 y 1953. Su carrera y popularidad cayeron en picado. Louis B. Mayer rescindió su contrato cinematográfico con la MGM en 1950 y en 1952 Columbia Records hizo lo mismo con el contrato discográfico. Aunque la elección musical de Sinatra en aquella época no fue la más acertada, muchas veces debía cantar lo que imponía la discográfica. Además de su complicada relación con Ava Gardner (nada adecuada para su popularidad) y sus presuntas relaciones con personas vinculadas a la Mafia, el intento del FBI para etiquetarlo de comunista tuvieron un peso decisivo y crucial en este momento de su carrera. Sinatra se convirtió en un apestado. Jack Tenney, presidente de Investigación de Actividades Antiamericanas en el Estado de California, tachó a Sinatra de comunista, igual que hizo Gerald L. K. Smith (del partido de tintes racistas America First). Ante tales acusaciones, el cantante declaró al Daily Worker: "Alguien me dijo que hablo como un comunista. ¿Sabes?, También dicen que Shirley Temple es comunista. Bueno, le dije, pues supongo que ya somos dos, Shirley y yo."
Frank Sinatra y la actriz Jane Powell en 1947
Llegó la época de los panfletos. A finales de los cuarenta y principios de los cincuenta, se imprimieron una serie de artículos denunciando a los comunistas. Uno titulado Traición Roja de la Juventud fue dedicado por Kennedy Goff a Frank Sinatra y decía así:

"En los últmos tiempos este rojo jovenzuelo punk (Sinatra) ha estado de gira por el país haciendo desvanecerse a las Bobbysoxers con su voz de barítono mientras les dice a sus padres a quién deben votar. Hizo acto de presencia frente a 16.000 izquierdistas en el Madison Square Garden el año pasado durante la inauguración de una campaña nacional del Partido Comunista y los prorrusos del New Deal para hacerse con los votos de los veteranos de guerra. Frank Sinatra, desafiante con su pajarita, pedía libertad para los chinos, que se emprendiese una campaña contra el gobierno español y el reconocimiento público de las posibilidades políticas de los cantantes radiofónicos. Mientras que Sinatra y otros pedían que se derrocase a Franco, los Fascistas Rojos distribuían entre la muchedumbre octavillas que decían 'Veteranos, únanse al Partido Comunista...Nuestro partido defiende el control de la economía nacional por parte de los operarios y campesinos'. Cualquier persona con un mínimo de inteligencia podría darse cuenta, viendo esta intevención, de que 'Frankie le Rojo', con su voz gentil y susrrante, está seduciendo a la juventud americana para que se lance a los brazos del comunismo ateo"

A partir de entonces, el FBI tuvo a Sinatra bajo su investigación durante 40 años. Este panfleto que acabemos de leer de Kennedy Goff es casi cómico, hoy en día, pero en su momento, tuvo una repercusión devastadora. Si bien algunos aspectos son ciertos, como el apoyo de Frank Sinatra a los republicanos españoles exiliados o su rechazo a cualquier tipo de fascismo, incluido por supuesto el franquismo (de hecho, en esta época es necesario buscar sus diferencias con nuestro país) todo aquello que alude a los veteranos de guerra es fruto de la invención y el adorno del periodista. Una serie de informantes del FBI confirmaron que Frank Sinatra estaba realmente afiliado al Partido Comunista pero lo cierto es que nunca pudieron probar más que una afinidad de intereses y objetivos. Y realmente fue así. Sinatra era un acérrimo liberal, muy próximo a Albert Maltz o Henry Wallace,  candidato del Partido Progresista enfrentado a Truman y al Partido Demócrata, al que apoyó decididamente en 1947 El cantante abogaba restablecer la unidad entre liberales y progresistas y creía en Wallace para ofrecer este tipo de liderazgo. Sin embargo, la campaña de Wallace fracasó, el Partido Comunista fue aniquilado y Sinatra quedó más aislado que nunca.
Frank Sinatra "se corta la coleta" (1949)
A partir de 1950 Sinatra retira su apoyo a los movimientos más radicales e intenta restablecer su popularidad, fracasando en el intento. El ejército de los EEUU niega al cantante el permiso para actuar para las tropas de Corea durante la Navidad. Pero, a pesar de vivir un gran periodo de oscurantismo en esta época, Frank nunca dio nombres, nunca delató a sus compañeros de lucha contra la caza de brujas y muchos de los artistas incluidos en la Lista Negra le recuerdan como un amigo generoso, liberal, defensor de los derechos, alguien en quien se pudo confiar durante los negros años del macarthismo. Según la perseguida actriz Betsy Blair, Sinatra ayudó económicamente a algunos actores incluidos en la Lista Negra que pasaron por graves apuros económicos. "No quería saber nada ni hablar de ello, pero siempre dbaa algo", recuerda. Sinatra se divorció de Nancy y se casó con Ava Gardner en 1951, otro aspecto que influyó negativamente en su popularidad, ya que la prensa consideraba a la pareja como "destrozahogares". Todavía faltaba un par de años para que Frank Sinatra volviera  a la cima con la película De aquí a la eternidad y su nuevo contrato musical con Capitol Records. Sin embargo, alguna de las mejores grabaciones del cantante fueron durante este periodo oscuro, como este Hello young lover:


*Bibliografía consultada: "Frank Sinatra: El pasado rojo de La Voz" (Martin Smith. Redwords 2005)

jueves, 16 de octubre de 2014

Everything happens to me: Frank Sinatra sings close to you

Frank Sinatra y Félix Slatkin durante la grabación de Close to you

Era el prolífico año 1957 en el que Frank Sinatra publicaba el álbum Close to you, una delicia insólita en la que el cantante cambiaba sensiblemente de registro y se acercaba más a la música clásica, siendo acompañado en todas las canciones por una orquesta de cámara. Fue a principios de 1956 cuando, inspirado por la concepción semiclásica que el arreglista Nelson Riddle había dispuesto para el álbum minimalista In the wee small hour of the morning, Sinatra volvió a contar con él pidiéndole en esta ocasión arreglos musicales para un trabajo junto a la Hollywood String Quartet. La HSQ, a pesar de su nombre, poco tenía que ver con la música del cine, a pesar de sus frecuentes colaboraciones con los estudios. Lo cierto es que los cuatro músicos que formaban el cuarteto de cuerda vivían en Hollywood y ningún grupo que viviera allí había conseguido llegar muy lejos, así que decidieron llevar el nombre de la ciudad con una connotación distinta a la cinematográfica. El cuarteto fue el primer grupo estadounidense invitado al Festival de Edimburgo y llegó a cosechar fama mundial, a partir de la década de los cuarenta. El HSQ, sin embargo, no estrechaba miras y en lugar de dedicarse exclusivamente a la música llamada culta, trabajaban como músicos de estudio para la discográfica Capitol y eran muy solicitados, como grupo y por separado, para las bandas sonoras de series de televisión, cine, incluso para anuncios televisivos.
Frank Sinatra escuchó las grabaciones que la Hollywood String Quartet realizó sobre Ravel, Schubert, Beethoven, Borodin, o Schoenberg, algunos de los clásicos preferidos por el cantante. Además, había trabado amistad a lo largo de los años, con el matrimonio Slatkin, Félix y Eleanor, fundadores del HSQ, que acompañaban asiduamente a Sinatra como músicos individuales desde la época de Columbia, a comienzos de los años cincuenta. Frank no solía trabar relaciones con los músicos de estudio que le acompañaban durante las grabaciones más allá de alguna cena de celebración después de las sesiones, pero con Félix y Eleanor Slatkin sucedió algo distiinto. Solían cenar juntos cada dos o tres semanas. Bien el matrimonio Slatkin acudía a casa de Sinatra o era el cantante el que era recibido por los músicos. Leonard Slatkin, primer hijo del matrimonio Slatkin, recuerda a Frank como a un tío, alguien entrañable, cercano, simpático y generoso. Y como una anécdota habla en un libro autobiográfico de una ocasión en la que él y sus hermanos no podían dormir por la noche. Frank fue a su cuarto y cantó una canción de cuna a los niños. Durmieron en un abrir y cerrar de ojos.
De izda a dcha, arriba: Frank Sinatra, Danny Kaye, Gordon McRae, Nat King Cole. Abajo: Glenn Wallichs, Dean Martin y Stan Freberg. Eran los hombres más importantes para Capitol Records
Independientemente a la amistad y las anécdotas entre Frank Sinatra y el matrimonio Slatkin, realizar un disco tan solo acompañado por un cuarteto de cuerda era comercialmente arriesgado para la directiva de Capitol Records. No obstante, Frank Sinatra se había convertido junto a Nat King Cole en el músico más importante de la compañía y por ello se aceptó y avaló el proyecto tan ciegamente como se hiciera con álbumes más comerciales como Come fly with me. El resultado del álbum titulado Close to you es precisamente ese: Frank Sinatra cantando "close to you", es decir, susurrando al oído canciones románticas con el inigualable fondo de cuerda creado por la HSQ. A partir de este trabajo Frank Siantra nombró "concertino" a Félix Slatkin para todos sus trabajos futuros, tanto con Capitol Records como con Reprise hasta la repentina muerte de Félix en 1963. Close to you fue un trabajo más minimalista incluso que In the wee small hours of the morning, el más próximo a la música clásica que realizó Frank en toda su carrera, tan solo igualado quizá por The Concert Sinatra (1963), en el que también participó Eleanor Slatkin a petición del cantante pues la chelista acababa de perder a su marido. En definitiva, es un álbum musicalmente exquisito, perfecto. Comercialmente, quizá supuso el mayor batacazo de Frank en la época Capitol pero careció de importancia pues fue compensado contundentemente en ese mismo año por la banda sonora de la película Pal Joey y el exitoso single The lady is a tramp, por su dinámico trabajo A swingin' affair y por el álbum otoñal Where are you?.

El cuarteto que acompaña a Frank Sinatra en el LP Close to you, La HSQ está formada por Félix Slatkin (violín), Eleanor Slatkin (chelo), Alvin Dinkin (viola) y Paul C. Schure (violín) Uno de los clásicos que interpretan en el álbum es Everything happens to me, compuesta por Hoagy Carmichael y Johnny Mercer. Este clásico fue versionado por Sinatra en cuatro ocasiones pero nunca sonó tan franco como en la grabación para este álbum, del 6 de abril de 1956 En el siguiente video vemos a Sinatra, ya en 1957, acompañado por el Hollywood String Quartet y estamos en el estreno promocional del álbum Close to you. En esta versión televisiva, al cuarteto de cuerda se suma el pianista Bill Miller y un clarinete solista.

sábado, 4 de octubre de 2014

Frank Sinatra, simpatía por el comunismo (Parte uno)



Corría el año 1946 cuando Frank Sinatra interpretaba este clásico de Jerome Kern y Oscar Hammerstein II y no es casualidad inaugurar con ella esta nueva sección del blog en la que intentamos explicar los abiertos coqueteos que el cantante mantuvo con el comunismo, en los comienzos de su carrera. Y es que Old man river fue la canción que Frank Sinatra eligió para cantar en la Froebel High School de Gary, tras su discurso en favor de los derechos civiles, en 1945, una escuela especialmente polémica en la que 270 alumnos blancos se habían declarado en huelga porque su director intentaba aplicar una nueva política anti-racista. Pero para entender la implicación política del cantante en la década de los cuarenta es necesario, una vez más, conocer sus raíces e incluso lo que sus antepasados vivieron al llegar desde Italia.
Frank Sinatra y Eleanor Roosevelt, 1946
 En los años ochenta del siglo XIX los abuelos de Sinatra llegaron a Hoboken y se establecieron en una ciudad dividida en barrios étnicos donde los únicos que tenían calidad de vida eran los alemanes, que habían llegado mucho antes. Después iban los irlandeses y por último, los italianos, ocupaban el estrato más bajo de aquella sociedad. Estos eran llamados WOP (without papers), un mote peyorativo que se hizo popular para una ciudad fundamentalmente racista donde los linchamientos estaban a la orden del día. Las personas de raza negra fueron los más perseguidos por este tipo de grupos asesinos pero, probablemente, los italianos ocupaban el segundo lugar en este patético escalafón. Hecho que se reafirmó tras la ejecución de dos anarquistas italianos en 1927 por un presunto asesinato a un empleado y un guarda en Baintree, Massachussets. En la realidad, Bartolomeo Banzetti y Nicola Sacco fueron juzgados por unas pruebas circunstanciales y la acusación se centró, durante el juicio, en sus creencias religiosas, sus estatus de inmigrantes y su negativa al inscribirse al servicio militar. Así pues, para compreder la ideología con la que creció el joven Frank es necesario entender que el pueblo italiano fue un pueblo oprimido en su llegada a Estados Unidos.
Frank Sinatra (1945)
La madre de Sinatra, Dolly, era una mujer fuerte y con carácter, una de las pocas personas en Hoboken que hablaba perfectamente el Inglés, además de dominar todos los dialectos de Little Italy. Dolly no tardó en verse implicada en la política. Porque los políticos irlandeses, cuando necesitaban votos italianos, acudían a ella y así Dolly se convirtió en la líder demócrata del tercer distrito electoral del noveno distrito de Hoboken. La mamá Sinatra era capaz de mover 600 votos en favor del Partido Demócrata, lo que nunca antes había conseguido ningún italoamericano y ninguna mujer. Además de eso, Dolly era comadrona, practicaba abortos ilegales (algo que influyó decididamente en su hijo, quien siempre defendió el derecho de la mujer a elegir) y poco a poco se fue alejando de la iglesia pero acercándose al pueblo. Si además tenemos en cuenta que, en los locos años veinte de la Ley Seca, los Sinatra tenían su propio bar, el Marty O'Brien (el nombre que el padre utilizaba cuando se dedicaba al boxeo), donde seguían vendiendo alcohol, tenemos una buena idea de qué ambiente respiró Frank Sinatra en su infancia y adolescencia. Frank empezó a cantar para los clientes del Marty O'Brien canciones que escuchaba en la radio, interpretadas por Rudy Valee, Russ Columbo o Bing Crosby. Dolly le había comprado el mejor aparato de radio del mercado. Pronto los Sinatra dejaron Little Italy para acomodarse en un barrio residencial.
Frank Sinatra fue boxeador como su padre, antes que cantante.
Frank Sinatra debutó en 1939 con la orquesta de Harry James y probablemente, entre sus planes, no figuraba implicarse políticamente con ningún partido político pero, ante todo, Frank era Frank, había vivido las circunstancias que todo italiano vivía en su barrio y ya cosechaba su propia ideología que no vacilaba a dar a conocer en cualquier momento que pusieran un micrófono frente a él. Así ocurrió cuando un periodista le preguntó cuál consideraba el mayor problema al que se enfrentaba su país. Su respuesta fue clara: "La pobreza, esa es la peor espina...Todos los niños del mundo deberían tener su ración diaria de leche", dijo. Pero fue en 1944 cuando Frank Sinatra se posicionó políticamente por primera vez. Apoyó abiertamente la candidatura de Franklin D. Roosevelt y se implicó a fondo en la lucha contra el racismo.
Sinatra participó en la March of dimes de Roosevelt
Frank Sinatra se entrevistó con Franklin D. Roosevelt en la Casa Blanca, se unió al Comité de Acción Política (PAC) y salió frecuentemente en defensa de los oprimidos, los trabajadores y los pobres. Donó 5000 dólares a los demócratas, patrocinó unas chapas con su rostro donde se podía leer "Frankie está con Roosevelt y nosotros también" e intervino en un gran mítin del Partido Demócrata en el Madison Square Garden. Cuando Roosevelt ganó las elecciones Frank Sinatra y Orson Welles lo celebraron de gira por los bares de Nueva York y acabaron la noche en las oficinas centrales del sindicato de trabajadores del textil donde, curiosamente, estaba la sede del Partido Comunista. La actitud de Sinatra fue valiente, siendo una de las primeras estrellas que declararon abiertamente su filiación política.
Frank Sinatra, 1944
Después de las elecciones, Frank Sinatra se radicalizó más hacia la izquierda. Participó activamente y habló en varios mítines de izquierdas, mostró su total oposición al fascismo y apoyó activamente la lucha contra el racismo en favor de los derechos civiles. Para entender este viraje a la izquierda es necesario comprender la radicalización política que vivió Estados Unidos en los 30 y principios de los 40 Las posturas radicales tuvieron una consecuencia en el florecimiento de la cultura y Frank Sinatra fue hijo de este movimiento llamado Frente Cultural. Su contribución política y musical, a pesar de ser un recién llegado, dio forma a este movimiento. Incluso antes de que el país entrara en la Segunda Guerra Mundial, se enfrentaba a la ideología nazi estadounidense. Justo después de las elecciones de 1944 declaraba ante los periodistas que estaba leyendo vorazmente libros de ideología comunista con estas palabras: "Empecé por los libros más prolíficos, quiero decir, los que son más fáciles de entender para alguien como yo que está descubriendo una nueva vocación. He leído The History of Bigotry in the United States de Gustavus Myers, The American Dilemma, de Gunnar Myrdal y Freedom Road de Howard Fast. Ahora estoy sumergido en Marx"
Muchas asociaciones radicales asociadas al Frente Popular fueron apoyadas por Sinatra, como el Committee for the First Amendment, (que pretendía recabar apoyos para guionistas y directores citados por el Comité de Actividades Antiamericanas), el Joint Anti-Fascist Refugee Committee (al que también financió), la American Crusade to end Lynching además de ser vicepresidente del Independent Citizens Committee of the Arts, Sciences and Profesions. En 1945 Sinatra intervino en varias huelgas en escuelas en las que los padres y maestros se oponían a la integración. El antirracismo era realmente el gran interés de Sinatra, porque probablemente afectaba a un problema que él mismo había sufrido. Y luchó para acabar con la discriminación también en la industria cinematográfica y discográfica. Frank hacía lo posible para cantar con una orquesta donde siempre hubiera músicos negros. Sinatra también fue muy criticado por dejarse fotografíar junto a la cantante negra Hazle Scout, en actitud cariñosa, que además era miembro activo del Partido Comunista. Pero Frank terminó por posicionarse cuando grabó el corto The house I live in con la RKO Los diez minutos de cinta rápidamente se convirtieron en el clásico de la era del Frente Popular. El corto está dirigido por Mervyn LeRoy y se grabó poco después de la repentina muerte del presidente Rossevelt, en mayo de 1945. Tanto Sinatra como LeRoy fueron galardonados con un Oscar al año siguiente. Abel Meeropol compuso la letra de la canción. El guionista fue otra figura del comunismo, Robert Maltz y la melodía de The house I Live in fue compuesta por Earl Robinson. Con este corto, Sinatra se posicionó políticamente y consolidó su lucha contra el racismo. El dinero obtenido por el film fue donado por el cantante a la California Labor School, escuela con departamentos destinados a la organización sindical, la escritura creativa, las ciencias sociales y las artes aplicadas. Uno de los profesores fue Orson Welles. 
Junto con The House I live in, Sinatra grabó otras dos canciones antirracistas, Ol' man river que encabeza esta entrada y Lost in the stars, compuesta por el comunista Kurt Weill. Este programa de canciones las repitió el cantante cuando actuó en la década de los sesenta ante Martin Luther King en favor de los derechos civiles. Según Martin Smith, autor del libro Frank Sinatra: el pasado rojo de la voz: "Exceptuando a Paul Robeson, ningún artista mainstream se afirmó nunca de ese modo. Sinatra dejó atrás las políticas elegidas por Roosevelt y los New Deal Democrats. Él estuvo dispuesto a trabajar con la izquierda comunista y utilizó su talento para desafiar al sistema, haciendo una contribución única a la lucha contra el racismo" Por supuesto que esta simpatía por el comunismo no pasó desapercibido a la derecha norteamericana, ni a los buitres del Partido Republicano. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, el objetivo era destrozar a la izquierda y Sinatra estaba en su punto de mira. Causalmente, en esta época llegarían los peores años de Frank Sinatra en que su popularidad caería en picado. Pero esto lo veremos, en el próximo capítulo de "Frank Sinatra, simpatía por el comunismo". Para terminar este primer bloque veremos íntegramente el corto The House I live in y dejo un fragmento en traducido, a continuación, sobre lo que habla Sinatra al grupo de chavales a los que se dirige: "Mirad, colegas, la religión no significa nada, a no ser que seas un nazi o un pringado. No dejéis que os conviertan en imbéciles. Dios no nos creó a unos mejores que a otros. Vuestra sangre es igual que la mía, y la mía es igual que la suya. ¿Sabéis qué es este país? Está hecho de cien tipos diferentes de personas, y todas son americanas...Utilicemos estos cerebros americanos que tenemos y no nos enfrentemos entre nosotros"



The House I Live In (1945) por Lost_Shangri_La_Horizon

lunes, 22 de septiembre de 2014

Dean Martin & Frank Sinatra, again


Rastreando la red, he encontrado un video que buscaba hace tiempo, que data de 1958 y es una de las intervenciones más divertidas y con más swing en las que colaboraron Dean Martin y Frank Sinatra, este par de amigos que, sobretodo, se divertían mucho cuando cantaban juntos. También circula otro video titulado Festival of friends en el que Dean Martin aparece durante su show televisivo actuando con varias estrellas del momento como Louis armstrong, Ella Fitzgerald, las Andrews Sisters o Lena Horne. Pero cuando en el video aparece Frank Sinatra, hay un cambio significativo. No por Frank, si no en el mismo Dean. Dean Martin se divierte cantando, sobretodo, cuando Frank está con él en el escenario. Parece ser que Frank siempre fue el "fiestero", el que animaba a Dean cuando este no estaba muy por la labor de pisar un escenario. Esta condición fue destacable en la última gira que Frank Sinatra, Sammy Davis Jr y Dean Martin emprendieron juntos, durante la década de los noventa, lo que se llamó la última gira del Rat Pack. Dean estaba muy deprimido por el deterioro físico que sufría. Y posteriormente en varias ocasiones reconoció que solo había emprendido esa gira por Frank. En cambio, Dean se retiró antes de terminar la serie de conciertos que tenían contratados y fue sustituído por Liza Minnelli que "salvó los muebles" con su llegada. Pero ahora, retrocedamos en el tiempo y viajemos a la década de los cincuenta. Dean Martin y Frank Sinatra se encuentran pletóricos, probablemente en el momento más álgido y próximo de su amistad, además, de un momento dulce para sus respectivas carreras. Es el show de Frank Sinatra y Dean lo recibe de esta guisa:

jueves, 4 de septiembre de 2014

Frank Sinatra & Lauren Bacall: Goodbye Betty


Humphrey Bogart, Lauren Bacall, Frank Sinatra circa 1956
Reanudamos la actividad de este blog, en septiembre, mes particular de Frank Sinatra (September of my years, September song, September in the rain, It was a very good year...) y lo hacemos, como no podía ser de otra manera, rindiendo nuestro particular homenaje y despidiendo a la última estrella dorada de Holywood que se apagó el pasado 12 de agosto, Betty Joan Weinstein Perske, más conocida como Lauren Bacall, una de las actrices más recordadas de la más grande época del cine y una de las mujeres más importantes en la vida de Frank Sinatra.

El año 1945 Frank Sinatra comenzó a frecuentar los círculos hollywoodienses y fue entonces cuando conectó desde el primer momento con Humphrey Bogart y su jóven esposa Lauren Bacall con quienes compartía la defensa de la libertad y los derechos, así como la lucha contra el macarthismo. Pero fue la segunda mitad de la década de los cincuenta cuando en el lujoso residencial de Holmby Hills, de Los Angeles, coincidieron como vecinos los Bogart y los Sinatra. En unas semanas la amistad y la convivencia vecinal se extrapoló a otros ámbitos y derivó en juergas hasta altas horas de la madrugada y a la postre, en la creación del mítico Rat Pack, con la ya famosa frase de Lauren Bacall "¡parecéis ratas borrachas!", al ver el estado de embriaguez en que llegaban su marido (Bogart) y Frank Sinatra. Normalmente, las reuniones se celebraban en casa de los Bogart y terminaban cuando ya amanecía. De aquella primera pandilla de las ratas formaban parte Judy Garland, Sid Luft, David Niven, Hjordis, Sammy David Jr., Peter Lawford, Dean Martin, Frank Sinatra, Lauren Bacall y por supuesto, el jefe de la banda, Humphrey Bogart. Sus reuniones consistían en beber, ir de parranda y meterse juntos en líos. Pero había algo más. El Rat Pack odiaba a los conservadores, se ensañaba con el pretencioso y estaba del lado de todo aquello que fuera políticamente incorrecto. En una ocasión, Humphrey Bogart dijo: "Sólo nos admiramos a nosotros mismos y los demás nos importan un carajo" Y en esta época también surgió la atracción que Lauren Bacall ejercía sobre Frank Sinatra. No obstante, el cantante sabía que era la esposa de su mejor amigo y que por tanto, nada debía ocurrir entre ellos. 

En febrero de 1956 los médicos diagnosticaron un cáncer de esófago a Humphrey Bogart y le restaba menos de un año de vida. Frank dedicó toda su atención en el que era uno de sus amigos más cercanos y especiales. Fue constante, leal e intentaba animarle para que siguiera el tratamiento. Pero el último y agónico año de vida de Bogie afectó de manera crucial en su vida sexual y en la relación con la mujer que hasta entonces había sido el centro de su vida. Lauren Bacall encontró en Sinatra un hombro sobre el que llorar, una comprensión que fue mutua ya que, si ella buscaba consuelo por la desesperación que le causaba ver que su marido se apagaba cada día más, el cantante seguía dolido tras su tormentosa experiencia con Ava Gardner. Lauren Bacall ejerció de amiga confidente y definió muy bien este periodo hablando sobre Frank Sinatra: "Cuando está con una mujer, realmente la adora, pero pobre de ella si se traga el cuento del niño desvalido. A primera vista, se diría que busca tu amparo, pero lo que realmente pretende es convertirse en tu amo y señor"

No se puede asegurar cuántas semanas aguantaron, o cuántos días, antes de que esa amistad confidencial se convirtiera en una incipiente historia de amor pero lo cierto es que en 1956, tras descartar definitivamente a Judy Garland (esta lepropuso matrimonio pero el cantante no aguantaba que estuviera drogándose cada día y para él, ella era solo una más de sus amantes) Frank se centró definitivamente en su amiga Lauren (Betty, como solía llamarle) y más bien por consuelo, comenzaron un discreto idilio incluso cuando Bogart todavía estaba vivo. Desde hacía tiempo Bogie había sospechado la atracción manifiesta que Frank sentía hacia su esposa pero también estaba seguro de la amistad del cantante y de que el asunto nunca llegaría a nada. Pero cuando Bogart cayó enfermo, comprendió que ya no podía hacer nada para impedir lo inevitable. Según Bacall, "Bogart se sentía celoso de Frank, en parte porque sabía que me encantaba su compañía, en parte porque creía que Frank estaba enamorado de mí y también porque nuestra vida sexual, que siempre había sido muy satisfactoria, se vino a bajo a raíz de su enfermedad". Aunque lleno de sospechas, Bogie ni siquera se molestó en indagar y la discreción de la pareja facilitó que nunca se enterara del romance.

Parece ser, sin embargo, que hablar de traición por parte de Frank Sinatra y de abandono por parte de Lauren Bacall, sería simplificar demasiado los hechos. Quedaba claro que los tres habían llegado a tener una estrecha relación de amistad, y que tanto Bacall como Sinatra sufrían el continuo e imparable deterioro de Bogart. Según Ethel Anniston, asistenta de Lauren Bacall, "los unió el dolor, el sufrimiento y la angustia producidos por la enfermedad del señor Bogart" Bacall declaró que "no podía concebir la idea de que Bogie dejara de existir" y parece probable que las sesiones de radioterapia, el sufirmiento atroz y la inexorable degradación física del hombre de su vida eran demasiado para ella y que en soledad, no hubiera podido superar aquel trance. 
En sendas fotografías aparecen Lauren Bacall, Frank Sinatra y Kim Novak, la tercera en discordia.
Según  las personas más allegadas a la actriz, Lauren Bacall nunca dejó de amar a Bogart ni dejó de considerarle el hombre de su vida, a pesar de su relación con Frank Sinatra. Por su parte, Frank, mientras consolaba a  Lauren Bacall seguía viéndose con su amante Kim Novak, con la que guardaba una bonita relación desde que coincidieron en El hombre del brazo de oro (1955) reforzada durante el rodaje de Pal Joey (1957) Pero el 14 de enero de 1957 murió Humphrey Bogart.


Lauren Bacall y Frank Sinatra siguieron su relación amorosa y terminaron por hacerla pública. Acudían juntos a estrenos cinematográficos, cenas y actos oficiales de Hollywood. Lauren Bacall se enamoró perdidamente de Frank Sinatra mientras que él se mostraba algo más inseguro. Pero en definitiva, ella estaba allí y Ava no. También el cantante terminó por enamorarse de Bacall o al menos, se dejó querer y se intentó convencer de que ella era justo lo que le convenía, que Ava Gardner ya era historia. El once de marzo de 1958 Frank Sinatra pidió matrimonio a Lauren Bacall, año y medio después de formalizar su divorcio con Ava y un año y tres meses después del fallecimiento de Bogart. Lauren Bacall comenzó a firmar autógrafos como Betty Sinatra, por cierto, autógrafos muy cotizados y que ahora se cotizan a la altísima. Estaba encantada con la decisión del cantante y por supuesto, aceptó su petición. El 12 de marzo, un día después de formalizar el compromiso, Frank Sinatra partió a Miami y Lauren Bacall asistió a una fiesta organizada por Zsa Zsa Gabor. En aquella fiesta había periodistas, la columnista Louella Parsons y el asistente de Bacall, Swifty Lazar. Realmente fue una tontería lo que provocó que todo se fuera al traste. Louella preguntó insistentemente si realmente Frank y ella iban a casarse. Bacall se retiró al tocador sin dar ninguna respuesta.  Pero fue el propio Lazar quein confirmó el compromiso y a la mañana siguiente la columna de Parsons rezaba "Lauren Bacall admitió finalmente que Sinatra le había propuesto matrimonio. Estaba radiante de felicidad"

Y Frank Sinatra se enfadó, como era de esperar y como, de hecho, esperaba la propia Lauren Bacall. Habían acordado no hacer pública la noticia en los medios todavía y Sinatra sintió que le había traicionado. Ella le estuvo llamando durante varios días y el día que Frank cogió el teléfono fue para decirle que el hotel estaba rodeado de periodistas, que no podía salir de la habitación y que debían separarse durante un tiempo, cancelando varios actos y viajes que tenían planeados. Bacall reconoció posteriormente que en aquella época tenía una gran dependencia de Frank y probablemente el cantante aprovechó la circunstancia para enfriar una relación de la que no estaba muy convencido. Lo peor que hizo Sinatra es no aclararle nunca la situación a Bacall. Este comenzó una serie de conciertos en Las Vegas y no volvió a llamar nunca más a la actriz. Y así terminó ese fugaz tiempo en el que una de las más reconocidas actrices de Hollywood estuvo prometida con un cantante que, en aquella época, ya avistaba la cima de su carrera. La actuación de Sinatra fue en este caso justamente criticada por los medios e incluso por algunos de sus amigos más cercanos, como Dean Martin quien por aquellos días declaró "No vuelvan a decir mi nombre en la misma frase que el nombre de ese personaje". Pero muy pronto, los dos cantante italoamericanos se reconciliarían. Y Lauren Bacall seguiría con su carrera consolidada, realizando más películas y mejores interpretaciones porque, probablemente, la neoyorquina Betty, siempre será la esposa de Humphrey Bogart, el hombre de su vida, y Frank Sinatra, solo una sombra en el camino, un buen amigo, tanto para ella como lo fue pora Bogie

Pero para despedir a Lauren Bacall, ya que ahora se ha reunido con Bogart y con Sinatra donde quiera que estén, quiero hacerlo con una de esas pocas veces que la escuchamos cantar. Este caso es el tema How little we know, con Hoagy Carmichael al piano, en una escena de su debut cinematográfico con tan solo diecinueve años, To have and have not (1944) En esta escena ya saltaban chispas entre Bogart y Bacall y de paso, de esta manera, rendimos homenaje a una pareja cinematográfica que ya, por si sola, merecería todo un blog dedicado.

jueves, 31 de julio de 2014

Strangers in the night y un poema de José Antonio Conde

Crepuscular encuentro entre Ava Gardner y Frank Sinatra que, según dicen, nunca dejaron de ser amantes
Hoy me despido de este blog hasta septiembre. Durante el mes de agosto permanecerá "cerrado por vacaciones" y así retomaremos en el mes de Sinatra por excelencia (September of my years) la actividad bloguera-sinatrófila. Y como despedida, para dejar un buen sabor de boca, invito a mi amigo el poeta José Antonio Conde a que participe en este blog con uno de sus numerosos poemas. Este, en concreto, pertenece a su libro titulado Discanto (Quadrivium 2013) y está precedido por una curiosa cita de Ava Gardner a Frank Sinatra. El poema está dedicado al tema Strangers in the night, interpretado por Frank Sinatra. Pero yo tambien quiero interpretar en el poema tintes de la tormentosa relación que llevaron a lo largo de los años Ava Gardner y Frank Sinatra. A continuación en poema y después el tema Strangers in the night interpretado en directo, en 1982.



Estás desconocido
(Ava Gardner a Frank Sinatra)
Roto el timbre,
somos cadencia en la ofrenda,
dos extraños que se buscan,
dos hogueras sin nombre.

Anónimo fulgor.

(©José Antonio Conde)



Numerosos puristas del sonido aseguran que las mejores grabaciones de Sinatra (en cuanto a la calidad del sonido) se hiciern con Capitol Records. En la posterior época Reprise, aunque son magníficas, muy pocas grabaciones alcanzan la excelencia porque no fueron muchas las que se mezclaron directamente a dos pistas. Pero el álbum Strangers in the night se encuentra entre los pocos agraciados que captura el mejor sonido del cantante. Del éxito de este tema, el joven porductor Jimmy Bowen en quien Sinatra confió, tuvo mucha culpa. Bowen era el enacargado de hacer regresar a La Voz a los 40 principales cuando los melenudos Beatles arrasaban en las listas. Con Bowen se hicieron trabajos realmente interesantes pero poco comerciales o no todo lo comerciales que se necesitaba en los años sesenta. En aquella época se grabaron auténticas maravillas que, sin embargo, pasaron sin pena ni gloria como es el LP Moonlight Sinatra. Y con Bowen se grabó el "diferente" That's life o el dispar The world we knew que contenía el acierto comercial Somethin' stupid y la exquisita Drinking again que puede ser considerada un magnífica revisión del One for my baby y las saloon songs en general. Frank Sinatra confió por entero en el instinto comercial de Bowen. Strangers in the night nace de una partitura que Bert Kaempfert compuso para la película A man could get killed (Ronald Neame. 1966) protagonizada por James Garner. El editor fue a ver a Jimmy Bowen con la partitura y este dijo: "ponle letra y la grabaré con Sinatra" Algo muy osado por parte de Bowen, ya que, hasta el último momento, no se sabía la opinión del cantante. Si algo no le gustaba, directamente, no lo grababa. Bowen recibió tres letras y eligió la última, todo un acierto de Charles Singleton y Eddie Snyder. Parte del éxito de esta balada está en la letra, que nos vuelve a remitir a aquellas tiernas tonadas de los años cuarenta. La canción Strangers in the night iba a ser estrenada por Jack Jones para Kapp Records, que la había grabado antes que Sinatra. Pero Jimmy Bowen se esforzó de manera sobrehumana para que las emisoras de radio recibieran antes la versión grabada por Frank Sinatra. Incluso llegó a enviar mensajeros, en vuelos nocturnos y recompensados económicamente, para que llegaran rápidamente a las principales emisoras del país.Cuando la canción ya sonaba en todos los estados, se utilizó para encabezar el próximo álbum de estudio Sinatra-Riddle que se reabautizó también con el mismo nombre del single. Para la ocasión Nelson Riddle hizo predominar la presencia del órgano de jazz y dio un giro a la sección rítmica, virando más hacia el pop. Estos cambios realizado por Riddle dio al disco un aire mucho más moderno y fresco. El micrófono que recoge la voz de Sinatra en todo el álbum Strangers in the night es  el Senheiser 405 que se caracterizaba por un sonido brioso y nítido. Este álbum grabado en 1966 también incluía canciones de la actualidad pop de los sesenta como Downtown, y temas que se hicieron inolvidables dentro de la discografía de Sinatra como Summer wind, Call me, Yes sir, that's my baby!, My baby just cares for me, la versión swing de All or nothing at all, o novedades como You're driving me crazy! y On a clear day.
Petula Clark visitó en el estudio a Frank Sinatra durante la grabación de Downtown, canción que hizo famosa la cantante. En la fotografía Frank Sinatra, Petula Clark y Nelson Riddle.

Frank y el micrófono Senheiser 405 con el que grabó todo el LP Strangers in the night

A continuación y para terminar, en este video podemos ver los títulos iniciales de A man could get killed donde a partir del minuto 1:27 podemos escuchar la partitura de Bert Kaempfert donde suena por primera vez la melodía que acabó siendo el exitoso Strangers in the night.

Feliz verano, Nos vemos en september...of his years