jueves, 21 de mayo de 2015

Come swing with me: Frank Sinatra reinventa su magia negra

Frank Sinatra, en la década de los 40, atesoraba cierta "magia negra" que engatusaba al publico


Las clases más puritanas y conservadoras de Norteamérica, horrorizadas por ver a sus buenas y castas adolescentes gritar y patalear, sexualmente desbordadas por la atracción que despertaba en ellas ese nuevo huracán moreno, de aspecto latino, llamado Sinatra, llegaron a sugerir que el nuevo cantante de voz "malintencionada" (según ellos, la carga sexual en su voz era descarada, nada que ver con otras voces aterciopeladas de la época) hechizaba "literalmente" a las mujeres, despertando sus instintos más básicos y empleando para ello "magia negra". Incluso se apoyaban en la teoría de que Frank Sinatra estuvo obligado a cantar That old black magic, para cumplir un pacto misterioro con el diablo.

Aberrante exageración absurda la de esta sección conservadora, retrógrada y profundamente religiosa de la sociedad norteamericana. Pues That old black magic es un tema compuesto por Johnny Mercer y Harold Arlen en 1943 que Sinatra grabaría en 1946 como tantos otros artistas entre los que se encontraban Glenn Miller, Ella Fitzgerald o posteriormente, Kelly Smith y Louis Prima. Cierto es que la versión de Sinatra y el arreglo de Axel Stordahl, contiene una fuerte carga sexual (en lo respectivo a la voz) y misteriosa, en lo referente al acompañamiento musical y que la interpretación del "crooner de moda" dejó inservibles cualquiera de las otras versiones. Este "misterio" musical se acentúa aún más en la versión que grabó en 1951. Esta:

Frank Sinatra volvió a la carga con That old black magic en 1951 y en 1961 Tres grabaciones, en total, muy distintas entre sí
Haciendo caso omiso a cualquiera de esas tonterías sobre pactos diabólicos y sandeces por el estilo, lo cierto es que That old black magic es una obra maestra de la música popular de jazz, de la década de los cuarenta y Frank Sinatra exprimió todo su jugo con tres versiones distintas a lo largo de su carrera, virando de la balada al swing. Es esta última, la de 1961, la más explosiva y cercana al swing, con un contundente arreglo de Billy May, como realmente supone todo el disco en la que está incluido, el fabuloso Come swing with me. Será necesario detenerse en esta última versión y recurrir, una vez más, a nuestra sección Los mejores LPs de Frank Sinatra, porque Come swing with me, es uno de ellos.
Fotografía de las sesiones de grabación de Come swing with me
El secreto en la incontestable modernidad con la que suena, todavía hoy en día, la orquesta de Billy May en Come swing with me reside en un LP anterior, del mismo músico, titulado Billy May's Big Fat Brass. May recupera ese sonido y lo adapta a la voz de Sinatra. Como se explica en el indispensable libro El sonido de Sinatra (de Charles L. Granata), el arreglista y compositor basa toda la orquestación en "el efecto ping-pong estereofónico", fenómeno extendido durante finales de los cincuenta y los sesenta que se basaba en jugar con los dos canales de audición para conseguir una grabación dinámica, colorista, rica en texturas y atemporal, resultado que no siempre era conseguido. Pero sí, Billy May, lo conseguía y en este caso, auxiliado por su aprendiz Heinie Beau que, bajo supervisión de su mentor, escribió el arreglo para cinco canciones, entre ellas, la que hoy especialmente nos ocupa: That old black magic.
Ray Charles visitó a Sinatra durante las sesiones de grabación de Come swing with me


Y Marilyn Monroe, en la foto junto a Charles, también fue otra de las estrellas asistentes a aquellas mágicas sesiones







Al terminar una sesión. Ray Charles y Frank Sinatra tuvieron numerosos encuentros. Cada uno se preocupaba para visitar al otro cuando este tenía una sesión de grabación. Lamentablemente, a pesar de esa mútua admiración, nunca unieron sus voces en una canción.
Tres años más tarde, 1963, visita de Frank Sinatra a los estudios donde grababa Ray Charles.
Billy May quiso remarcar la separación de instrumentos y ese juego de ping pong estereofónico entre las diferentes secciones orquestales. Diez metales se agrupaban a izquierda y derecha del micrófono central y en el centro del estudio se situaba la sección rítmica y el cantante. En esa sección de veinte metales había ocho trompetas, seis trombones, cuatro trompas y dos trombones bajos, completando ocasionalmente el conjunto con  una tuba. La sección rítmica estaba formada por los instrumentos habituales (piano, bajo, batería, guitarra) y complementada con arpa y el destacado glockenspiel. Pero, como hemos dicho, la canción que nos ocupa es That old black magic, una en las que participó especialmente Heinie Beau, aunque en colaboración y bajo supervisión siempre de May. La orquesta comienza con un golpe rítmico y se inaugura esa pregunta/respuesta, de un lado al otro, entre las trompetas con sordina, sobre el fondo continuado de trombón. Llega la voz de Sinatra, haciendo swing como nunca y el glockenspiel acompaña a la voz, tímidamente. Siempre persistirá  sosteniendo el conjunto, el "balanceo" de unas suaves escobillas, sobre la batería. Comenzamos la sección central de la canción, los trombones parecen responder y juguetear con la voz de Sinatra y acompañar hasta la explosión de toda la orquesta, en ese cambio significativo y tonal de mitad de la canción, cuando Frank acomete la frase "I should stay away but what can I do?" Aquí la sección de viento se desnuda y resuena espléndida cuando Sinatra ha llegado al tono más alto de la canción y las trompetas reaparecen con descaro y sin sordina mientras el piano mantiene una divertida melodía de fondo. "That only a kiss....can put out the fire" los trombones han acompañado esta nueva bajada y explotan las trompetas efectuando un repunte tras el cual se detiene toda la orquesta. Tras ese pequeño silencio, es Frank el que juega con la letra y arrastra característicamente la "Y" del "Yyyyyou are the lover I have waited for..." Conscientemente separa, acentunado el swing, las palabras y el piano juguetea casi haciéndose protagonista bajo su voz. Vuelve a ondular la melodía, sube y baja y llega la frase en la que Frank se encuentra más cómodo y juega todavía más: "Ah baby...down/ and down I go/ Round and round I go/ In a spin/Loving the spin that I'm in/Under that old black/Magic called love". A esta última frase, anterior al interludio musical, han acompañado los trombones, explotando en lo alto y justo antes de terminar, el piano y glockenspiel. Llega el interludio musical donde Beau y May despliegan todo su ingenio. Inauguran la sección las espléndidas trompetas imitando y siguiendo el estribillo del conocido Almost like being in love, el tema de Frederick Loewe que también se incluirá en el LP. Esto nos hace pensar que quizá, en un primer momento, se valoró la idea de situar en el disco las dos canciones juntas y en el último momento se separaron ya que si That old black magic aparece en la cara B del LP, en novena posición, Almost like being in love, es la tercera de la cara A. En cualquier caso, el guiño a Almost like being in love al comenzar el pasaje musical, es claro. En segunda posición entran los trombones, que parecen querer mantener el estribillo original frente a las trompetas que continúan oponiéndose, chillonas, en la parte más alta del pentagrama. En el minuto 2,40, justo tras una aparición fugaz y en el fondo de la tuba, llega una sección auténticamente delicidosa, un pasaje de swing con el que, en esos momentos y quizá sin saberlo, Billy May y Heinie Beau hacían historia, Historia de la música, alternando uno y otro canal con trombones y trompetas, esta vez sí, unidos y perfectamente complementados para conseguir un resultado magnífico. Y vuelve Frank a completar una interpretación contenida en ese swing donde a él le gustaba mecerse, con comodidad, sensacional y una vez más, inimitable. De este LP dijo Nancy Sinatra que es donde se puede encontrar al Sinatra que, verdaderamente, se divertía con su trabajo. En Come swing with me Frank Sinatra se lo pasó en grande y cualquiera que lo escuche lo puede percibir. En definitiva, una obra maestra de grabación y en mi opinión, la mejor versión de esa vieja magia negra con que, en la década de los cuarenta, ya había conquistado a medio público norteamericano. La escuchamos: 


miércoles, 13 de mayo de 2015

Exposición itinerante: Centenario Frank Sinatra 1915-2015


Desde este blog, nuestra página en Facebook "Centenario de Frank Sinatra (1915-2015)" y la colaboración de la Asociación Cultural Ateneo Jaqués, gracias a la colaboración de escritores y artistas, se ha logrado crear una exposición multidisciplinar que tiene como objetivo celebrar el centenario del nacimiento del cantante, por toda España. En esta muestra, que está abierta a la participación y cada día, va recibiendo nuevas obras dedicadas a Sinatra, colaboran escritores, ilustradores, pintores, fotógrafos, completando la colección con objetos de memorabilia referidos al cantante.
"El silencio de una canción". Acuarela, obra de Javier Soto
Esta actividad itinerante se complementa con la proyección de un audiovisual con las mejores actuaciones del cantante en directo, acompañada por un coloquio/conferencia sobre la vida y obra de Frank Sinatra y con diversas propuestas tales como recitado de poemas dedicados a su figura o versiones musicales sobre sus temas. En  esta amplia oferta, Ateneo Jaqués, cuenta con la inestimable ayuda de los siguientes artistas, odenados por órden alafabético: Pilar Aguarón (con un retrato a óleo titulado A mi manera), Arantza Álvarez Lascurain (con su obra Llévame a la luna, en acrílico), Antonio Callau (con varios retratos del cantante a óleo y carboncillo, además de un paisaje urbano dedicado a Frank Sinatra), Pedro Sagasta (con un retrato titulado Tributo a Frank Sinatra en acrílico), Javier Soto (con un retrato en acuarela titulado El silencio de una canción), Miriam Stolisky (con una fotografía titulada Flan Sin nata) y Miquel Zueras (con su ilustración titulada Ol' blue eyes) Además, se completa la colección con una composición fotográfica creada por Lucía Pons Escrich y objetos curiosos de memorabilia.
Acrílico de Pedro Sagasta
Como hemos dicho, la muestra sigue abierta a la participación de diversos artistas que quieran homenajear a Frank Sinatra, habiendo confirmado ya la presencia y participación de El Yako, que está creando un lienzo dedicado al cantante. Además, también hemos recibido la colaboración de escritores que han querido dedicar algún texto a Sinatra y completamos la exposición con algunos poemas enmarcados que se podrán leer, entre obra y obra. De momento, contamos con la colaboración de Eva Antón, José Antonio Conde, Francisco Ferrer Lerín, Raúl Herrero, Juan José Parcero Aznar, Daniel Sancho, Miguel Ángel Yusta y hemos recapitulado algunos clásicos que decidieron también homenajear al cantante en alguno de sus textos, como es el caso del aragonés Miguel Labordeta, la escritora peruana Blanca Varela o el norteamericano Rod McKuen. De la misma manera, seguimos recibiendo textos y poemas dedicados a Sinatra, para formar parte de esta multidisciplinar exposición.
La ilustración de Miquel Zueras, rodeada por algunos elementos propios del recuerdo del cantante en el particular "Rincón Sinatra"
Ateneo Jaqués ha creado esta exposición con clara vocación itinerante. La muestra se estrenó en Hecho (Huesca), el mes de abril, con motivo de la proyección del audiovisual especialmente creado por la asociación para su centenario y de la película El hombre del brazo de oro. Actualmente y desde el pasado 27 de abril se encuentra ubicada en Jaca (Huesca) en el Café literario El Ateneo y el próximo sábado 16 de mayo, se estrenará en Zaragoza, donde estará expuesta hasta el 29 de mayo, en Espacio Ralo (C/ Reina Fabiola, 15) En el acto de ianuguración participarán algunos de los artistas, como Pilar Aguarón y Antonio Callau, además de los escritores José Antonio Conde, Raúl Herrero, Alfredo Moreno y Miguel Ángel Yusta.
La obra de Pilar Aguarón, actualmente en su ubicación del Café literario.
Llévame a la luna de Arantza Álvarez


De momento la de Miriam Stolisky, representa la única fotografía artística de la exposición


Frank Sinatra en los años 40. Uno de los retratos de Antonio Callau
La exposición viajará, como hemos dicho, por toda la península a falta de confirmar espacios para Canfranc, Barcelona, Huelva, Donosti, Eibar, Santoña... y terminará en Madrid, en la Biblioteca Manuel Alvar, durante el mes de diciembre, donde también realizaremos algún acto de homenaje para celebrar precisamente el día real de su centenario, el 12 de ese mes. Para acabar este artículo dejaremos uno de los poemas recibidos recientemente, el de Miguel Ángel Yusta y uno de los conciertos menos conocidos de Frank Sinatra, el que ofreció en la Casa Blanca un 17 de abril de 1973. Invitamos a todos a que visiten esta exposición en Espacio Ralo, de Zaragoza.

Oh sí, querido Frank,
llévanos a la luna.
Sácanos de aquí, Frank,
de estas butacas de cine de barrio
con olor a sudor y a pobreza
donde se acortan los domingos de los años grises.
Llévanos lejos, Frank,
aunque sea en blanco y negro,
porque aquí son muy duros
estos tiempos del miedo.
O, si no, vámonos a la playa,
soldado Angelo Maggio,
a ese lugar lejano donde se aman Deborah y Burt.
Quiero amar como ellos
sin miedo al pecado ni a la eternidad.
Podemos ir juntos, ¿sabes?,
yo y mi chica de la última fila,
que también te contempla asombrada
y se aprieta contra mí cuando la miras
desde esa ventana luminosa,
o bailamos cubiertos por tu voz.
Haz el milagro Frank, porque tú puedes,
y llévanos en un halo de luz
a la playa, a la luna,
allá donde florezca la esperanza.


(c) Miguel Ángel YUSTA
(En homenaje a los chicos y chicas de la “última fila” de los cines de barrio de la España de los 50 y 60...y al eterno Frank, que nos ayudó a sobrevivir...)


lunes, 4 de mayo de 2015

Frank Sinatra: The first 40 years


El día de su 64 cumpleaños, Frank Sinatra recibió un homenaje en conmemoración de sus 40 años cumplidos en el mundo del espectáculo. La cita tuvo lugar en Las Vegas, la verdadera ciudad de Sinatra, en el Caesar's Palace y al acto asistieron compañeros músicos como Sammy Cahn, Jimmy Van Heusen o Harry James y compañeros del cine como Cary Grant, Glenn Ford u Orson Welles
Frank, entre bambalinas
El primero en actuar y abrir el show fue Glenn Ford que recordó los comienzos del cantante en el teatro Paramount (habla de 1939) y en conversación con el propio Sinatra, da paso a Harry James, el legendario trompetista, el hombre que lideraba aquella primera orquesta de la que Frank fue vocalista. Es increíble la actuación de James, que demuestra la misma potencia que siempre con su trompeta en los clásicos de los años cuarenta. Harry James da paso al cómico Red Skelton. Tras la actuación de Skelton, sale a escena Lucille Ball que habla de las bobby soxers y de los días en que el cantante fue vocalista de la orquesta de Tommy Dorsey. Después llega la aparición estelar de Gene Kelly que recuerda sus películas musicales junto a Frank dando paso, seguidamente al barítono Robert Merrill que, musicalmente, realiza un repaso por la carrera cinematográfica del cantante. El comediante Rich Little realiza una imitación de Ernest Borgnine. Al llegar a este punto del show necesario destacar la actuación siguiente, de Tony Bennett. Con un particular medley repasa las ciudades de Nueva York, Chicago (Frank's kind of town, dice) y San Francisco, esta última con su clásico I left my heart in San Francisco como tributo a Pal Joey, película rodada precisamente en la ciudad del Golden Gate. La actuación del cantante italoamericano, es sucedida por el reputado Dj de la WNEW William B. Williams que, en una corta introducción, más como maestro de ceremonias que como otra cosa, da paso al cómico Pat Henry que, en esos momentos, cumplía quince años como telonero de Sinatra. Después del cómico, llega uno de los platos fuertes de la noche, la actuación de, probablemente, su mejor amigo: Sammy Davis Jr. Sammy inicia su intervención con un emotivo y personal discurso sobre la amistad que les une y termina con una fabulosa y enérgica The lady is a tramp, como tantas veces la cantó en los escenarios de Las Vegas. Continúa el comediante Milton Berle y después Paul Anka, con una personal introducción que sigue la melodía de My way, cambiando la letra. Continúa una actuación del cómico Don Rickles y de nuevo, otro de los grandes amigos de Frank, completando el clan de las ratas, Dean Martin. Dino realiza una introducción cómica, a su estilo, contando con la participación de Jule Styne y seguidamente hace salir al escenario a Frank para entregarle un reconocimiento de la escuela de Hoboken High. Acto seguido, Dean Martin pide a la orquesta un poco de música y en una secuencia ya muy conocida por todos, comienzan a bailar como si fueran una pareja bien avenida.
Dean y Frank también celebraban toda una vida juntos en el mundo del espectáculo
 Tras la comedia con Dean Martin, llega el momento más esperado de la noche. Frank Sinatra en el escenario interpreta una de las mejores versiones en directo que se recuerdan del buque insignia Theme from New York, New York (53'50''). A este gran comienzo le sigue la espléndida It was a very good year, en una versión tardía muy poco conocida en la que Frank canta en recuerdo a los buenos tiempos, a los buenos años que vivió en sus primeros tiempos en el mundo del espectáculo y en particular a su debut en Times Square, con la orquesta de Harry James (58'19''). Sigue The best is yet to come (1:03'09'') porque, a pesar de sus primeros 40 años de carrera en el espectáculo, piensa que lo mejor aún está por llegar. Tras esta estupenda versión del tema de Cy Coleman, Frank recuerda a todos los músicos que le han acompañado a lo largo de todos esos años, sin los que su voz no hubiera salido adelante y continúa con "su" clásico I've got you under my skin (1:07'40'') en una versión realmente poetente que termina con el consabido "bis" que repite el último estribillo y que se convirtió ya en una costumbre, en sus últimos conciertos. Tras los aplausos del público Frank agradece "tanta generosidad para un simple cantante de banda" y ataca con decisión y energía I've got the world on a string (1:12'06'') en un a versión espléndida para terminar este inolvidable mini-concierto.
Antes de terminar la celebración The first 40 years en el Caesar's Palace, tras el concierto, interviene Tina Sinatra que da paso a Sammy CahnJimmy Van Heusen y Cary Grant para cantar un emotivo feliz cumpleaños a Frank Sinatra.

Este acontecimiento del 12 de diciembre de 1979 en el Caesar's Palace de Las Vegas no había sido muy difundido hasta ahora pero actualmente está disponible en DVD. Del show destaca, por supuesto, la versión desconocida en directo de It was a very good year. En el video que veremos a continuación está el programa íntegro excepto la intervención de Orson Welles, que en alguno de los cortes, ha desaparecido. En cualquier caso, en el DVD, sí está incluida.
Veremos ahora este video de una hora y veinte minutos de duración que, sobretodo, merece la pena por ver las actuaciones musicales, no solo de Sinatra, sino también las de Harry James, Tony Bennett o Sammy Davis Jr. No deja de ser curioso que, en su intervención, Dean Martin no cante ninguna canción pero esto nos da una idea de la avanzada desconfianza en sí mismo que Dino adquirió en la última etapa de su vida, la misma que le hizo abandonar la gira del reencuentro del Rat Pack, a finales de los ochenta. En cualquier caso, su intervención es la más entrañable de todas. Disfrutemos de este evento. ¡Bienvenidos al Caesar's Palace! ¡Bienvenidos a Las Vegas!



lunes, 27 de abril de 2015

Don Quijote y Frank Sinatra: El ingenioso hidalgo de Wisconsin, Orson Welles

Orson Welles y Frank Sinatra comparten estudio y grabación en la radio (década de los cuarenta)
Parece ser que el presente año 2015 es prolijo en aniversarios, centenarios y efemérides. Es el año en que se cumple el cuarto centenario de la publicación de la segunda parte de El ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes). Precisamente, también se cumple el centenario del nacimiento de Orson Welles, además del ya sobradamente anunciado en esta página, el centenario del nacimiento de Frank Sinatra. En este post, circunstancialmente, estos tres centenarios se van a unir irremediablemente y como veremos, razones no faltan para estar relacionados. Conocida y aludida en numerosas ocasiones ha sido comentada en este blog la buena relación entre Welles y Sinatra, a lo largo de sus respectivas carreras. Los dos habían nacido en 1915 (Welles el 6 de mayo, Sinatra el 12 de diciembre) Los dos fueron unos perfeccionistas en sus respectivos trabajos, si bien Orson rozaba la manía como todo buen artista que no puede contener su genialidad. Porque Orson Welles fue un genio, tanto en la radio, como en el teatro, como en el cine y por su lado, la genialidad del cantante era más una cualidad natural y residía en su voz.
Ya en la década de los cuarenta, sus respectivas carreras unieron caminos. Ese primer encuentro, como demuestran las fotografías que encabezan este post, fue radiofónico y propiciado por la cadena CBS. Welles había rodado ya su opera prima, Ciudadano Kane y encumbrado recibía a Sinatra, el cantante de moda. La relación nunca fue interrumpida ni asidua. Más bien, se alegraban cuando coincidían y solían hacerlo mucho más en las fiestas que en los lugares de trabajo. Se admiraban mutuamente. Ya recordábamos la canción que el cantante le dedicó al director en 1975, con motivo del homenaje del American Film Institute. Fue en esta entrada.
Orson Welles se acerca a saludar al matrimonio Sinatra o al matrimonio Gardner. Década de los cincuenta.
Fue a mitad de la década de los cincuenta, algunos señalan el año 1955, otros el 1956, cuando ocurrió el hecho que nos ha llevado a escribir este artículo. Frank Sinatra había dado con una fórmula genial para impulsar su show televisivo en la cadena ABC, incluyendo actuaciones culturales, incluso música clásica, ópera y cortometrajes de directores de cine famosos. La llegada del rock and roll había propiciado que la popularidad del cantante se resintiera y en consecuencia, el show de televisión que llevaba su nombre. Pero quizá la sociedad norteamericana no estaba preparada para ese giro cultural que proponía Sinatra y el programa desapareció definitvamente en 1958. Sinatra volvería a mitad de la década de los sesenta al mundo de la televisión, ya para quedarse definitivamente. Pero en aquella mitad de la década de los cincuenta, una de las primeras propuestas de Frank Sinatra como productor fue para Orson Welles. Recordemos que Sinatra fundó su propia productora, de nombre Reprise, en 1960 En la década de los cincuenta todavía no era común que ejerciera como productor. Así que suponemos esta propuesta a su amigo Welles, uno de sus inicios como productor.
Frank Sinatra admiraba a Orson Welles desde sus primeros programas radiofónicos. Con Ciudadano Kane conquistó Hollywood y tan solo cinco años más tarde, fue tachado de comunista y acabó en Europa. Probablemente, otro de los rasgos que le unían con Sinatra, la simpatía por el comunismo y la antipatía que ambos despertaron en el senador McCarthy. Así que no es extraño que, si el cantante necesitaba a un director, acudiera a Orson Welles. Otra afición que unía al cantante y al director era la afición por la gran Literatura y el Teatro. Contrariamente a lo que pueda parecer, Frank Sinatra fue un gran lector y al igual que su amiga Marilyn Monroe, conocía sobradamente a los grandes clásicos. Si bien el sueño imposible de Orson Welles a lo largo de su carrera, fue terminar el rodaje de una versión cinematográfica de Don Quijote, sería su amigo Frank el primero en proponérselo. Frank Sinatra estaba dispuesto a producir una versión corta de la obra de Cervantes que Orson Welles tendría que dirigir para el show televisivo del cantante. La idea era introducir en su show de televisión un cortometraje de unos veinte minutos aludiendo a algunos pasajes de la novela y el cantante quería que el papel de Don Quijote recayera sobre Charlton Heston, actor que curiosamente estaba a punto de recomendar a Welles como director de Sed de mal (1958) Aprovechando que el director de cine se encontraba en Nueva York montando la obra El rey Lear, el cantante cierra el negocio y le paga 25000 dólares para llevar a cabo un corto sobre Don Quijote. Ya, en el comienzo, Welles desecha a Heston para el papel principal. Piensa en el actor español, republicano y exiliado, Francisco Reiguera para ser el protagonista y en Akim Tamiroff, para el escudero Sancho. Se rodaría en México. Pero, como siempre contaba Welles al hablar del Quijote, "mi intención era hacer un relato corto y como le ocurrió a Cervantes, los personajes se apoderaron de mí" De modo que el presupuesto de Sinatra fue gastado en los primeros días de rodaje, ipso facto, aunque bien detallado, con cada gasto relacionado, razón que probablemente fue determinante a la hora de que el cantante nunca interpusiera una demanda judicial. Pero Welles necesitaba mucho más presupuesto. Hizo de Don Quijote un proyecto propio y vital.
Francisco Reiguera como Don Quijote, en una sala de cine.
Como todo buen genio, Orson Welles no paraba de producir, aunque desprovisto de cualquier organización. Acostumbraba a trabajar en cinco proyectos a la vez, lo que propiciaba que no terminara ninguno. Y esto es lo que ocurrió con su Don Quijote. Fue el proyecto de su vida y no logró darlo por terminado. El montaje que realizó Jesús Franco con el material que dejó Welles es más que discutible y no se puede considerar una obra del director norteamericano, de ninguna manera. Es lógico, por otra parte. Si consideramos que en una película finalizada, como Sed de mal, el montaje es siempre discutible y no puede considerarse obra de Welles, imaginemos qué puede suceder con las secuencias de una obra incompleta como su Quijote, que nunca llegó a ser película.
Sinatra y Welles en 1975
A pesar de esta cuestión económica de la producción que nunca llegaron a solucionar, Frank Sinatra y Orson Welles continuaron siendo amigos y respetándose durante el resto de sus vidas. Don Quijote quedó allí en la nebulosa, quizá donde le corresponde, como el sueño imposible del director. Probablemente por esta razón, el cantante plasmó la novela de Cervantes y la imposibilidad de trasladarla al cine, grabando el tema The impossible dream para su álbum That's life! (1966) Al menos, así la recordaba el cantante.


Para más información consultar Cervantes virtual_Juan Cobos
Gracias por los datos a Alfredo Moreno 

Todo quedó en un sueño imposible. Alonso Quijano lo hubiera querido así.
 

sábado, 28 de marzo de 2015

Spanish connection: Frank Sinatra en Barcelona, (Palau Sant Jordi, 1992)

El Palau Sant Jordi de Barcelona, recibió completo hasta la bandera a Frank Sinatra, en la Olimnpiada Cultural de 1992
Tuvimos que esperar demasiado tiempo para ver a Frank Sinatra en concierto. Y cuando llegó el esperado momento, la pésima organización en nuestro país arruinó el primer recital en España de La Voz. El fracaso estrepitoso fue en Madrid, en 1986, con un Bernabéu semi-vacío. Afortunadamente llegaría una segunda ocasión para ver en directo al mejor cantante del siglo XX Dentro del marco de actividades promovidas por la Olimpiada Cultural de los Juegos Olímpicos de 1992, el concierto de Frank Sinatra en el Mini Stadi, era el plato fuerte de la temporada. Pero unas lluvias torrenciales de última hora hicieron cambiar los planes justo el día anterior al evento. Sinatra requería un recinto cerrado y a pesar de las actividades previstas, el cantante pudo actuar en un Palau Sant Jordi lleno, sin una localidad vacía.  

Frank Sinatra tenía 76 años, su voz no era ni sombra de lo que había sido, pero sustituyó esta carencia con el "saber estar" en el escenario, con el corazón ofrecido en cada palabra y con la experiencia y el estilo propios de una vida entera, bajo la luz de las candilejas.

Frank no está satisfecho con las malas pasadas que le juega su deteriorada voz. En ocasiones, como adicto a la música de Sinatra que me considero, confieso que siento lástima al ver a un hombre que ya no es capaz de dar las notas exactas, potentes e incontestables que ofrecía, por ejemplo, en la década de los sesenta. Está muy mayor, pero veo este concierto como algo épico. Frank Sinatra lucha cada nota. Y si no acierta la primera vez, vuelve a intentarlo. Acaba las canciones derrochando toda la única energía que le queda y el público lo agradece y se entrega, porque sabe que están viendo, probablemente, al último cantante auténtico, a una leyenda viva de aquello que fue la gran época del jazz del siglo XX. El repertorio completo, ambicioso y valiente que Sinatra ofreció en el Palau Sant Jordi fue el siguiente. Abría con una buena versión de Come fly with me, para seguir con una Strangers in the night que el respetable agradeció. Siguió atacando con otra mítica canción, Come rain or come shine (mítica y difícil, a su edad). Llegó una dubitativa I've got you under my skin y después, lo que fue considerado como un regalo para el público de Barcelona, My heart stood still que finaliza de manera impecable, con un buen derroche de la voz que le quedaba. En este momento del concierto, Sinatra coge un vaso, comenta con el público que va a beber agua, a pesar del color dorado del líquido. Después de beber, dice: "Es mi viejo amigo Jack Daniel's. Inseparable. Lleva muchos años conmigo" Hasta el último momento, Frank, el auténtico. Parece que el viejo líquido dorado tiene un efecto sanador para la voz del cantante pues, después de haber bebido, acomete Luck be a lady pleno de seguridad y con una voz que recuerda a los buenos tiempos. Es la mejor canción, hasta el momento, del show. Sigue What now my love, con la que logra salir del paso y llega el momento cumbre, la mejor actuación de aquella noche: Mack the knife, que comienza solo con la voz de Sinatra y el sonido del contrabajo. Tras esta octava canción, Frank presenta a la banda, haciendo especial mención a su director (Frank Sinatra Jr.) y a su inseparable pianista, Bill Miller, que le acompañó durante toda su carrera. Y precisamente, la siguiente canción comienza con el melancólico sonido en el piano de Miller para ofrecer la legendaria One for my baby. Una versión muy digna, por cierto. Antes de comenzar a cantar, Frank ha vuelto a beber Jack Daniel's, así que se corrobora la teoría de que cantaba mejor después de beber. La anécdota en One for my baby es que, antes de empezar a cantar, Frank saca un cigarrillo y lo pone en su boca. El público rompe a aplaudir y Frank extrañado dice "¿Cómo se aplaude por llevarme un cigarrillo a la boca?". La décima canción es la inevitable My way. Al terminar el tema, Frank comprende que su voz ya no le permite llegar donde antes y frustrado, agradece aún así, los aplausos de un público entregado y en ese momento, llega la emoción, las lágrimas en sus ojos y con voz quebrada exclama "You're too much...you're beautiful" al respetable. Aún quedaban dos últimas sorpresas. Canta Summer wind, bastante bien y llega la explosión de New York, New York. Esta última interpretación, la lucha como un salvaje. Nunca se había visto a Frank Sinatra luchando así en directo contra sí mismo, contra los fallos de una voz deteriorada por el paso del tiempo y de esta manera, consigue un New York, New York soberbio, muy a la altura de las circunstancias, repitiendo tres veces el último "New York..." hasta que consigue el sonido adecuado. Tras la canción el público termina de caer rendido a sus pies y Sinatra no puede más que secarse el sudor producido por un enorme esfuerzo de casi una hora de actuación, luchando contra su edad. Vuelve a agradecer completamente el apoyo incondicional del público y promete, con más corazón que cerebro, volver a España, a ofrecer más canciones...algo que no pudo cumplir. Su última frase ya es legendaria: "Que vivan 6500 años y la última voz que escuchen sea la mía" No te quepa la menor duda de que lo haremos, amigo Frank.

Desde 1964, Sinatra no pisó suelo español hasta 1986 en su fugaz visita a Madrid. Afortunadamente, volvió en 1992 Lo único que podemos decir es, ¡pasean y vean a la mejor voz del siglo! Disfruten del concierto completo, cortesía de TV3 (Aquí un entrañable artículo de El País, horas antes del concierto)

Frank Sinatra Live in Barcelona, Catalunya... by f100002429521393

miércoles, 18 de marzo de 2015

Ateneo Jaqués homenajea a Frank Sinatra en el Jaca Club Jazz

El público congregado en la Biblioteca Miunicipal de Jaca disfrutó de una selección audiovisual de las mejores actuaciones de Sinatra

El pasado martes 17 de marzo, Ateneo Jaqués, dentro del marco de actividades del Jaca Club de Jazz, organizó, en colaboración con el Ayuntamiento de Jaca, un homenaje a Frank Sinatra, el año de su centenario. El acto tuvo lugar en la sala de audiovisuales de la Biblioteca Municipal de Jaca y los congregados allí tuvieron la oportunidad de disfrutar un audiovisual confeccionado especialmente para la ocasión. Este DVD albergaba los momentos más destacables del cantante en directo y algún material poco conocido que sorprendió a los presentes. La selección fue la siguiente, con todas las canciones en directo: I've got you under my skin, Come fly with me, Autumn leaves, Medley con Antonio Carlos Jobim, You make me feel so young, Fly me to the moon, The tender trap, Ol' man river, Let me try again, Cycles, Medley con Ella Fitzgerald, It was a very good year (en estudio), (Theme from) New York, New York y My way. Posteriormente, se celebró un distendido y ameno coloquio con los presentes en el que participó el escritor, editor, poeta, dramaturgo y "Sinatrólogo" Raúl Herrero y donde se habló de la música, pero también de los aspectos personales de la atractiva vida del cantante. Además, en la sala de audiovisuales de la biblioteca, Ateneo Jaqués preparó una pequeña exposición sobre Frank Sinatra, incluso con obras pictóricas del pintor Antonio Callau
Momento del coloquio posterior al audiovisual
El acto, que comenzó a las 19,30 terminó sobre las 21, 30 y además sirvió como homenaje, también, a Juan Claudio Cifuentes, "Cifu", que murió ese mismo día y los participantes en el coloquio le recordaron antes de comenzar el acto.
Raúl Herrero y uno mismo, durante el coloquio
Exposición de revistas, libros, discos y vinilos, para la ocasión
El sombrero fue requerimiento obligado para algunos de los asistentes...
Una velada inolvidable y un homenaje que estuvo a la altura de las circunstancias que, en este caso, ya es mucho decir. Gracias Ateneo Jaqués y Raúl Herrero. Nos despedimos con una de las canciones que sonaron durante el homenaje:

jueves, 12 de marzo de 2015

Sinatra rarities


Con esta simpática imagen, en la que Frank Sinatra parece estar diciendo I get a kick out of you, comenzamos una entrada en la que vamos a repasar algunas actuaciones poco conocidas del cantante y muy poco difundidas hasta la fecha. En primer lugar, veremos un fragmento de media hora del Bulova Show de Frank Sinatra, con fecha 23 de mayo de 1958 En aquel show, Sinatra contaba con la exótica Pat Suzuki (una cantante y actriz nacida en 1930 en California, de padres japoneses, que continúa viva) como cantante invitada y con Natalie Wood como artista invitada con la que interpreta a dúo Them there eyes. Lo importante y poco conocido de este video llega casi al final, en el minuto 25'24'', en el que Frank Sinatra interpreta el tema How are ya fixed for love? compuesto por Sammy Cahn y Jimmy Van Heusen. Originalmente Sinatra grabó este tema como dúo junto a la cantante Kelly Smith y aunque fue desechada en el último momento, estaba diseñada para formar parte del LP Come dance with me. La grabación junto a Kelly Smith me parece una de las más maravillosas grabaciones de Sinatra. How are ya fixed for love? es un swing delicioso y parece compuesto a la medida del cantante. Por eso, escucharlo aquí cantarla solo, resulta muy interesante, al poder compararla con el dúo que quedó grabado. Repito, lo podemos ver al final del video, minuto 25'24'':



Frank Sinatra en 1964, estudio de grabación de It might as well be swing
En segundo lugar, veremos una actuación también muy poco conocida, de Frank Sinatra con la orquesta de Count Basie el 29 julio de 1965 cantando para los internos del Reformatorio Lorton (bien pudiera llamarse Prisión Lorton...)de Wahington DC, actividad solidaria en la que también participaron Quincy Jones y Ella Fitzgerald, sumándose así a un festival de jazz que organizaban para los internos, desde el propio centro. Toda una sorpresa para los internos. Vemos un fragmento de la actuación de Frank Sinatra cantando Fly me to the moon:



Por otro lado, informamos que ya hemos estrenado la imagen/logo para nuestra página del Centenario de Frank Sinatra en Facebook Es muy parecida a la imagen que abre esta entrada. Pero antes de despedirnos escucharemos el dúo con Kelly Smith cantando How are ya fixed for love? (espectacular la orquesta y el arreglo de Billy May)