Mostrando entradas con la etiqueta los sesenta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta los sesenta. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de octubre de 2017

Bing Crosby -vs- Frank Sinatra: el último asalto (Parte II)

En 1956 Frank Sinatra y Bing Crosby comparten pantalla en"Alta sociedad"
Dinah Shore: "¿Sabes, Bing? Frank Sinatra es el tipo de cantante que solo aparece una vez en la vida.
Bing Crosby: Sí, Dinah. Pero, ¿por qué tuvo que aparecer en la mía?"


[Retomando la entrada anterior sobre la misma temática] Frank Sinatra se ha lanzado por fin a su carrera en solitario estableciendo un nuevo estilo musical que, si bien es deudor, en sus principios, del estilo "crooner" de Bing Crosby, las diferencia son suficientes y suficientemente claras para llamar a este nueva manera de cantar "estilo Sinatra". El fraseo comienza a ser una novedosa seña de identidad en el cantante italoamericano y una técnica que Crosby no tardará en incorporar a su estilo. Aunque la modernidad e intemporalidad de la voz de Sinatra nunca pudo ser alcanzada por la de Bing. En la anterior entrada habíamos dejado a Bing Crosby, a mediados de la década de los cuarenta, en su mejor momento, en la cima de su carrera, cosechando éxitos tanto musicales como cinematográficos y realizando memorables grabaciones junto a Louis Armstrong o The Andrews Sisters. Pero Sinatra llegaba con tanta fuerza desde las orquestas de Harry James y Tommy Dorsey que arrasará en su carrera en solitario y en esa segunda mitad de la década de los cuarenta terminará por desbancar a Crosby. Sin embargo, a pesar de que en la industria discográfica mantendrían una rivalidad sin cuartel, tanto Frank como Bing se llevaban francamente bien. Se admiraban mutuamente y participaban en colaboraciones juntos, siempre que podían. 

Segunda mitad de los años cuarenta: Crosby y Sinatra.
Pronto debió intuir Bing Crosby que contra el derroche tonal de Sinatra nada podía hacer. El amplio abanico de escalas del italoamericano nada tenía que ver con su limitado registro vocal. Aún así, Crosby mantuvo dignamente su puesto y durante la década de los cuarenta obtuvo una gran popularidad con su programa radiofónico donde, dicho sea de paso, registró algunas de sus mejores grabaciones. 

"Así se hace" parece decir Bing a Frank. Pronto se intercambiarían los papeles.
La década de los cincuenta fue la llegada del rock and roll pero también el fracaso, las horas bajas y el retorno fantástico de Sinatra a la escena cinematográfica y musical del momento. Tras la época aciaga que representaron los últimos años en el sello Columbia llega el mágico 1953: consigue el Oscar por From here to eternity, se produce la firma con el sello discográfico Capitol Records y en consecuencia, las mejores grabaciones de swing de la historia, las colaboraciones con Nelson Riddle, Billy May o Gordon Jenkins y las grandes baladas de blues. La década de los cincuenta también supone un primer declive en la carrera de Bing Crosby que, sin embargo, desprovisto ya de cualquier recuerdo o lastre del estilo "crooner" comienza a cantar como nunca, sobretodo, en sus versiones más cercanas al jazz junto a Louis Armstrong. Pero las ventas no acompañan. En el terreno cinematográfico, en 1954, Crosby culmina su mejor interpretación en la gran pantalla con su papel protagonista en The Country girl (Frank Elgin) compartiendo reparto con Grace Kelly y William Holden. Sin embargo y a pesar de este esfuerzo por demostrar que podía ser un buen intérprete, también, para películas no musicales, el interés de los estudios por contar con él va disminuyendo. Pero dos años más tarde, en 1956, se producirá un hecho sin precedentes. La película "High society" reúne en la gran pantalla a Bing Crosby, Louis Armstrong y Frank Sinatra, tres verdaderas bestias de la historia de la música del siglo XX. Por primera vez coinciden en una película Crosby y Sinatra. El público, ansioso por ver a las dos estrellas juntas, espera con entusiasmo el musical pues se ha filtrado la noticia de que, además, comparten en el repertorio musical un dueto, una escena conjunta.  Sin embargo, una vez visionada la cinta, el número de Frank y Bing que corresponde a la canción Well did you Evah pasa sin pena ni gloria. La banda sonora de la película será recordada, fundamentalmente, por el dúo que reúne a Louis Arsmtrong  y Bing Crosby interpretando el fantástico Now you has jazz, la mejor versión de Crosby que muchos recordamos. Que destacara la colaboración Crosby-Satchmo y no la más esperada es natural pues Now you has jazz es infinitamente superior a Well did you Evah donde, además, Frank debe cantar simulando estar borracho, por necesidades del guión. Lo grotesco acontece cuando en el año 2001 el británico Robbie Williams decide hacer un refrito de Well did you Evah, incorporando la colaboración lastimosa de John Lovitz. Si en la película no era ya un gran número, desprovista del argumento, ajena completamente a la cinta, el resultado de esta versión es desastroso e irrisorio. Esperamos que nadie nunca vuelva a versionar este tema en la historia de la música. Para finalizar el comentario sobre la película que en España se llamó Alta sociedad destacar la balada You're sensational como la mejor interpretación de Sinatra en la cinta, escena que comparte, por cierto, con Grace Kelly. Y con Grace Kelly también compartiría una memorable escena Bing Crosby, cantando a dúo True love, canción que fue nominada al Oscar. Al año siguiente (1957) y ya en pleno apogeo de Sinatra en el sello Capitol, Bing Crosby invita a Sinatra a participar en su show televisivo. En esta época, tanto Bing como Frank, en público, no dejaban pasar ocasión sin simular, en tono de broma, una constante rivalidad entre los dos. Pero Crosby era consciente de que tal rivalidad no existía. No podía luchar contra aquel despliegue de Sinatra. Es en esta época cuando el cantante, durante un programa radiofónico, pronuncia la inolvidable respuesta a Dinah Shore que encabeza este post: "¿Sabes, Bing? Frank Sinatra es el tipo de cantante que solo aparece una vez en la vida", dice Dinah Shore. A lo que responde Bing: "Sí, Dinah. Pero, ¿por qué tuvo que aparecer en la mía?" El siguiente vídeo es la explicación visual de esta admiración que Bing comenzó a sentir por "el aprendiz que supera al maestro":  




A lo largo de los años cincuenta Bing Crosby mantuvo su nivel aunque fueron las generaciones más sentimentales las que se interesaban por sus grabaciones, aquellas que añoraban épocas pasadas. Sin embargo, Frank Sinatra, desde sus grabaciones en Capitol Records, parecía interesar a todo tipo de público, desde esas generaciones más maduras hasta los que compraban los nuevos discos de Elvis Presley. En la discográfica se hizo dueño y señor superando, incluso, al músico que hasta entonces la había representado, Nat King Cole. Sin duda, no hubo posteriormente en la carrera de Sinatra otra época comparable a esta, las grabaciones comprendidas entre los años 1953 y 1961, a excepción de los discos junto a Count Basie, mediados los sesenta. Cuando se refiere a la época Capitol de Sinatra, se suele decir que "Sinatra se hizo adulto igual que Estados Unidos"; lo cierto es que aquellas grabaciones suponen la mejor banda sonora para el país en aquellos momentos. A ritmo de ese swing adulto, llegamos a los nuevos aires de los sesenta. El mundo parece evolucionar a ritmo vertiginoso y Sinatra se convierte, como uno de los personajes más relevantes del momento, en un testigo muy activo que influirá directamente en el inmediato desarrollo socio-politico de Estados Unidos: 1960 :y la llegada de JFK

JKF y Sinatra

Un helipuerto para el Presidente


Sin premeditación ni intención previa, el presidente de Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy, se convertirá en motivo de ruptura entre Frank Sinatra y su amigo Peter Lawford en el año 1962 y hará que el cantante sienta una extraña envidia de Bing Croby aunque, ciertamente, pasajera.  En febrero de 1962 JFK planea una visita a la Costa Oeste entre los días 24 y 26. Frank Sinatra dio por hecho, a raíz de una breve conversación telefónica con la Casa Blanca, que su "amigo" JFK se alojaría en su casa de Palm Springs y para ello mandó construir dos casas adosadas a la suya para el servicio secreto, una reforma integral de la vivienda principal y hasta un helipuerto de cemento que nunca llegó a utilizar, pues no había solicitado ningún permiso para ello. Al mismo tiempo, la cruzada emprendida por Robert Kennedy contra el mundo del hampa culmina con un informe del Departamento de Justicia que afirma lo siguiente: "Sinatra ha tenido un larga y amplia relación con matones y mafioso que parece proseguir. Ocasionalmente la naturaleza del trabajo de Sinatra puede ponerle en contacto con personajes del hampa, pero eso no justifica su amistad y/o relación financiera con gente como Joe y Rocco Fischetti, primos de Al Capone; Paul Emilio D'Amato, John Formosa y Sam Giancana, todos los cuales figuran en nuestra lista de mafiosos. Ningún otro artista es nombrado con tanta frecuencia entre los mafiosos. La información que disponemos indica no solo que Sinatra está relacionado con los mafiosos, sino que suele mantenerse en contacto. Ello sugiera una posible coincidencia de intereses entre Sinatra y los mafiosos en Illinois, Indiana, Nueva Jersey, Florida y Nevada".  Sin querer, el Departamento de Justicia sitúa en el punto de mira la relación de Sinatra con Giancana , olvidando o pasando por alto que, precisamente es esa relación la que ayudó a que JFK ganara las elecciones. Y no solo esto. El 27 de febrero de 1962 agentes del FBI informaron a J. Edgar Hoover de las relaciones sexuales que el Presidente JFK había mantenido y seguía manteniendo con Judith Campbell Exner, amante de Sam Giancana. Atando cabos, Hoover advirtió que la actuación de Sinatra en este aspecto rozaba el proxenetismo, habiendo presentado a este insólito trío. Poco le importó a Hoover o al FBI que Sinatra actuara de la misma manera en referencia a la relación entre Marilyn Monroe y JFK. En tales circunstancias, ante los informes del FBI y del Departamento de Justicia, Bobby Kennedy ya tenía lo que buscaba: la cabeza de Sinatra. Cuando comentó a su hermano el contenido de los documentos aconsejó que, en lugar de alojarse en casa de Frank Sinatra, lo hiciera en la de Bing Crosby. Y el "mensajero del miedo" que eligió Robert Kennedy, en este caso, fue Peter Lawford. Lawford conocía bien a Sinatra y suponía que la reacción del cantante ante tal noticia sería devastadora. De hecho, ya le había retirado el saludo en una ocasión cuando, a partir de un titular malintencionado de prensa rosa, intuyó un lío entre él y su ex esposa Ava Gadner. Además, Frank ya andaba cabreado con Bobby por los informes del Departamento de Defensa y del FBI. Así que Peter Lawford explicó al cantante que el Presidente se alojaría en casa de Bing Crosby ya que ésta ofrecía mayores garantías de seguridad al situarse tras una montaña. Sinatra no podía creerlo. Tras aquella desorbitada reforma de la casa, JFK lo dejaba plantado...¡y por un republicano!. Lógicamente, él sabía que todo aquello de las razones de seguridad eran una patraña y que la auténtica razón era su relación con Sam Giancana. Aún así, echó de su casa y de su vida a Peter Lawford en aquel mismo instante y la relación con los Kennedy también quedó finiquitada. Después de todo, Sinatra pensó que tanto Lawford como los Kennedy eran unos traidores. Curiosamente, el incidente repercutió de manera positiva en la relación profesional entre Sinatra y Crosby. Peter Lawford fue desterrado del universo Sinatra. Ya no participaría en las dos siguiente producciones cinematográficas del Rat Pack y concretamente en Robin and the 7 Hoods, su lugar fue ocupado por Bing Crosby.
Año 1964 Frank Sinatra y Bing Crosby graban juntos para la banda sonora de Robin and the 7 hoods. En aquel mismo año también colaboraron para el LP America, I hear you singing. Más tarde, en 1968 Frank Sinatra invitó a Crosby  a participar en su álbum The Sinatra Christmas album donde comparten dos duetos. 

Trayectoria final de Bing Crosby

A partir de entonces, fue más habitual la colaboración profesional entre ambos. La admiración mutua persistió a lo largo de los años, así como la cordialidad en sus encuentros, siendo el "asunto JFK" un mera anécdota. La carrera cinematográfica de Crosby a partir de la década de los sesenta pasó a ser un hecho puramente circunstancial. De hecho, Robin and the 7 Hoods (1964) es la última producción  importante en la que participa. A partir de entonces aparece en algunas series y en dos largometrajes para televisión. En cuanto a su carrera musical, resulta necesario destacar el LP Bing &  Satchmo grabado en 1960 con arreglos de Billy May. En esta nueva colaboración junto a Louis Armstrong revive nuevamente el mejor Bing Crosby, con una insólita comunión entre jazz y dixie. Las grabaciones registradas por Crosby en los sesenta fueron impecables pero a nadie parecían interesar. Después de todo, Sinatra eclipsó el territorio del swing.

Bing & Satchmo (1960)

Para Sinatra la década de los sesenta representa la cima en su carrera discográfica creando su propio sello, Reprise donde llegarán las colaboraciones con Count Basie o Duke Ellington y los primeros experimentos con músicas de nuevos compositores como Antonio Carlos Jobim, Paul Anka, George Harrison, Don Costa, Paul Simon, Jacques Brel o Rod McKuen. También son los sesenta la década del imperio Sinatra en Las Vegas, de las fiestas salvajes con el Rat Pack y de sus incursiones en el cine negro, con las películas en las que encarna al detective Tony Rome. Una vieja magia negra tuvo Sinatra para reinventarse, adaptarse y mantenerse en la cima hasta el final de su carrera, mucho más longeva, por cierto, que la de Bing Crosby que murió en Alcobendas (Madrid) en 1977 a los 73 años, por un infarto de miocardio mientras practicaba su afición favorita, el golf.
Fotografía de Bing Crosby jugando en La Moraleja (Madrid) poco antes de su muerte

Pero es preciso tener en cuenta que el legado de Bing Crosby influye directamente en la evolución musical del siglo XX, en la evolución del cantante como solista. Tras su muerte, apareció un LP póstumo grabado, precisamente, en 1977 y titulado Seasons. Una auténtica delicia que, salvando las distancias, podría compararse al September of my years de Sinatra. Se publicó el LP como homenaje añadiendo en su contraportada frases y declaraciones de sus amigos tras su muerte. Esto es lo que dijo Frank Sinatra: "La muerte de Bing es algo que no puedo superar. Fue el padre de mi carrera, el ídolo de mi juventud y un afectuoso amigo en mi madurez. Su ocultación deja un profundo vacío en nuestra música y en las vidas de quienes lo conocimos y lo quisimos. Y esto es todo lo que puedo decir. Gracias a Dios tenemos sus películas y sus discos recordándonos su calidez y su talento para siempre". 

Para despedirnos y recordando la buena amistad que unió a Frank Sinatra y a Bing Crosby, huyendo de las rivalidades y los alojamientos presidenciales, recuperamos esta escena de Robin and the 7 Hoods donde también aparece Dean Martin, otro cantante que, por cierto, reconoce la honda influencia que sobre él ejerció Bing Crosby, sobretodo, en la manera de interpretar una balada (según dijo):


miércoles, 26 de abril de 2017

Sinatra, en el silencio de la noche japonesa

"Sinatra experience" . Todos los que tuvieron el privilegio de asistir a un concierto de Frank Sinatra comentan que se trata de una experiencia vital inolvidable. Hoy lo comprobaremos con una canción procedente del concierto en Japón (1962) y casi lo sentiremos como si estuviéramos entre el público.

En 1937 Cole Porter publicó la canción In the still of the night para la película Rosalie donde era interpretada por Nelson Eddy, versión original que pasó sin pena ni gloria. Sin embargo, el 16 de octubre de ese mismo año la interpretó la orquesta de Tommy Dorsey y la de Leo Reisman el 25 de diciembre, versiones que contribuyeron a popularizar el tema.  Podemos escucharlo por Dorsey y el vocalista Jack Leonard aquí . A partir de la década de los cuarenta se sucedieron algunas versiones exitosas de In the still of the night, especialmente las de Jo Stafford, Django Reinhardt, Charlie Parker, Perry Como y particularmente, las de Ella Fitzgerald y Doris Day. El mndo tuvo que esperar a 1961 para escuchar esta canción en voz de Frank Sinatra y precisamente el cantante la eligió para  el LP que supuso el debut con su propia discográfica, Reprise: Ring-a-ding-ding. 


Si en aquella primera grabación de 1961, bajo arreglo de Johnny Mandel, la orquestaba ofrecía un swing espectacular, Sinatra la hace brillar, sobretodo, un año más tarde, cuando la incluye en el repertorio de sus conciertos de pequeño formato en que la voz solo es acompañada por un quinteto o un sexteto. De esta manera, la versión de París en 1962 es espectacular. La que vamos a ver hoy es del mismo año, pero del concierto en Japón, perteneciente a la gira benéfica All of God's children. En ella, vemos al Sinatra más exigente, mas "director" y no solo en el aspecto musical como veremos a continuación. Al comienzo de la canción, el cantante pide al quinteto que vuelva a comenzar pues el ritmo adquirido por los músicos no es el adecuado. Para cualquier espectador lo hubiese sido, seguro. Pero no para Sinatra, que parecía exigir la perfección en sus músicos, igual que se exigía a sí mismo. Pero no acaba ahí la cosa. A mitad de canción, en la estrofa musical, el cantante se ocupa del técnico de iluminación al que, desde el escenario, hace señas para que dirija el cañón de luz a los músicos y más concretamente, al saxofonista Harry Klee, que está a punto de ejecutar un brillante solo, clave en esta canción. Sinatra sabe en ese momento, que Klee está especialmente inspirado. Se siente a lo largo de toda la canción. Mientras él canta, el saxo hace de fondo perfecto, jugando con la melodía e improvisando. Por eso, en el solo, todo estalla y nos lleva a un momento, aunque breve, álgido, que hasta el mismo Sinatra agradecederá desde el escenario cuando Klee culmina. ¿Y qué hay de Sinatra? La interpretación vocal es exquisita, Una vez más, como exige particularmente esta canción, hace alarde de su control respiratorio, uniendo las palabras, los versos, sosteniendo las notas hasta el infinito. In the still of the night es un tema que se presta a esta técnica. Aquí también tenemos al Sinatra que estudia minuciosamente cada canción. Con este tema, Porter dibujó una ola. La melodía comienza susurrante, in crecendo llega su explosion máxima justo en el meridiano de la canción, para terminar de nuevo en un susurro, casi en silencio, casi..."En el silencio de la noche" Y Sinatra sabía cómo cantarla:


In The Still Of The Night - Mik. 62 - por Franklyjoy22

En el silencio de la noche  (Traducción)

En el silencio de la noche cuando contemplo mi ventana.
En la luna, en su trayectoria, todos mis pensamientos se extravían en ti
En el silencio de la noche, mientras el mundo yace en el sueño
oh, no puedo contar las veces que pregunto:
¿Me amas como yo te amo?
¿Estarás en mi vida para realizar el sueño?
¿O ese sueño se desvanecerá fuera de mi vista como la luna va desapareciendo al borde de la colina en el silencio, el silencio, el silencio de la noche?

martes, 5 de julio de 2016

Y cuando cae la noche... Vermont

Frank Sinatra y Nelson Riddle. Sesiones de grabación para "Come fly with me"
Si seleccionamos en nuestra mente algunas de las baladas más bellas cantadas por Frank Sinatra sin demasiado esfuerzo aparecerá "Moonlight in Vermont" Tan solo una grabación en estudio, tan solo para el LP "Come fly with me", tan solo un arreglo, el de Billy May en estado de gloria. Tan solo una vez, pero perfecta. Sin embargo, muy pocas veces reparamos en el autor de esta auténtica joya musical, el alaskeño Karl Suessdorf con letra no menos brillante de John Blackburn.  En el apartado del letrista es necesario destacar que, de manera inusual, los versos de la canción no riman entre sí y que Blackburn basó la métrica y el estilo en los haiku japoneses para escribir cada estrofa, sin contar los estribillos.  El tema se estrenó en 1944  por la cantante de country Margaret Whiting y pronto se convirtió en una especia de himno estatal no oficial. Antes que Sinatra la grabaron numerosos artistas entre los que se encontraban Billie Holiday, Bing Crosby, Rosemary Clooney, Nat King Cole, Johnny Smith o Ella Fitzgerald, pero cuando llegó su versión, con el nsuperable arreglo de Billy May, ya no hizo falta escuchar más. De hecho, Sinatra  no volvió a grabar esta canción, ni siquiera para el LP "Moonlight Sinatra" donde venía como anillo al dedo. Seguramente Frank pensaba que  la versión de "Come fly with me" grabada en 1958 era insuperable y así lo fue. Hay una exceción. En 1993 volvio a versionar este tema junto a Linda Ronstadt, pero la base del arreglo musical fue el original de la versión de 1958
Otra fotografía de las sesiones de grabación para "Come fly with me", esta vez junto a Billy May, autor del arreglo para "Moonlight in Vermont"
Sin embargo, Sinatra sí cantó este tema de manera asidua en sus directos. Por supuesto, fue recurrente porque en la canción, el cantnate se mostraba como pez en el agua. "Moonlight in Vermont" vuelve a ser una oportunidad inmejorable para que Sinatra muestre su particular control sobre su respiración, técnica fundamental en su estilo y de hecho, alardea de ello en una determinada frase de la canción, uniendo una estrofa con otra sin respirar y manteniendo la nota varios segundos.  Concretamente aquí "They're so hypnotize by the lvely....evening summer breeze" uniendo las palabras "lovely" y "evening" sin respirar.  Hoy traemos hasta este blog dos versiones muy desconocidas de "Moonlight in Vermont". La primera de ellas data del nueve de diciembre de 1962 y forma parte del show televisivo de Dinah Shore. 

En esta otra actuación, Sinatra interpreta el mismo tema con la orquesta militar U.S. Marine Band en la Casa Blanca. La verdad es que los músicos son brillantes y la versión es increible. Esta "Moonlight in Vermont" está grabada once años más tarde que la anterior pero vemos que pro la voz de Frank no parece pasar el tiempo. Es el 17 de abril de 1973

lunes, 27 de abril de 2015

Don Quijote y Frank Sinatra: El ingenioso hidalgo de Wisconsin, Orson Welles

Orson Welles y Frank Sinatra comparten estudio y grabación en la radio (década de los cuarenta)
Parece ser que el presente año 2015 es prolijo en aniversarios, centenarios y efemérides. Es el año en que se cumple el cuarto centenario de la publicación de la segunda parte de El ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes). Precisamente, también se cumple el centenario del nacimiento de Orson Welles, además del ya sobradamente anunciado en esta página, el centenario del nacimiento de Frank Sinatra. En este post, circunstancialmente, estos tres centenarios se van a unir irremediablemente y como veremos, razones no faltan para estar relacionados. Conocida y aludida en numerosas ocasiones ha sido comentada en este blog la buena relación entre Welles y Sinatra, a lo largo de sus respectivas carreras. Los dos habían nacido en 1915 (Welles el 6 de mayo, Sinatra el 12 de diciembre) Los dos fueron unos perfeccionistas en sus respectivos trabajos, si bien Orson rozaba la manía como todo buen artista que no puede contener su genialidad. Porque Orson Welles fue un genio, tanto en la radio, como en el teatro, como en el cine y por su lado, la genialidad del cantante era más una cualidad natural y residía en su voz.
Ya en la década de los cuarenta, sus respectivas carreras unieron caminos. Ese primer encuentro, como demuestran las fotografías que encabezan este post, fue radiofónico y propiciado por la cadena CBS. Welles había rodado ya su opera prima, Ciudadano Kane y encumbrado recibía a Sinatra, el cantante de moda. La relación nunca fue interrumpida ni asidua. Más bien, se alegraban cuando coincidían y solían hacerlo mucho más en las fiestas que en los lugares de trabajo. Se admiraban mutuamente. Ya recordábamos la canción que el cantante le dedicó al director en 1975, con motivo del homenaje del American Film Institute. Fue en esta entrada.
Orson Welles se acerca a saludar al matrimonio Sinatra o al matrimonio Gardner. Década de los cincuenta.
Fue a mitad de la década de los cincuenta, algunos señalan el año 1955, otros el 1956, cuando ocurrió el hecho que nos ha llevado a escribir este artículo. Frank Sinatra había dado con una fórmula genial para impulsar su show televisivo en la cadena ABC, incluyendo actuaciones culturales, incluso música clásica, ópera y cortometrajes de directores de cine famosos. La llegada del rock and roll había propiciado que la popularidad del cantante se resintiera y en consecuencia, el show de televisión que llevaba su nombre. Pero quizá la sociedad norteamericana no estaba preparada para ese giro cultural que proponía Sinatra y el programa desapareció definitvamente en 1958. Sinatra volvería a mitad de la década de los sesenta al mundo de la televisión, ya para quedarse definitivamente. Pero en aquella mitad de la década de los cincuenta, una de las primeras propuestas de Frank Sinatra como productor fue para Orson Welles. Recordemos que Sinatra fundó su propia productora, de nombre Reprise, en 1960 En la década de los cincuenta todavía no era común que ejerciera como productor. Así que suponemos esta propuesta a su amigo Welles, uno de sus inicios como productor.
Frank Sinatra admiraba a Orson Welles desde sus primeros programas radiofónicos. Con Ciudadano Kane conquistó Hollywood y tan solo cinco años más tarde, fue tachado de comunista y acabó en Europa. Probablemente, otro de los rasgos que le unían con Sinatra, la simpatía por el comunismo y la antipatía que ambos despertaron en el senador McCarthy. Así que no es extraño que, si el cantante necesitaba a un director, acudiera a Orson Welles. Otra afición que unía al cantante y al director era la afición por la gran Literatura y el Teatro. Contrariamente a lo que pueda parecer, Frank Sinatra fue un gran lector y al igual que su amiga Marilyn Monroe, conocía sobradamente a los grandes clásicos. Si bien el sueño imposible de Orson Welles a lo largo de su carrera, fue terminar el rodaje de una versión cinematográfica de Don Quijote, sería su amigo Frank el primero en proponérselo. Frank Sinatra estaba dispuesto a producir una versión corta de la obra de Cervantes que Orson Welles tendría que dirigir para el show televisivo del cantante. La idea era introducir en su show de televisión un cortometraje de unos veinte minutos aludiendo a algunos pasajes de la novela y el cantante quería que el papel de Don Quijote recayera sobre Charlton Heston, actor que curiosamente estaba a punto de recomendar a Welles como director de Sed de mal (1958) Aprovechando que el director de cine se encontraba en Nueva York montando la obra El rey Lear, el cantante cierra el negocio y le paga 25000 dólares para llevar a cabo un corto sobre Don Quijote. Ya, en el comienzo, Welles desecha a Heston para el papel principal. Piensa en el actor español, republicano y exiliado, Francisco Reiguera para ser el protagonista y en Akim Tamiroff, para el escudero Sancho. Se rodaría en México. Pero, como siempre contaba Welles al hablar del Quijote, "mi intención era hacer un relato corto y como le ocurrió a Cervantes, los personajes se apoderaron de mí" De modo que el presupuesto de Sinatra fue gastado en los primeros días de rodaje, ipso facto, aunque bien detallado, con cada gasto relacionado, razón que probablemente fue determinante a la hora de que el cantante nunca interpusiera una demanda judicial. Pero Welles necesitaba mucho más presupuesto. Hizo de Don Quijote un proyecto propio y vital.
Francisco Reiguera como Don Quijote, en una sala de cine.
Como todo buen genio, Orson Welles no paraba de producir, aunque desprovisto de cualquier organización. Acostumbraba a trabajar en cinco proyectos a la vez, lo que propiciaba que no terminara ninguno. Y esto es lo que ocurrió con su Don Quijote. Fue el proyecto de su vida y no logró darlo por terminado. El montaje que realizó Jesús Franco con el material que dejó Welles es más que discutible y no se puede considerar una obra del director norteamericano, de ninguna manera. Es lógico, por otra parte. Si consideramos que en una película finalizada, como Sed de mal, el montaje es siempre discutible y no puede considerarse obra de Welles, imaginemos qué puede suceder con las secuencias de una obra incompleta como su Quijote, que nunca llegó a ser película.
Sinatra y Welles en 1975
A pesar de esta cuestión económica de la producción que nunca llegaron a solucionar, Frank Sinatra y Orson Welles continuaron siendo amigos y respetándose durante el resto de sus vidas. Don Quijote quedó allí en la nebulosa, quizá donde le corresponde, como el sueño imposible del director. Probablemente por esta razón, el cantante plasmó la novela de Cervantes y la imposibilidad de trasladarla al cine, grabando el tema The impossible dream para su álbum That's life! (1966) Al menos, así la recordaba el cantante.


Para más información consultar Cervantes virtual_Juan Cobos
Gracias por los datos a Alfredo Moreno 

Todo quedó en un sueño imposible. Alonso Quijano lo hubiera querido así.
 

jueves, 12 de marzo de 2015

Sinatra rarities


Con esta simpática imagen, en la que Frank Sinatra parece estar diciendo I get a kick out of you, comenzamos una entrada en la que vamos a repasar algunas actuaciones poco conocidas del cantante y muy poco difundidas hasta la fecha. En primer lugar, veremos un fragmento de media hora del Bulova Show de Frank Sinatra, con fecha 23 de mayo de 1958 En aquel show, Sinatra contaba con la exótica Pat Suzuki (una cantante y actriz nacida en 1930 en California, de padres japoneses, que continúa viva) como cantante invitada y con Natalie Wood como artista invitada con la que interpreta a dúo Them there eyes. Lo importante y poco conocido de este video llega casi al final, en el minuto 25'24'', en el que Frank Sinatra interpreta el tema How are ya fixed for love? compuesto por Sammy Cahn y Jimmy Van Heusen. Originalmente Sinatra grabó este tema como dúo junto a la cantante Kelly Smith y aunque fue desechada en el último momento, estaba diseñada para formar parte del LP Come dance with me. La grabación junto a Kelly Smith me parece una de las más maravillosas grabaciones de Sinatra. How are ya fixed for love? es un swing delicioso y parece compuesto a la medida del cantante. Por eso, escucharlo aquí cantarla solo, resulta muy interesante, al poder compararla con el dúo que quedó grabado. Repito, lo podemos ver al final del video, minuto 25'24'':



Frank Sinatra en 1964, estudio de grabación de It might as well be swing
En segundo lugar, veremos una actuación también muy poco conocida, de Frank Sinatra con la orquesta de Count Basie el 29 julio de 1965 cantando para los internos del Reformatorio Lorton (bien pudiera llamarse Prisión Lorton...)de Wahington DC, actividad solidaria en la que también participaron Quincy Jones y Ella Fitzgerald, sumándose así a un festival de jazz que organizaban para los internos, desde el propio centro. Toda una sorpresa para los internos. Vemos un fragmento de la actuación de Frank Sinatra cantando Fly me to the moon:



Por otro lado, informamos que ya hemos estrenado la imagen/logo para nuestra página del Centenario de Frank Sinatra en Facebook Es muy parecida a la imagen que abre esta entrada. Pero antes de despedirnos escucharemos el dúo con Kelly Smith cantando How are ya fixed for love? (espectacular la orquesta y el arreglo de Billy May)

lunes, 2 de febrero de 2015

Autumn leaves, otro video desconocido de Sinatra

Frank Sinatra "cazado" saliendo al escenario, década de los sesenta
Las hojas muertas (Les feuilles mortes) es una de las composiciones musicales más bellas del siglo XX, sin hacer distinciones entre géneros o estilos musicales a los que fue adaptada, aunque bien es cierto que el jazz le sentó como anillo al dedo. Canción francesa compuesta en 1945 por el franco-húngaro Joseph Kosma, con letra de Jacques Prévert. El cantante franco-italiano Yves Montand (nació en la Toscana italiana bajo el nombre de Ivo Livi, pero su familia emigró a Marsella cuando él era solo un niño) la estrenó en la película Les portes de la nuit (Marcel Carné 1946) y su versión quedó para la historia de la música. 




El reputado compositor norteamericano Johnny Mercer fue el encargado de traducir el éxito francés a la lengua inglesa y creó el texto de la canción que tomaría el título de Autumn leaves, en un genial giro que significa, o bien El otoño se marcha o Las hojas de otoño. Desde luego, Las hojas muertas, en Francés, ya era un título contundente. Pero Autumn leaves capta perfectamente el sentido de la canción, lo que en este blog llamamos, su ambiente. Es otoño, final de otoño. Sentimiento de finitud, vanitas, todo acaba. Y el/la cantante, que va desgranando una letra poética y desgarradora, recuerda en esas hojas de otoño, los recuerdos que mueren y se van como ellas, los amantes pasajeros, el amor caduco. La primera cantante que la interpretó en Inglés fue Jo Stafford y muy temprano le siguió Bing Crosby con una gran versión. No pasaría mucho tiempo hasta que la interpretara Nat King Cole que, curiosamente, se atrevió a cantarla también en Japonés. Aquí. Tendremos que esperar al diez de abril de 1957 para que Frank Sinatra pusiera en el listón más alto el ya clásico de Kosma y Prévert. En este blog, vimos una versión algo desenfadada y cómica en la que Sinatra cantaba mientras Bob Hope simulaba tocar el piano y grandes hojas secas llovían desde el techo, cubriéndolos por completo y arrancando las risas del público. Aquí la podemos ver. Pero, verdaderamente, la Autumn leaves de Frank Sinatra no tiene nada de chiste. Es la versión más desgarradora y honda que existe de este tema, en Inglés. Sin lugar a dudas. Está grabada para el disco otoñal Where are you? y arreglada musicalmente con maestría por el músico Gordon Jenkins, experto en crear este tipo de atmósferas. Esta versión de Sinatra aporta el viento, siempre persistente, como un fondo bajo la voz. Escuchemos la canción aquí. Veamos. Todo comienza con las tubas y los fagots creando una atmósfera apagada, embotada, como de un cielo de atardecer rojizo, tras un día ventoso, como un manto de hojas secas cubriendo la senda del parque o del bosque. Estos vientos del comienzo nos preparan para el estallido de la cuerda en un sublime principio con harpa, ayudada también por suaves trombones, clarinete, oboe y de nuevo los fagot, que Gordon Jenkins utiliza para recibir la llegada de la voz de Sinatra diciendo "Las hojas cayendo..." Ya estamos en otoño. Es imposible otra estación. Ahora Jenkins crea un fondo que simula el viento persistente para la voz de Sinatra. Son clarinetes, haciendo las veces de una racha modearada pero insistente, imprescindible para mecer las hojas muertas de los árboles. "I see your lips...the summer kisses..." ("Veo tus labios...los besos de verano..."), vuelve a cobrar importancia la cuerda que decisivamente desarrolla un acompañamiento genial. "Since you went away..." ("Desde que te has marchado...") Comienza la parte central y traumática de la canción. Ahora se turnan la cuerda y el viento para crear una atmósfera confusa. Y poco a poco los instrumentos van decayendo para dirigirnos al final, donde prácticamente la voz de Sinatra, sola, sentencia "When autumn leaves start to fall" ("Cuando las hojas de otoño comienzan a caer") y terminan los violínes en lo que parece, casi, un llanto. Esta canción cantada por Sinatra la mejor definición del otoño que podemos encontrar.Y una predecesora de lo que posteriormente será el LP September of my years.
Y cómo no, la red de redes me sigue sorprendiendo gratamente cuando de Sinatra se trata. De nuevo acabo de encontrae un video que es muy poco visto, muy poco conocido y que demuestra que la atmósfera que Frank consigue con Autumn leaves, no solo obedece al buen hacer de los músicos y de los arreglos de Gordon Jenkins. Aquí lo veremos acompañado por tres músicos (Harry Klee a la flauta travesera, Bill Miller al piano, suavemente y Al Viola a la guitarra), en 1962, cantando el mismo tema y consiguiendo una atmósfera única.  Es un video muy valioso, con buena calidad de audio pero no de video. Aún así, son poco más de dos minutos para disfrutar.


Traducción de la letra inglesa:

Las hojas que caen
a la deriva por la ventana
Las hojas de otoño
de rojo y dorado.

Veo tus labios
Los besos del verano
Las manos tostadas por el sol
que yo tomaba

Desde que te fuiste
los días han crecido alargándose
y pronto escucharé
la vieja canción de invierno

Pero te echo de menos, más que a nada
cariño
cuando las hojas de otoño
comienzan a caer.

miércoles, 21 de enero de 2015

Day in-day out para comenzar el día

Day in day out es una canción compuesta por Rube Bloom y Johnny Mercer, nada menos que en 1939 Cuando uno escucha la canción versionada por Sinatra, desde luego, no da la impresión de que se trata de una canción de finales de la década de los treinta. Hoy, desde la página en Facebook del Centenario de Frank Sinatra hemos decidido comenzar con este tema el día. Pero aquí vamos a dejar una versión exclusiva para el blog, una rareza. Se trata de una versión mucho más relajada que la más conocida (la de 1967) Aunque sigue siendo un swing, el tempo se relaja, para dejar frasear a gusto al cantante y recrearse con las pausas. Además, en cuanto a la actuación, se trata de un experimento, predececesor del videoclip. Con los juegos de luces, van representando la letra. Explosión de luz cuando Frank dice "Day in" y apagón total en el "Day out". Merece la pena su visionado. Disfruten:



lunes, 19 de enero de 2015

Frank Sinatra en Facebook y una rareza: "Never gonna fall in love again"

Frank nos invita a unirnos a su página en Facebook

Si habláramos en términos musicales esta entrada de hoy sería algo así como un medley o un popurri de los que el señor Sinatra, por cierto, era muy amigo en sus especiales para la televisión, mezclando canciones de la misma temática, en la mayoría de los casos, con baladas de blues, saloon songs y canciones para perdedores, como él solía calificarlas. En esta entrada vamos a tocar varios temas. En primer lugar,señalar que tal día como hoy y dentro del marco de actividades que ponemos en marcha para celebrar el Centenario del nacimiento de Sinatra se ha creado su página en Facebook a la que podemos acceder pinchando aquí. En ella iremos señalando las fechas más importante del año en la carrera del cantante dejando videos musicales periódicamente y enlazando las actividades de este blog.
Por otro lado, hoy traemos hasta aquí, una rareza en el repertorio de Frank Sinatra. Basándose en el tercer movimiento de la Segunda Sinfonía de Sergei Rachmaninoff, el cantante Eric Carmen adaptó la melodía y creó su primer éxito Never gonna fall in love again en 1976, con el que se mantuvo en la lista de las 40 cancuiones más vendidas durante diez semanas en Estados Unidos. El éxito de la canción fue discreto pero lo suficiente para ser versionada por la cantante británica Dana y en Australia, por Mark Holden. Más tarde, en la década de los ochenta, la versionaría John Travolta, aunque previamente y para sorpresa de propios y extraños, el cantante español Miguel Bosé la versionó en Castellano, titulándola Linda. El motivo que empujó a Frank Sinatra a versionar esta canción no está muy claro pero sí que podemos asegurar que entra dentro de esa ambición que obsesionó al cantante de modernizar su estilo, virar ligeramente al country y de aquella manera, no quedarse atrás con la llegada de los nuevos sonidos. Era la década de los setenta y se instalaba definitivamente el sonido Bacharach (Burt Bacharach), el mismo que mantenía el existoso grupo Carpenters, lo que podía ser considerado una evolución lógica del sonido Henry Mancini (en auge, una década anterior) y lo hacía con baladas soul acompañadas por una leve sección de viento muy reconocible y un acompañamiento de piano casi protagonista, por debajo de la voz, que llevaba el ritmo de la canción. En la Never gonna fall in love again de Eric Carmen en mi opinión, está presente este sonido Bacharach que fue el sonido de temas tan famosos como Close to you, The look of love, Never fall in love again (título curiosamente muy parecido al de Carmen)  o Walk on by y según creo, este es el sonido que cautivó a Frank Sinatra.
De hecho, el cantante italoamericano ya había versionado Close to you y el sonido setentero de Never gonna fall in love es cercano a Bacharach pero más aún, versionado por Sinatra ya que el arreglo musical es obra de Don Costa, el mismo que arreglaba ya para el cantante el tema Close to you en 1971 Never gonna fall in love again es, cantada por Sinatra, una delicada balada representativa de ese sonido de la década de los setenta. Sin embargo, nunca la grabó en estudio aunque sí estuvo presente en varios de sus conciertos, sobretodo, durante esa década de los setenta. Este video que vemos a continuación es de 1976 Sabemos que volvió a cantarla en directo en 1978 en un rarísimo concierto titulado See the show again en el Caesar's Palace de Las Vegas donde también cantaba otras rarezas como, por ejemplo, Sorry seems to be the hardest word, de Elton John. Aquí voy a dejar el enlace para ver esta rareza titulada Never gonna fall in love again cantada por Frank Sinatra.

La razón de no incluir el video en el blog es que Youtube no deja. Es necesario visitar el portal para poder ver el video y así obligan a acceder a su página y no permiten verlo más cómodamente desde el blog. En cualquier caso, como compensación, voy a publicar otro video de Frank Sinatra. En esta ocasión es un concierto de 1965 junto a la orquesta de Count Basie. Aunque dura cerca de una hora, Sinatra comienza el show con I've got the world on a tring y ya no vuelve a cantar hasta el minuto 39 Eso sí, merece la pena ver este potente final del show con la banda de Basie dándole duro al swing. Aunqeu ya tuvimos la oportunidad de verlo en este blog, como hace ya un tiempo y el video se habñia desactivado, aquí vuelve de nuevo el mejor Sinatra:

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Joven de corazón-Young at heart


Los médicos deberían recetar la música de Frank Sinatra para renovar las ganas de vivir y ser joven de corazón. Tanto en las canciones de ritmo swing como en las baladas positivas, como es el tema Young at heart, su voz transmite optimismo. Y me ha parecido adecuado utilizar esta sensación transmitida por su voz para dedicar el que, aunque parezca mentira, se trata del primer artículo de este blog sobre una de las canciones más conocidas de Sinatra. Compuesta por Johnny Richards y Carolyn Leigh en 1953, la canción fue titulada en un principio Moonbeam. Frank Sinatra fue el primer cantante en interpretar este tema en 1954, para la película Young at heart, que interpretó junto a Doris Day. De esta manera, la canción fue retitulada como la película y el single de Sinatra se convirtió en un éxito que consiguió más de un millón de ventas. La canción fue grabada en estudio el nueve de diciembre de 1953 con la orquesta y el arreglo, una vez más, de Nelson Riddle.
Frank Sinatra & Nelson Riddle en el estudio
Grabó una versión más en 1963 para el álbum Sinatra's Sinatra pero la original es sensacional y transmite a la perfección el optimismo que comentábamos al comienzo del post. Vamos a ver varias versiones de esta canción. La primera es de un concierto en Nueva York, en la década de los sesenta. Hasta bromeando, Frank la canta impecable:

En un show televisivo de 1965 la cantaba así:



La letra es conmovedora y reconfortante. Realmente, se nota que la escribió una de las grandes letristas de Broadway, mujer, Carolyn Leigh que también fue autora de las letras de otras dos canciones popularizadas por Sinatra: Witchcraft y The best is yet to come. A continuación, la letra de Young at heart traducida:

Los cuentos de hadas pueden hacerse realidad, 
puede ocurrirte a ti,
si eres joven de corazón.
Y encontrarás difícil ser estrecho de miras
si eres joven de corazón.

Podrás llegar a los límites por cosas imposibles,
Podrás reir cuando tus sueños se desmoronen.
Y la vida se torna más emocionante a cada día que pasa
y el amor se encuentra en tu corazón o de camino.

No sabes que vale todos los tesoros de la Tierra
ser joven de corazón
Pues, por rico que seas es mucho mejor, de lejos,
ser joven de corazón.

Y si por casualidad sobrevivieras hasta los 105 años
¡Fíjate en todo lo que obtendrás por seguir vivo!
Y aquí viene la mejor parte.
Tienes una gran ventaja
si tú te encuentras entre los más jovenes de corazón.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Sinatra recording: Younger than springtime (1967)


No es sencillo encontrar videos captando a Frank Sinatra mientras grababa sus discos. Aún así existen excepciones, como es el tema It was a very good year o el LP L.A. is my lady, cuyas sesiones de grabación fueron grabadas íntegramente. Younger than springtime es otra de esas raras grabaciones que recogen a Frank Sinatra en acción, en el estudio de grabación. Cierto es que el video forma parte del programa televisivo de la NBC titulado Movin' with Nancy, que presentaba su hija, por lo que puede parecer que el documento está más editado. Aún así, Sinatra es filmado mientras graba el sonido que finalmente fue recogido en el disco definitivo. Evidentemente, los planos en los que aparece Nancy Sinatra poniéndole caritas a su padre están agregadas posteriormente.

 La grabación Younger than springtime pertenece a un ambicioso proyecto que Frank Sinatra emprendió con su discográfica, Reprise. Se trataba de reproducir las bandas sonoras de históricos musicales con artistas contemporáneos del sello propiedad del cantante. Así, este tema, perteneciente a la obra South Pacific, está incluido en el LP que se completa con canciones interpretadas por artistas de la talla de Dinah Shore, Bing Crosby, Kelly Smith, Debbie Reynolds, Sammy Davis Jr. o Jo Stafford. En este proyecto denominado Reprise musical repertory theatre se produjeron varios discos como Kiss me Kate, Guys and dolls (donde Sinatra interpretaba la mejor canción de la obra, la titulada Luck be a lady que Marlon Brando interpretara en el cine y tomándose así, por esta razón, su particular revancha) o Finian's rainbow. Otros proyectos quedaron en el olvido y fueron irrealizables como The King and I, aunque Frank Sinatra grabaría en varias ocasiones una buena selección de los temas contenidos en esta obra.

Veremos a continuación el video con la grabación de Younger than springtime (20 septiembre de 1967), del disco South Pacific y como colofón, el tema Old devil moon, una grabación poco conocida de Frank Sinatra para el LP Finian's rainbow, que data del 18 de julio de 1963 Sinatra sigue el arreglo que Nelson Riddle escribiera para la versión de 1956 que formaba parte del LP Songs for swinging lovers pero, en esta ocasión, todavía acomete la melodía con más convencimiento en su voz, mayor potencia y en definitiva, más suficiencia que en la versión anterior. Juzguen ustedes mismos.

Y ahora, Old devil moon en un video con imagenes de Betty Boop (no he encontrado otro):

jueves, 31 de julio de 2014

Strangers in the night y un poema de José Antonio Conde

Crepuscular encuentro entre Ava Gardner y Frank Sinatra que, según dicen, nunca dejaron de ser amantes
Hoy me despido de este blog hasta septiembre. Durante el mes de agosto permanecerá "cerrado por vacaciones" y así retomaremos en el mes de Sinatra por excelencia (September of my years) la actividad bloguera-sinatrófila. Y como despedida, para dejar un buen sabor de boca, invito a mi amigo el poeta José Antonio Conde a que participe en este blog con uno de sus numerosos poemas. Este, en concreto, pertenece a su libro titulado Discanto (Quadrivium 2013) y está precedido por una curiosa cita de Ava Gardner a Frank Sinatra. El poema está dedicado al tema Strangers in the night, interpretado por Frank Sinatra. Pero yo tambien quiero interpretar en el poema tintes de la tormentosa relación que llevaron a lo largo de los años Ava Gardner y Frank Sinatra. A continuación en poema y después el tema Strangers in the night interpretado en directo, en 1982.



Estás desconocido
(Ava Gardner a Frank Sinatra)
Roto el timbre,
somos cadencia en la ofrenda,
dos extraños que se buscan,
dos hogueras sin nombre.

Anónimo fulgor.

(©José Antonio Conde)



Numerosos puristas del sonido aseguran que las mejores grabaciones de Sinatra (en cuanto a la calidad del sonido) se hiciern con Capitol Records. En la posterior época Reprise, aunque son magníficas, muy pocas grabaciones alcanzan la excelencia porque no fueron muchas las que se mezclaron directamente a dos pistas. Pero el álbum Strangers in the night se encuentra entre los pocos agraciados que captura el mejor sonido del cantante. Del éxito de este tema, el joven porductor Jimmy Bowen en quien Sinatra confió, tuvo mucha culpa. Bowen era el enacargado de hacer regresar a La Voz a los 40 principales cuando los melenudos Beatles arrasaban en las listas. Con Bowen se hicieron trabajos realmente interesantes pero poco comerciales o no todo lo comerciales que se necesitaba en los años sesenta. En aquella época se grabaron auténticas maravillas que, sin embargo, pasaron sin pena ni gloria como es el LP Moonlight Sinatra. Y con Bowen se grabó el "diferente" That's life o el dispar The world we knew que contenía el acierto comercial Somethin' stupid y la exquisita Drinking again que puede ser considerada un magnífica revisión del One for my baby y las saloon songs en general. Frank Sinatra confió por entero en el instinto comercial de Bowen. Strangers in the night nace de una partitura que Bert Kaempfert compuso para la película A man could get killed (Ronald Neame. 1966) protagonizada por James Garner. El editor fue a ver a Jimmy Bowen con la partitura y este dijo: "ponle letra y la grabaré con Sinatra" Algo muy osado por parte de Bowen, ya que, hasta el último momento, no se sabía la opinión del cantante. Si algo no le gustaba, directamente, no lo grababa. Bowen recibió tres letras y eligió la última, todo un acierto de Charles Singleton y Eddie Snyder. Parte del éxito de esta balada está en la letra, que nos vuelve a remitir a aquellas tiernas tonadas de los años cuarenta. La canción Strangers in the night iba a ser estrenada por Jack Jones para Kapp Records, que la había grabado antes que Sinatra. Pero Jimmy Bowen se esforzó de manera sobrehumana para que las emisoras de radio recibieran antes la versión grabada por Frank Sinatra. Incluso llegó a enviar mensajeros, en vuelos nocturnos y recompensados económicamente, para que llegaran rápidamente a las principales emisoras del país.Cuando la canción ya sonaba en todos los estados, se utilizó para encabezar el próximo álbum de estudio Sinatra-Riddle que se reabautizó también con el mismo nombre del single. Para la ocasión Nelson Riddle hizo predominar la presencia del órgano de jazz y dio un giro a la sección rítmica, virando más hacia el pop. Estos cambios realizado por Riddle dio al disco un aire mucho más moderno y fresco. El micrófono que recoge la voz de Sinatra en todo el álbum Strangers in the night es  el Senheiser 405 que se caracterizaba por un sonido brioso y nítido. Este álbum grabado en 1966 también incluía canciones de la actualidad pop de los sesenta como Downtown, y temas que se hicieron inolvidables dentro de la discografía de Sinatra como Summer wind, Call me, Yes sir, that's my baby!, My baby just cares for me, la versión swing de All or nothing at all, o novedades como You're driving me crazy! y On a clear day.
Petula Clark visitó en el estudio a Frank Sinatra durante la grabación de Downtown, canción que hizo famosa la cantante. En la fotografía Frank Sinatra, Petula Clark y Nelson Riddle.

Frank y el micrófono Senheiser 405 con el que grabó todo el LP Strangers in the night

A continuación y para terminar, en este video podemos ver los títulos iniciales de A man could get killed donde a partir del minuto 1:27 podemos escuchar la partitura de Bert Kaempfert donde suena por primera vez la melodía que acabó siendo el exitoso Strangers in the night.

Feliz verano, Nos vemos en september...of his years

domingo, 13 de abril de 2014

Un desayuno para Quincy Jones: Stormy weather

Quincy Jones y Frank Sinatra, grabando It might as well be swing 1964
No ha sido valoradamente como merece la responsabilidad de Quincy Jones en el éxito de Frank Sinatra y de sus temas más reconocidos como The best is yet to come, por poner un ejemplo de sobras conocido. J. Randy Taraborrelli en su libro Sinatra, a su manera comenta "si queremos tener un disco de Sinatra, éste debe ser It might as well be swing ya que en él se ofrece las mejores interpretaciones del cantante" No creo que esta afirmación sea demasdiado correcta pues la discografía del cantante es muy amplia pero sí creo entender lo que Taraborrelli nos quiere decir. Se trata del sonido Sinatra, sobradamente comentado en este blog. De ese sonido son directamente responsables músicos como Nelson Riddle, Billy May y de manera especial Count Basie y Quincy Jones, con quienes Sinatra llegó al súmmum de su carrera como vocalista. It might as well be swing de 1964 al que se refiere Taraborrelli, es uno de los mejores ejemplos de ello. Este LP está grabado con la orquesta de Count Basie y los arreglos de Quincy Jones. Lo mismo ocurría con el posterior Sinatra-Basie y con el legendario Sinatra at The Sands que, publicado en 1966, recogía los mejores momentos de la exitosa gira que Frank Sinatra ofreció en Las Vegas junto a Basie y Jones y que recupera la verdadera esencia del cantante sin pasar por el filtro del estudio de grabación. 
Frank Sinatra rodeado por la orquesta de Count Basie, flanqueado por Quincy Jones y el mismo Count Basie
A mediados de los sesenta, la relación de Sinatra con Quincy Jones fue muy estrecha, sobretodo y precisamente, durante sus giras en Las Vegas. La anécdota que sigue procede de una entrevista que Nancy Sinatra hija hizo a Quincy Jones, entrevista que se titulaba Cuando Frank Sinatra hacía de cocinero. El conocimiento de este artículo se lo debo a mi amigo Francisco Machuca, admirador del LP It might as well be swing, del que prefiere, por cierto, el tema I can't stop loving you.



Durante la entrevista de Nancy, Quincy Jones recuerda lo sucedido, mientras preparaba sus arreglos para el disco It might as well be swing: "Recuerdo cuando hice los arreglos del disco de tu padre y Basie. Trabajábamos en los estudios de Warner Bros. Frank estaba en un bungaló y al lado Dean Martin tenía su camerino. Tu padre me puso allí  para que escribiera los arreglos y me pasé un fin de semana trabajando. Me quedé dormido hacia las siete de la mañana del lunes. Hacia los ocho llamaron a la puerta. y era tu papá vestido con un uniforme del ejército, diciéndome, ¿cómo te gustan los huevos?. Fue como despertarme en un sueño, con Sinatra preparándome el desayuno"

Esta es la anécdota. Frank Sinatra estaba vestido para el rodaje de la película El Coronel Von Ryan y por eso se presentó vestido de uniforme. Las tempranas horas en las que Sinatra se despertaba cuando estaba trabajando son famosas y no solo recordadas por Quincy Jones. También Julio Iglesias recordó una anécdota parecida pero esta vez parece que eran las siete de la mañana cuando Frank tocó a su puerta. En cualquier caso, la experiencia culinaria de Sinatra como cocinero bien se debe reducir a estos desayunos o a alguna esporádica receta de pasta heredada de su madre que le gustaba preparar para sus amigos. En su casa de Palm Springs Frank tenía una cocina estupendamente equipada pero, en la práctica del día a día y aunque fuera un auténtico gourmet, el cantante solucionaba su hora de comida con algún raquítico sandwich como muestra esta fotografía tan reveladora:

Volviendo a Quincy Jones, me gustaría destacar esa magia que tenía lugar cuando los dos músicos colaboraban juntos. Totalmente en desacuerdo con el autor J. Randy Taraborrelli, creo que el LP L.A. is my lady, grabado en 1984, es otra buena muestra de ello, además de una acertada acutalización del estilo que ya fuera su sello de identidad en los sesenta, así como una gran reunión de legendarios músicos de jazz que tuvo como resultado un gran trabajo. Y si no veamos, como colofón de esta entrada, un buen ejemplo de lo que puede ocurrir cuando se juntan la voz de Frank Sinatra y la música de Quincy Jones. ¡Estalla la tormenta!