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lunes, 9 de septiembre de 2019

Frank Sinatra interestelar



Hoy en día muchos son los que dudan que el 21 de julio de 1969 Neil Armstrong comenzara a caminar sobre la superficie de la luna. Probablemente para todos estos incrédulos decir que Buzz Aldrin, el astronauta que caminaba detrás de Armstrong, hizo sonar durante la misión "Fly me to the moon" de Frank Sinatra representa poco menos que una película de ciencia ficción. Esto convertiría a Frank Sinatra y a la orquesta de Count Basie en la primera música y a día de hoy la única que se ha escuchado en la superficie lunar. Aldrin solía contar cómo alegró al cantante esta noticia. Ser la única voz que ha cantado en la luna representaba para Frank Sinatra todo un orgullo colonial y patriótico. Sinatra ya era interestelar. De hecho, durante su carrera, muchos fueron sus 'tributos' a la luna. Cantó de manera especial "Blue moon", "Moon river" además de la que hoy nos ocupa y como un alarde de visionario, en 1966, publicó el LP "Moonlight Sinatra", un compendio de diez canciones lunares y nocturnas. A todo ello hay que sumar que dos de sus canciones más exitosas llevan el verbo "volar" en el título y el vuelo es, en fin,el leit motiv  de ellas. Me refiero a "Come fly with me" y la mencionada "Fly me to the moon". A Sinatra le encantaba volar. Más aún desde que, mediada la década de los sesenta, pudo disponer al fin de su jet privado que pronto se convertiría en Aerolíneas Sinatra. A buen seguro, si se hubieran comercializado viajes a la luna en su época, el cantante hubiera sido uno de los primeros pasajeros. Y seguramente hubiera ofrecido un concierto en mitad de la superficie lunar: "The Moon Event". 
Frank Sinatra en 1969
El caso es que Buzz Aldrin no tiene por qué mentir al respecto. Así que lo único que podemos hacer, desde el desatino del siglo XXI, es alabar su gusto musical al hacer que Frank Sinatra fuera el primer y único cantante que sonara en la luna. Y además con una canción tan adecuada. El pasado 16 de agosto se cumplieron 50 años desde que Frank Sinatra actuara en el Astrodome de Houston en un concierto homenaje a los astronautas del Apollo 11. En ese momento Sinatra tuvo la posibilidad de dedicar a Buzz Aldrin una emocionada interpretación de "Fly me to the moon". Aquella noche del 15 de agosto de 1969 Sinatra también interpretó "The lady is a tramp" y "God bless America". Gracias a la cadena ABC hoy podemos recuperar esa actuación y escuchar aquella versión de "Fly me to the moon" que Sinatra presenta como "Aldrin's song".


Frank Sinatra en 1969
Single de Fly me to the moon por Frank Sinatra



viernes, 7 de abril de 2017

El Sinatra más solitario


Nunca fue un artista acomodado, Sinatra, quien siempre buscó la innovación, la renovación y fiel a su estilo, reinventó la fórmula, una y otra vez, adaptándose a las nuevas modas musicales, sonando fresco y actual en los años ochenta como en la década de los cincuenta. Era como si todas las décadas que vivió hubieran sido inventadas para él. Quizá por su condición de jugador en los casinos que visitaba, a Sinatra siempre le gustó arriesgar. También en su carrera musical. En la década de los cincuenta, con la compañía Capitol, fue el cantante que inventó los discos conceptuales (casi una década antes que los Beatles), el primero que los popularizó y los convirtió en un producto comercial. Los trabajos conceptuales son aquellos que guardan un mismo tono en todas sus canciones, un mismo estado de ánimo, identificados con un sentimiento igual desde la primera nota hasta la última. Brillaron entre ellos aquellos discos dedicados al blues, al desamor, al "último bar abierto"; songs for losers, las llamaba él; la soledad como leitmotiv: "Only the lonely", "In the wee small hours", "Where are you?", "No one cares", "Close to you" o "Point of no return". Heredero de estos trabajos es uno de los discos que más hemos referenciado en este blog que repasa la vida y la obra de Frank Sinatra. Uno de los LPs que, por insólito, se encuentra entre los más interesantes de su carrera, quizá al mismo nivel que "Watertown". Cada día es más apreciado por el público y en especial por los Sinatrólogos, este título sobre el que volvemos hoy: "A man alone". Recientemente en el blog del amigo Francisco Machuca, quien también ha aportado su colaboración a este espacio, apareció este artículo obre el disco. El siguiente artículo apareció en el número de la revista de la Asociación Aragonesa Amigos del Libro,"Barataria", que podemos descargar aquí.

Sinatra en 1969

 UN HOMBRE SOLITARIO: EL SINATRA MÁS LITERARIO

En una de aquellas numerosas cenas compartidas en Las Vegas, Frank Sinatra y Marilyn Monroe, entre susurros, dedicaban el tiempo a la conversación más que a la comida o la bebida. Uno de los comensales que tuvo el privilegio de sentarse justo en frente de la pareja se levantó al excusado. La presencia de este comensal fue requerida en otra de las mesas del restaurante. “¡Qué suerte has tenido! Sentado justo en frente de Sinatra y Monroe. Lo debes pasar en grande” -le dijeron- “No creáis. Es un aburrimiento. Llevan toda la cena hablando de filosofía” -contestó el comensal- Sirva esta anécdota para aclarar que Sinatra no era solo un cantante excepcional y un buen actor. También fue un gran lector y al igual que Marilyn Monroe, consideraba necesaria la constante formación cultural, inaccesible en sus respectivas adolescencias, por diversas cuestiones. Era el año 1944 cuando el joven Frank Sinatra, hijo del llamado “Frente cultural”, declaraba ante la prensa estar sumergido en la obra de Karl Marx. La imagen proyectada para el gran público, tanto de Sinatra como de Marilyn, poco tenía que ver con la realidad.
Marilyn Monroe observa a Sinatra que, seguramente, dirige su mirada azul a la actriz. Dean Martin aparece en la fotografía, en segundo plano, como un observador

No formaba parte la poesía, sin embargo, de las lecturas preferidas por Sinatra. En diversas ocasiones declaró no entenderla sin música. Para Sinatra, un buen poema debía estar complementado por una adecuada banda sonora y ese texto, debía ser siempre cantado, idea que nos remite inevitablemente al origen griego clásico de la poesía y la música, cuando caminaban juntas, de la mano. Para el cantante, los poemas eran las letras de sus canciones y él, su mejor rapsoda. Porque Sinatra interiorizaba aquellas letras y las sentía como propias. Es por ello que, ante el micrófono, el italoamericano era cantante, pero también actor. Y probablemente, este fuera su secreto para transmitir, sinceramente, cada palabra. Algo insólito sucedió el año 1969 pues, el cantante, en su constante búsqueda de nuevos sonidos y nuevas músicas que actualizaran su repertorio, se encontró con el músico y poeta Rod McKuen, autor entre otras, de la imperecedera oda al paso del tiempo y los amores “Love’s been good to me”. McKuen, reconocido en el mundo de la música más como letrista que como compositor, propuso a Sinatra un proyecto novedoso, moderno y extraño. Un disco dedicado a la soledad y al desamor donde se sucedieran, de manera equitativa, las canciones y los poemas. Poemas estos, compuestos por McKuen, que serían recitados en el estudio por Sinatra. “A man alone” fue el brillante resultado de esta fructífera colaboración.
En el estudio, Frank Sinatra y Rod McKuen. Curioso atuendo el que luce el cantante, seguramente, imbuido todavía por el estilo que había marcado su ya exesposa Mia Farrow, con un collar estilo hippie y un jersey bajo la americana. De hecho, en la fotografía, poeta y cantante parecen haber intercambiado estilos.

Frank Sinatra, en un principio, recibió la idea de McKuen con reticencia pero, a medida que el proyecto tomaba forma, fue creyendo en él. Como se ha dicho anteriormente, el cantante buscaba nuevos sonidos, nuevas músicas. Acababa de grabar el LP “My way” y recientemente había prestado atención al “Something” de George Harrison o al “Ne me quitte pas” de Jacques Brel, que grabaría en aquel mismo 1969 La inclusión de Don Costa como arreglista de las canciones compuestas por Rod McKuen fue definitiva para que Sinatra diera un paso al frente. Era 19 de marzo de 1969 y el cantante registraba en los estudios Reprise la canción “Love’s been good to me” que, a partir de entonces, incorporaría habitualmente a sus conciertos. El resto de canciones del álbum fueron grabadas al día siguiente, reservando para el 21 de marzo el recitado de los poemas.
Frank Sinatra y Don Costa en el estudio. La inclusión del arreglista en el álbum "A man alone" fue decisiva para que el cantante llevara a cabo el proyecto.

“A man alone” está armado como una historia circular. Los recuerdos de un hombre maduro que repasa los avatares amorosos de su vida y las huellas irreparables que algunos de ellos dejaron, alimentando así una soledad completa pero habitada. Recuerdos-fantasma, no siempre silenciosos, que llenan esa habitación donde una voz herida nos cuenta su versión idealizada de lo sucedido. El leit motiv del LP es el single principal que da nombre al disco y que supone la canción de obertura: “A man alone”. Sigue a este tema, el poema “Night”, recitado dulcemente por Sinatra sobre una composición suave y nocturna de McKuen, adecuadamente arreglada por Costa. “He vivido todo tipo de noches, así que no debería temer a la oscuridad. Pero, por alguna razón, la noche me inquieta”, termina recitando Sinatra. El tercer tema del LP es un blues que respira madrugada y ciudad por sus cuatro costados y se titula “I’ve been to town”. La ciudad nocturna como ofrenda de posibilidades. Pero el final de la noche, el amanecer/principio, como la conclusión: nuevamente, la soledad. “He hecho cosas que nunca pensé hacer”, canta Sinatra. De nuevo acude la versión rapsoda del cantante para recitar “From promise to promise” sobre fondo de guitarra española, con una voz agotada, hastiada de esperar el eco/respuesta que no llega. Culminará esta cara A del LP con dos canciones, “The single man” y la deliciosa “The beautiful stragers”, canción esta última censurada por el franquismo, lo que supuso que el LP apareciera en España mermado, con una canción menos. “The beautiful strangers” está dedicada a los amantes desconocidos que deciden pasar una noche juntos, en una habitación de hotel, para no volver a encontrarse jamás. También comienza con dos canciones la cara B, en los temas “Lonesome cities” y el recordado “Love’s been good to me”, balada otoñal de carretera, de viaje, de recuerdos y huellas pasadas. Seguirá a esta, el poema “Empty is”, con un recitado grave de Sinatra que comienza desprovisto de música, remarcando así la sensación de vacío que ya adelanta el título. Cuando emerge la música, sin embargo, con unos incipientes violines in crescendo, Sinatra comienza a cantar la letra. Es esta la única ocasión en el disco donde se mezcla el poema recitado con la canción y por ello, resulta uno de los temas más interesantes e insólitos en la carrera del cantante. Continúa el repertorio con dos poemas, “Out beyond the window”, donde imaginamos al poeta/rapsoda asomado a una ventana para ver la vida pasar, y el maravilloso “Some traveling music”, con un fondo musical a ritmo de blues y un recitado de Sinatra sobre el replicante saxo alto que lleva la melodía compuesta por McKuen. Concluye este LP, cerrando el círculo con la repetición del estribillo de la canción inaugural, “A man alone”

En consecuencia, tenemos en el LP “A man alone” al Sinatra más literario que, por primera y única vez, recita ante un micrófono poemas escritos especialmente para él, como reconocería posteriormente en una entrevista el poeta Rod McKuen (“Primero fue la voz. Después, el poema” -diría-) Un disco único en su extensa discografía y por ello, de máximo interés. El cantante que vemos aquí es introspectivo y reflexivo, una versión de Sinatra muy desconocida para el gran público. Reforzando el carácter literario del LP, Rod McKuen incluiría en la contraportada de su primera edición un extensísimo poema dedicado a Frank Sinatra. Merece la pena su detenida revisión.
Love's been good to me:


FRANK SINATRA - Love's been good to me por samba56
Dejamos ahora con un conocido medley de un show televisivo grabado en 1969 En él, Sinatra incorpora el poema "Out beyond the window" y la canción "A man alone" a algunos temas clásicos:


Frank Sinatra - A Man Alone por JuliannKeener

lunes, 18 de abril de 2016

Frank Sinatra Jr: As we remember you

Frank Sinatra arregla el pañuelo en el bolsillo de Frank Sinatra Jr. Año 1965
"El hijo de Frank Sinatra" Tu temprana muerte sorprendió a todos los que admirábamos a tu padre y dieciocho años después de la suya todavía no queremos pensar que aquella voz haya enmudecido para siempre. Tu hermana Nancy, declaró ayer que todavía no puede hacerse a la idea de que has muerto y ya hace un mes que te fuiste. Verdaderamente, tu fulminante desaparición me ha empujado a recapacitar un poco sobre tu "papel" en esta vida, a la sombra del más grande.

Así como te recordamos o, al menos, así como yo te recuerdo, siempre me has parecido un chaval alegre, sincero y quiza el más auténtico de tus hermanos, aunque haya habido ocasiones en las que haya pensado lo contrario. No debe ser fácil. No creo que sea fácil ser el hijo de Frank Sinatra. Para ponerme en "tu papel" debo hacer un ejercicio de imaginación. Primero, imaginarme cómo debe ser tener un padre y después imaginar, que tu padre sea Frank Sinatra. Por supuesto, por aquello de la sangre o simplemente, por no defraudar o porque lo llevas impreso en tu ADN, tuviste que dedicarte a la música, como tu hermana  Nancy. Pero de manera muy diferente. Nancy Sinatra encontró su propio sonido y tuvo un éxito ligado al pop, incluso al rock and roll de los sesenta,  que tu padre tanto odiaba. Pero tú te dedicaste a la música con el sonido Sinatra y lo hiciste sabiendo que siempre ibas a estar a la sombra del gran Francis Albert. Y lo hiciste sin complejos. Ni siquiera llegaste a parecerte a él pero siempre salías con dignidad al escenario cubriendo excelentes interpretaciones. que el público raramente sabía apreciar porque esperaban ver al Frank Sinatra, padre. Técnicamente, eras perfecto. Tenías al profesor en casa. Tu registro era menor, y lo sabías; y sabías que las comparaciones con tu padre iban a estar siempre ahí, al acecho. Pero fuiste cantante y lo hiciste bien. Y no debió ser fácil. Como tampoco debió ser fácil ser secuestrado, solo porque Frank Sinatra ocupaba un estatus social demasiado elevado y una influencia política demasiado peligrosa, fuiste objeto de un secuestro y tu padre pago por tu rescate. Debieron ser dos días muy largos. 240.000 dólares sirvieron para devolverte a casa. 

8 diciembre 1963 Frank Sinatra comunica a los medios el secuestro e su hjo, Frank Sinatra Jr.
Dos días después y 240.000 dólares menos, Frank Jr. es liberado
Trato de ponerme en tu lugar, Frank Jr. Eras el hijo del artista del momento, de uno de los más grandes artistas del siglo. Te empleaste a fondo. Comenzaste actuando en Las Vegas a un ritmo trepidante y creciste como cantante, formándote en la orquesta de Duke Ellington. Viviste en la carretera. Reclamabas tu puesto, tu nombre y no "ser el hijo de Frank Sinatra", aunque eras consciente de que Las Vegas era su territorio y tú actuabas allí por eso. También colaboraste en programas televisivos con tu hermana Nancy o con Dean Martin y Sammy Davis Jr. y también probaste suerte en la gran pantalla. En tu no demasiado abundante discografía, podemos rescatar dos títulos memorables: "As I remember it", un tributo a tu padre y el último disco de tu carrera "That face!" de 2006 

Así como te recrdamos, fuiste honesto. Decía tu padre que tenías suficiente talento para triunfar por ti solo, sin su ayuda y que nunca se entrometería en tu carrera musical. Así lo hizo. Tú te reconocías como el mayor fan de Frank Sinatra, su mayor admirador, y ni siquiera osabas pensar en ser el continuador, en llegr a parecerte ni siquiera un poquito. Pero reconozco que en el último concierto que ofreciste en directo, con motivo del centenario del nacimiento de tu padre, rozaste la perfeccción y fue en ese momento, cuando más te pareciste a él, eligiendo sabiamente unas canciones memorables. 
Llegaron los noventa y tu papel fue trascendental, realmente conmovedor y lleno de aquella honestidad que reflejábamos antes. Tu padre quiso volver a los escenarios, no podía parar de actuar. Su vida era eso. El escenario. No te lo pidió, era orgulloso para ello. Pero tú te ofreciste a acompañarle en todas sus giras, haciéndote cargo de la dirección de la orquesta. Pero no solo fue eso. Si olvidaba la letra, tú se la recordabas. Si olvidaba los autores de las canciones, ahí estabas tú para hacer una broma, aprovechar la situación para hacer un chascarrillo... en una palabra, estabas ahí para mantenerlo en pie sobre el escenario. Sé que el gran Francis Albert te lo agradeció y sin que lo esperaras, te invitó a participar en su disco "Duets II", cantando junto a él "My kind of town (Chicago)", un dueto memorable que en alguna ocasión hemos recordado aquí.  En este video podemos ver cómo presentais la gira:

Frank Jr acompaña a su pare en el estudio de grabación
En tu carrera musical huías de las canciones que había interpretado tu padre, así que el repertorio a interpretar era escaso. Frank Sinatra había interpretado los grandes clásicos del jazz y tú querías huir de las comparaciones. Sin embargo, obtuviste mayor éxito cuando versionaste a tu padre. Pocas veces coincidisteis sobre el escenario pero en 1969, casi rozando la parodia, interpretabais "All or nothing at all" reconocido como el primer éxito de Frank Sinatra. Es un video lleno de complicidad, de encanto y con el que queremos decirte adiós, Frank Jr. Decimos que te has ido demasiado pronto pero solo es que, quizá, para nosotros siempre fuiste joven.