Si estuviéramos en Nueva York en los años cincuenta, la ciudad que nunca duerme, podríamos ir a tomar algo a un garito con mesas circulares y pequeñitas en las que siempre hay una vela encendida cuya luz se mezcla con la humareda del ambiente. Sin dar tiempo a que nos sentemos Frank Sinatra sale al escenario, acompañado de un pequeño sexteto. Así comienza una noche con swing:
Just one of those things (década de los cincuenta, junto al sexteto de Bill Miller)
The lady is a tramp (del mismo concierto que el anterior)
I only have eyes for you (En 1962 junto a la orquesta de Count Basie dirigida por Quincy Jones)