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viernes, 31 de octubre de 2014

Sinatra Halloween Special: Para una noche oscura, Stormy weather

Pueden elegir ustedes mismos cómo celebrar la noche de difuntos. Parece que Frank va a disfrutarla acompañado de un Jack Daniel's en Las Vegas. A sus espaldas resplandece el cartel del Sands
No suelo ser amigo de celebrar Halloween porque por nuestras tierras tenemos el Días de todos los Santos y la noche de difuntos y considero la celebración anglosajona una nueva opción de marketing colonizador que ya ha invadido nuestra sociedad como en muchos otros casos. Pero, sin duda, al tratar este blog de Frank Sinatra, un norteamericano que, al fin y al cabo, celebró Halloween, me ha parecido adecuado hacer una excepción este año dedicando un post a dicha celebración de orígen celta.
Frank Sinatra durante una celebración de Halloween. Eligió un disfraz de indio. Vuelve a ser protagonista, por cierto, el Jack Daniel's. Parece que difícilmente se separaba de él.
En cualquier caso, dedicaremos este post a la celebración de la noche de difuntos y lo haremos, como es costumbre por estos lares, con buena música. Al tratarse de una noche llena de misterio, dedicada a los muertos, a una fecha oscura y llena de sombras, me parece adecuado remitirnos a una canción oscura, sombría, negra...todo un clásico del jazz que Sinatra interpretó en varias ocasiones y en diferentes versiones. Porque sería apropiado para esta fecha una noche tormentosa, hoy dedicaremos el post a las distintas versiones que Frank Sinatra grabó del clásico Stormy weather.
Otra celebración de disfraces, más bien de máscaras, en este caso, junto a Mia Farrow
Harold Arlen y Ted Koehler compusieron esta tonada en 1933 y fue estrenada por Ethel Waters en el Cotton Club de Harlem ese mismo año, grabándola la semana siguiente, grabación que fue incluida en el Grammy Hall of Fame el año 2003 Posteriormente a Waters, el mismo año de 1933, Elisabeth Welch la cantó para el público londinense y la cantante Frances Langford la grabó en estudio. Además de la versión de Waters, una de las mejores propuestas fue la grabación que sobre ella hizo la famosa cantante Billie Holiday aunque, si he de quedarme con una versión de este clásico, sin duda elijo la que grabó la cantante y también miembro del Cotton Club de Harlem Lena Horne para el espectáculo titulado Stormy weather que en 1943 se llevó al cine con la cantante como protagonista y el director Andrew L. Stone. Sin duda, la versión de Horne es limpia, honesta y transmite el sentido y la letra de la canción como ninguna otra. 
Lena Horne en la película Stormy weather
Innumerables fueron las versiones que sucedieron a estas que hemos citado. Pero, de nuevo, las que sobre ella grabó Frank Sinatra, merecen un capítulo aparte.Cuatro fueron las versiones que a lo largo de su carrera grabó del clásico de Harold Arlen. Comenzaremos por el año 1944, primera versión que Frank Sinatra grabó, acompañado por la orquesta y el arreglo de Axel Stordahl, el 3 de diciembre de ese mismo año.
Intimista, acompañado por una pequeña orquesta y unos coros deliciosos, típicos de la década de los cuarenta. Tres años más tarde, el 3 de noviembre de 1947, Sinatra volvió a grabar Stormy weather, con idéntico arreglo de Axel Stordahl, pero esta vez, con mayor autoridad en la voz, sin coros y una sencilla base de blues. Lástima que, en internet, no he encontrado esta versión. Se encuentra entre las grabaciones más brillantes con Columbia pero, en cualquier caso, de esta época, me quedo con la que hemos escuchado de 1944
Fotografía casera, década de los cuarenta
Damos el salto a la época Capitol y la fructífera segunda mitad de la década de los cincuenta, probablemente uno de los mejores periodos vocales si no el mejor de Sinatra. El músico Gordon Jenkins relaizó los arreglos y todas las orquestaciones de los temas elegidos que compondrían el álbum conceptual No one cares, en el que Sinatra volvía a cantar sobre la pérdida, la desolación, el inexorable paso del tiempo e inevitablemente, el otoño. El 23 de marzo de 1959 Frank grabaría la que, en mi opinión, es una de las más brillantes interpretaciones que se han realizado sobre Stormy weather. Sinatra aborda el lentísimo ritmo impuesto por Jenkins, manteniendo la voz en una tonalidad ascendiente, de corte extremadamente clásico (casi operístico) y dramatizando todas y cada una de las palabras que se van desgranando en una plomiza parsimonia típica de los cielos tormentosos o la caída de loas hojas en otoño. Como resultado tenemos una de las interpretaciones más dramáticas que Frank Sinatra grabó a lo largo de su carrera. De nuevo, la marca de la casa queda patente: une todas las frases llevando hasta los límites la trabajada respiración, consiguiendo el clásico portamento. Lo escuchamos:

Y cuando ya creíamos que Sinatra había abordado todas las opciones que proporcionaba el clásico de Harold Arlen, el cantante nos sorprendió nuevamente, incluyendo una muy novedosa versión de Stormy weather, con una potente base de blues, esta vez, orquestada por el gran maestro Quincy Jones para el disco LA is my lady, acompañado por una orquesta de marcado corte jazzístico y afroamericano. La grabación es del 17 de mayo de 1984 y aunque ya la vimos en este blog el pasado mes de abril, no nos cansamos de ver este video de Sinatra en plena faena, en el estudio de grabación. Un nuevo Sinatra es el que se presentaba aquí supliendo las supuestas carencias vocales propias de la edad con un estilo fresco, dejando su voz a merced del blues y dejándose influir por él, en definitiva, interiorizando la canción, su letra, su sentido y expulsándola de nuevo al exterior, una vez elaborada y "pasada" por el filtro de su voz. El efecto conseguido es nuevamente brillante.



Hasta aquí nuestra particular gala de Halloween con Sinatra y con una de las más oscuras canciones que se han compuesto jamás. Frank y yo les deseamos tiempo tormentoso para la noche de difuntos.

domingo, 13 de abril de 2014

Un desayuno para Quincy Jones: Stormy weather

Quincy Jones y Frank Sinatra, grabando It might as well be swing 1964
No ha sido valoradamente como merece la responsabilidad de Quincy Jones en el éxito de Frank Sinatra y de sus temas más reconocidos como The best is yet to come, por poner un ejemplo de sobras conocido. J. Randy Taraborrelli en su libro Sinatra, a su manera comenta "si queremos tener un disco de Sinatra, éste debe ser It might as well be swing ya que en él se ofrece las mejores interpretaciones del cantante" No creo que esta afirmación sea demasdiado correcta pues la discografía del cantante es muy amplia pero sí creo entender lo que Taraborrelli nos quiere decir. Se trata del sonido Sinatra, sobradamente comentado en este blog. De ese sonido son directamente responsables músicos como Nelson Riddle, Billy May y de manera especial Count Basie y Quincy Jones, con quienes Sinatra llegó al súmmum de su carrera como vocalista. It might as well be swing de 1964 al que se refiere Taraborrelli, es uno de los mejores ejemplos de ello. Este LP está grabado con la orquesta de Count Basie y los arreglos de Quincy Jones. Lo mismo ocurría con el posterior Sinatra-Basie y con el legendario Sinatra at The Sands que, publicado en 1966, recogía los mejores momentos de la exitosa gira que Frank Sinatra ofreció en Las Vegas junto a Basie y Jones y que recupera la verdadera esencia del cantante sin pasar por el filtro del estudio de grabación. 
Frank Sinatra rodeado por la orquesta de Count Basie, flanqueado por Quincy Jones y el mismo Count Basie
A mediados de los sesenta, la relación de Sinatra con Quincy Jones fue muy estrecha, sobretodo y precisamente, durante sus giras en Las Vegas. La anécdota que sigue procede de una entrevista que Nancy Sinatra hija hizo a Quincy Jones, entrevista que se titulaba Cuando Frank Sinatra hacía de cocinero. El conocimiento de este artículo se lo debo a mi amigo Francisco Machuca, admirador del LP It might as well be swing, del que prefiere, por cierto, el tema I can't stop loving you.



Durante la entrevista de Nancy, Quincy Jones recuerda lo sucedido, mientras preparaba sus arreglos para el disco It might as well be swing: "Recuerdo cuando hice los arreglos del disco de tu padre y Basie. Trabajábamos en los estudios de Warner Bros. Frank estaba en un bungaló y al lado Dean Martin tenía su camerino. Tu padre me puso allí  para que escribiera los arreglos y me pasé un fin de semana trabajando. Me quedé dormido hacia las siete de la mañana del lunes. Hacia los ocho llamaron a la puerta. y era tu papá vestido con un uniforme del ejército, diciéndome, ¿cómo te gustan los huevos?. Fue como despertarme en un sueño, con Sinatra preparándome el desayuno"

Esta es la anécdota. Frank Sinatra estaba vestido para el rodaje de la película El Coronel Von Ryan y por eso se presentó vestido de uniforme. Las tempranas horas en las que Sinatra se despertaba cuando estaba trabajando son famosas y no solo recordadas por Quincy Jones. También Julio Iglesias recordó una anécdota parecida pero esta vez parece que eran las siete de la mañana cuando Frank tocó a su puerta. En cualquier caso, la experiencia culinaria de Sinatra como cocinero bien se debe reducir a estos desayunos o a alguna esporádica receta de pasta heredada de su madre que le gustaba preparar para sus amigos. En su casa de Palm Springs Frank tenía una cocina estupendamente equipada pero, en la práctica del día a día y aunque fuera un auténtico gourmet, el cantante solucionaba su hora de comida con algún raquítico sandwich como muestra esta fotografía tan reveladora:

Volviendo a Quincy Jones, me gustaría destacar esa magia que tenía lugar cuando los dos músicos colaboraban juntos. Totalmente en desacuerdo con el autor J. Randy Taraborrelli, creo que el LP L.A. is my lady, grabado en 1984, es otra buena muestra de ello, además de una acertada acutalización del estilo que ya fuera su sello de identidad en los sesenta, así como una gran reunión de legendarios músicos de jazz que tuvo como resultado un gran trabajo. Y si no veamos, como colofón de esta entrada, un buen ejemplo de lo que puede ocurrir cuando se juntan la voz de Frank Sinatra y la música de Quincy Jones. ¡Estalla la tormenta!