sábado, 10 de octubre de 2015

Sinatra around Spain

¿Cómo? ¿Que en España están celebrando el centenario de mi nacimiento? Seeds! Cómo se nota que ya no está Paco...
Si Franky, así es. Existe una asociación cultural, un ateneo, el Ateneo Jaqués, que se ha liado la manta a la cabeza y considerando que la música y el arte son bienes universales, (sobretodo, tu voz) ha creído conveniente celebrar el centenario de tu nacimiento por toda España, tal y cómo se está haciendo en Estados Unidos, en Francia, en Italia y en medio mundo. Nada, para compensarte de los malos ratos que te hicímos pasar aquí. Y por los buenos que pasó Ava.
Espera hombre, que me eche un cigarro para pasar la emoción
Pues sí, amigo Frank. Se ha creado una exposición fotográfica y pictórica colectiva que cada día alberga mayor número de obras dedicadas a ti. Ha estado expuesta ya en Jaca, en Zaragoza, en Hecho, en Canfranc, en Sant Carles de la Ràpita, en Barcelona y ahora se prepara para desembarcar en Eibar, donde permanecerá del 14 al 31 de octubre en el Centro Social de la Plaza Unzaga.
Brutal. El día 14 inauguramos la exposición con un audiovisual que alberga los mejores momentos de Frank Sinatra en directo. Y de ahí, al cielo. Además, nos complace saber que en Eibar ya se están haciendo eco de esta exposición. Concretamente en la revista eibarresa "eta Kitto!", en el Diario Vasco, aquí...
Revista eta Kitto
 ....y también en Madrid, donde llegará en el mes de diciembre. Pero ya está en la página web del "portal del lector" de la Comunidad de Madrid, aquí.  Además, como hemos dicho anteriormente, la exposición sigue creciendo y esta es la última colaboración del pintor hiperrealista aragonés Fermín Ochoa que ha pintado esta vista de Nueva York, desde Nueva Jersey. Es decir, la vista que contemplaba Frank Sinatra desde sus orígenes.
New York, New York, por Fermín Ochoa

Motivos suficientes para estar más que satisfechos, el recuerdo que desde España, desde el Ateneo Jaqués, se está brindando a una voz perpetua, históricamente trascendental en la historia de la música. Sin más, invitamos a que todo el mundo acuda a visitar del 14 al 31 de octubre la exposición en Eibar. Y nos despedimos con una de las grandes acutaciones de Sinatra, como no podía ser de otra manera. Esta vez, I won't dance, subtitulada al español.

jueves, 1 de octubre de 2015

Desmontando a Sinatra: El engaño en las redes sociales

Frank Sinatra en Montecarlo (1957)


A lo largo de la Historia, la humanidad nunca ha gozado de una herramienta de comunicación, difusión e información tan efectiva como internet. Una llave que, incluso, utilizada como método de aprendizaje resulta inmejorable, quebrando barreras lingüísticas y espaciales, dejando obsoletas todas las distancias. Pero un mal uso o una utilización irresponsable de esta herramienta, puede influir directamente en el proceso involutivo del ser humano, un proceso aterrador del que, lamentablemente, ya estamos obteniendo los primeros indicios. Ciertamente, numerosos han sido los errores del ser humano a lo largo de los siglos y otro más, si cabe dotado de una gravedad especial, sería hacer de la herramienta de internet un camino hacia la desinformación, la incultura, el desaprendizaje y la contemplación absorta e idiotizada de un ser humano que, a cada día que pasa, se asemeja más a un pedazo de carne con ojos. Y es que parece que en internet, todo vale. Además, de todo se dispone. Con un solo click, en bandeja se nos sirve todo el saber del mundo y esta afirmación sería igual que abogar por la Wikipedia como la enciclopedia más infalible que, entre otros dislates, predica algo así como que Frank Sinatra fue uno de los cantantes que versionaron la canción “Killing me softly” Un desvarío propio de quien no conoce o le da igual saber quién es el autor de una buena melodía. Desde luego, este proceso no me extraña, pues ¿quién puede reconocerse un melómano de la música actual? El reino del mal gusto campa a sus anchas y encuentra en las redes sociales su lugar más prolífico, su particular nicho de apogeo.

Podría haber titulado este artículo de muchas maneras. Precisamente, jugando con el origen y el impulso que me llevó a la escritura, podría haber sido “Mátame suavemente con la ignorancia”. De otro modo, refiriéndome a esos foros donde tomé parte en una bonita discusión sobre si era o no Frank Sinatra el que cantaba una canción, iba a titular “Redes antisociales” o bien “Cuando la red social se rompe” Definitivamente opté por “Desmontando a Frank Sinatra” porque efectivamente es el cantante al que dedicamos este blog, el blanco perfecto para aquellos que utilizan personajes trascendentales, en alguno u otro aspecto, de nuestra Historia para falsearla, sin ningún tipo de pudor ni remordimiento e incluso, sin reconocer el error, defendiendo la ignorancia a capa y espada, hasta límites insospechados. En las redes sociales y en internet lo más aconsejable es hablar, aunque no se sepa nada del tema. Es algo así como “Que hablen de ti, aunque sea mal. Pero que hablen”. Trasladaríamos este conocido consejo al ámbito que nos ocupa y sería “Habla, aunque sea mal. Aunque no tengas ni idea del tema que se está tratando, di lo primero que te venga a la cabeza. Sobretodo, no te quedes callado. El que no habla en las redes sociales, no existe” Esto supone otro desvarío.  Como el que, en una reunión, necesita imperiosamente tomar la palabra y decir algo, aunque sea una perogrullada. Mejor sería, sin duda, quedar callado, escuchar y aprender. Pero este proceso no está de moda en nuestro siglo XXI Es mejor hablar. Esta actitud es igualmente comparable a los niveles de lectura actuales. Si es demasiado largo, no lo voy a leer. ¿Para qué? Todo lo que no quepa en un tweet, no importa. Una vez más, twitter es una herramienta superflua que nos lleva hacia la apatía, hacia la negación de la lectura, hacia el gamberrismo, hacia la inmediatez absurda y sin sentido. Leer twitter es como leer solo los titulares de un periódico.“Twitter nos hace unos bocazas”, dijo en una ocasión Juan Carlos Monedero. Pero es que ser un bocazas (el bocazas absurdo, aquel que no dice nada y solo escupe sandeces), también está de moda. Y no solo en twitter.
 De esta manera llegaremos a uno de los artes que siempre han diferenciado al ser humano de los animales: La música. ¿Qué podemos decir del siglo XXI a este respecto? ¿Qué gran hallazgo musical ha habido en estos quince años de siglo? ¿De nuevo la informática? No. Los efectos electrónicos tuvieron su apogeo ya en la década de los ochenta del pasado siglo. Lamentablemente (y puede que se me tache de agorero o incluso de negativo) cualquier música compuesta en el siglo XXI ha valido la pena si su base está en los siglos anteriores. Es decir, entre las composiciones musicales del siglo XXI solo merecen atención aquellas que llevan un irremediable tufillo a siglo XX o anteriores. Es la moda que ahora se ha rebautizado como Vintage y que no es más que un intento fallido y falso de regreso al pasado, desde la mentira. Me gustaría explicarlo en dos palabras: Michael Bublé.

Michel Bublé, el imitador. Desastroso
Irremediablemente llegamos a Sinatra, blanco de pesadas chanzas internáuticas, malentendidos constantes y malversación de la Historia en pro de la desinformación y la ignorancia (entendiendo la historia musical como un bien público del que se apropian, algunas veces, los descuidados) Son numerosos los ejemplos que crispan los nervios de aquellos que se han sentido alguna vez atraídos por la voz de Frank Sinatra, como es el caso del que aquí escribe. Podemos ver en las redes sociales y en internet en general, diferentes disparates con el cantante como protagonista de desatinos provocados por la incultura musical general reinante. Partiendo de la idea por la que Frank Sinatra, estrictamente como vocalista, debe ser estudiado igual que se estudia el Réquiem de Mozart, el Canon de Pachelbel, el Bolero de Ravel. En este enlace podemos ver cómo se asegura que Frank Sinatra canta Somewhere beyond the sea, canción que nunca grabó. La versión, evidentemente, es la de Bobby Darin, la más conocida de todas. La voz de Bobby Darin, prodigiosa, es sin embargo totalmente diferente a la de Sinatra. Manejaba una gran amplitud de registro vocal también, incluso en notas más altas que Sinatra, ventaja que perdía en las notas graves. Pero la diferencia tonal es demasiado significativa como para confundir las dos voces. Aún con todo, compartieron incluso discográfica (Capitol Records) y creo que todos los amantes del swing echamos de menos un dúo entre Frank Sinatra y Bobby Darin.
 

Aquí dos portadas de Capitol. Sinatra elevó la discográfica a su máximo exponente en la década de los cincuenta. Darin llegó en la década siguiente aunque sus mejores grabaciones ya estaban hechas.


 La aberración llega casi a adquirir caracter de insulto cuando se confunde la versión que Perry Como grabó de Killing me softly con la voz de Sinatra. Lo podemos ver aquí. Lo cierto es que Como y Sinatra fueron amigos desde la juventud, identificados los dos con la tradición italiana que les precedía. Además, realizaron un interesante concierto en la Casa Blanca, en la década de los ochenta. Ocasionalmente, los videos de este concierto están disponibles en la red.
Frank Sinatra y Perry Como, en concierto en la Casa Blanca. A la guitarra, el incombustible Tony Mottola.
Estos "fakes" dejan paso al chiste o a la broma de mal gusto, cuando los imitadores entran en juego y así vemos el bochornoso "duelo" entre Freddy Mercury y Frank Sinatra. Penoso. Aquí. Errores, "fakes", engaños, en la red hay muchos y seguramente encontraremos nuevos ejemplos si rastreamos un poquito el nombre de Sinatra. Afortunadamente, no todo es así. También encontramos ciertas joyas que, muy de vez en cuándo, nos dejan, cuanto menos, sorprendidos o, mejor dicho, perplejos. Material inédito de Sinatra como esta grabación de ensayo, en lo que creo que pueden ser los estudios Capitol. Hay una cruda discusión sobre si es o no la voz de Sinatra la que escuchamos en la siguiente grabación. En mi opinión, no hay duda. El sonido de la voz corresponde a la del Sinatra de finales de la década de los cincuenta. La pronunciación, la inflexión de su voz, la manera de hablar a Nelson Riddle. Creo que se trata de una sesión en la que Frank, simplemente, calienta la voz y la canción cumple tan solo esa función. El ensayo de Sinatra concluye con un solo de saxofón y este sigue la misma melodía, lo que lleva a pesar que quizá se trate de un tema que iba a ser incluido en algún LP pero que, al final, se quedó sin grabar, por la razón que fuera. Y una curiosidad más. Los que conozcan el tema God's great Banana skin de Chris Rea verán similitudes entre esta y el tema que ensaya aquí Sinatra. En efecto, la melodía de ensayo corresponde con la melodía que acompaña a la frase "Don't you ever think no-one's better than you" en el tema de Rea. Sin embargo, las letras no corresponden. Ahora sí, escuchamos este ensayo inédito de Frank Sinatra (yo sigo apostando fuerte por que sí es su voz) y nos despedimos hasta el próximo post:




AÑADIDO NECESARIO: Antes de despedirme, creo necesario terminar este artículo sobre los "fakes" y los engaños en internet con una página que, una vez más, parte desde la más completa ignorancia y la desinformación (lo que el autor llama "investigación" es tan solo una sarta de invenciones y falsedades provinientes, seguramente, de su destartalado cerebro), coronándolo además con la falta de respeto y los insultos, muy utilizados siempre por aquellos que se saben en el error y desean mantenerse en él y lo que es peor, hacer de ese error, "su verdad". Sin dar más pábulo a una página que ni siquiera merece una visita, dejo aquí el enlace para que puedan comprobar cómo no se debe escribir en internet: Una auténtica vergüenza la perpetrada aquí por Juan Std. Gracias a Alejandro Muniz quien  me informó sobre la existencia de esta página.

martes, 15 de septiembre de 2015

Frank Sinatra anti taurino

Ava Gardner, color capote, quizá ya pensaba en Mario Cabré. Sinatra viste de... azul perplejo

No se trata de ninguna hipótesis que Frank Sinatra, en su odio visceral a España, incluyó también la animadversión hacia la tauromaquia. No es de extrañar que todo este sentimiento proceda y probablemente se reduzca a la tormentosa relación que el cantante mantuvo con Ava Gardner y los escarceos que esta llevó a cabo en España con el torero Mario Cabré. Pero sí es reseñable que, mientras otros compatriotas consideraban el toreo poco menos que un exótico arte procedente de la cultura española (Ernest Hemingway, Orson Welles o la propia Ava Gardner) Frank Sinatra confesara a Cary Grant (compañero de rodaje en España para la película Orgullo y pasión) estas palabras, tras tener una discusión con un botones del hotel donde se hospedaban: "En este país de mierda son unos bestias. No tienes más que ver lo que hacen con los toros" De manera que probablemente aquí tenemos una de las primeras expresiones anti taurinas procedentes de un norteamericano. Así que no podemos imaginar lo que Sinatra diría al ver la violencia que hoy mismo se ha perpetrado en Tordesillas contra un toro, en la animalada llamada Toro de la Vega, una actividad que todavía en nuestro país hay quien la considera de ámbito cultural. Sí, en España nos va a costar evolucionar más de la cuenta.
Ava Gardner acompaña a Frank Sinatra al estadio de los Yankees
Años más tarde, Ava Gardner prefería los toros
Nada más que una anécdota representa la grabación de la canción Nothing but the best en 1962 pero probablemente a Frank Sinatra no le hizo ni pizca de gracia acometer una de las estrofas escrita por el letrista Johnny Rotella que, de nuevo, aludía a España y al toreo, como algo exótico. Sinatra canta "I like to see bullfights in sunny old Spain" y parecía que con ello daba voz en la canción a Ava Gardner. De hecho, es posible notar cierto tono burlesco en la voz de Frank, al llegar precisamente a esa frase. La escuchamos:



Cuando Frank Sinatra viajó a España durante la dictadura franquista fue por obligación (rodajes) o por obsesivo amor (Ava Gardner) pero nunca por placer. De hecho, cuando pisaba suelo español, ya estaba deseando marcharse. En España tuvo altercados con la Guardia Civil, con el Cuerpo Nacional de Policía (llegó a estar en el calabozo). Desafiaba constantemente al régimen franquista, una dictadura que no entendía ni soportaba (escupía a los retratos de Franco, ante la indignación del dueño del hotel de turno) y su marcado caracter enérgico se tornaba con los periodistas españoles más violento que de costumbre, llegando a agredir a un par de ellos al preguntarle por las relaciones que Ava Gardner mantenía con Mario Cabré.
Frank Sinatra desayuna en Tossa de Mar. Seguramente, no se quedaría a comer.
No es de extrañar, entonces, que el escritor José Luis Ordoñez en su relato "A su manera" para el libro "Palabras para un toro sin voz", ofreciera una imagen de Frank Sinatra radicalmente antitaurino, imaginando una situación ficticia, que bien hubiera podido ser real, con Ava y Frank, en la España de la década de los cincuenta. Por extensión y por respeto al autor y a su obra, no reproduciremos aquí todo el relato pero sí un fragmento del comienzo:

A su manera



Francis trató de recordar uno de los últimos combates de Sugar Ray Robinson, pero todo le parecía tan lejano como un sueño, porque había abandonado en Estados Unidos para sumergirse en la vieja Europa. 

- Me encanta este sitio -exclamó Ava, eufórica.
-Te encanta porque desde aquí ves el mar.
-Sí -respondió ella, con esa sonrisa que lo había enamorado al principio, marcando los hoyuelos en la cara, afianzando la expresión de mujer bella y poderosa-. Me gusta el mar.

Francis se revolvió incómodo en su silla.

- Y... ¿te gusta algo más?
- Me gusta que estés sano -esclamó ella, sorprendida ante la delgadez que marcaba sus pómulos-. Pero, ¿tú te has visto?
- A diario, cariño.
- Estás muy flaco. La cara, Frank, se te nota en la cara.

Francis supuso que tenía razón. Después de todo, las preocupaciones no se podían ocultar. Había tratado de no sacar el tema desde su llegada, pero ya era inevitable, aunque fuese a riesgo de estropear aquella estupenda comida en la que ya habían bebido lo suficiente como para decirse las cosas a la cara.

-¿Qué hay entre ese tipo y tú? -preguntó, y entonces la expresión de su rostro se marcó aún más-

Ava lo miró y después mantuvo un silencio que pareció acomodar las palabras que él acababa de pronunciar.

-Está en todos los periódicos -insistió él, e hizo un gesto de desprecio contenido; aunque se esforzaba por no darle una excesiva importancia (por algo había mantenido el tema al margen desde que había llegado en el avión y después durante el trayecto en coche y la comida), empezaba a ser evidente que no podía ocultar la verdad de lo que pasaba en su interior.

- Ah, ¡la prensa! -Ava esbozó de nuevo aquella sonrisa maravillosa y dejó que su mirada se volviese a pasear por el mar Mediterráneo-. Ya sabes cómo son, Frank.

Él se rió. Intentó quitarle importancia al asunto. Después de todo, no podía controlar las veinticuatro horas a aquella mujer. Debía confiar en ella.

-Así que no ha pasado nada con esa maldita bola de grasa -exclamó él, tratando ahora de darle un tono jocoso, esbozando un amago de sonrisa.

-¿Te refieres a Mario?

Mario. Mierda. No le gustaba cómo sonaba aquel nombre en los labios de ella. No podía evitarlo. Se sentía celoso. Unos celos que habían empezado tiempo atrás, en el transcurso del rodaje de "Pandora y el holandés errante", cuando los primeros rumores cruzaron el Atlántico

-Sí, al torero ese -respondió él despectivamente.

-Es todo un invento de la prensa, cariño. Ya sabes que estas cosas venden.


Sí, claro que sabía que aquellas cosas vendían...pero también sabía que a veces contenían algo de verdad. Y por eso se había plantado allí: para escuchar de labios de su musa que no había nada de cierto en todo lo que había leído y escuchado.
- ¿Te atrae, verdad? -insistió Francis, ofreciéndole a ella un cigarrillo

- Cariño, solo tú eres capaz de darme lo que quiero en cada momento -respondió Ava, se puso el cigarrillo entre los labios y dejó que él lo encendiera-

- Te atrae que sea torero, que arriesgue su vida en la plaza. Que te lo pueda dedicar.

Ava se quitó el cigarrillo de los labios y dejó que su mano lo balanceara con un estilo que a Francis le parecía único.
- A mí me gustan los toros y a ti el boxeo. Nos gusta la sangre -bromeó ella, pero entonces Ava congeló la sonrisa que tenía en el rostro, como si su propio comentario jocoso hubiese agrietado su interior.

El gesto no pasó desapercibido para Francis

-Nena, ¿estás bien?

-El otro día me contaron una historia

- ¿De nuevo tu amigo Mario? -interrumpió él.

Ava le dio una calada a su cigarrillo y continuó:

-En algunos lugares de España... existen tradiciones aún más cruentas.

- ¿Más crueles que sacar un toro a una plaza a morir?  -Francis encendió su cigarrillo y le dio una claada profunda.

Ava clavó sus ojos en él, como si  de aquella manera quisiera explicarle lo que a ella le pudiese atraer del mundo taurino.

-Hay lugares, continuó ella, donde se tortura al toro hasta matarlo. Con lanzas. Lo...lo alancean una y otra vez, una y otra vez... Así, hasta que muere.

Francis hizo un gesto de incredulidad.

-Heroico -comento-

-Y la gente lo celebra. Lo considera normal, Frank.

-Me recuerda a Hollywood -musitó él, con una mueca amarga, y le dio un trago a su copa.

-Es una... tradición. Una...fiesta

De pronto, algo resonó en la cabeza de Francis.


-¡Ah, la fiesta! Si Hemingway estuviera aquí le diría un par de cosas sobre los toros. Para empezar, no es un deporte de hombres. El boxeo sí lo es. Sobre el cuadrilátero hay golpes, hay sangre...incluso... ¡incluso puede haber muerte! Pero los dos púgiles luchan en igualdad de condiciones. Nadie sale con un par de... ¿cómo se llaman? ¿Banderillas? ¡Nadie  sale con banderillas para herir a nadie! No, nadie se las clava a uno de ellos. ¡Esa mierda no existe en el cuadrilátero!

(...)





Con esta entrada, desde este blog y personalmente, quiero mostrar el total rechazo al Toro de la Vega, perfecta muestra de cómo sigue vigente hoy en día el maltrato animal en España. La violencia contra los animales nunca será cultura. Para que exista la cultura, nadie debe sufrir.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Un café con Sinatra, en Barcelona

Queda claro que por Sinatra no pasa el tiempo
El pasado jueves el Ateneo Jaqués inauguró la exposición en conmemoración del centenario de Frank Sinatra en Barcelona, en el Cafè del Sol (Plaça Sol, 16) en pleno barrio de Gràcia. En la inauguración participó Kike Ubieto (que interpretó a la guitarra una versión íntima de Fly me to the moon y la bossa Desafinado) y el cantante Manel Cano, que interpretó los temas Where or when, For once in my life, Let m try again, My way, I'm gonna sit right down and write myself a letter y Too mavelous for words.
Una de las nuevas aportaciones a la exposición es este dibujo de Javi Hernández
La oportunidad de tomar un trago con Frank
La exposición estará en el Cafè de Sol hasta el próximo 8 de octubre, fecha en que la colección se trasladará a Eibar. No dejes pasar la oportunidad de tomar un café o un trago en compañía de Sinatra. Dejmos algunas fotografías más del día de la inauguración.

Kike Ubieto cantando Fly me to the moon
Puerta del Café
Manel Cano, interpretando "Let me try again"
Para terminar, escucharemos a Frank Sinatra en el concierto que ofreció en Barcelona, el año 1992 En esta ocasión, interpreta una inolvidable One for my baby. Todavía con este memorable concierto de Barcelona en la memoria, los barceloneses podrán disfrutar de la exposición del centenario hasta el próximo ocho de octubre.

miércoles, 5 de agosto de 2015

El alud Sinatra en Canfranc

Frank Sinatra casntando I've got you under my skin en el especial televisivo A man and his music


Canfranc es una población histórica que adquirió vital importancia con la apertura de su Estación Internacional de Ferrocarril en 1928, convirtiéndose en punto neurálgico y estratégico durante la Segunda Guerra Mundial. Está emplazado en el Pirineo aragonés, junto a la frontera francesa y aunque, en sus estancias en España, Frank Sinatra nunca visitó esta zona, con motivo de la celebración del centenario de su nacimiento y con la exposición que estamos promoviendo por toda la península, el cantante va a estar presente en esta pintoresca localidad que caracterizada por su belleza paisajística y su entorno.


Nuestra exposición multidisciplinar, colectiva e itinerante llega a Canfranc después de recorrer Jaca, Echo, Zaragoza y Sant Carles de la Ràpita. La muestra se podrá visitar en la sala de exposiciones del espacio Alurte. En aragonés "alurte" significa alud. El nombre del espacio concuerda con el alud que supone entrar en contacto con el mejor swing de todos los tiempos, el "torbellino Sinatra" cuyo estilo, música, voz...siguen inmortales en pleno siglo XXI cono pretendemos demostrar con  esta exposición y las actividades que la complementan. Desde el 4 de agosto es visitable pero será este viernes 7 de agosto, a las 19 horas, cuando se proyecte un audiovisual que pretende ser un recorrido por su carrera musical con sus temas más representantivos, cronológicamente ordenados. Como explica a continuación Frank, sigue hittin' the road: 





En cuanto a la exposición, cada vez son más los artistas admiradores de Sinatra que se suman a la iniciativa. Para Canfranc, Juan Sandín participa con un óleo titulado "As de corazones" en el que el cantante aparece con un as en el bolsillo. También la ilustradora Mapi Pérez participa con una ilustración en la que Frank Sinatra parece estar confeccionado con las luces del skyline de Nueva York. Acompaña a la ilustración, un poema de Adrián Flor. Y por último, tenemos otro lienzo de Maribel Moratilla en técnica mixta. También son numerosos los poetas que se van sumando a la iniciativa. Además de Adrián Flor, se han sumado al proyecto Francisco Ferrer Lerín, Blanca de la Figuera ,Juan José Parcero Aznar o Maria Luisa Orús con textos dedicados al cantante. Con los primeros poemas que se recopilaron, The Booksmovie (Roberto Rodes) ha confeccionado este video que tengo el honor de presentar:


Por último,dejamos aquí algunas de las fotografías de la exposición del Centenario de Frank Sinatra (1915-2015) en Alurte:


El silencio de una canción, acuarela original de Javier Soto.

En la fotografía podemos contemplar la nueva obra "As de corazones" de Juan Sandín, "A mi manera" de Maribel Moratilla y "September of my years" de Antonio Callau
Poema de Adrián Flor, ilustración de Mapi Pérez.

Todo listo para disfrutar de Sinatra
Edificio de Alurte, en Canfranc Estación

miércoles, 29 de julio de 2015

Frank Sinatra Duets



Una de las primeras publicaciones que salieron a la luz a comienzos de 2015, celebrando ya el centenario de Frank Sinatra, fue la recopilación de Duets, en conmemoración del vigésimo aniversario del Duets original. En realidad Duets fue grabado y publicado en 1993 A este le siguió Duets II en 1994 y finalmente, en 1995 el disco Sinatra 80th que, además de incluir un nuevo dueto junto a Luciano Pavarotti, contenía un último directo del cantante y cerraba el círculo de estas, las últimas publicaciones de Sinatra en vida. Frank inauguró de esta manera la costumbre que otros cantantes continuaron a partir de aquel momento. Después de los Duets de Frank Sinatra numerosos han sido los cantantes que terminaron sus carreras musicales organizando álbumes de duetos junto a las estrellas musicales del momento, aunque sus estilos poco o nada tengan que ver. Resulta interesane, desde luego, unir a dos cantantes de distintos estilos y comprobar que, finalmente, todos estos artistas se mueven en una misma expresión: la música. Pero no siempre los resultados han sido buenos. Ni siquiera dignos, en algunos casos. La inevitable referencia actual de estos álbumes de duetos ha sido curiosamente Tony Bennett que, en el disco Duets de Frank Sinatra, compartía con él la histórica "(Theme from) New York, New York". Actualmente, Tony Bennett ha publicado cuatro discos de duetos y uno, especialmente, realizado en exclusiva con Lady Gaga. Pues bien, toda esta moda de los duetos, de cantantes maduros con cantantes jovenes, la comenzó Sinatra con Duets, en 1992 y hoy analizaremos precisamente esta obra crepuscular.

Sinatra en directo, en una de sus últimas actuaciones
El último LP de estudio que Frank Sinatra había publicado fue L.A. is my lady de 1984 Las malas lenguas comentan que sus hijos (Frank, Nancy y Tina) y su esposa (Barbara) por una vez se pusieron de acuerdo para apoyar y presionar a Frank en su regreso al estudio de grabación. Desde luego, Frank deseaba volver y sentirse activo pero, sobretodo, deseaba ofrecer conciertos, organizar giras y seguir trabajando, como hizo, en los escenarios de Las Vegas. No estamos muy seguros de cuál fue el orígen de la idea a la hora de proyectar un disco de duetos con estrellas musicales de los noventa. Sinatra no había grabado muchas colaboraciones a lo largo de su carrera. Su más famosa fue Somethin' stupid junto a su hija Nancy Sinatra. Además, podemos escuchar compartir estudio junto a Kelly Smith (en dos ocasiones), Tom Jobim, Bing Crosby, Sammy Davis Jr, Doris Day, Pearl Bailey o Johnny Mercer. Tampoco sabemos muy bien quién eligió los cantantes con los que Sinatra debía grabar los duetos pero, desde luego, quedó claro que había algunos impuestos por la discográfica (Capitol Records, del grupo Universal) y otros elegidos directamente por Frank Sinatra.
Frank Sinatra con el ingeniero de sonido de Capitol Records, Al Schmitt
Por ejemplo, la incorporación al disco de cantantes como Lena Horne, Antonio Carlos Jobim, Charles Aznavour, Tony Bennett, Barbra Streisand o Liza Minelli es, digamos, al gusto de Frank Sinatra. Más que colegas de profesión o compañeros, eran amigos y a cantantes como Horne o Bennett, Sinatra les profesaba gran admiración. Otra cosa es la inclusión de duetos más efectistas que eficaces y desde luego, alejados por completo de la marca Sinatra. A este respecto tenemos la extraña participación de Bono, de U2, masacrando I've got you under my skin junto al pobre Frank que poco podía hacer para mantener el pabellón tan alto como había acostumbrado a lo largo de su carrera. Bono canta a su estilo, claro. Pero lo que tenemos aquí, el resultado final, nada tiene que ver con las grandes versiones que Sinatra había perpetrado del clásico de Cole Porter. Es más un insulto que el éxito que se pretendió. No a tan baja escala pero "en el mismo saco" podríamos incluir el dúo junto a Jon Secada, Kenny G o Luis Miguel. Pero también existieron aquellos ejemplos en los que el maridaje futuro-pasado que se pretendía tuvo un resultado inmejorable como la Come rain or come shine junto a Gloria Estéfan. Teniendo en cuenta esta circunstancia, así como la aparición estelar, por ejemplo, de Barbra Streisand o de Willie Nelson, podemos concluir, definitivamente, que fueron más los aciertos que los errores en estos Duets de Sinatra aunque, desde la ventaja que proporciona el paso del tiempo a nuestra mirada, no comprendemos la ausencia de algunos cantantes indispensables históricamente como Ray Charles o de algunos duetos que hubieran resultado más interesantes que el de Bono, por ejemplo, una canción junto a Harry Connick Jr., el eterno sucesor de Sinatra.
Lo cierto es que, pasadas dos décadas, podemos acceder a las grabaciones que Frank Sinatra realizó de cada tema en solitario, grabaciones a las que posteriormente se añadiría la voz del cantante en cuestión. Sí, para grabar estos duetos Frank no se vio con ninguno de los cantantes en el estudio. De este modo, se traicionaba también una de las señas de identidad de Sinatra que fueron, precisamente, las grabaciones auténticas. A lo largo de su carrera, Frank grababa las canciones en el estudio de grabación, al mismo tiempo que la orquesta, lo que dotaba a cada registro de una autenticidad especial que, según creo, siguen convirtiendo al cantante en un fenómeno único en la historia de la música. No por ser el único en emplear este método de grabación sino por ser el que lo utilizó de una manera más efectiva y con los resultados más impecables. Por todo esto Duets es más un producto comerial que un nuevo disco de Sinatra. Y también por esta razón, preferimos rescatar aquí las sesiones que el cantante grabó en estudio y en solitario para este álbum.


FRANK SINATRA: SOLOS - THE UNEDITED "DUETS" (1993) por shanebrown1974

Por último y aunque la calidad del sonido no sea espectacular, queremos incluir aquí el video del dueto entre Frank Sinatra y Antonio Carlos Jobim interpretando Fly me to the moon, una de las canciones más destacables de Duets.



Frank Sinatra & Tom Jobim - Fly Me To The Moon por grupomusica

Esta ha sido nuestra visión de Duets. Espero, lo hayan disfrutado.

Bono, de U2 parece admirar la forma en que Sinatra enciende su cigarrillo

miércoles, 1 de julio de 2015

Frank Sinatra & Dean Martin cantando para la Mafia; Westchester Theare (1977)

Frank Sinatra & Dean Martin circa 1975
Sinatra y la Mafia: otro capítulo más

No fueron pocos los shows que compartieron estos dos amigos, Dean Martin y Frank Sinatra, trabajando, mano a mano, en estudios de grabación, en películas y por supuesto, en míticos conciertos alrededor de Estados Unidos. Los fragmentos que traemos hoy aquí pertenecen a un concierto nunca televisado, en el Westchester Theatre de Nueva York, en 1977
Como ya hemos dicho en numerosas ocasiones, la elección de compañías no era una cualidad de la que Frank Sinatra pudiera presumir. Más bien, todo lo contrario. Erraba a la hora de mantener la distancia precisa con algunas amistades peligrosas cuyos orígenes hay que buscar en su juventud: amistades familiares, de barrio, de aluvión, procedentes de una hastiada comunidad marginada en little Italy. Una de esas amistades (probablemente Joe Fischetti, vecino de Hoboken y cuñado de Al Capone) le llevó hasta Carlo Gambino, capo huído de Italia, escapando de la represión de Benito Mussolini, que recaló en Estados Unidos y formó una importante red de tráfico de alcohol y armas donde no había lugar para el narcotráfico pero sí para los asesinatos. La familia Gambino liderada por Carlo, lo controlaba todo en Nueva York. Uno de los esbirros de la familia Gambino fue Gregory DePalma, condenado por fraude y por infiltrar a un agente de la familia Gambino en el FBI. En la década de los setenta, DePalma construyó el teatro Westchester, en Tarrytown, NY. Una buena manera de limpiar su imagen, sin duda, era ofreciendo espectáculos de calidad incontestable para la sociedad norteamericana. Y como siempre, ahí aparece Frank Sinatra, que solía actuar, desde sus comienzos, en clubs nocturnos cuyos dueños no se caracterizaban precisamente por la buena reputación. Carlo Gambino, que conoció a Sinatra a través de Fischetti, propuso al cantante actuar en ese teatro nuevo y espléndido que un amigo suyo había abierto en la ciudad de Nueva York. El teatro Westchester de DePalma. ¿Cómo negarse? Y Sinatra no solo aceptó encantado sino que arrastró con él al bueno de Dean Martin que, dicho sea de paso, entre sus primeros trabajos de juventud se encontraba el de transportista de alcohol de contrabando durante la Ley Seca. Tampoco le resultaba novedoso al viejo Dino aliarse, de vez en cuando, con la mano negra. Pero Dean Martin, era más listo que Sinatra en este sentido. Por supuesto actuaba, como el que más y lo hacía genial. Si hacía falta, incluso, se quedaba a cenar o a beber pero, al cabo de dos o tres horas, era el primero en marcharse a casa o a cualquier tugurio a tomar un Dry Martini en soledad, con tal de no aguantar la fiesta de los mafiosos. Dean era un hombre solitario y esto le hizo salvar el pellejo en alguna ocasión. Al menos, nunca se dejó fotografiar con los mafiosos de turno. Caso contrario a Frank Sinatra que por esta fotografía que veremos a continuación, tuvo que dar numerosas explicaciones en su día.
Después del concierto (de izda. a dcha.) Paul Castellano, Gregory DePalma, Frank Sinatra, Frank Marson, Carlo Gambino, Jimmy "the weasel" Fratianno y un individuo sin identificar. Sentado, a la izquierda, está Richard "nerves" Fusco. Son todos, escepto Sinatra, miembros de la familia Gambino y es una fotografía tomada después del concierto que veremos a continuación en el mismo teatro Westchester.

Como siempre, de una historia oscura rescataremos la música, como aliciente más importante y al fin y al cabo, razón suficient epor la que debe ser recordado y de hecho es recordado, Frank Sinatra. En el siguiente pasaje veremos al cantante interpretando de una manera muy íntima y personal, el clásico My way. Quizá la versión más íntima que cantó, la más personal y en la que más se permitió jugar, tanto con la letra como con la melodía. Tras el buque insignia por excelencia del cantante, veremos un diálogo cómico entre Sinatra y Martin para acabar en un medley que tiene un broche de oro: When you're smilin'







Acto seguido y aunque lo hayamos dejado para el final veremos el comienzo del show. En esta primera media hora de concierto Dean Martin abre con When you're smilin' (en versión de Dino reconvertida en When you're drinkin'), para seguir con Pennies from heaven (reconvertido en Bourbon from heaven) Después Dino hace swing con Bad, bad Leroy Brown y tiene una muy divertida conversación con una espontánea del público. Después de este surrealista momento, Dean vuelve a cantar y lo hace con Welcome to my world (interrumpida levemente por comentarios de Sinatra, entre bambalinas) para seguir con sabor italiano, la romántica y elevada a mito por él mismo, That's amore y terminar su intervención. Al salir, Frank Sinatra presenta una explosiva For once in my life para seguir con un estreno, el de la balada I love my wife, dedicada a Barbara Sinatra que se encuentra entre el público. Acto seguido, Frank interpreta una insólita It was a very good year, cantando suavemente al otoño y al transcurrir ineludible del tiempo, de la vida. One for my baby, es la que cierra la actuación de Sinatra. Disfrutemos de este concierto casi inédito hasta ahora.