lunes, 23 de septiembre de 2013

September of my Sinatra

Frank Sinatra, principios de los cincuenta



Septiembre, otoño... El viento ya suena a Sinatra. Pero hoy no voy a traer una de esas baladas de la pérdida, el ocaso, el dorado de las hojas caídas. El tema con el que "recomienza" este blog (como renacen las cosas importantes en otoño, no en primavera) es una curiosa variación de trepidante swing, con arreglo del propio Frank Sinatra y de Nelson Riddle sobre el tema romántico The most beautiful girl in the world, compuesto en 1933 por Rodgers and Hart y llevada a la popularidad en 1953 por The Dorsey Brothers Orchestra.. Probablemente es la canción más rápida, rítmicamente hablando, que grabó Sinatra. Era el año 1966





Pero, para los que prefieran un otoño más tranquilo, rescataré este We'll be together again compuesta en 1945 por Carl T. Fischer y grabada por Frank Sinatra en 1956, de la que existe este video:

domingo, 12 de mayo de 2013

La revista Esquire repasa el lado oscuro de Frank Sinatra


La revista mensual Esquire vuelve a utilizar en su número de mayo la imagen de Frank Sinatra en su portada, bajo el título "Es el mundo de Frank, nosotros sólo vivimos en él", una de las célebres frases de su amigo y compañero Dean Martin. En su interior podemos encontrar un artículo del periodista Javier Márquez Sánchez que repasa los contactos de Frank Sinatra con la Mafia, durante toda su vida profesional.

Comienza el artículo con la anécdota de Frank Sinatra con Mario Puzo. De sobra es conocido el enfado del cantante con el autor de El Padrino por verse reflejado en su novela, con el personaje de Johnny Fontane. Parece ser que el personaje cinematográfico fue bastante más descafeinado ya que Puzo vio peligrar su vida, tras un altercado con Sinatra, en un restaurante. Javier Márquez desvela también la versión correcta (y a menudo mal interpretada) de cómo Sinatra consiguió el papel de Angelo Di Maggio en la película De aquí a la eternidad, personaje que le valdría el Oscar al mejor actor secundario y la resurrección de Frank Sinatra que, tras este éxito, ya no volvería a caer. En este artículo también se abordan los comienzos del delgado chico de Hoboken que, a mediados de los años treinta, apadrinaría Willie Moretti, abriéndole las puertas de todos los clubs nocturnos y proporcionándole la fama necesaria para, más tarde, llegar a la orquesta de Harry James y Tommy Dorsey, posteriormente.

Javier Márquez se detiene especialmente en el encuentro en Cuba entre Frank Sinatra y Lucky Luciano (abordado en este blog, aquí ) y en la relación con Sam Giancana y con los Kennedy (en este blog, aquí ), asi como las elecciones tras las cuales JFK sería presidente. Se aborda también su relación con otros tipos del hampa como Mickey Cohen, Carlo Gambino, Gregory de Palma, Richard Fusco (dueños estos tres últimos del Westchester Premier, donde actuarían Frank Sinatra y Dean Martin) pero, sobretodo, se llega a la conclusión de que Frank Sinatra, sí, coqueteó con la Mafia, con sus antiguos compañeros de juventud en el barrio de Hoboken. Pero la actitud de Frank Sinatra hacia la vida, su estilo, sus códigos de honor y su actitud rebelde ante las normas establecidas, hacían crecer esta imagen de capo que, sin duda, ha creado a su alrededor un aura de misterio y encanto, insólitas en otras figuras del espectáculo del siglo XX Por eso hizo del mundo, su propio mundo...y sus amigos, solo vivían en él. Gracias Javier Márquez por otro espléndido acercamiento a la figura de Frank Sinatra.

Y ahora ese video que nunca me canso de ver... Frank Sinatra canta The lady is a tramp, una vez más, a Rita Hayworth. Después de todo, Rita, siempre se mezcló con gángsters...


domingo, 7 de abril de 2013

Monstruo sagrado (Terenci Moix sobre Frank Sinatra)


Frank Sinatra era una de las figuras legendarias del "show-bussines". Durante muchos años soñó con igualar la categoría de Bing Crosby, el rey de la canción melódica para los norteamericanos. Indudablemente, Sinatra consiguió superar a su ídolo en el mercado internacional. Con una impresionante discografía a sus espaldas, es hoy un monstruo sagrado, cuya grandeza resulta incuestionable. Nadie osaría discutirle el sobrenombre de "The voice"; ndie puede disputarle su cetro, que mantiene seguro a título vitalicio. Sus distintos amoríos con algunas de las damas más famosas de Hollywood de la edad dorada, y muy especialmente sus siempre turbulentas relaciones con la impar Ava Gardner, le convirtieron en uno de los personajes más agradecidos a la noticia espectacular. Sus presuntas relaciones con la Mafia y sus intervenciones, a menudo oscuras, en una larga lista de importantes negocios secundarios, le granjearon una reputación a veces dudosa, quer algunos biógrafos han pretendido desvelar, sin su consentimiento. Su imagen de hombre poderoso se completa en los años sesenta con la creación de lo que fue llamado "el clan Sinatra", de múltiples ramificaciones en el mundo de la industria discográfica y cinematográfica y que acabó por extenderse al terreno político gracas al matrimonio de uno de sus miembros -el actor Peter Lawford- conuna de las Kennedy. (Otros de los componentes destacados del famoso clan fueron el cantante Sammy Davis Jr. y el actor-cantante Dean Martin. Entre las mujeres se habló de las actrices Angie Dickinson y Shirley MacLaine)

Frank Sinatra y Angie Dickinson
  

Cuando apareció por primera vez en la pantalla, ya era una figura inmensamente popular entre la juventud norteamericana. Las "bobby soxers" le habían convertido en una especie de joven dios y sus conciertos públicos eran acogidos con desmayos, llantos y gritos de histeria (todo esto, quince años antes del fenómeno Elvis Presley)

Debutó en el cine todavía como miembro de la orquesta de Tommy Dorsey, en un título modesto, típico de las necesidades de la época: "Las Vegas nights" (1941), de Ralph Murphy. Siguieron filmes de corte parecido. La suerte del joven vocalista cambió radicalmente cuando la todopoderos M.G.M. se percató de su potencial taquillero, incluyéndolo en uno de sus grandes musicales. Fue "Levando anclas" (1945) de George Sidney.


En 1949 llegó "Un día en Nueva York", la obra maestra cuyos aires innovadores marcarían la pauta del cine musical en los años siguientes.Kelly, Sinatra y Jules Munchin fueron los tres marineros que, durante un día de permiso, conocen a las señoritas Garrett, Vera Ellen y Ann Miller, con los explosivos resultados que todo el mundo recuerda.

Después, la fama cinematográfica de Sinatra fue languideciendo. La falta de contratos era una evidencia brutal. Fue entonces cuando puso los ojos en uno de los papeles del novelón de James Jones "De aquí a la eternidad", que la Columbia se disponía a llevar a la pantalla en 1953 bajo la dirección de Fred Zinneman. Por su creación del soldado Maggio, Sinatra recibió el Oscar de 1955 al mejor actor secundario. Paralelamente, una revisión de sus grandes éxitos musicales en la que a partir de entonces sería conocida como "la edición Capitol" le devolvió a la cúspide. Con esta edición Sinatra borraba de golpe su imagen de "crooner" juvenil para convertirse en figura de primera magnitud. Desde entones no dejaría de asombrar con su creciente madurez. El mismo fenómeno se produjo con su carrera cinematográfica.
Contrariamente a lo que sucedió con otras figuras de Hollywood, para quien el Oscar significó inexplicablemente el ostracismo posterior, para Sinatra resultó providencial a nivel de apreciación crítica. Así lo demostraron los elogios a su siguiente actuación en el "thriller" "Suddenly" (1954), donde era uno de los tres hombres que llegan a una pequeña ciudad -la del título- para asesinar al presidente de los Estados Unidos. La crítica resaltó la autoridad, el poderío y el dominio del nuevo Sinatra.

Respaldado por el prestigio recién adquirido, fue una de las varias estrellas del melodrama clínico "No serás un extraño" (1955), de Stanley Kramer. El título aludía al doctor demasiado humano y, por lo tanto, propenso al error. Una vez más la crítica se deshizo en elogios y hasta se dijo que robaba la película a intérpretes tan acreditados como Olivia de Havilland, Gloria Grahame y Charles Bickford.
Lee Marvin, Frank Sinatra y Robert Mitchum en "No serás un extraño"

Los años sesenta vieron la consagración del "clan Sinatra" en el mundo de la producción. "La cuadrilla de los once" ("Ocean's eleven". 1960) fue el título que inició el asalto y seguramente el mejor de la serie. Siguiendo las modas que dominaban la industria en los inciertos años sesenta, Sinatra se embarcó en distintos episodios bélicos o de simple acción, todos ellos de calidad y éxitos muy variables. Después del cine bélico, Sinatra encontró un nuevo filón en la resurrección de los viejos esquemas del cine negro con títulos como "Hampa dorada" (1967), "La mujer de cemento" (1968) y "El detective" (1968), las tres de Gordon Douglas. La trilogía contribuyó a fomentar una imagen de Sinatra más de acuerdo con los gustos de la nueva generación que, paralelamente, le estaba descubriendo en sus grabaciones clásicas o recientes y en sus escogidísimas presentaciones en público. En 1971, anunció su decisión de retirarse de la canción y del cine, aunque a finales de 1973 fue uno de los presentadores de la antología de musicales Metro "Érase una vez en Hollywood", de Jack Haley Jr.

En los últimos años fue creciendo su fama de "tycoon", que no benefició a su imagen pública. Acaso porque abarcó tantas parcelas del "show-bussines", su anecdotario es riquísimo y tan inagotable como su arte. Seguramente le definen mejor que nadie las palabras de Ava Gardner, la diosa que, a lo largo de los años, continuó siendo el gran amor de su vida. Al referirse a su tormentosa relación, escribe Miss Gardner: "Lo único que hice fue salir a escena... y decir: `Señoras y señores, yo no puedo hacer nada, pero sí puedo presentar a un hombre maravilloso. Yo también soy una gran fan suya. Mi marido, ¡Frank Sinatra!'... Entonces Frank cantó "The birth of the blues" y "The house I live in", y recibió una auténtica ovación. ¨´Este era el hombre al que yo amaba"


Este texto apareció el sábado 16 de mayo de 1998 en el diario ABC y es un acertado acercamiento a la figura de Frank Sinatra. Esta escrito por Terenci Moix.

Ahora les dejo con el concierto completo de Frank Sinatra en el Royal Albert Hall (1970)

domingo, 24 de febrero de 2013

A foggy day, in London town (electrizante versión de Frank Sinatra en Sidney, 1961)

Frank Sinatra, años sesenta
En Sidney, 1961 Frank Sinatra realiza una enérgica versión del tema de George Gershwin, A foggy day



A foggy day (letra de esta actuación)

Un día de niebla en la ciudad de Londres
me bajó la moral, me deprimió
Al ver cómo era la mañana
me alarmé.
El Museo Británico
había entristecido su encanto. 
Cuándo acabará esto, me pregunté...
pero la época de los milagros ya pasó.
De repente, te ví ahí
y en el nublado Londres
el sol volvió a brillar, brillar, brillar, brillar
por todas partes.

Un día de niebla en la ciudad de Londres
me bajó la moral y también me deprimió
Al ver cómo era la mañana
El Museo Británico
había perdido su encanto.
 Cuándo acabará esto, me pregunté...
pero la época de los milagros ya pasó.
Pero de repente, yo te vi justo ahí
y en el nublado Londres
el sol volvió a brillar
por todas partes.



 
 

lunes, 18 de febrero de 2013

Solo tengo ojos para ti (Frank Sinatra)



 I only have eyes for you (Traducción literal de esta actuación) 

 ¿Han salido las estrellas esta noche? 
No sé si está nublado o claro 
porque solo tengo ojos para ti, cariño 
La luna, quizá esté en lo alto. 
No puedo ver nada en el cielo. 
Yo solo tengo ojos para ti. 

No sé si estamos en un jardín 
o en una abarrotada avenida. 
Tú estás aquí, 
así que yo también. 
Puede que a nuestro alrededor haya millones de personas. 
Todos desaparecen de mi vista 
y yo solo tengo ojos para ti. 

Ohhhh...yo no sé si estamos en un jardín 
o en una abarrotada avenida 
porque tú estás justo aquí 
y aquí estoy yo. 
Puede que nos rodeen millones de personas 
pero todos ellos desaparecen de mi vista 
y yo solo tengo ojos 
para ti. 

Arreglo musical: Count Basie

Orquesta dirigida por Quincy Jones

Fotografía de Ava Gardner y Frank Sinatra tomada del blog: Vivendo a su manera

lunes, 28 de enero de 2013

Los cambios físicos de Frank Sinatra por Antonio Callau

Hacía mucho tiempo que, por varios motivos en los que predomina la falta de tiempo, no actualizaba el blog de Sinatra. Hoy vuelvo a este blog con una entrada en la que podremos repasar los cambios físicos que Frank Sinatra experimentó a lo largo de los años, con ayuda de los retratos de Antonio Callau y de diferentes temas musicales en sus diferentes épocas. Frank Sinatra no experimentó muchos cambios a lo largo de su carrera. La gran voz era un hombre delgado. Hasta el punto de ganarse las bromas, como ya pudimos comprobar en este blog, sobre esta extrema delgadez en dibujos animados y caricaturas de los Looney Tunes, en los que Frank caminaba por la calle y caía entre la separación de las baldosas de la acera. Además, a comienzos de la década de los cincuenta, gracias a la obsesión y su amor destructivo por Ava Gardner y también debido a su adicción a las pastillas tranquilizantes, Frank Sinatra llegó al extremo de su delgadez al pesar 45 kilos. Después de aquella mala época, perdió la voz durante unos meses y Frank perdió un poquito el norte con su estilo. Se dejó crecer un bigote al estilo francés y sus pajaritas parecían pasadas de moda cuando el rock and roll irrumpía en los escenarios de Norteamérica y Elvis lucía sus vaqueros. Pero pronto Frank recobró la compostura y volvió con un estilo que marcaría época. Trajes impolutos, sobreros ladeados y zapatos italianos brillantes deslumbraron a medio mundo marcando una tendencia que muchos intentaron imitar pero nadie consiguió igualar. Probablemente Dean Martin y Frank Sinatra fueron los mayores representantes de aquel estilo del swing de los años cincuenta y sesenta. Precisamente fue en la década de los sesenta cuando Sinatra comenzó a utilizar postizos para el cabello y el peluquín, en los setenta, fue una prenda habitual para él, siempre diseñado de su propio cabello por un peluquero italiano. La elegancia y su incomparable sonrisa acompañaron a Sinatra hasta el final de su carrera. En esta entrada repasaremos su aspecto con tres retratos y cuatro videos de diferentes épocas. 

Frank Sinatra en 1940 tenía 25 años. 
Retrato de Frank Sinatra (década de los 40) Autor: Antonio Callau
I couldn't sleep a wink last night (1943)

Frank Sinatra, década de los cincuenta, la década del swing:
Retrato de Frank Sinatra (Década de los 50) Autor: Antonio Callau
Lonesome road (1957)


En los sesenta llegó el color: I've got you under my skin 

Y en Ol'm blue eyes is back reafirmó su carrera... hasta el final
Retrato al óleo de Frank Sinatra (década de los setenta) Autor: Antonio Callau
Let me try again

domingo, 25 de noviembre de 2012

Try a little tenderness (Frank Sinatra. 1979)

Frank Sinatra en una imagen de archivo. Años 50 (Las Vegas)
Egipto, 1979 Frank Sinatra repasa el clásico Try a little tenderness únicamente acompañado por la guitarra de Al Viola. Esta canción fue grada en dos ocasiones por Frank Sinatra siendo la de 1961, en el LP Nice and easy, la de mayor calidad. La podemos escuchar al final del post. Try a little tenderness es una canción compuesta por Jimmy Campbell, Reg Connelly y Harry M. Woods que hizo famosa Bing Crosby en 1933. Previamente había sido estrenada en 1932 por la romántica orquesta de Ray Noble y su vocalista Val Rosing. Sinatra, de nuevo, le dio un nuevo aire a esta preciosa balada.


Try a little tenderness (Traducción)

Puede que ella esté cansada, 
las mujeres suelen estar cansadas 
de llevar siempre el mismo traje raído. 
Pero cuando esté cansada, 
intentalo con un poco de ternura. 

Ella puede estar esperando, 
sólo anticipando todo aquello que nunca pudo poseer.
Pero mientras ella está esperando 
inténtalo con un poco de ternura. 

No es algo sentimental. 
Ella soporta su dolor con tu cuidado. 
Pero tan solo una palabra, 
suave y agradable 
lo hace todo más fácil de llevar. 
Ella no se arrepentirá. 
Las mujeres no olvidan que el amor es la mayor felicidad 
Y es todo tan fácil. 
Inténtalo con un poco de ternura.

Try a little tenderness from LP Nice and easy