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sábado, 14 de octubre de 2017

Bing Crosby -vs- Frank Sinatra: el último asalto (Parte II)

En 1956 Frank Sinatra y Bing Crosby comparten pantalla en"Alta sociedad"
Dinah Shore: "¿Sabes, Bing? Frank Sinatra es el tipo de cantante que solo aparece una vez en la vida.
Bing Crosby: Sí, Dinah. Pero, ¿por qué tuvo que aparecer en la mía?"


[Retomando la entrada anterior sobre la misma temática] Frank Sinatra se ha lanzado por fin a su carrera en solitario estableciendo un nuevo estilo musical que, si bien es deudor, en sus principios, del estilo "crooner" de Bing Crosby, las diferencia son suficientes y suficientemente claras para llamar a este nueva manera de cantar "estilo Sinatra". El fraseo comienza a ser una novedosa seña de identidad en el cantante italoamericano y una técnica que Crosby no tardará en incorporar a su estilo. Aunque la modernidad e intemporalidad de la voz de Sinatra nunca pudo ser alcanzada por la de Bing. En la anterior entrada habíamos dejado a Bing Crosby, a mediados de la década de los cuarenta, en su mejor momento, en la cima de su carrera, cosechando éxitos tanto musicales como cinematográficos y realizando memorables grabaciones junto a Louis Armstrong o The Andrews Sisters. Pero Sinatra llegaba con tanta fuerza desde las orquestas de Harry James y Tommy Dorsey que arrasará en su carrera en solitario y en esa segunda mitad de la década de los cuarenta terminará por desbancar a Crosby. Sin embargo, a pesar de que en la industria discográfica mantendrían una rivalidad sin cuartel, tanto Frank como Bing se llevaban francamente bien. Se admiraban mutuamente y participaban en colaboraciones juntos, siempre que podían. 

Segunda mitad de los años cuarenta: Crosby y Sinatra.
Pronto debió intuir Bing Crosby que contra el derroche tonal de Sinatra nada podía hacer. El amplio abanico de escalas del italoamericano nada tenía que ver con su limitado registro vocal. Aún así, Crosby mantuvo dignamente su puesto y durante la década de los cuarenta obtuvo una gran popularidad con su programa radiofónico donde, dicho sea de paso, registró algunas de sus mejores grabaciones. 

"Así se hace" parece decir Bing a Frank. Pronto se intercambiarían los papeles.
La década de los cincuenta fue la llegada del rock and roll pero también el fracaso, las horas bajas y el retorno fantástico de Sinatra a la escena cinematográfica y musical del momento. Tras la época aciaga que representaron los últimos años en el sello Columbia llega el mágico 1953: consigue el Oscar por From here to eternity, se produce la firma con el sello discográfico Capitol Records y en consecuencia, las mejores grabaciones de swing de la historia, las colaboraciones con Nelson Riddle, Billy May o Gordon Jenkins y las grandes baladas de blues. La década de los cincuenta también supone un primer declive en la carrera de Bing Crosby que, sin embargo, desprovisto ya de cualquier recuerdo o lastre del estilo "crooner" comienza a cantar como nunca, sobretodo, en sus versiones más cercanas al jazz junto a Louis Armstrong. Pero las ventas no acompañan. En el terreno cinematográfico, en 1954, Crosby culmina su mejor interpretación en la gran pantalla con su papel protagonista en The Country girl (Frank Elgin) compartiendo reparto con Grace Kelly y William Holden. Sin embargo y a pesar de este esfuerzo por demostrar que podía ser un buen intérprete, también, para películas no musicales, el interés de los estudios por contar con él va disminuyendo. Pero dos años más tarde, en 1956, se producirá un hecho sin precedentes. La película "High society" reúne en la gran pantalla a Bing Crosby, Louis Armstrong y Frank Sinatra, tres verdaderas bestias de la historia de la música del siglo XX. Por primera vez coinciden en una película Crosby y Sinatra. El público, ansioso por ver a las dos estrellas juntas, espera con entusiasmo el musical pues se ha filtrado la noticia de que, además, comparten en el repertorio musical un dueto, una escena conjunta.  Sin embargo, una vez visionada la cinta, el número de Frank y Bing que corresponde a la canción Well did you Evah pasa sin pena ni gloria. La banda sonora de la película será recordada, fundamentalmente, por el dúo que reúne a Louis Arsmtrong  y Bing Crosby interpretando el fantástico Now you has jazz, la mejor versión de Crosby que muchos recordamos. Que destacara la colaboración Crosby-Satchmo y no la más esperada es natural pues Now you has jazz es infinitamente superior a Well did you Evah donde, además, Frank debe cantar simulando estar borracho, por necesidades del guión. Lo grotesco acontece cuando en el año 2001 el británico Robbie Williams decide hacer un refrito de Well did you Evah, incorporando la colaboración lastimosa de John Lovitz. Si en la película no era ya un gran número, desprovista del argumento, ajena completamente a la cinta, el resultado de esta versión es desastroso e irrisorio. Esperamos que nadie nunca vuelva a versionar este tema en la historia de la música. Para finalizar el comentario sobre la película que en España se llamó Alta sociedad destacar la balada You're sensational como la mejor interpretación de Sinatra en la cinta, escena que comparte, por cierto, con Grace Kelly. Y con Grace Kelly también compartiría una memorable escena Bing Crosby, cantando a dúo True love, canción que fue nominada al Oscar. Al año siguiente (1957) y ya en pleno apogeo de Sinatra en el sello Capitol, Bing Crosby invita a Sinatra a participar en su show televisivo. En esta época, tanto Bing como Frank, en público, no dejaban pasar ocasión sin simular, en tono de broma, una constante rivalidad entre los dos. Pero Crosby era consciente de que tal rivalidad no existía. No podía luchar contra aquel despliegue de Sinatra. Es en esta época cuando el cantante, durante un programa radiofónico, pronuncia la inolvidable respuesta a Dinah Shore que encabeza este post: "¿Sabes, Bing? Frank Sinatra es el tipo de cantante que solo aparece una vez en la vida", dice Dinah Shore. A lo que responde Bing: "Sí, Dinah. Pero, ¿por qué tuvo que aparecer en la mía?" El siguiente vídeo es la explicación visual de esta admiración que Bing comenzó a sentir por "el aprendiz que supera al maestro":  




A lo largo de los años cincuenta Bing Crosby mantuvo su nivel aunque fueron las generaciones más sentimentales las que se interesaban por sus grabaciones, aquellas que añoraban épocas pasadas. Sin embargo, Frank Sinatra, desde sus grabaciones en Capitol Records, parecía interesar a todo tipo de público, desde esas generaciones más maduras hasta los que compraban los nuevos discos de Elvis Presley. En la discográfica se hizo dueño y señor superando, incluso, al músico que hasta entonces la había representado, Nat King Cole. Sin duda, no hubo posteriormente en la carrera de Sinatra otra época comparable a esta, las grabaciones comprendidas entre los años 1953 y 1961, a excepción de los discos junto a Count Basie, mediados los sesenta. Cuando se refiere a la época Capitol de Sinatra, se suele decir que "Sinatra se hizo adulto igual que Estados Unidos"; lo cierto es que aquellas grabaciones suponen la mejor banda sonora para el país en aquellos momentos. A ritmo de ese swing adulto, llegamos a los nuevos aires de los sesenta. El mundo parece evolucionar a ritmo vertiginoso y Sinatra se convierte, como uno de los personajes más relevantes del momento, en un testigo muy activo que influirá directamente en el inmediato desarrollo socio-politico de Estados Unidos: 1960 :y la llegada de JFK

JKF y Sinatra

Un helipuerto para el Presidente


Sin premeditación ni intención previa, el presidente de Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy, se convertirá en motivo de ruptura entre Frank Sinatra y su amigo Peter Lawford en el año 1962 y hará que el cantante sienta una extraña envidia de Bing Croby aunque, ciertamente, pasajera.  En febrero de 1962 JFK planea una visita a la Costa Oeste entre los días 24 y 26. Frank Sinatra dio por hecho, a raíz de una breve conversación telefónica con la Casa Blanca, que su "amigo" JFK se alojaría en su casa de Palm Springs y para ello mandó construir dos casas adosadas a la suya para el servicio secreto, una reforma integral de la vivienda principal y hasta un helipuerto de cemento que nunca llegó a utilizar, pues no había solicitado ningún permiso para ello. Al mismo tiempo, la cruzada emprendida por Robert Kennedy contra el mundo del hampa culmina con un informe del Departamento de Justicia que afirma lo siguiente: "Sinatra ha tenido un larga y amplia relación con matones y mafioso que parece proseguir. Ocasionalmente la naturaleza del trabajo de Sinatra puede ponerle en contacto con personajes del hampa, pero eso no justifica su amistad y/o relación financiera con gente como Joe y Rocco Fischetti, primos de Al Capone; Paul Emilio D'Amato, John Formosa y Sam Giancana, todos los cuales figuran en nuestra lista de mafiosos. Ningún otro artista es nombrado con tanta frecuencia entre los mafiosos. La información que disponemos indica no solo que Sinatra está relacionado con los mafiosos, sino que suele mantenerse en contacto. Ello sugiera una posible coincidencia de intereses entre Sinatra y los mafiosos en Illinois, Indiana, Nueva Jersey, Florida y Nevada".  Sin querer, el Departamento de Justicia sitúa en el punto de mira la relación de Sinatra con Giancana , olvidando o pasando por alto que, precisamente es esa relación la que ayudó a que JFK ganara las elecciones. Y no solo esto. El 27 de febrero de 1962 agentes del FBI informaron a J. Edgar Hoover de las relaciones sexuales que el Presidente JFK había mantenido y seguía manteniendo con Judith Campbell Exner, amante de Sam Giancana. Atando cabos, Hoover advirtió que la actuación de Sinatra en este aspecto rozaba el proxenetismo, habiendo presentado a este insólito trío. Poco le importó a Hoover o al FBI que Sinatra actuara de la misma manera en referencia a la relación entre Marilyn Monroe y JFK. En tales circunstancias, ante los informes del FBI y del Departamento de Justicia, Bobby Kennedy ya tenía lo que buscaba: la cabeza de Sinatra. Cuando comentó a su hermano el contenido de los documentos aconsejó que, en lugar de alojarse en casa de Frank Sinatra, lo hiciera en la de Bing Crosby. Y el "mensajero del miedo" que eligió Robert Kennedy, en este caso, fue Peter Lawford. Lawford conocía bien a Sinatra y suponía que la reacción del cantante ante tal noticia sería devastadora. De hecho, ya le había retirado el saludo en una ocasión cuando, a partir de un titular malintencionado de prensa rosa, intuyó un lío entre él y su ex esposa Ava Gadner. Además, Frank ya andaba cabreado con Bobby por los informes del Departamento de Defensa y del FBI. Así que Peter Lawford explicó al cantante que el Presidente se alojaría en casa de Bing Crosby ya que ésta ofrecía mayores garantías de seguridad al situarse tras una montaña. Sinatra no podía creerlo. Tras aquella desorbitada reforma de la casa, JFK lo dejaba plantado...¡y por un republicano!. Lógicamente, él sabía que todo aquello de las razones de seguridad eran una patraña y que la auténtica razón era su relación con Sam Giancana. Aún así, echó de su casa y de su vida a Peter Lawford en aquel mismo instante y la relación con los Kennedy también quedó finiquitada. Después de todo, Sinatra pensó que tanto Lawford como los Kennedy eran unos traidores. Curiosamente, el incidente repercutió de manera positiva en la relación profesional entre Sinatra y Crosby. Peter Lawford fue desterrado del universo Sinatra. Ya no participaría en las dos siguiente producciones cinematográficas del Rat Pack y concretamente en Robin and the 7 Hoods, su lugar fue ocupado por Bing Crosby.
Año 1964 Frank Sinatra y Bing Crosby graban juntos para la banda sonora de Robin and the 7 hoods. En aquel mismo año también colaboraron para el LP America, I hear you singing. Más tarde, en 1968 Frank Sinatra invitó a Crosby  a participar en su álbum The Sinatra Christmas album donde comparten dos duetos. 

Trayectoria final de Bing Crosby

A partir de entonces, fue más habitual la colaboración profesional entre ambos. La admiración mutua persistió a lo largo de los años, así como la cordialidad en sus encuentros, siendo el "asunto JFK" un mera anécdota. La carrera cinematográfica de Crosby a partir de la década de los sesenta pasó a ser un hecho puramente circunstancial. De hecho, Robin and the 7 Hoods (1964) es la última producción  importante en la que participa. A partir de entonces aparece en algunas series y en dos largometrajes para televisión. En cuanto a su carrera musical, resulta necesario destacar el LP Bing &  Satchmo grabado en 1960 con arreglos de Billy May. En esta nueva colaboración junto a Louis Armstrong revive nuevamente el mejor Bing Crosby, con una insólita comunión entre jazz y dixie. Las grabaciones registradas por Crosby en los sesenta fueron impecables pero a nadie parecían interesar. Después de todo, Sinatra eclipsó el territorio del swing.

Bing & Satchmo (1960)

Para Sinatra la década de los sesenta representa la cima en su carrera discográfica creando su propio sello, Reprise donde llegarán las colaboraciones con Count Basie o Duke Ellington y los primeros experimentos con músicas de nuevos compositores como Antonio Carlos Jobim, Paul Anka, George Harrison, Don Costa, Paul Simon, Jacques Brel o Rod McKuen. También son los sesenta la década del imperio Sinatra en Las Vegas, de las fiestas salvajes con el Rat Pack y de sus incursiones en el cine negro, con las películas en las que encarna al detective Tony Rome. Una vieja magia negra tuvo Sinatra para reinventarse, adaptarse y mantenerse en la cima hasta el final de su carrera, mucho más longeva, por cierto, que la de Bing Crosby que murió en Alcobendas (Madrid) en 1977 a los 73 años, por un infarto de miocardio mientras practicaba su afición favorita, el golf.
Fotografía de Bing Crosby jugando en La Moraleja (Madrid) poco antes de su muerte

Pero es preciso tener en cuenta que el legado de Bing Crosby influye directamente en la evolución musical del siglo XX, en la evolución del cantante como solista. Tras su muerte, apareció un LP póstumo grabado, precisamente, en 1977 y titulado Seasons. Una auténtica delicia que, salvando las distancias, podría compararse al September of my years de Sinatra. Se publicó el LP como homenaje añadiendo en su contraportada frases y declaraciones de sus amigos tras su muerte. Esto es lo que dijo Frank Sinatra: "La muerte de Bing es algo que no puedo superar. Fue el padre de mi carrera, el ídolo de mi juventud y un afectuoso amigo en mi madurez. Su ocultación deja un profundo vacío en nuestra música y en las vidas de quienes lo conocimos y lo quisimos. Y esto es todo lo que puedo decir. Gracias a Dios tenemos sus películas y sus discos recordándonos su calidez y su talento para siempre". 

Para despedirnos y recordando la buena amistad que unió a Frank Sinatra y a Bing Crosby, huyendo de las rivalidades y los alojamientos presidenciales, recuperamos esta escena de Robin and the 7 Hoods donde también aparece Dean Martin, otro cantante que, por cierto, reconoce la honda influencia que sobre él ejerció Bing Crosby, sobretodo, en la manera de interpretar una balada (según dijo):


martes, 6 de diciembre de 2011

Frank Sinatra y la Mafia. Capítulo 4: Declaraciones ante el Consejo de Control del Juego en Nevada

Frank Sinatra recoge un premio humanitario en 1980, otorgado por una asociación promulgada por Grace Kelly. En la fotografía también aparece Gregory Peck.

Lavar la imagen y seguir jugando parecía uno de los grandes objetivos que obsesionaban a Frank Sinatra en 1980. Al solicitar una nueva licencia de juego en el estado de Nevada (licencia que había perdido en 1963 cuando el mafioso Sam Giancana provocó un sonado altercado precisamente en el Cal-Neva Lodge de Sinatra) tuvo que someterse a una exhaustiva investigación sobre toda su vida por parte del Consejo de Control del Juego. Según las leyes de Nevada, solo se puede adquirir dicha licencia por una persona "intachable, de carácter íntegro y honesto que no suponga una amenaza para el interés público". Sinatra estaba dispuesto a lavar completamente su imagen y desterrar todas las sospechas sobre sus vinculaciones con la Mafia. En aquella época el cantante estaba muy unido a los intereses políticos de los Reagan y había recaudado grandes sumas de dinero para la benificencia por lo que algunos creyeron que la licencia se le otorgaría independientemente de los testimoniso ofrecidos en las vistas orales. La Comisión del Juego de Nevada no tiene poderes para citar y por lo tanto, no pudo obligar a ciertos conocidos jugadores del hampa ni a colaboradores de Sinatra a declarar. Mickey Rudin, abogado de Sinatra, ayudó al comité a localizar las personas que podrían avalar el buen carácter del cantante, como Ava Gardner o Nancy Barbatto.  El 11 de noviembre de 1981 Frank Sinatra declaró en los despachos del Ayuntamiento de Las Vegas, acompañado por su mujer Barbara, Jilly Rizzo y varios abogados y publicistas. Ese mismo día, el amigo de Sinatra y sheriff de Los Ángeles Peter Pitchess declaró: "Si el señor Sinatra es miembro de la mafia, entonces yo soy el padrino". La vista fue emitida por la CNN y en ella declararon Gregory Peck, Kirk Douglas y Bob Hope dando fe de la generosidad y el espíritu benevolente de Frank en declaración jurada. El editor de Las Vegas Sun declaró que el incidente de 1963, en el Cal-Neva, no fue "nada más que una fuerte discusión" pero el abogado de Sinatra, Rudin, dejó zanjada la cuestión declarando que el FBI siempre había intentado "cazar" a Frank pero que gran parte de sus archivos no fueron más que insinuaciones y rumores sin consistencia. El plato fuerte del día fue la declaración jurada de Frank Sinatra, en la que, ataviado con gafas negras y traje, habló sobre su vida durante cinco horas y media. Entre sus declaraciones, las más jugosas fueron las referidas al capo Sam Giancana cuando afirmó que el mafioso nunca había sido invitado al Cal-Neva y nunca había tenido intereses financieros en su local. También declaró que Giancana no estuvo presente aquella noche de 1963 y que no recordaba cómo lo había conocido. Las últimas palabras de Sinatra sobre Giancana fueron: "Jamás tuve nada que ver con él en lo que a negocios se refiere y en contadas ocasiones tuve trato social con él. No existió ninguna conexión entre los dos." En cuanto al viaje que Frank Sinatra realizó hasta La Habana, para visitar a Lucky Luciano, declaró que solo fue a la isla para tomar el sol. La relación con los Kennedy, así como con el señor Gambino también salieron a relucir pero, en resúmen, el comité fue incapaz de apretar los tornillos a Sinatra sobre detalles importantes ni descubrir cualquier posible lapsus de memoria. Sin duda, esa noche de 1981, Frank Sinatra mintió sobre sus relaciones con los miembros del hampa pero consiguió que constara oficialmente lo que él y su familia querían que se dijera sobre él. En definitiva, lavó su imagen y obtuvo la licencia para poder volver a jugar y actuar en Las Vegas. 
Esta fotografía de 1978 estuvo a punto de causar unb apuro a Sinatra. En ella aparece junto a (de izquierda a derecha): Paul Castellano, Gregory DePalma, Frank Sinatra, Tommy Marson, los reconocidos mafiosos Carlo Gambino y Aladena Fratianno y Salvatore Spalotta. Sentados Joseph Gambino y Richard Fusco.


Después del juicio, Frank Sinatra también contestó algunas preguntas, en el descanso de un concierto, para la revista Hello! en abril de 1981:


- Frank, se comenta que si ha conseguido el permiso y no se han descubierto más cosas en el juicio es por su amistad con el nuevo Presidente Reagan, que le ha respaldado. ¿Qué hay de cierto?:

Frank responde:  ¡Nada! ¡Lo que se puede inventar la gente! Si me han concedido el permiso y no se han descubierto más cosas es porque simplemente no tienen nada que reprocharme. Todos mis negocios son honrados y si no se ha descubierto nada más, es porque no hay nada más que descubrir.
Frank Sinatra, Ronald Reagan y Nancy Reagan en la Casa Blanca

- Entonces, si está seguro de su honradez, ¿por qué ha esperado diecisiete años para dar este paso?


Frank responde: Bueno, te voy a ser sincero, porque estaba seguro de que si lo hacía en seguida no iba a ganar nada, porque todo el asunto estaba demasiado fresco. Y también porque la última vez, y sin razón, me prohibieron la entrada durante años. Luego estuve otros siete años más porque tenía mis otros negocios, mi carrera y , realmente, estaba algo resentido con aquella ciudad.


- Sigue teniendo sus otros negocios y su carrera ¿por qué quiere volver ahora?


Frank responde: Primero, porque me han ofrecido un gran contrato para actuar allí y después, que fue siempre una ciudad que me gustó y, por qué no, intentar otra vez hacer negocio.


- ¿Qué hay de cierto en esas declaraciones de Frattiano en su autobiografía?


Frank responde: Pues exactamente, como se ha demostrado en el juicio, nada en absoluto. Yo no niego que conocía a Aladena, a Giancana, pero yo no sabía que eran miembros de la mafia y por supuesto, no he hecho ningún negocio. Eran clientes y nada más. Lo de Willie Moretti es falso total. Jamás me ha ayudado en mi carrera y además, solo le había visto un par de veces porque éramos vecinos, nada más. Cuántas veces ha ocurrido que estés vivendo en una casa con unos vecinos que a todos parecen normales o tener unos amigos y a la hora de la verdad te enteras que era ladrón, asesino, drogadicto o cualquier cosa. Y no porque les hayas hablado tienes que ser igual que ellos.


- ¿Pero no cree que su amistad con el presidente Reagan, aunque él no haya hecho nada, ha podido influir?


Frank responde: ¡No! Esos jueces eran muy duros, no se quedaban a gusto con nada y volvían a las mismas cosas cuatro o cinco veces; digo yo que será para ver si me contradecía y no dejaron pasar nada. Además, mi amistad con el Presidente es relativa. He actuado en su campaña y le he preparado algunas apariciones, pero ahora él es el Presidente y yo sigo siendo un cantante y tiene otras preocupaciones más importantes que ocuparse de mí. Mantenemos cierta distncia.
Graciosa escena de baile en la Casa Blanca. Ronald Reagan solicita a su esposa para la próxima canción

- Parece ser que estaba muy emocionado con la actuación de Gregory Peck y Kirk Douglas


Frank responde: Por, supuesto, estos son amigos. Jamás olvidaré su apoyo y su ayuda.
Kirk Douglas y Frank Sinatra en una fiesta country en la década de los sesenta



- ¿Cuándo se traslada a Las Vegas?


Frank responde: A mediados del mes que viene iré a echar un vistazo.

- ¿Cree que la Comisión de Control le concederá el permiso definitivo?


Frank responde: No puedo hablar de nada fijo, pero yo creo que sí, yta que dejé todos los puntos bien claros.


- Pues nos alegramos de que haya sido sólo un mal momento y muchos éxitos, Frank


Frank Sinatra: Gracias, un beso!


Esta entrevista se publicó en el número de abril de la revista Hola de 1981.


Y después de toda esta historia, el apabullante comienzo de uno de los mejores conciertos que ofreció Sinatra, desde el Madison Square Garden, The Main Event:

The lady is a tramp:

I get a kick out of you:

martes, 15 de diciembre de 2009

"I've got my love to keep me warm" (The Sands, Las Vegas. 1961)


La década de los sesenta fue la explosión de Sinatra en Las Vegas, cuando él era el jefe de todo el meollo incluso con su influencia en la vida política de Estados Unidos, habiendo conseguido los votos para Kennedy como un favor de su amigo Sam Giancana. Lo que no sabía es que más tarde se lo harían pagar. En cualquier caso, Frankie siempre salió airoso de sus peligrosas relaciones con Giancana. Sam era uno de los espectadores fijos que tenía Sinatra en el Sands de Las Vegas. Sam Giancana:
Frank ofrecía cada noche el mejor espectáculo de swing que se haya podido escuchar jamás. Aquí hay una muestra de "I've got my love to keep me warm" en directo desde Las Vegas en 1961. Una buena canción para escuchar en invierno. El sonido no es muy bueno, lo siento.