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viernes, 1 de febrero de 2019

Una vez más, In the wee small hours



El caminante de la madrugada comprende de qué está hecha la noche inédita, el insomne en la ciudad saborea el material que confecciona la esperanza rota. Un indefinido aroma a encierro desprende el álbum In the wee small hours, cierto hermetismo que contrasta con el carácter de ciudad abierta que devora, en las primeras horas inhóspitas de la madrugada, al solitario; hermetismo, sin embargo, que habla de la introspección que Frank Sinatra experimenta en cada una de las canciones que conforman este disco histórico del que tanto hemos hablado ya aquí. El vaho que rodea y amplifica la luz ahora tamizada de las farolas, postes que marcan las etapas, las caídas, los penosos hitos de una condenada historia; la humedad de una calle nocturna, quizá bajo la niebla y por último el incombustible y pequeño incendio, en el extremo del cigarrillo que es justo opuesto al rastro de su último beso. Fácilmente identificaremos la portada del álbum que Frank Sinatra grabó en 1955 con esa obra inmortal que trece años antes firmaba Edward Hopper bajo el título de Nighthawks, halcones nocturnos que bien pudiéramos traducir aquí como rara avis, raras aves nocturnas. 
In the wee small hours (Frank Sinatra 1955)
Nighthawks (Edward Hopper 1942)
En las primera horas de la madrugada es un disco que marcó un antes y un después en la historia del álbum, del LP. Es considerado el primer disco conceptual de la historia y Nelson Riddle diseñó para él un propicio ambiente, a veces sórdido, a veces pulcro y elegante, pero siempre nocturno, íntimo y profundamente desesperado, de una pena honda e irreparable. El resto lo puso Sinatra y su voz. Su voz y sus vivencias pues no son pocos los que han visto en este álbum cómo el cantante proyectaba las derrotas sufridas, apenas unos pocos años antes, junto al amor de su vida, Ava Gardner. Fue en 1951 cuando Sinatra rompió a llorar mientras registraba para Columbia la canción Soy un tonto por quererte (I'm a fool to want you). Es durante la grabación de este álbum (1955) que el cantante vuelve a grabar esta canción en una versión mucho más contenida y adecuada para el escenario habitual del álbum pero no por ello menos sentida y desgarrada. Como podemos imaginar, influencias que parten de In the wee small hours y llegan hasta nuestros días para afectar a los principales artistas y cantantes, existes innumerables. Bruce Springsteen recuerda este álbum cuando graba 32 años después (1987) Tunnel of love. Springsteen, como es habitual en él, recuerda todo con un chiste. Rememora cómo escuchaba en los bares los discos más tristes de Sinatra porque su madre los hacía sonar. Y su madre iba de bar en bar buscando a su padre que, normalmente, se emborrachaba también escuchando a Sinatra. Entre aquellos discos estaba, como ningún otro, In the wee small hours. En Both sides álbum que Phil Collins graba en 1993, con una cita se recuerda la canción I get along without you very well de Hoagy Carmichael. A este clásico Collins dedica la canción del álbum titulada I've forgotten everything. Este tema, según el propio Phil Collins, intenta capturar todo el sonido de In the wee small hours, ya que a su parecer la mejor versión del clásico de Carmichael está precisamente en este álbum. Para terminar con este apartado de curiosidades y coincidencias, es necesario decir que In the wee small hours es el mejor disco de Frank Sinatra para un crítico tan purista como Tom Waits quien precisamente rinde homenaje al álbum (y a la portada) con su The Heart of Saturday Night.

The Heart of Saturday Night (Tom Waits 1974)
Por tanto, siempre Sinatra. La razón por la que recupero hoy de nuevo In the wee small hours es este estupendo vídeo que encuentro ahora en la red y que explica a la perfección la importancia de este álbum en la historia de la música:


martes, 16 de marzo de 2010

Frank Sinatra & Harry James rockin' fifties: "Castle Rock" (1951). LA RESPUESTA DEL SWING AL ROCK´N´ROLL


Antes de empezar les advierto que esta extensa entrada tratará el complejo mundo entre Frank Sinatra y el rock and roll. Que Frank Sinatra no era nada partidario ni afectuoso con el nuevo movimiento musical que sacudió el globo en la década de los cincuenta y desbancó a las grandes orquestas de swing no es ningún secreto para nadie. Frank Sinatra nunca dijo que Elvis cantara mal pero llegó a calificar como ruido al rock'n'roll y no consideraba digno de ser llamado músico a ninguno que interpretara ese nuevo ritmo que enloquecía al personal. Si bien es cierto que a medida que iba envejeciendo, Frank iba intentando enmendar sus errores y de ahí que al llegar a su vejez se excusara por aquéllas palabras y declarara en público que estaba equivocado: "El rock and roll fue un movimiento musical tan digno como todos los demás y dio a conocer grandes músicos autores de obras que yo mismo he cantado a lo largo de los años", fueron sus palabras exactas. Recordemos que Frank Sinatra versionó a los Beatles con una maravillosa "Yesterday" y otra genial "Something". Después, en los años ochenta y noventa, era fácil encontrar en su casa, entre sus amistades, a personalidades del Rock como Bruce Springsteen, Bob Dylan y más tarde el irlandés Bono. Pero en los años cincuenta era lógico que Frank defendiera sus propios intereses. Recordemos que el joven Frankie era cantante de bandas de swing como la de Harry James o Tommy Dorsey para más tarde actuar como crooner en solitario de suaves baladas de jazz. Frank Sinatra tuvo unos años de decadencia en los que su carrera entraba en un grave declive y llegó incluso a perder la voz. Esos años fueron curiosamente paralelos al nacimiento del Rock and roll y a su relación autodestructiva con Ava Gardner que estuvo a punto de costarle la vida. Pero, cual Ave Fénix, el gran Sinatra renació de sus cenizas imponiendo un swing fuerte de estilo porpio que podía competir con el rock and roll. En mi opinión el nacimiento del rock and roll fue una época de grandes músicos y un sonido muy refrescante y tremendamente rítmico que dio un vuelco a la historia de la música pero, no obstante, creo que nada tiene que envidiar a la explosión de las Big Band y el swing de la década de los cuarenta. Pero en los años cincuenta el swing hizo todo lo posible para no quedarse atrás en las pistas de baile y un buen ejemplo de ello es la canción "Castle Rock" que Frank Sinatra cantó junto al trompetista Harry James, doce años más tarde de ser el "crooner" más famoso de su orquesta. Hay un compás muy bueno de la canción en la que Frank exclama "¡Vamos Harry, por los viejos tiempos!" y Harry James comienza con un impresionante solo de trompeta. Aquí, la grabación original de 1951:

Frank Sinatra en la orquesta de Harry James (década de los cuarenta):

Entre las últimas amistades de Sinatra se encontraban Bruce Springsteen o Bob Dylan:

A pesar de que Sinatra tenía mucha más capacidad vocal que Elvis, siempre se les comparó por ser, más o menos, coetáneos:

Elvis, Sinatra, Astaire:



Frank Sinatra & ELvis: "Love me tender" y "Witchcraft":

Bruce Springsteen interpreta "Angel eyes" para Sinatra en su ochenta cumpleaños:


"Angel eyes" por Sinatra:

Frank Sinatra interpreta "Something", de los Beatles...George Harrison:

Elvis&Sinatra:

Y hasta aquí el difícil mundo entre el rock'n'roll y Frank Sinatra.