
Si la melancolía en la voz de Sinatra al grabar "One for my baby" para Capitol en la década de los sesenta ya era inimitable y en cada actuación aún la recreaba y aumentaba, al verlo interpretarla al final de su vida con voz quebrada y profundamente madura esta tristeza llega a emocionar a cualquiera. En 1996 Frank Sinatra, en uno de sus últimos conciertos, vuelve a interpretar "One for my baby".
En 1989 también ofreció una gran interpretación. Aquí no sólo canta la canción sino que vemos cómo un camarero le sirve una cerveza que va bebiendo minetras canta:
Unos versos dedicados a esta canción:
"La curva del saxofón
se enredó en el recuerdo
de tu sueño despeinado
y quebró el último hielo
que nos quedó por aguar
en el whiskey de tus labios
Una bocanada...
... me abraso por dentro
y después...
... sólo humo."
(Autor:Marcos Callau)






