domingo, 26 de octubre de 2014

Frank Sinatra: Simpatía por el comunismo; la caza de brujas y el Macarthismo (parte dos)

Años convulsos, la caza de brujas, escuchas telefónicas, ¿es usted comunista? 1947

En esta primera entrega vimos el apoyo que Frank Sinatra prestó a la camapaña de Roosevelt y posteriormente su radicalización y su posicionamiento decisivamente a la izquierda, con un caracter liberal, siempre abanderando la defensa de los derechos humanos y sus declaraciones de tinte comunista, siempre que tenía la oportunidad de encontrarse con los medios. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, el primer objetivo de la prensa y el Partido Republicano, era destruir definitivamente la izquierda. ¿Ha sido usted oe s miembro del Partido Comunista? era la cuestión maldita y sin embargo la más corriente en esa generación del miedo, de los cobardes y de los valientes, que comenzó en 1947 para terminar a finales de los años cincuenta: la caza de brujas. Miembros del Partido Comunista fueron encarcelados, miles de trabajadores perdieron sus puestos de trabajo por una cuestión ideológica y el mundo artístico pronto se vio afectado: a Charles Chaplin se le prohibió la entrada en el país y a Paul Robeson se le impidió que lo abandonara. La caza de brujas, la lista negra, el Comité de Actividades Antiamericanas (HUAC) y un nombre propio, McCarthy, ensombrecieron la libertad, el panorama artístico y cultural de una nación que, tras la Segunda Guerra Mundial, parecía ideológicamente desubicada.
Frank Sinatra en el estudio de grabación, 1947
En 1947 comenzaron los juicios públicos y la HUAC cayó sobre Hollywood convocando a 19 guionistas y directores, lo que supuso el final del Frente Cultural y provocó que se tamableara la alianza de los comunistas, simpatizantes y progresistas. Muchos cedieron a la presión de la HUAC pero algunos artistas resistieron y lucharon contra esta privación de libertad formando el Comité por la Primera Enmienda.

"Los abajo firmantes, como ciudadanos americanos que creen 
en el gobierno democrático constitucional, sentimos repugnancia
e indignación ante el intento reiterado del Comité de Actividades 
Antiamericanas de calumniar a la industria cinematográfica.
Sostenemos que estas audiencias son moralmente inaceptables
por los siguientes motivos:
Cualquier investigación de las creencias
políticas de un individuo contraviene los principios básicos
de la democracia.
Cualquier intento de contener la libertad
de expresión y de fijar referentes de Americanismo
es per se infiel al espíritu
y al texto de la Constitución"

Este apoyo a los 19 de Hollywood, plantando cara a la HUAC, fue firmado y secundado por más de trescientos intelectuales hollywoodienses entre los que destacaban Humphrey Bogart, John Huston, Gene Kelly, Katherine Hepburn, Burt Lancaster, Ava Gardner, Henry Fonda y Frank Sinatra. Posteriormente, el 25 de octubre de 1947, Humphrey Bogart, Lauren Bacall, Rita Hayworth, Groucho Marx, Gene Kelly y Frank Sinatra se reunieron en casa de Ira Gershwin para organizarse y crear una campaña anti-HUAC más contundente. Más tarde, Gershwin fue uno de los delatores y terminó proporcionando los nombres de aquellos que asistieron a esa reunión en su propia casa. Las actividades que contraatacaban a la caza de brujas se sucedieron a un ritmo casi incontrolable. Judy Garland y Frank Sinatra, junto a otros nombres de la cultura, participaron en un programa radiofónico organizado por Artie Shaw quien terminó diciendo: "El HUAC quiere supervisar las notas que tocamos y las palabras que decimos... Cuando desaparece la libertad, la mayor parte de las cosas buenas del estilo de vida americano desaparecen con ella. ¡Más vale que deje la batuta, Sr. Thomas; nadie está bailando!" (El Sr. Thomas al que alude el músico era un fanático de derechas que presidía el tribunal)


Precisamente esta canción compuesta por Ira Gershwin fue grabada por Frank Sinatra el cinco de noviembre de 1947 Aunque la producción del cantante seguía siendo exquisita su popularidad, inexplicable y sospechosamente, caería en picado. En Washington, en una reunión junto a Bogart, Bacall, Gene Kelly y Groucho Marx para apoyar a los citados por el comité, una de las más feroces condenas a la HUAC fue precisamente de Frank Sinatra que declaró lo siguiente:
"Una vez que consigan pisotear el mundo del cine
¿cuánto va a tardar el comité en ocuparse
de la libertad de las ondas?
¿Cuánto tiempo va a transcurrir antes de que se nos indique
qué podemos y qué no podemos decir o cantar ante un micrófono
de radio? Si uno hace una intervención
en una emisora nacional en favor de los desvalidos,
¿lo tacharán de comunista?
Me pregunto si van a conseguir asustarnos
para que estemos callados"



Como dijo Frank, muchos callaron y muchos otros hablaron, por miedo, delatando a sus amigos y compañeros de ideología. Algunos de los enjuiciados se acogieron a la Primera Enmienda pero fueron encarcelados, acusados de desacato. Fueron Alvah Bessie, Herbert Bibermann, Lester Cole, Edward Dmytryk, John Howard Lawson, Ring Lardner Jr, Albert Maltz, Samuel Ornitz, Adrian Scott y Dalton Trumbo. Los Diez de Hollywood
Lauren Bacall y Humphrey Bogart encabezan una marcha pacífica en protesta por la caza de brujas
El gobierno utilizaba los juicios a los artistas para mostrar al ciudadano de a pie el poder que tenía. El enemigo real de la HUAC era el trabajador organizado y militante de la clase obrera. Y este fue un modo de atemorizar al personal, a tacando a Hollywood.
Frank Sinatra en el estudio, junto a Axel Stordhal (1947)
Comenzó la edad oscura de Sinatra, el periodo comprendido entre 1947 y 1953. Su carrera y popularidad cayeron en picado. Louis B. Mayer rescindió su contrato cinematográfico con la MGM en 1950 y en 1952 Columbia Records hizo lo mismo con el contrato discográfico. Aunque la elección musical de Sinatra en aquella época no fue la más acertada, muchas veces debía cantar lo que imponía la discográfica. Además de su complicada relación con Ava Gardner (nada adecuada para su popularidad) y sus presuntas relaciones con personas vinculadas a la Mafia, el intento del FBI para etiquetarlo de comunista tuvieron un peso decisivo y crucial en este momento de su carrera. Sinatra se convirtió en un apestado. Jack Tenney, presidente de Investigación de Actividades Antiamericanas en el Estado de California, tachó a Sinatra de comunista, igual que hizo Gerald L. K. Smith (del partido de tintes racistas America First). Ante tales acusaciones, el cantante declaró al Daily Worker: "Alguien me dijo que hablo como un comunista. ¿Sabes?, También dicen que Shirley Temple es comunista. Bueno, le dije, pues supongo que ya somos dos, Shirley y yo."
Frank Sinatra y la actriz Jane Powell en 1947
Llegó la época de los panfletos. A finales de los cuarenta y principios de los cincuenta, se imprimieron una serie de artículos denunciando a los comunistas. Uno titulado Traición Roja de la Juventud fue dedicado por Kennedy Goff a Frank Sinatra y decía así:

"En los últmos tiempos este rojo jovenzuelo punk (Sinatra) ha estado de gira por el país haciendo desvanecerse a las Bobbysoxers con su voz de barítono mientras les dice a sus padres a quién deben votar. Hizo acto de presencia frente a 16.000 izquierdistas en el Madison Square Garden el año pasado durante la inauguración de una campaña nacional del Partido Comunista y los prorrusos del New Deal para hacerse con los votos de los veteranos de guerra. Frank Sinatra, desafiante con su pajarita, pedía libertad para los chinos, que se emprendiese una campaña contra el gobierno español y el reconocimiento público de las posibilidades políticas de los cantantes radiofónicos. Mientras que Sinatra y otros pedían que se derrocase a Franco, los Fascistas Rojos distribuían entre la muchedumbre octavillas que decían 'Veteranos, únanse al Partido Comunista...Nuestro partido defiende el control de la economía nacional por parte de los operarios y campesinos'. Cualquier persona con un mínimo de inteligencia podría darse cuenta, viendo esta intevención, de que 'Frankie le Rojo', con su voz gentil y susrrante, está seduciendo a la juventud americana para que se lance a los brazos del comunismo ateo"

A partir de entonces, el FBI tuvo a Sinatra bajo su investigación durante 40 años. Este panfleto que acabemos de leer de Kennedy Goff es casi cómico, hoy en día, pero en su momento, tuvo una repercusión devastadora. Si bien algunos aspectos son ciertos, como el apoyo de Frank Sinatra a los republicanos españoles exiliados o su rechazo a cualquier tipo de fascismo, incluido por supuesto el franquismo (de hecho, en esta época es necesario buscar sus diferencias con nuestro país) todo aquello que alude a los veteranos de guerra es fruto de la invención y el adorno del periodista. Una serie de informantes del FBI confirmaron que Frank Sinatra estaba realmente afiliado al Partido Comunista pero lo cierto es que nunca pudieron probar más que una afinidad de intereses y objetivos. Y realmente fue así. Sinatra era un acérrimo liberal, muy próximo a Albert Maltz o Henry Wallace,  candidato del Partido Progresista enfrentado a Truman y al Partido Demócrata, al que apoyó decididamente en 1947 El cantante abogaba restablecer la unidad entre liberales y progresistas y creía en Wallace para ofrecer este tipo de liderazgo. Sin embargo, la campaña de Wallace fracasó, el Partido Comunista fue aniquilado y Sinatra quedó más aislado que nunca.
Frank Sinatra "se corta la coleta" (1949)
A partir de 1950 Sinatra retira su apoyo a los movimientos más radicales e intenta restablecer su popularidad, fracasando en el intento. El ejército de los EEUU niega al cantante el permiso para actuar para las tropas de Corea durante la Navidad. Pero, a pesar de vivir un gran periodo de oscurantismo en esta época, Frank nunca dio nombres, nunca delató a sus compañeros de lucha contra la caza de brujas y muchos de los artistas incluidos en la Lista Negra le recuerdan como un amigo generoso, liberal, defensor de los derechos, alguien en quien se pudo confiar durante los negros años del macarthismo. Según la perseguida actriz Betsy Blair, Sinatra ayudó económicamente a algunos actores incluidos en la Lista Negra que pasaron por graves apuros económicos. "No quería saber nada ni hablar de ello, pero siempre dbaa algo", recuerda. Sinatra se divorció de Nancy y se casó con Ava Gardner en 1951, otro aspecto que influyó negativamente en su popularidad, ya que la prensa consideraba a la pareja como "destrozahogares". Todavía faltaba un par de años para que Frank Sinatra volviera  a la cima con la película De aquí a la eternidad y su nuevo contrato musical con Capitol Records. Sin embargo, alguna de las mejores grabaciones del cantante fueron durante este periodo oscuro, como este Hello young lover:


*Bibliografía consultada: "Frank Sinatra: El pasado rojo de La Voz" (Martin Smith. Redwords 2005)

5 comentarios:

  1. Una entrada de lo más interesante. ¡Dalton Trumbo! de los mejores guionistas de la historia de Hollywood. Aún tuvo que firmar con seudónimo su guión de "Espartaco".
    Cuando preguntaron a Sinatra por sus simpatías por las izquierdas (no nombraron la palabra "Commies", al menos en esa entrevista) el cantante respondió: "Como italoamericano de un barrio de Hoboken me consideraba un hombre corriente y pensaba que la izquierda ayudaría a la gente corriente".
    Saludos! Borgo.

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  2. Los diez de Hollywood eran unos artistas, unos intelecutales y sin duda, Dalto Trumbo, de lo mejor que ha dado Hollywood en cuanto guionistas. Muy interesane esta declaración de Frank Sinatra que desconocía, amigo Miquel. Un fuerte abrazo y gracias por pasar un ratito por el rincón de Sinatra.

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  3. Gracias una vez más, Marcos, por tan soberbio estudio. Cuando se describe con tanto detalle como tú haces este período negro de la historia reciente, no deja uno de asombrarse una y otra vez. ¿Qué tipo de empecinamiento ideológico llevó al gobierno de USA a volverse rabiosamente contra la mayor riqueza de su país: sus artistas y creadores? ¿Cómo el FBI podía seguir teniendo bajo investigación a Sinatra, una vez que éste era ya una figura reconocida internacionalmente y un emblema vivo de la mejor cultura norteamericana? También asombra el modo como la opinión pública se "contagia" de las directrices reaccionarias del Estado, y acaba rechazando a quien hasta ese momento era uno de sus mayores ídolos (Frank), censurando aspectos de su vida que sólo pertenecían a su intimidad (sus relaciones de pareja). De todo esto se desprenden enseñanzas que debemos recordar (y por eso la entrada de Marcos cobra aún más valor si cabe).
    Por otro lado, ¡habría estado genial un nuevo partido comunista de Estados Unidos comandado por Shirley Temple y Sinatra!
    Un millón de gracias por tu esfuerzo, Marcos.

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    1. El agradecimiento es completamente mío, José Antonio, por tus palabras. Al fin y al cabo se dice que un blog se alimenta de sus comentarios. Resulta incomprensible hasta qué punto llegaron en la sociedad Norteamericana a negar la libertad ideológica de sus pobladores. Libertad, algo de lo que siempre habían presumido y que siempre ha sido falso. Pero llegar a rechazar las ideas que planteaban los artistas del Frente Popular criticando a Sinatra y a los que pensaban como él, que lo importante era la libertad, para, por otro lado, apoyar dictaduras como la de Franco...fue demasiado. Después de presumir por anular el nazismo alemán, la sociedad norteamericana practicó otro tipo de nazismo. Mil gracias, José Antonio. Abrazos.

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  4. Al finalizar una batida de caza, el responsable de la cuadrilla o el guarda de caza con cartuchos de caza Venatum Classic debe rellenar la llamada "Libreta de caza mayor". http://www.cartuchosmaxam.com/productos/Cartuchos-Caza-Venatum

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