sábado, 4 de octubre de 2014

Frank Sinatra, simpatía por el comunismo (Parte uno)



Corría el año 1946 cuando Frank Sinatra interpretaba este clásico de Jerome Kern y Oscar Hammerstein II y no es casualidad inaugurar con ella esta nueva sección del blog en la que intentamos explicar los abiertos coqueteos que el cantante mantuvo con el comunismo, en los comienzos de su carrera. Y es que Old man river fue la canción que Frank Sinatra eligió para cantar en la Froebel High School de Gary, tras su discurso en favor de los derechos civiles, en 1945, una escuela especialmente polémica en la que 270 alumnos blancos se habían declarado en huelga porque su director intentaba aplicar una nueva política anti-racista. Pero para entender la implicación política del cantante en la década de los cuarenta es necesario, una vez más, conocer sus raíces e incluso lo que sus antepasados vivieron al llegar desde Italia.
Frank Sinatra y Eleanor Roosevelt, 1946
 En los años ochenta del siglo XIX los abuelos de Sinatra llegaron a Hoboken y se establecieron en una ciudad dividida en barrios étnicos donde los únicos que tenían calidad de vida eran los alemanes, que habían llegado mucho antes. Después iban los irlandeses y por último, los italianos, ocupaban el estrato más bajo de aquella sociedad. Estos eran llamados WOP (without papers), un mote peyorativo que se hizo popular para una ciudad fundamentalmente racista donde los linchamientos estaban a la orden del día. Las personas de raza negra fueron los más perseguidos por este tipo de grupos asesinos pero, probablemente, los italianos ocupaban el segundo lugar en este patético escalafón. Hecho que se reafirmó tras la ejecución de dos anarquistas italianos en 1927 por un presunto asesinato a un empleado y un guarda en Baintree, Massachussets. En la realidad, Bartolomeo Banzetti y Nicola Sacco fueron juzgados por unas pruebas circunstanciales y la acusación se centró, durante el juicio, en sus creencias religiosas, sus estatus de inmigrantes y su negativa al inscribirse al servicio militar. Así pues, para compreder la ideología con la que creció el joven Frank es necesario entender que el pueblo italiano fue un pueblo oprimido en su llegada a Estados Unidos.
Frank Sinatra (1945)
La madre de Sinatra, Dolly, era una mujer fuerte y con carácter, una de las pocas personas en Hoboken que hablaba perfectamente el Inglés, además de dominar todos los dialectos de Little Italy. Dolly no tardó en verse implicada en la política. Porque los políticos irlandeses, cuando necesitaban votos italianos, acudían a ella y así Dolly se convirtió en la líder demócrata del tercer distrito electoral del noveno distrito de Hoboken. La mamá Sinatra era capaz de mover 600 votos en favor del Partido Demócrata, lo que nunca antes había conseguido ningún italoamericano y ninguna mujer. Además de eso, Dolly era comadrona, practicaba abortos ilegales (algo que influyó decididamente en su hijo, quien siempre defendió el derecho de la mujer a elegir) y poco a poco se fue alejando de la iglesia pero acercándose al pueblo. Si además tenemos en cuenta que, en los locos años veinte de la Ley Seca, los Sinatra tenían su propio bar, el Marty O'Brien (el nombre que el padre utilizaba cuando se dedicaba al boxeo), donde seguían vendiendo alcohol, tenemos una buena idea de qué ambiente respiró Frank Sinatra en su infancia y adolescencia. Frank empezó a cantar para los clientes del Marty O'Brien canciones que escuchaba en la radio, interpretadas por Rudy Valee, Russ Columbo o Bing Crosby. Dolly le había comprado el mejor aparato de radio del mercado. Pronto los Sinatra dejaron Little Italy para acomodarse en un barrio residencial.
Frank Sinatra fue boxeador como su padre, antes que cantante.
Frank Sinatra debutó en 1939 con la orquesta de Harry James y probablemente, entre sus planes, no figuraba implicarse políticamente con ningún partido político pero, ante todo, Frank era Frank, había vivido las circunstancias que todo italiano vivía en su barrio y ya cosechaba su propia ideología que no vacilaba a dar a conocer en cualquier momento que pusieran un micrófono frente a él. Así ocurrió cuando un periodista le preguntó cuál consideraba el mayor problema al que se enfrentaba su país. Su respuesta fue clara: "La pobreza, esa es la peor espina...Todos los niños del mundo deberían tener su ración diaria de leche", dijo. Pero fue en 1944 cuando Frank Sinatra se posicionó políticamente por primera vez. Apoyó abiertamente la candidatura de Franklin D. Roosevelt y se implicó a fondo en la lucha contra el racismo.
Sinatra participó en la March of dimes de Roosevelt
Frank Sinatra se entrevistó con Franklin D. Roosevelt en la Casa Blanca, se unió al Comité de Acción Política (PAC) y salió frecuentemente en defensa de los oprimidos, los trabajadores y los pobres. Donó 5000 dólares a los demócratas, patrocinó unas chapas con su rostro donde se podía leer "Frankie está con Roosevelt y nosotros también" e intervino en un gran mítin del Partido Demócrata en el Madison Square Garden. Cuando Roosevelt ganó las elecciones Frank Sinatra y Orson Welles lo celebraron de gira por los bares de Nueva York y acabaron la noche en las oficinas centrales del sindicato de trabajadores del textil donde, curiosamente, estaba la sede del Partido Comunista. La actitud de Sinatra fue valiente, siendo una de las primeras estrellas que declararon abiertamente su filiación política.
Frank Sinatra, 1944
Después de las elecciones, Frank Sinatra se radicalizó más hacia la izquierda. Participó activamente y habló en varios mítines de izquierdas, mostró su total oposición al fascismo y apoyó activamente la lucha contra el racismo en favor de los derechos civiles. Para entender este viraje a la izquierda es necesario comprender la radicalización política que vivió Estados Unidos en los 30 y principios de los 40 Las posturas radicales tuvieron una consecuencia en el florecimiento de la cultura y Frank Sinatra fue hijo de este movimiento llamado Frente Cultural. Su contribución política y musical, a pesar de ser un recién llegado, dio forma a este movimiento. Incluso antes de que el país entrara en la Segunda Guerra Mundial, se enfrentaba a la ideología nazi estadounidense. Justo después de las elecciones de 1944 declaraba ante los periodistas que estaba leyendo vorazmente libros de ideología comunista con estas palabras: "Empecé por los libros más prolíficos, quiero decir, los que son más fáciles de entender para alguien como yo que está descubriendo una nueva vocación. He leído The History of Bigotry in the United States de Gustavus Myers, The American Dilemma, de Gunnar Myrdal y Freedom Road de Howard Fast. Ahora estoy sumergido en Marx"
Muchas asociaciones radicales asociadas al Frente Popular fueron apoyadas por Sinatra, como el Committee for the First Amendment, (que pretendía recabar apoyos para guionistas y directores citados por el Comité de Actividades Antiamericanas), el Joint Anti-Fascist Refugee Committee (al que también financió), la American Crusade to end Lynching además de ser vicepresidente del Independent Citizens Committee of the Arts, Sciences and Profesions. En 1945 Sinatra intervino en varias huelgas en escuelas en las que los padres y maestros se oponían a la integración. El antirracismo era realmente el gran interés de Sinatra, porque probablemente afectaba a un problema que él mismo había sufrido. Y luchó para acabar con la discriminación también en la industria cinematográfica y discográfica. Frank hacía lo posible para cantar con una orquesta donde siempre hubiera músicos negros. Sinatra también fue muy criticado por dejarse fotografíar junto a la cantante negra Hazle Scout, en actitud cariñosa, que además era miembro activo del Partido Comunista. Pero Frank terminó por posicionarse cuando grabó el corto The house I live in con la RKO Los diez minutos de cinta rápidamente se convirtieron en el clásico de la era del Frente Popular. El corto está dirigido por Mervyn LeRoy y se grabó poco después de la repentina muerte del presidente Rossevelt, en mayo de 1945. Tanto Sinatra como LeRoy fueron galardonados con un Oscar al año siguiente. Abel Meeropol compuso la letra de la canción. El guionista fue otra figura del comunismo, Robert Maltz y la melodía de The house I Live in fue compuesta por Earl Robinson. Con este corto, Sinatra se posicionó políticamente y consolidó su lucha contra el racismo. El dinero obtenido por el film fue donado por el cantante a la California Labor School, escuela con departamentos destinados a la organización sindical, la escritura creativa, las ciencias sociales y las artes aplicadas. Uno de los profesores fue Orson Welles. 
Junto con The House I live in, Sinatra grabó otras dos canciones antirracistas, Ol' man river que encabeza esta entrada y Lost in the stars, compuesta por el comunista Kurt Weill. Este programa de canciones las repitió el cantante cuando actuó en la década de los sesenta ante Martin Luther King en favor de los derechos civiles. Según Martin Smith, autor del libro Frank Sinatra: el pasado rojo de la voz: "Exceptuando a Paul Robeson, ningún artista mainstream se afirmó nunca de ese modo. Sinatra dejó atrás las políticas elegidas por Roosevelt y los New Deal Democrats. Él estuvo dispuesto a trabajar con la izquierda comunista y utilizó su talento para desafiar al sistema, haciendo una contribución única a la lucha contra el racismo" Por supuesto que esta simpatía por el comunismo no pasó desapercibido a la derecha norteamericana, ni a los buitres del Partido Republicano. Finalizada la Segunda Guerra Mundial, el objetivo era destrozar a la izquierda y Sinatra estaba en su punto de mira. Causalmente, en esta época llegarían los peores años de Frank Sinatra en que su popularidad caería en picado. Pero esto lo veremos, en el próximo capítulo de "Frank Sinatra, simpatía por el comunismo". Para terminar este primer bloque veremos íntegramente el corto The House I live in y dejo un fragmento en traducido, a continuación, sobre lo que habla Sinatra al grupo de chavales a los que se dirige: "Mirad, colegas, la religión no significa nada, a no ser que seas un nazi o un pringado. No dejéis que os conviertan en imbéciles. Dios no nos creó a unos mejores que a otros. Vuestra sangre es igual que la mía, y la mía es igual que la suya. ¿Sabéis qué es este país? Está hecho de cien tipos diferentes de personas, y todas son americanas...Utilicemos estos cerebros americanos que tenemos y no nos enfrentemos entre nosotros"



The House I Live In (1945) por Lost_Shangri_La_Horizon

8 comentarios:

  1. Vaya, no conocía esta faceta de Sinatra, pero estoy segura que si los comunistas le hubiera tocado su fortuna otro gallo le hubiera cantado.
    Saludos y buen fin de semana.

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    1. Hola Lola, la verdad es que Sinatra pareció cambiar de ideología a medida que se iba haciendo más viejo pero, en esencia, siempre pensó lo mismo. En cuanto al antirracismo, nunca cambió de idea y creo que, en esencia, nunca perdió esa autenticidad qwue demostró en sus primeros años de italoamericano recién salido del barrio. Gracias por pasar y te deseo lo mismo. Saludos!

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  2. Muy interesante. Eso explica la decadencia que se cernió sobre Sinatra hasta que protagonizó "De aquí a la eternidad". Era la funesta época de las Black Listed. Ya había oído hablar de ese corto rodado muy poco antes de la victoria sobre los nazis en Europa.
    Saludos. Borgo.

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    1. En efecto, Miquel. Eso explicaría parte de ese ostracismo al que se sometió su carrera, a comienzos de los cincuenta. Luego entró también en juego la mala elección de temas y el mal trabajo de Columbia. El corto no tiene desperdicio. Abrazos y gracias por pasar.

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  3. Lo que a mi juicio se infiere de este magnífico estudio que Marcos nos expone es que Sinatra era un librepensador y una persona firmemente comprometida con los derechos civiles, aunque en el polarizado mundo de los años 30 y 40 eso tendía a significar acercarse (aunque sólo fuera de "visita") al comunismo. Los principios ideológicos de Sinatra (su actitud ante la vida) se pueden detectar, como se señala en la entrada, si rastreamos en la totalidad de su cancionero. Evidentemente, pagó un precio por ello en la era Mac Carthy (como otros muchos artistas). Me pregunto tan sólo si su aproximación a capos italoamericanos de la mafia estaría influenciada por creer ver en ellos (erróneamente, por supuesto) algo así como activistas contra el Gobierno reaccionario USA.
    Gracias por este fantástico material, Marcos.

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    1. Muy acertado tu comentario amigo José Antonio con el que coincido totalmente. Sinatra fue esencialmente un liberal. Creo que este acercamiento al comunismo sí que fue decisivo para el ostracismo que sufrió en los cincuenta donde ya utilizaron su ascendencia italiana para relacionarlo cónclave Mafia y catalogarlo como antiamericano. Bien es cierto que con su apoyo a Reagan en los ochenta se traicionó a sí mismo y cayó en la más absurda contradicción pero para el Sinatra más auténtico, políticamente hablando, fue el de la década de los 40. En un segundo capítulo veremos su posicionamiento durante la Caza de brujas, algo que le marcaría de por vida, para mal en la década posterior y para bien en el reconocimiento del resto de los artistas implicados. Abrazos

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  4. Fascinante, aprendo mucho de ti Marcos. Tenía idea del pasado de Sinatra pero no tan detallado. Estoy deseando la segunda parte, con ese episodio nefasto de la Caza de brujas del senador McCarthy. Me ha hecho ilusión ver el primer video de Old man river, de la película sobre la vida de Jerome Kern que creo que aquí se tituló Hasta que las nubes pasen. Impagable la visión de The house I live in. Felicitaciones Marcos.

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    1. Es cierto, "'Till the clouds roll by" Me alegra mucho que te haya gustado el artículo Montserrat. Gracias por pasar y comentar. Abrazos

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