viernes, 20 de enero de 2012

Barbara "caza fortunas" habla de su vida junto a Frank Sinatra

Barbara & Frank en Palm Springs

En su biografía Lady blue eyes, Barbara Sinatra nos cuenta los pormenores de su vida junto al cantante Frank Sinatra, 26 años de relación en la que fue su amante y posateriormente su esposa. En el título de esta entrada he escrito Barbara "caza fortunas". Seguramente así la llamarían los integrantes de la familia Sinatra: Nancy, Tina y Frank jr. Lo cierto es que la relación entre Barbara y los hijos de Frank Sinatra nunca fue favorable y las rencillas aumentaron con la muerte del cantante. En este libro, Barbara profundiza en el caracter de Frank, en las amistades que frecuentaron durante los últimos años y en la "difícil" vida (desde luego, no en lo económico) junto a una celebridad como Sinatra. 
 La primera vez que se vieron, Frank Sinatra estaba sentado en la barra de un bar, en Las Vegas, junto a Dean Martin y Sammy Davis Jr. Ella, una corista del montón, pasaba por allí cuando escucho que Frank le gritaba: "¡Rubia! ¡ven aquí!" Ella no se giró y siguió su camino. Cuando una amiga le dijo que el que gritaba era Frank Sinatra, Barbara le contestó que no quería saber nada de borrachos. Evidentemente, después de esta romántica escena de una noche de 1957, la historia cambió por completo.


Cuando Frank Sinatra contaba ya con tres divoricios, Barbara tampoco tenía el historial muy limpio. La chica de pueblo había quedado embarazada de su novio con el que se casó a la edad de 21 años. Tras el primer divorcio se presentó en Las Vegas para trabajar comno corista y alternar con estrellas como Elvis y hombres adinerados, como Zeppo Marx, con quien se casó en 1959, según declara ella misma en su biografía, simplemente porque podía ofrecerle un alto nivel de vida con el que lla soñaba. Según las palabras de Barbara, se enamoró de la casa que Zeppo tenía en Palm Springs pero no de él, que era 26 años mayor. Precisamente fue en Palm Springs donde Sinatra realizó el papel de excelente vecino y anfitrión de todas las fiestas a los que el nuevo matrimonio Marx estaba invitado. El carácter de Zeppo (tacaño, jugador, celoso y mujeriego) y el encanto de Frank, según las propias palabras de ella, fueron suficientes razones para que Barbara pasara a ser la amante de Sinatra, mientras ella estaba casada con Zeppo Marx. Barbara prolongó el adulterio, vox populi en la alta sociedad norteamerciana, durante cinco años y nadie se escandalizó por ello excepto Groucho Marx que se presentó en la casa de Frank Sinatra para decirle unas palabras: "¡No necesitas a Barbara! ¡Deja que vuelva con Zeppo!" Frank calló pero no hizo caso. Barbara rompió definitivamente con Zeppo y así comenzó un romance bañado en glamour: viajes a Europa y cenas en restaurantes prohibitivos. Barbara lo volvió a conseguir.
Danny Kaye, Frank Sinatra, Groucho Marx y George Burns, años antes de esta historia
El noviazgo entre Frank y Barbara duró otros cinco años ya que el cantante, después de tres matrimonios fallidos, no tenía ninguna prisa en volverse a casar, más aún teniendo en cuenta la opinión que su madre, Dolly, tenía sobre Barbara: "¿No has salido ya con suficientes putas?", le decía su mamma. Pero Barbara le dio un ultimátum: "O nos casamos o se acabó" Sinatra introdujo un anillo en la copa de champán que Barbara estaba bebiendo y dio por zanjado el asunto. El once de julio de 1976 contraían matrimonio después de que Barbara se convirtiera al catolicismo.
Just married
Según las palabras de Barbara, el secreto del matrimonio fue su habilidad para templar el caracter de Sinatra, capaz de montar una escena si le servían la pasta demasiado cocida o de arrancar el teléfono de una pared y tirtarlo por la ventana. Pese a su personalidad violenta, Frank nunca le puso la mano encima. En una ocasión, durante una pelea, me dijo: ¡Dios! te pegaría un puñetazo! Ella amenazó con dejarle y él desistió. El alcohol era el combustible de su ira y la vara para medir a sus amigos. No soportaba a las mujeres que no sabían beber y deividía entre íntimos a los que podían aguantar su ritmo, caso de Orson Welles o John Wayne. Afirma Barbara que: Su bebida fetiche era el whiskey, Jack Daniels, y era un fumador empedernido. Eso sí, contradiciendo a la leyenda popular, Sinatra nunca probó la cocaína ni ninguna otra droga ya que pudo comprobar el nefasto efecto que provocó en su queridísima Billie Holiday. Cuenta Barbara que las amistades de Frank cambiaron con los años y que, en los noventa, conectaron maravillosamente con el matrimonio Springsteen. Frank parecía tener un grado de consanguinidad con Bruce Springsteen -comenta Barbara- solían juntarse en casa, sentarse al piano y cantar viejas canciones.
Frank Sinatra (una de las pocas fotografías que existen de él sin peluquín), Barbara, Bruce Springsteen y Patti Scialfa. Una noche de 1996



Una vez más, las "otra mujeres" ocupan un apartado considerable en este libro. Barbara confirma las constantes llamadas a medianoche de Nancy Reagan, (aunque asegura que Frank prefirió ser su psicólogo antes que su amante) y se extiende en una llamada que ella misma recibió de Ava Gardner para preguntarle si eran felices. Barbara zanjó la situación con diplomacia, diciendo que ella era feliz y que le quería dar el número que Frank tenía en Las Vegas para que Ava lo llamara y se lo preguntara a él mismo.
Barbara y Frank en la presentación del Chrysler Imperial Sinatra, un auto dedicado al cantante
Chrysler Imperial Sinatra
Solo un hecho resulta impactante en esta biografía de Barbara Sinatra y es que, en ningún momento, habla de los hijos de Frank. La batalla legal por su herencia, que benefició a los hijos del cantante, podría ser la razón de su definitivamente irreconciliable relación. El 14 de mayo de 1998, Barbara recibió una llamada del hospital. Cuando llegó, los labios de su marido ya estaban azules. Sus últimas palabras fueron premonitorias: Estoy perdiendo. Ella estaba allí para sujetar su mano, pero sus hijos, no. Según Nancy Sinatra, Barbara no le savisó para que pudieran despedirse. Y esta fue su venganza.


Para terminar, veremos un video de la canción I love my wife, dedicada a Barbara Sinatra, extraída de un concierto celebrado en mayo de 1977. Y después de esta canción, un fragmento del documental que repasaba el Sinatra íntimo, un paseo por su casa y por su vida, su día a día.






10 comentarios:

  1. Más o menos el descanso del guerrero, aunque 22 años de fidelidad conyugal me parecen muchos para un tipo como Sinatra. Creo que es en este libro donde Barbara cuenta que Sinatra se duchaba varias veces al día, de una manera casi compulsiva. Qué dura la descripción de sus últimos instantes: para un luchador, la muerte era eso, perder. Y qué ma-ra-vi-llo-so el vídeo de los perritos y los trenes eléctricos: me he quedado embobado recorriendo su casa. Los cuadros... Bueno, era Fran Sinatra, a quien le importa.
    Un abrazo.

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  2. Pues menuda historia de uno de los aspectos que menos conocía de Sinatra. Gran post!

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  3. Más o menos, tú lo has dicho. Desde luego, creo que Sinatra fue infiel a Barbara de la misma manera, probablemente, que Barbara a Sinatra pero, desde luego, es jugosa esta biografía, Juan. Creo que se duchaba siempre dos veces al día. Eso es lo que comenta. Sí, no era un gran pintor pero tenía un estilo muy marcado, también en la pintura. Graicas Juan. Un abrazo.

    Mil gracias natsnoC. Un abrazo.

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  4. ¡Qué vida! No me habría gustado nada vivir junto a alguien así, a pesar de todo el glamour etc.

    Besos

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  5. Prefiero escuchar cantar a Sinatra que enterarme de los entresijos de su vida. Chao.

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  6. Particularmente, Elvira, no me gusta ese rollo del "glamour" pero, es inevitable repasar su vida en un blog dedicado a su persona. Gracias por pasar. Besos.

    Me ocurre lo mismo, Antonio. Un abrazo.

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  7. Particularmente, estoy de acuerdo con Antonio, porqué meternos de puertas para adentro en casa de nadie? El artista es el que veíamos en el escenario.
    Felicidades por la entrada.

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  8. Ahí estamos, los mismo pienso Amaya. Muchas gracias por pasar. Besos.

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  9. Por què se refieren a esta señora como " sucia ", hablan de un "historial"¿ por haber quedado embarazada siendo soltera ?, ¿ por trabajar en una Ciudad que se dedica al entretenimiento - Las Vegas ?. Sinatra era un hombre muy experimentado; no se hubiera casado con Barbara si hubiera sido una delincuente, Sucia es ser delincuente.

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  10. Por què se refieren a esta señora como " sucia ", hablan de un "historial"¿ por haber quedado embarazada siendo soltera ?, ¿ por trabajar en una Ciudad que se dedica al entretenimiento - Las Vegas ?. Sinatra era un hombre muy experimentado; no se hubiera casado con Barbara si hubiera sido una delincuente, Sucia es ser delincuente.

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